Holito bonito con muchos corazoncitos jijí Hace un mes creo que no paso por aquí, me tarde más de lo que creí. Voy a dejar de hacer promesas que no cumpliré, lo prometo (?)

Well, solo me excusaré diciendo que mi hermoso capitulo lo tenía terminado pero mi amada madre que tanto adoro lo borro completamente, ¡Y LO OLVIDE TODO! Dx Desde ahora comenzaré a escribir mis historias en un cuaderno, así no se me va la inspireishon.

Ando homosexual, nadie me toque o me lo cacho (?) oknono adolecentes y sus hormonas alborotadas u_ú

Ahora la chingada de siempre: Inazuma Eleven Go/y todas las cagadas que le siguen/ no me pertenecen ni sus personajes. Si lees el fic sin ver el anime, busca los nombres en Guguel, sino no vas a entender ni un carajo la historia.

Advertencia: Muy dramático. Mucho Ooc por parte de los personajes. Kirino forever Drama Queen.


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Solo amigos

Capitulo O1: Con un poco de ayuda de mis amigos.

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Para iniciar su día, no podía hacer falta que la melodía ruidosa que le ponía de mal humor lo recibiera. Se incorporó de su cama, palmándose las mejillas para despabilarse. Continuó ingresando al baño con sus ropas. Luego de ducharse y vestirse ordenadamente, bajó las escaleras corriendo evitando tropezones.

Perdió la noción del tiempo, olvidando por completo que era necesario salir temprano de su hogar.

—Buenos días, Ranmaru.—Saludó serenamente su madre. —¿Te preparo unos huevos? Aún es temprano, tienes tiempo de llegar a la escuela. Puedo llevar…

—Tendré que rechazarte, mamá. Pasaré por casa de Shindou y odia que llegue tarde.

Se despidió depositando un beso en la mejilla de su madre, tomando su bolso para colgárselo en el hombro y emprender a la casa de su amigo como una bala, dejando a su madre con las palabras en la boca.

La señora Kirino respiro profundo y expulsó. — ¿Es que acaso ese par nunca se va a separar?

¡Shindou, de prisa! ¡Tardas mucho!—Reclamó chillando un pequeño de aproximadamente 8 años con cabellos rosas en la cima de una colina. Conocido como Kirino Ranmaru.

¡No me dejes atrás, Kirino-kun!— Lloriqueó, escalando con lentitud, un pequeño de la misma edad que se adecuaba al nombre Shindou Takuto.

La familia Kirino se tomó unas pequeñas vacaciones en Okinawa, y gracias a la insistencia del pelirosa, invitaron a joven señorito también. Con solo una horas de llegada, Kirino no contenía sus ganas de enseñarle su "lugar secreto" en la cima de una colina a su amigo.

¡Ranmaru, con cuidado!—La mujer esperaba desde la superficie. No podía subir a acompañarlo ya que se encontraba en pleno embarazo.

Casi en la cima, Takuto podía presenciar el vértigo por la altura, y acompañada de esta, sentía la mirada burlona proveniente del pelirosa, que lo llenó de determinación. Impulsó sus brazos escaldo más fuerte, pero un mal agarre provoco que perdiera el equilibrio. Cerró fuerte los ojos, esperando la caída.

Pero esta nunca se le acercó.

¡Shindou!

Para su suerte, el pelirosa alcanzó su mano y la jaló hasta la cima, donde ambos recuperaban el aliento.

Gracias, Kirino-kun.

Cielos, Shindou. Solo dime 'Kirino'. Somos amigos después de todo ¿no? —Terminó soltando una carcajada.

Este otro se ruborizó y se unió a sus risas.—Muchas gracias, Kirino.—Se incorporó del suelo, echó un vistazo hacia el horizonte; el cielo era anaranjado y reflejaba un precioso paisaje. —¿Qué es este lugar?

