ESTE FANFIC NO ES MÍO. ES UNA TRADUCCIÓN.
La historia original en inglés es obra de Kou (Rietto) y se llama "This Time". Lo tiene publicado en la página "Archive of Our Own". Cuento con su permiso para hacer esta traducción y publicarla en esta página. El link a la página del fanfic original está en mi perfil, porque no me dejaban escribirlo aquí.
Capítulo 2:
Ao le dijo a Seiryuu una vez que no confiara en extraños. Más que eso, si era posible, tenía que matarlos cuando fuese necesario antes de que pudieran dañarle a él y a los aldeanos. Era una de las enseñanzas de Ao más estrictas, así que Seiryuu se lo tomó muy en serio. También supuso que lo que dijo tenía su razón de ser, por si lo que la gente mala dijo antes de que Ao se encargara de ellos no fue suficiente indicación.
Incluso si Zeno era parecido a Ao (sin importar cuán evidentes eran las diferencias), aún era un extraño. En su mente no tenía ninguna duda de que lo que tenía que hacer era matarle tan pronto como recuperara el control de su cuerpo.
Sin embargo había una ligera vacilación en su mente que debía ser sofocada antes de que pudiera hacerlo.
No podía respirar.
"¡Suéltame!"
Zeno le estaba abrazando demasiado fuerte mientras dormía. Le habría empujado si pudiera, pero incluso si pudiera mover algunas de sus articulaciones más pequeñas, su fuerza aún no había regresado. En ese momento, ni siquiera pensaba que pudiera levantar las manos, mucho menos apartar a un hombre (¿o aún era un niño?) varias veces más grande que él.
Eso quería decir, que dudaba que pudiera hacerlo incluso si tuviera toda su fuerza.
Pero tenía sus ojos. Ao le dijo que no debía usarlos, pero no había otra-
Espera.
¿Sus ojos funcionarían incluso?
Había devorado la mano de Zeno antes, y aún así él podía utilizarla otra vez después de unos minutos como si nada hubiese pasado. ¿Los órganos devorados podían recuperarse? Ao le dijo que si tenía que devorar, priorizara las extremidades y el corazón. Las extremidades para evitar que le golpearan, y el corazón para matarles inmediatamente.
Sin embargo la primera vez que Seiryuu había devorado órganos fue en el campo de batalla, porque no tenía otra opción. Pero se había asegurado de devorar todos los corazones de los soldados.
… Lo hizo, ¿verdad?
Es por eso que decidió regresar, ¿verdad? Porque era divertido… era muy divertido, pero no había más corazones para ver y detener y podía ver el zumbido frenético de los corazones de los aldeanos, y quería verlos más claramente y-
Seiryuu contuvo la respiración cuando Zeno apretó su agarre repentinamente.
"Está bien, está bien…"
Dijo contra el hombro de Seiryuu.
"Todo el mundo está bien también, así que Seiryuu no tiene que preocuparse."
"… ¿Zeno estás despierto?"
De alguna manera Seiryuu pudo sentir su sonrisa cuando le respondió que no podía dormir.
"Zeno ha estado esperando para ver a Seiryuu por mucho tiempo, ¿sabes? Zeno está demasiado feliz como para dormir, a pesar de las circunstancias."
"Me cuesta respirar."
Lo dijo de forma casual, y pudo sentir a Zeno moverse ligeramente y aflojó su agarre solo un poco. También se estaba riendo. Como si solo estuviera fingiendo para poder ignorar la súplica de Seiryuu y continuar sofocándole.
Pero… era extraño.
Zeno estaba acostado en el catre con él, tratándole como una almohada o si no como su cuerpo personal para calentarse, y Seiryuu sinceramente no sabía por qué lo hacía. Después de todo la mayoría de los aldeanos pensaban que su toque era tan peligroso como su mirada. Incluso Ao no le abrazaría así.
(Por otra parte, Seiryuu descubrió pronto que a Ao le gustaba abrazar su almohada mientras dormía, y reemplazarla era fácil y merecía la pena el regaño a la luz del día por la mañana)
Todavía no se había dado cuenta, pero la confesión de Zeno hizo que se olvidara de su dilema. Su mente, antes llena de preguntas sobre que debería hacer para matar a Zeno, ya estaba centrada en el mismo Zeno como persona. Curioso sobre por qué estaba allí con él. Sobre por qué se veía y le resultaba tan familiar. Sobre por qué le estaba tratando así.
