Bueno... capítulo dos como regalo de Navidad! Apenas lo terminé... espero les guste!
Peligrosas Deducciones
Capítulo 2
Media hora después, John y Sherlock iban hacia el edificio en cuestión. El doctor aprovechó el viaje para poner a su compañero al tanto de lo que decían los noticieros. No daban muchos detalles, ni siquiera decían el número de atacantes. La nota se reducía a dar el nombre de los fallecimientos corroborados y algunos comentarios de los testigos que vieron al helicóptero estrellarse. Al parecer aún no había una versión oficial sobre los hechos.
El auto que les había mandado Mycroft se detuvo a una calle del lugar. El conductor bajó y les abrió las puertas.
Al bajar vieron que toda la manzana había sido acordonada. Habían dos camiones de bomberos y al menos cinco patrullas.
Antes de entrar, sin embargo, Sherlock le hizo una seña al doctor para que lo siguiera.
Ambos rodearon el edificio. Sherlock tenía el entrecejo ligeramente fruncido. Cuando llegaron al lado derecho del edificio le señaló a John en silencio los vidrios rotos y los numerosos casquillos que cubrían gran parte de la banqueta. Se inclinó en el suelo y tomó uno de ellos observándolo con cuidado, poniéndolo luego en su bolsillo. Llegaron de nuevo a la entrada principal del edificio e igualmente en silencio le señaló una pequeña mancha circular en el suelo. John observó como su amigo se agachaba y analizaba la pequeña mancha antes de seguir su camino hacia las puertas del edificio; donde Lestrade los estaba esperando. Se veía nervioso.
-No esperaba verte aquí, Lestrade- le dijo Sherlock como único saludo.
-Al parecer mi equipo ha llamado la atención del superintendente por nuestra gran cantidad de casos resueltos…- dijo lanzándoles una mirada divertida. John alzó ambas cejas -…así que éste bebe es mío- terminó con una nota de preocupación volteando a ver el edificio.
-Felicidades- respondió John llanamente
Lestrade sonrió a medias. Sin decir más se dio la vuelta y los tres entraron a lo que había sido el lobby.
John no pudo más que recordar los asaltos en Afganistán al ver a su alrededor los cuerpos chamuscados de al menos 20 personas que se encontraban tiradas en el suelo. Un olor ocre se extendía por todo el lugar. Las paredes y los pilares que los rodeaban estaban cubiertos por agujeros de todos los tamaños. Jamás había visto tanta destrucción dentro de un edificio.
-Las cámaras de seguridad muestran el momento en que un hombre y una mujer entran al edificio, y comienzan por dispararle a los guardias…- Sherlock comenzó a rodear la escena, observando cuidadosamente las paredes, después comenzó a pasearse por entre los cuerpos, mientras el inspector los iba poniendo al tanto -…se activó la alarma y llegaron los refuerzos…- Lestrade se detuvo paseando la mirada por entre la enorme cantidad de cuerpos a su alrededor -…no fue suficiente. Subieron al ascensor, donde colocaron la bomba, y al parecer subieron por la escotilla y cortaron los cables, ya que ellos llegaron al techo mientras que el ascensor se vino abajo haciendo que la bomba explotara-
-¿Hay otros ascensores en el edificio?- preguntó Sherlock
-Sí, los de servicio- respondió -pero por lo de la bomba no es seguro usarlos, tendremos que ir por las escaleras-
-¿Esas sí son seguras?- comentó John irónico pensando en la larga subida
-Iremos por los ascensores- dijo Sherlock resuelto
-El edificio. no. es. estable.- remarcó el inspector lanzándole a Sherlock una mirada de advertencia
-Por supuesto que lo es- rebatió Sherlock observando los daños que había causado la bomba -no se dañaron las estructuras de soporte-
El inspector meneó la cabeza incrédulo. Luego alzó la vista.
-¿Estás seguro?- Tampoco le agradaba la idea de volver a subir todos esos escalones.
Sherlock le devolvió una mirada de impaciencia.
-Está bien- aceptó guiándolos hacia el ascensor que se encontraba en el ala izquierda del edificio.
-El helicóptero...- dijo Lestrade saliendo del ascensor y conduciéndolos por una hilera de pasillos -sobrevoló el ala derecha del edificio y disparó hacia una de las oficinas de éste piso-
Entraron a una destruida estancia, donde habían otros tres cuerpos, varias mesas y sillas volcadas en el suelo mojado. Sherlock se paseó por la habitación, observando los cuerpos y lo que había en el suelo, acercándose luego a la ventana, dándole la espalda y observando la habitación desde ese punto.