Kirino lo imitó y sonrió algo nostálgico.— Desde pequeño he venido aquí, me gusta este lugar, me trae calma. Mamá es muy floja y nunca quiere subir conmigo. ¿Sabes? Eres la primera persona que he traído aquí, porque eres importante para mí

En la primaria Shindou pensaba que era un idiota. Sacaba buenas notas y era sobresaliente en los deporte y en la música. La palabra que siempre lo rodeaba era 'idiota', comenzando a pensar que de verdad lo era. Era la primera vez que le decían esa clase de palabras, ni su padre se las habrá dicho nunca.

No puedo contener lo conmovido que estaba, lo que provocó que unas lágrimas se escaparan de sus ojos.

¿Eh? ¡Shindou! —Kirino se alteró mirando hacia los lados sin idea de que hacer. Lo único que se le ocurrió fue rodearlo con sus brazos y juntar sus cuerpos con un extraño nerviosismo.—Estoy aquí, nunca nos separaremos, este será nuestro lugar secreto ¿está bien?

Kirino…—Iba a corresponder el abrazó, pero sus ojos fueron captados por otra cosa; unos columpios que se encontraban a pocos metros de ellos. —¡Mira, eso! ¡Vamos!

El columpio parecía abandonado, probablemente no habría sido usado en mucho años, o eso pensaba Kirino. No le traía mucha confianza.

Uno solo… -Susurró Takuto refiriéndose al único columpio que había

Kirino Ranmaru, era una de esas personas que odiaban ver a los demás tristes, y Takuto aumentaba esta turbación que le emergía. Enseguida se le ocurrió una brillante idea. Empujó al peligris, haciendo que se sentara en el columpio, y luego se subió en la parte trasera del asiento, sosteniéndose de las cadenas y comenzó a balancear el columpio.

¡Ahora, los dos estamos juntos en el columpio!

El peli gris levantó la cabeza, no le quitó el ojo a Ranmaru; estaba asombrado y a la vez muy feliz. Causó inevitablemente que una sonrisa naciera de sus labios.—Te quiero mucho, Kirino.

La sangre alcanzó las mejillas de Kirino que no era capaz de decir nada, solo podía observar fijamente (con los parpados completamente abierto) a su amigo, que le devolvía la mirada sonriendo.

¡Takuto-kun, Ranmaru! ¡Bajen de una vez!

¡Sí!

—Pensar que eso fue hace años... Me gustaría tener nieto. –Medito unos instantes. — ¡Nina, hija! ¿Cómo vas con ese chico Haru-kun, en tu salón?

—¿Eh? ¿Takuto-bocchan(*)? No, salió muy temprano. Tenía prisa, creí que él le avisaría a usted, Kirino-kun.

—Disculpe las molestias, Julieta.—Hizo una reverencia ante la sirvienta encargada del cuidado de su amigo.

Estuvo sumido en sus pensamientos en su trayecto a la escuela. Ya era algo cotidiano que fueran juntos a la escuela, pero que lo dejaran plantado no era para nada común, siendo el peligris el que lo recomendara en un principio.

Una preocupación se promulgó. ¿Por qué no le iría a avisar que no estaría en casa? ¿Estaría bien? ¿Qué tal si le pasó algo mientras iba a su casa? No estaba seguro el cien por ciento que hubiera llegado a salvo, no es muy bueno defendiéndose y le cuesta de vez en cuando saber decir que no.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por cierto castaño de brillantes ojos azulinos. Esa era la clase de recibimientos que Matsukaze Tenma adoraba dar.

—¡Kirino-sempai!—Se abalanzo sobre la espalda, colgándose por detrás.—¿Qué sucede? Pareces distraído.

—Estoy bien,Tenma. Solo estaba pensando en otras có…—Iba a explicar sus pensamientos de hace unos instantes pero la risa del otro consiguió entrar por sus oídos.—¿Qué?