Al final, la curiosidad le venció, y cuando se quiso dar cuenta ya estaba haciendo preguntas.
"Zeno, ¿por qué estás aquí?"
"Zeno está aquí para ver a Seiryuu."
"¿Por qué?"
"Porque Zeno podría o no podría haber prometido a Seiryuu que vendría a visitarle. Ha pasado tanto tiempo que Zeno casi lo había olvidado. Para estar seguro, Zeno decidió venir de visita de todos modos."
"Yo no lo recuerdo en absoluto."
"Está bien. Después de todo ha pasado mucho tiempo."
"¿No querrás decir que se lo prometiste a Ao?"
"No, estoy seguro de que Zeno se lo prometió a Seiryuu."
"Los aldeanos llamaban a Ao Seiryuu también."
"La barriga de Zeno dice que fue a este Seiryuu a quien se lo prometí entonces."
"… ¿estás seguro de que no está sonando solamente porque tienes hambre?"
Como si fuera una señal, se pudo oír un ruido estruendoso de su estómago. Zeno se echó a reír. Seiryuu estaba un poco aturdido. Vivía en una pequeña choza en las afueras de la aldea. Era un lugar temido, donde nadie se atrevía a acercarse. La casa de los monstruos, había escuchado que algunos niños la llamaban una vez.
Escuchar el sonido de la risa resonando dentro era impensable.
Seiryuu no sabía cómo describir la extraña sensación que estaba sintiendo.
"Zeno no duda de tus capacidades para cocinar, pero Zeno puede cuidar de sí mismo. Zeno no vino solo por la comida."
"… ¿solo? ¿Así que es una de tus razones?"
"¡No! Es solo que… bueno, un hombre tiene que comer, ¿sabes? ¡Pero Zeno trajo su propia comida! ¡Como los nísperos!"
Seiryuu supuso que era un punto válido. Zeno parecía joven también. Aún estaba creciendo, supuso Seiryuu, así que era natural que quisiera comer mucho. Ao también le dijo que comiera mucho, para que pudiera crecer fuerte y saludable y estuviera siempre listo para luchar.
"Así que ¿por qué no comes ahora? Zeno está hambriento, ¿verdad?"
"Zeno puede comer después. Zeno todavía quiere quedarse así. Hablando de eso, ¿puedes moverte? ¿Todavía estas adormecido?"
Seiryuu probó su cuerpo. Podía moverle, en su mayoría, pero aún estaba débil. Aún ningún cambio desde la última vez que lo comprobó. Suspiró con resignación y sacudió su cabeza una vez. Zeno pareció contento.
"Hm… Aún paralizado, ¿eh? Bueno, no importa. ¡Eso significa que Zeno puede abrazar a Seiryuu un poco más de tiempo! Jejeje, Seiryuu ¡eres tan cálido y lindo!"
"No soy lindo."
"Para Zeno, Seiryuu es lindo, así que vamos a dejarlo así."
Seiryuu frunció los labios pero decidió no contradecirle. De todos modos no parecía que Zeno fuese a retroceder. Por alguna razón, tenía la impresión de que Zeno era una persona obstinada.
Probablemente porque Seiryuu no podía imaginar lo que hizo para que le permitieran entrar en su casa. Seiryuu era el secreto de la aldea, por eso su choza estaba lejos de la aldea, escondida del resto del mundo. Que un extraño encontrara su choza era prácticamente imposible, por eso Seiryuu se imaginó que debieron ser los ancianos los que le llevaron a su choza.
Hablando de eso, ¿qué hizo él?
Un ejército atacó la aldea, y mató a todos ellos y casi a los aldeanos también. Seguramente ellos estaban entrando en pánico en ese momento. Seiryuu no podía imaginarlo en lo absoluto. En momentos como estos, aceptar a un extraño sería la última cosa que los ancianos harían. Además, que enviaran a Zeno a su choza, era demasiado extraño. Añadiendo el hecho de que Zeno sabía mucho sobre él, probablemente más de lo que él sabía, era simplemente imposible.
Entonces algo dentro de él se lo dijo, que si Zeno no venía de la aldea era posible.
Lo más probable es que él fuera directamente a su choza.
Pero eso era imposible, trató de razonar consigo mismo. Ni siquiera había un camino allanado para él. Normalmente, nadie sería capaz de encontrarlo.