-Veamos el techo- dijo sin dar ninguna explicación.
Ahí se encontraron con un grupo de especialistas forenses que revisaban otros 10 cuerpos. John no podía creer que todo ese desastre hubiera sido causado por únicamente dos individuos. El grupo de especialistas se detuvo a una seña de Lestrade y se dedicaron a observar los movimientos del detective consultor.
Sherlock inspeccionó los cuerpos durante un momento.
-¿Donde cayó el helicóptero?- preguntó de pronto poniéndose de pie y dirigiéndose a la puerta.
-A unas 6 manzanas de aquí- le respondió el inspector, mientras él y John lo seguían hacia el ascensor.
Ya fuera del edificio Lestrade guió el camino hacia su patrulla.
-Yo tomaré una taxi, gracias- dijo Sherlock
-No si quieres llegar hoy- le respondió Lestrade abriéndoles la puerta trasera.
-Iré caminando- replicó tercamente
-¿Seis manzanas?- le preguntó John frunciendo el entrecejo -Yo me voy en la patrulla- dijo metiéndose en la parte trasera de ésta.
-Sal de ahí, John- le ordenó
-Nos vemos allá, Sherlock- dijo éste sonriendo
Lestrade puso en marcha el motor
Sherlock inhaló profundamente cerrando los ojos; y apretando las manos en un puño soltó el aire bruscamente.
Sin decir ni una palabra se metió en la parte de atrás de la patrulla.
Aún así tardaron unos 10 minutos en llegar al banco donde había caído el helicóptero. Estaba irreconocible. Habían evacuado el edificio y cerrado las calles. Uno de sus lados estaba completamente destruido con el humo negro aún elevándose en espirales.
El helicóptero, al estrellarse se había introducido de tal forma que desde la calle sólo les era posible ver la cola de éste.
Cuando llegaron a las puertas del edificio John miró hacia arriba -¿Hubieron... bajas?- preguntó
-Hasta donde sé, sólo se ha confirmado una- le respondió Lestrade -Unas 13 personas resultaron heridas, 4 de ellas de gravedad-
Entraron al edificio y se dirigieron hacia los ascensores. Lestrade presionó el numero 13 y esperaron a que se cerraran las puertas.
El helicóptero había quedado completamente destruido.
Sherlock sólo le dio un rápido vistazo dirigiéndose luego hacia la ventana, donde un bombero montado en una de esas grandes escaleras seguía echándole agua a los restos humeantes del piso.
John se acercó con cuidado al helicóptero.
-¿Cómo es posible que sobrevivieran a esto?-
-Vamos John, no estaban en el helicóptero cuando éste chocó- le respondió impacientemente su compañero sacando su teléfono celular.
Lestrade levantó las cejas sorprendido
-¿En donde estaban, entonces?- preguntó
Como toda respuesta Sherlock señaló hacia el edificio de enfrente y continuó tecleando rápidamente en su móvil. John y Lestrade se acercaron a la ventana; lo único que pudieron ver fue una ventana estrellada a la altura del décimo piso, más o menos a la mitad del edificio.
-¿Sherlock...?- comenzó a preguntar Lestrade
-No hay tiempo ahora para preguntas- lo interrumpió Sherlock bruscamente guardando su celular -Ve al edificio de enfrente y pídeles el video de seguridad del techo, o del lobby si no lo tienen. Estás buscando a tres sospechosos, no dos. Identifica a cada uno de los muertos y VERIFICA sus antecedentes, hay cuerpos que no deberían estar ahí. Mándame también el video de seguridad del Departamento de Defensa...-
El gemido proveniente de su celular lo interrumpió.
John rodó los ojos.
Lestrade alzó las cejas -Veo que aún no lo has cambiado- dijo
Sherlock sacó de nuevo su móvil y leyó el mensaje.
-Tenemos que irnos, John-
-¡Espera!- soltó Lestrade
Sherlock se volvió -¿Qué?- preguntó impaciente
-¿A qué te re...?-
-¡Que no deberían estar ahí!- lo interrumpió -Lo sabrás cuando lo veas. Vamos, John-
Bajaron del ascensor y echaron a correr a la calle a su izquierda donde los esperaba el mismo auto que los había llevado ahí.
-¿Iremos con tu hermano?- le preguntó John escéptico
-Necesito respuestas y su oficina no queda lejos- contestó.