Tenma abandonó la espalda de este para caminar a su lado, con una sonrisa de picardía marcada en el rostro.—Pensabas en Shindou-sempai ¿eh?

Un rubor apareció en las mejillas de Ranmaru, más no conseguía ocultarlo a primera vista.—Hm.

—Oh vamos, es más que obvio que te gusta desde hace mucho tiempo. Incluso recuerdo esa vez cuando estábamos entrenando y te golpeaste con un balón por estar embobado viendo a Shindou-sempai.

Su carcajada se prolongaba, al tiempo que Kirino cubría su rostro avergonzado. —Detente, Tenma.

No obstante, Matsukaze no se detuvo, y por el contrario, comenzó a cantar.—Un enamorado Kirino-sempai besando debajo de un árbol a Shi…

—¿Besando a quién?

El inoportuno Kariya Masaki apareció tensando completamente al de cabellos rosas. Lo último que deseaba era que esa hiena se enterará, al primer segundo de saberlo se lo iba a contar a Takuto.

—¡Besando a…!—La boca de Tenma fue cubierta por las manos de Ranmaru, que desesperadamente buscaba una distracción.

—¡Tenma! ¡Mira eso, ahí está Tsurugi!—Señalo a cualquier dirección, en la cual honestamente se encontraba el peliazul Tsurugi Kyousuke, pareja del Matsukaze.

—¿Eh? ¡TSU-RU-GI~! —Canturreó saltando sobre este como hace unos instante pero con más intensidad.

Tsurugi Kyousuke no estaba acostumbrado a tener una pareja que le gustará, mucho menos a estas muestras de amor que el más bajo le daba. No era que le desagradara, le encantaba, pero no podía ocultar el hecho que también le avergonzará; descontando que ese adorable aspecto de su pareja lo hacía perder el control, no podía rebajarse por su insistencia en mantenerlo oculto, aunque media escuela ya estaba enterada.

—¡Ma-Matsukaze…!—Se sonrojó a morir. No era del tipo de chicos que supieras que hacer ante las demostraciones de amor.

—Ese par de dos no pierden la oportunidad para demostrarse su amor, incluso en público.—Comentó Kariya sacando la lengua en señal de desgano. No es que fuera homofóbico ni nada, el amor de cualquier tipo parecía repugnarle.

—Eso admiro de ellos dos.—Confesó Ranmaru, sonriendo un poco.

Masaki cambio su expresión amargada por una sonrisa de oreja a oreja, naturalmente, burlona. ¿Podría ser que a Kirino-sempai le gusta alguien?

Kirino era como un libro abierto, cada vez que le comentaban algo con ese contexto, era inevitable no reaccionar con honestidad. Incluso cuando su amigo se lo decía, pero este otro hacía caso omiso a la respuesta escrita en su rostro.

—Déjame en paz, Kariya. Nunca podrías entenderlo.—Apresuró en ganarle en pasos al otro, en un intento de ignorar su pregunta, sin esperar que lo alcanzara.

El menor se quedó quieto en su lugar, mirando con fijación al otro, inexpresivo.

—Lo entiendo perfectamente, sempai.

Gracias al atajó que hizo en dirección a la casa de su amigo, se tardó más de lo pensado en llegar a la escuela. Alcanzó entrar a clase con 5 minutos de adelanto, por lo cual buscó con la mirada a su amigo. Este no se encontraba, agregando más preocupación al pelirosa. ¿Y si le pasó algún accidente?

Sacudió su cabeza. Aun no llegaba el maestro, y eso significaba que Shindou podía llegar. Esperaría a que la campana sonara, cuando llegase el momento, si Takuto no se presentaba, comenzaría a entrar en pánico. Tenía que ser paciente; se sentó en su silla -que correspondía a la de la última fila, pegada a la ventana- y esperó.

¿Pueden creer eso?—Sus oído captaron la voz de alguien sin querer.

