Gracias por su apoyo, especialmente a Gabi17 y ShinigamiStateOfTheArt89 :D

Estaré actualizando cada semana, los dejo con la historia

South Park es propiedad de Matt Stone y Trey Parker


- TWEEK TWEAK

Los ojos de Craig se abrieron de par en par, rompiendo con esa acostumbrada expresión indiferente, y el rubor terminó por apoderarse de su rostro; su mandíbula se aflojó y enmudeció por completo. Cualquier otro sonido audible fue opacado por el eco de esas dos palabras que retumbaba en su cabeza como el sonido del martilleo sobre clavos que se incrustan en su cerebro, y que al intentar arrancarlos, arrancaban consigo un pedazo de él mismo. Simplemente demasiado doloroso para siquiera considerarlo.

La mirada maliciosa de Kenny evocaba un aire de victoria. – Lo sabía – Mierda, ¿acaso era tan obvio?

- N-no es algo que tú entenderías.

- No tengo que entenderlo, no es mi problema. Es sólo que cada vez hacerlo con un marica llorón se vuelve más y más aburrido.

- ¿Se supone que yo soy el marica acá? Tú, puta barata.

- Woah, tranquilo hermano. Yo sólo trato de ayudar. Si tan sólo tuvieras los mismos cojones para declarártele a Tweek.

- Cállate.

- Si sigues siendo tan malo en la cama, y no te apresuras a ir por tu Tweek, no me molestaría ir a hacerle compañía-

- Te dije que te callaras…

- Ahora que lo pienso, Tweek debe hacerlo muy bien. Hmmm sí, su culo es incluso más sexy que el de Kyle.

- QUE TE CALLES.

- Seguro que todavía es virgen

- ¡HIJO DE PUTA!

En algún momento de la conversación, las manos de Craig se habían cerrado en un par de puños, y a medida que la provocación aumentaba, también lo hacía la fuerza acumulada en ellos, llegando a dejar marcas de sus propias uñas en su palma. El azabache había logrado dominar su agresividad natural en cierta medida, pero aquello fue la gota que rebosó la copa. Craig mismo no lo entendía, pero para él Tweek era algo tan sagrado, tan sublime, tan intocable que no concebía el más mínimo pensamiento impuro sobre él.

En ese instante, Craig olvidó todo el mareo producto del alcohol, y salió marchando de ahí con firmeza, dejando a un noqueado Kenny tras de sí. Craig había comenzado a caminar por las desiertas calles nocturnas del guetto, su duro semblante era tan aterrador que nadie de allí se atrevería a acercársele. Daba pasos con los ojos cerrados, mientras sentía cómo sus pesados pies se hundían en la nieve de Colorado. Parecía que llevaba toda la noche caminando, y así era.

- No puedo entender cómo el bastardo de McCormick se dio cuenta de mis sentimientos - hablaba para sí mismo - el idiota no tiene nada más que hierba en la cabeza, ¿cómo es posible que…? - un repentino pensamiendo golpeó su mente - Mierda. Si él lo sabe, ¿acaso puede ser que Tweek…? No, eso es imposible, él probablemente ni siquiera sabe que yo existo.

El azabache se detuvo y alzó la mirada, sólo para encontrarse con que se hallaba frente a la casa de Tweek. Quizá llegó allí por casualidad, quizá fue su inconsciente el que lo guió, el caso es que estaba allí. Era una casa enorme. A esa hora todas las luces estaban apagadas, menos la de una habitación. Trepó un árbol convenientemente ubicado en el patio de la casa, hasta que tuvo la suficiente visibilidad para asegurarse de que aquella habitación era la de Tweek. Contempló las oscuras siluetas un rato, hasta que entendió: en verdad estaba en la casa de Tweek.

- Tengo que alejarme – pensó. – Si tan sólo se diera cuenta de lo que estoy haciendo, sólo destruiría su frágil mente. Lo amo demasiado como para que Tweek me odie, no lo soportaría.

Craig se arrojó con fuerza de las gruesas ramas, y tan pronto impactó en el suelo comenzó a caminar. Se detuvo un momento para observar la casa y la silueta de esa ventana una vez más. Por último, su mirada se posó en la entrada principal. Había alguien ahí.


Tweek estaba recostado en un cojín sobre su cama. Abrazaba con fuerza una manta, mientras sostenía un vaso de papel naranja con la leyenda "Expresso" sobre una franja blanca. Posó el borde en sus labios y dio un trago.

- Ngh, vacío…

Arrugó el vaso con su mano y lo arrojó sobre un montón de basura al lado de su cama, Era la 10ª taza esa noche. Sus ojos estaban inquietos y su cuerpo temblaba con fuerza. Desde que Tweek Bros. Coffeehouse había crecido para convertirse en la tienda de café más importante del estado, los señores Tweak se ausentaban cada vez más tiempo, e incluso había noches en que no regresaban. Noches como esa.

En un acto de nerviosismo, Tweek tomó el teléfono y marcó el número de su mejor amigo. Cada tono de marcado se le hacía eterno.

- ¿Tweek, qué demonios…? ¡Son las 3 de la madrugada!

- Gah! Pero Clyde, tengo miedo.– Clyde suspiró.

- ¿De qué se trata esta vez?

- Ngh, no lo sé, es sólo que… ¡JESÚS! ¿Escuchaste eso?- suspiró una vez más.

- Tranquilo, voy en camino.

Clyde esbozó una sonrisa de simpatía. Quizá Tweek no se sintiera mejor estando a su lado, pero Clyde le brindaba la comprensión y paciencia que nadie más estaba dispuesto a darle. Se puso su chaqueta roja y unos pantalones que tomó al azar en medio de la oscuridad. Se amarró sus viejas converse mientras bajaba las escaleras, y salió corriendo a la casa del rubio. Agradecía estar sólo a dos casas de ahí. También se había encargado de tener una copia de las llaves de la casa de Tweek, por la paranoia del rubio de que sus padres lo dejaran encerrado, condenado a morir de hambre, sofocado y consumiendo sus propios desechos. Rió ligeramente. El hecho de que confiara en él más que en sí mismo lo hacía muy feliz. Buscó la llave en su bolsillo y abrió la puerta con lentitud, cuidando de no asustar más a Tweek. El castaño giró la cabeza sólo un momento - a veces se contagiaba de la paranoia de Tweek - para encontrarse con la mirada de un tipo (tal vez de su edad, calculó) que lo observaba fijamente. Sus duros y fríos ojos azules le causaron un escalofrío por todo el cuerpo a Clyde, que sólo se apresuró a entrar a la casa.

- C-clyde, ¿eres tú? Oh Jesús, gracias al café que estás aquí.

Clyde lo abrazó con ternura y dio unas palmadas en su espalda. Instintivamente volteó a ver a la ventana, pero el tipo de ojos azules ya había desaparecido.

- Ese extraño chico…


Me pregunto si cada capítulo es demasiado corto, así saldran unos 5.

Adoro a Clyde :D

Espero que les guste la historia, ¿reviews? :3