No es posible… ¿Con ella?—Contestó una segunda voz.

Chicas, una de las cosas que descubrió que le fastidiaban era que fueran tan chismosas. En cierto punto habrá varias cosas que le molestaban, eso no significaba que dejaron de gustarle las mujeres por completo. La verdad era que no era capaz de pensar en alguien más aparte de Shindou Takuto.

Sus orejas estaban rojas, se sentía fatal cuando su cuerpo no podía evitar reaccionar ante sus propios pensamientos. Para su suerte, nadie le prestó mucha atención a esto.

¿Deberíamos preguntarle a Kirino-kun? Él podría saber… —Ese comentario llegó a su oído ocasionándole curiosidad por la mención de su nombre.

—No lo entiendo. ¿Qué le ve Shindou-kun a esa?

¿Shindou? Pensó e impulsivamente se acercó al grupo de chicas. Con una sonrisa fingida, la cual le fascinaba a las mujeres, preguntó:—Sin querer escuche por casualidad su conversación. ¿Hablaban de Shindou?

¡Oh mi…! ¡Kirino-kun nos está hablando! Pensaban las chicas embobadas, y Kirino era consciente de esto. Esa era la única ventaja que tenía por su popularidad. No era un aprovechado, solo que de alguna forma tenía que sacar provecho de su don.

Se forzó una sonrisa en el rostro, tratando de captar la atención de las distraídas chicas.— ¿Y bien?

—¡S-Si!—Una de ellas esfumó su nube imaginaria.—Es que vimos a Shindou-kun con esa chica y nos preguntábamos…

Kirino rechazó la voz de la chica, la voz no alcanzó adentrarse por sus oídos. Se estremeció levemente. Estaba algo temeroso. Su cuerpo pasó hasta establecerse frente a la ventana donde las féminas le indicaban.

What would you think if I sang out of tune,
Would you stand up and walk out on me.
Lend me your ears and I'll sing you a song,
And I'll try not to sing out of key.
Oh I get by with a little help from my friends,
Mmm,I get high with a little help from my friends,
Mmm, I'm gonna try with a little help from my friends.

¿Han visto esas películas en donde el asesino está apunto de matar al protagonista pero logra salvarse causando una gratitud en su cuerpo? Bueno, Kirino esperó por aquel momento, aunque nunca llegó. Puesto que este se encontraba, conversando amistosamente, con la última persona con la que quería verlo. Yamana Akane.

Ella por lo general le agradaba, cooperando en el equipo de secundaria, incluso en los siguió luego de la primeria, a causa de un solo individuo: Shindou. Como se puede observar a distancia, ella siempre ha estado enamorada de él, desde la escuela primaria siempre tuvo una fascinación con él, como un fetiche, por algo no perdía ni una sola oportunidad para tomarle una foto. Shindou, por su parte, no parecía importarle mucho, no hablaba de ello y ni le prestaba mucha importancia, eso era aquello que irritaba mucho al peli rosa de su parte. A veces creía que la única razón por la que este no se enteraba de sus sentimientos era debido a su inmensa ignorancia.

Para su suerte, hasta este día nunca había mantenido una charla que no se basara en el equipo de futbol de secundaria o algún trabajo de la escuela -ya que curiosamente siempre terminaban en la misma clase-. Sin embargo, al ver su amistosa conversación, pudo recalcar lo anterior dicho, hasta este día.

Regresando a la realidad, se escuchó el sonido de la campana que indicaba el ingreso a clases. El salón empezó a acumularse de estudiantes en sus respectivos asientos, menos el que estaba delante suyo, que correspondía a su ausente amigo. Presenció cómo afuera Takuto y la castaña se percataban del momento de entrar a clases, donde se tendrían que separar.

—Kirino-kun, Kirino-kun. —Fue sacado de sus pensamientos gracias a la voz de una de sus compañeras.—¿Shindou-kun y Yamana-san están saliendo?

Apretó los puños, enfadado y frustrado.—Por supuesto que no.

Ignorando las próximas preguntas expectantes de sus compañeras, se acomodó nuevamente en su asiento, al mismo tiempo que el profesor, con su aspecto algo mayor y exhausto, ingresaba al aula. Era un hombre mayor, naturalmente estaría hastiado de despertarse temprano para enseñar a las futura generaciones.

—Buenos días, comencemos con…

La clase iba a dar inicio cotidianamente, no obstante el estrepito de la puerta abriéndose y los jadeos de un Shindou agitado interrumpieron el comienzo de la sesión.

—Lamento mucho la tardanza.—Hizo una reverencia en señal de disculpa, en tanto recuperaba su aliento.

—¿Qué son estas hora de llegar, Shindou? ¿Se puede saber dónde se encontraba?—Inquirió arqueando una ceja.

—La verdad es que….

—¡Andaba con la novia, profe!—Se entremetió Kurama.

La clase entera soltó una gran carcajada, a excepción de algunas chicas enojadas, y un peli rosa que irradiaba un aire de malhumor. Su bolígrafo era el que sufría por el estado de animo de este , al ser presionado sin misericordia. A Kirino no le resultaba para nada gracioso esa posible broma pero no quería que fuera tan obvio, a pesar de no ser para nada disimulado.

—¡No puede juzgarlo por estar enamorado! —Agregó Hayami Tsurumasa entre risas.

—Cállese usted, Hayami. —Ranmaru le agradeció internamente. —Suficiente escándalo, clase. Proceda a su asiento, Shindou.—Ordenó malhumorado, Kurama y Hayami era uno de sus dúos que lo sacaba de quicio ocasionándole ganas de arrancarse los cabellos.—Bien, abran su libro en la página…

El peli rosa no perdió de vista cada movimiento que accionaba Takuto, acomodándose en el asiento delante de él. Aun si seguía observando fijamente la nuca del otro, este no notaría su mirada. No despegaba la vista de sus rulos. Eran tan atrayentes. Desde hace un largo tiempo quería atravesar sus manos por ahí y sentir la suavidad. El olor a lavanda se impregnaba en sus fosas nasales. Definitivamente le era muy complicado atender la clase teniendo todos sus sentidos aturdidos.

What do I do when my love is away.
(Does it worry you to be alone)
How do I feel by the end of the day
(Are you sad because you're on your own)
No, I get by with a little help from my friends,
Mmm, get high with a little help from my friends,
Mmm, gonna to try with a little help from my friends

Al finalizar el día, Kirino se fue directamente a casa en la salida. Hoy no le tocaba apoyar el entrenamiento en la escuela Raimon y pensó que no debía tomarse la molestia de esperar al peli gris. ¿Cuál era el sentido? No era idiota, y no quería serlo quedándose ahí esperándolo para que lo dejen plantado -de nuevo- como era predecible.

Al cabo de un rato, se sumió en su subconsciente. Esta acción prosiguió un par de horas, la noche anterior se desveló nuevamente y todas sus energías estaban ausentes. Con la llegada de la noche, sus parpados se levantaron somnolientos. Trato de conciliar el sueño una vez más, ignorando los llamados de su madre que empezaron, la consiente responsabilidad por hacer su tarea.

Su cuerpo se articuló con flojera hasta sentarse en la cama. Todo su ser le pesaba, no era de sorprenderse ya que probablemente durmió un par de horas. Para verificar aquello, sacó su celular del bolsillo. Inevitablemente, figuraba en la pantalla: '20:00 p.m.'

Abrió la tapa de este, recibiendo de inmediato un mensaje que indicaba "5 mensajes y 4 llamadas, 1 mensaje de voz"

¿Quién será? Podría ser Kurama enviándole otra de esas fotos con una mujer sin vestimente como en algunas ocasiones, sabiendo que esas cosas no eran de su agrado. O tal vez Kariya tratando de molestarle un rato con sus interrogatorios molestas. También cabía la posibilidad de que fuera el castaño Matsukaze, en busca de ayudo de parejas, aunque en este caso no sería de ayuda.

Era hora de confirmar de quien se trataba.

"13: 16.— Shindou Takuto:

¿Se puede saber dónde estás? Llevó una hora buscándote por toda la escuela"

Siguiente mensaje.

"13:47.— Shindou Takuto:

Tenma dice que te vio irte temprano. ¿No se supone que volveríamos juntos? Hubieras visto la foto que le sacaron a Kurama por dormirse en clase"

Una sonrisa se formó en sus labios al tiempo que pasaba a otro mensaje.

"15:33.—Shindou Takuto

Deberías cumplir tus promesas."

¿Qué demonios? Él debería ser el que estaba molesto. ¡En la mañana lo había dejado plantado!

"16:15.—Shindou Takuto

Julieta me dijo que viniste esta mañana a recogerme y que yo no estaba ¿Estamos a mano ahora?"

¿A mano? Kirino de verdad estaba comenzando a perder la paciencia con esos mensajes.

"17:51.—Shindou Takuto

Vale, lo siento. Lamento lo de esta mañana. Llámame, por favor."

Ese enojo que lo embragaba hace unos instantes desapareció por completo por el conmuevo que le causó el mensaje. Comprobó que todas las llamadas eran de su amigo, salvo por una de Kariya, pero no le aumento importancia.

Unas ganas de gritar aparecieron; sentía ansiedad y emoción. Tomó su chaqueta y bajo las escaleras rápidamente.

—¿Vas a alguna parte?—La figura de su madre se presentó a espaldas suyas cuando él se acomodaba los zapatos.

—Compraré algo en la tienda.

—No vuelvas tarde, y si no te molesta, compra leche y no te olvides de traer…—Antes de que finalizará, este había desaparecido.

Do you need anybody?
I need somebody to love.
Could it be anybody?
I want somebody to love.

Bebió otro sorbo de su soda. Una banca al costado de una tienda fue su salvación para descansar de la corrida.

¿Qué estaba pensando? Impulsivamente había salido de su casa, sin ningún objetivo en mente. Su cuerpo le incitaba a salir de ahí e ir a alguna parte, sin darle la dirección del lugar. ¿Acaso iría a ver a Shindou? Ni siquiera tenía una razón exacta para ir.

—¿Kirino-senpai?—Una voz habló a su lado. Su cabeza se giró para ver con claridad a este.— Tenía razón, es usted, senpai.

—Matsukaze, Tsurugi—Mencionó examinando a los presentes.—¿Qué hacen caminando por aquí a estas hora de la noche?

La sangre del Tsurugi menor subió a sus mejillas, ruborizándose.—Nada importante…

Ese comentario provocó que el castaño al lado suyo frunciera el entrecejo.

—¿Cómo que "nada importante"? ¿Acaso nuestras citas no son importantes?

—Matsukaze, no te pongas…

—¡Y sigues llamándome así! Te dije claramente que me llamaras por mi nombre: TEN-MA —Deletreó las letras lentamente moviendo sus labios, agregando cercanía al rostro de su pareja.

El Tsurugi menor sentía sus mejillas arder ante la vergüenza.

El peli rosa contemplaba la cómica discusión que tenía la parejita. Siempre creyó que tener parejas era problemático, más si tu pareja es de tu mismo sexo, sin embargo, ellos dos son la excepción, no ocultaban su amor ni un solo momento, o al menos no el castaño. El Tsurugi menor no parecía tener inconveniente con relación al sexo, lo único que su orgullo no le permitía era verse amoroso en público.

Por muy infantil que fuera, les tenía envidia.

Esos pensamientos lo desanimaron un poco, y esto no pasó desapercibido para el castaño.

Cariño~—Habló con voz risueña.— ¿Nos comprarías unas botellas de agua?

Tsurugi iba a reclamarle por esa manera melosa de hablar que lo avergonzaba, pero captó de inmediato la indirecta al desviar su mirada hasta el rostro de su senpai. Dejó solos a su pareja con el mayor.

—¿Sucedió algo con Shindou-senpai?—Inquirió expectante.

—En realidad…

Le relató todo lo manifestado a lo largo del día, de todos esos sentimientos confusos que lo atacaban, de todos los momentos impactantes por los que tuvo que pasar. El castaño distinguió los ojos tan vacíos que poseía Ranmaru, su aura decaída lo lastimaba también.

Intentó formular una de sus acostumbradas sonrisas alentadoras.

—Shindou-senpai lo quiere mucho, de eso estoy seguro.

—Naturalmente, soy su mejor amigo… y así debe continuar, es el orden natural de las cosas. Es algo que yo mismo busqué, por no decidir decirles mis sentimientos a tiempo.

—¿Por qué no tratas de cambiar eso? Creo que sería genial si…

—Matsukaze, tú no puedes entenderme porque tienes a tu lado al amor de tu vida correspondiéndote. Tú te armaste de valor y te la juraste por Tsurugi. Yo no puedo. Tengo miedo de perderlo. Tú…—Su voz era ronca y entrecortada, se le hacía complicado hablar.—…eres un afortunado, tú no estás con esta cuestión de confesar tus sentimientos.

—¡Por lo menos intenta…!

—¿Intentar qué? ¿Qué me rechace? ¡No quiero seguir siendo humillado!¡La persona que me gusta es mi mejor amigo desde la primaria! ¿Y si me rechaza? ¡No podríamos volver a ser amigos!

Un dolo cruzó por el pecho de Matsukaze al verlo desenfrenado. —Kirino-senpai, aun así…

—¡¿Aun así que? ¡Si lo llegara hacer, solo perdería su amistad! ¡Nunca funcionaria entre nosotros! ¡No quiero que me vean la cara de estúpido! ¡Entiende que no puedo…!

Would you believe in a love at first sight?
Yes I'm certain that it happens all the time.
What do you see when you turn out the light?
I can't tell you, but I know it's mine.
Oh, I get by with a little help from my friends,
Mmm I get high with a little help from my friends,
Oh, I'm gonna try with a little help from my friends

Sus ojos se sintieron mojados, pero no a causa de las próximas lagrimas que descenderían. Un chapuzón de agua impactado en su cabeza proveniente del Tsurugi menor, que dio su entrada repentinamente, no dejo que terminara de hablar.

—¡CIERRA LA BOCA, IMBECIL! ¡Sé hombre y confiesa tus sentimientos a la persona que amas! ¡¿O eres un cobarde? ¡Es mejor ser rechazado a ser un cobarde! ¡Ve, Kirino! ¡Si eres hombre, no te rindas sin haber dado la lucha, maldito idiota!

Kirino no deprendía molestia por sus ojos, sino entendimiento. Comprendió lo que quería. Era momento de demostrar su respuesta.

—¡Gracias, Tsurugi, Matsukaze!

La pareja solo logró presenciar la espalda de su senpai que se alejaba lentamente.

—¿No te pasaste un poco? Es tu senpai…—Cuestionó dudoso el castaño.

—Está bien. Es algo que todo hombre tiene que hacer por esa persona, mi hermano me lo dijo. Solo le di un empujoncito para que se le declarara de una vez por todas a ese llorón de Shindou.

El moreno desprendió una risita—¿La verdad estabas preocupado por él, no?

El agua que ingresó a la boca del Tsurugi menor se escapó de inmediato voluntariamente.

—¡No sé de qué hablas!

Era un pésimo mentiroso.

—Bueno…— Apretó su mano que sostenía la de Kyousuke, llamando su atención. Se desabotonó un poco la camisa y manifestó una provocadora mirada.—Cuando lleguemos a casa tendrás tu recompensa, Kyou-chan~

Muy pocas personas ven a Tsurugi Kyousuke emocionado por algo, ya que siempre irradiaba un aire solitario y amargado. En esta ocasión, una poderosa aura llena de deseo lo poseyó, tomando por sorpresa al moreno y cargándolo en sus brazos, mientras comenzaba a correr rápidamente, completamente hambriento de Matsukaze Tenma.—¡Vamos a casa, AHORA!

El castaño se sonrojó fuertemente y apoyó su cabeza tiernamente en el pecho del peli azul. Miro al cielo y pensó: Mucha suerte… Kirino-senpai

Do you need anybody?
I just need someone to love.
Could it be anybody?
I want somebody to love

Una cabellera pelirosa cruzaba por delante de los caminantes nocturnos, por las frías calles de la ciudad Inazuma a altas horas de la noche. Estaba más que decidido a sacarlo todo esta noche, se sentía invencible, con la autoestima al máximo. Ni el clima podría detenerlo.

Luego de unas cuantas cuadras, por fin llegó a la gran mansión que sobresalía que tanto ansiaba ver. Aun mantenía las luces prendidas, y eso era buena señal para él. Tragó saliva y caminó dubitativo hacia la puerta. Apretó lentamente el timbre.

¡Ya voy! —Escucho en el interior de la casa, tensándolo por completo al reconocer la voz.

El pelirosa tembló y vaciló. ¿Qué diablos estaba haciendo? ¿Qué tal si no era el momento adecuado? Hasta pensó que debía arrepentirse… No, no esta vez, tenía que decirle claramente a su amigo sus sentimientos, sin importar que llegara a rechazarlo, tenía que decirlo.

La puerta se abrió, dejando ver a un Shindou Takuto vistiendo una pijama de color beige. Esté se asombró por la inesperada llegada del pelirosa.—¿Kirino? ¿Qué haces aquí? Y… ¿Por qué estas mojado?

—Eso no importa ahora. Shindou, yo… quiero decirte algo muy importante que he estado guardando por mucho tiempo…—Confesó avergonzado bajando la cabeza.

—Claro, dime.

Como si fuese tan sencillo...—Shindou y-yo…—Le comenzó a temblar la voz, titubeando. No, este no es el momento para dudar, recuerda las palabras de Tsurugi pensó obteniendo la confianza suficiente para hablar.—¡Shindou yo te a…!

Oh, I get by with a little help from my friends,
Mmm, gonna try with a little help from my friends
Ooh, I get high with a little help from my friends
Yes I get by with a little help from my friends,
with a little help from my friends

—¿Quién es, Takkun(*)?

El pelirosa levantó la mirada temiendo por lo peor, retrocedió unos pasos mirando espantado a la mujer detrás del peligris que lo miraba con esa inocente sonrisa de siempre.

—¿Yamana…?


I'M SO SAD! ;_; Cuando escribí me puse a llorar como negra wn! :C Okei ya estoy mejor :D (RE bipolar xDD) ¡No me juzguen! ¡Es la primera vez que escribo una historia agregando letra de una canción D:

Pero bueno... Aclaraciones:

Bocchan: Lo usan para cuando hablan de un "señorito", oseaaa... la buena pipol recordara que Shindou es rico o una wea asi y vive en una mansión con sirvientes(?)

Takkun: Básicamente, quien ha visto el manga de KWS sabrá que a Takumi (osea Usui), el padre de Misaki le decia asi de una forma... cariñosa(?) Y como el nombre de Shindou empieza con "Taku" pensé que seria la misma wea xD

Gente hermosa, no se mueran por drogas, coman frutas, regalen abrazos (consta que eso me lo dijo un drogado)

No sean crueles como mi madre(?) y dejen review ¡POR EL PIKACHU! :C