Pero Zeno no era normal, le dijo su mente.
Bueno, Zeno era extraño, pero parecía bastante normal. Incluso si por alguna razón no pudiera dejar de pensar que Zeno era un dragón amarillo. Pero en ese caso, Seiryuu creyó que era él quién era extraño.
"…"
"¿Hm? Seiryuu, ¿qué pasa?"
Si pudiera, probablemente Seiryuu se habría dado la vuelta y examinado la expresión de Zeno. Tenía buenos ojos. Podía percibir los sentimientos de la gente. Al menos, creía que podía hacerlo. Pero Zeno… desde el principio, había sido todo sonrisas. Y preocupación. Y más cosas.
Era la primera vez que había conocido a alguien así, y por eso Seiryuu no sabía cómo interpretarle.
Mientras se estaba preguntando eso, Zeno se movió y cuando quiso darse cuenta ya estaba mirando directamente hacia sus ojos marrones. Zeno estaba sonriendo, como esperaba.
"¿Qué pasa?"
Como era de esperar… le resultaba familiar…
"¿Quién… eres?"
"Zeno. Seiryuu puede llamarme Zeno."
Esa no era la respuesta que Seiryuu estaba buscando, pero una de dos o era demasiado denso o le había respondido equivocadamente a propósito, Seiryuu no estaba seguro. Entrecerró los ojos con suspicacia, pero Zeno solo sonrió en respuesta.
"¿Cómo sabes… sobre mí? ¿Sobre mi poder?"
"Zeno sabía sobre Seiryuu porque se lo dijo su estómago. Sobre tu poder, alguien se lo dijo a Zeno hace mucho tiempo."
¿Un Seiryuu… tal vez? ¿Ao? Podría tratase de un aldeano fugado. Sin embargo por alguna razón, desde el principio parecía saber más incluso que Seiryuu, eso descartaba cualquier posibilidad en la que podía pensar.
Sin embargo por alguna razón, a pesar de que quería presionarle, Seiryuu decidió no hacerlo.
"¿Qué quieres decir con que te lo dijo tu estómago? Antes también dijiste que tu estómago te dijo algo."
"Ah, es una frase hecha. Significa que es algo que simplemente sabes sin ninguna explicación."
"Como… ¿Como que Zeno es un dragón amarillo?"
"Sí, eso es. Zeno es Ouryuu. Zeno también es un guerrero dragón, como Seiryuu."
¿Como… él?
¿Zeno también… era como él?
La única persona que había conocido que era como él había sido Ao, y él era diferente que Zeno. Tan diferente. Trató de mover su mano, e intentó delinear todo lo que pudo del rostro de Zeno antes de que callera otra vez. Después Zeno cogió su mano con la suya y, la colocó en su mejilla. Como si no le importara, incluso aunque había sido algo que Seiryuu había hecho por impulso.
Zeno se acercó aún más, y sus caras estaban ahora a solo unas pulgadas de distancia. Creía que incluso podía oír su respiración.
Seiryuu no sabía cómo reaccionar a esto, pero sentía algo en su garganta que tragó.
"Los ojos de Zeno no se ven como los míos," decidió decir al final.
Zeno tenía ojos marrones cuyos irises parecían perfectamente normales. No alargados como los suyos. Eran cálidos y acogedores, no fríos e intimidantes. No como los suyos.
"Eso es porque mi poder no está en mis ojos. No puedo detener el movimiento de las personas como Seiryuu. Hakuryuu y Ryokuryuu tampoco pueden hacer eso."
"¿Hakuryuu? ¿Ryokuryuu?"
"Hay cuatro de nosotros. Actualmente cinco, pero Hiryuu no tiene ningún poder especial. Hiryuu es una especie de esperanza. Es por eso que Hiryuu necesita ser protegido. Es por eso que tenemos nuestros poderes."
"Así que, ¿Hiryuu es la razón por la que estoy maldito?"
De repente Zeno parecía triste.
Seiryuu se preguntó por qué. Incluso aunque estaba sonriendo, parecía como si estuviese a punto de llorar.
"Seiryuu no está maldito. Eso es solo un malentendido."
Dijo como respuesta, mientras su suave mano recorría el cabello de Seiryuu y Seiryuu contuvo otras preguntas que quería hacerle. Por lo menos, sobre Hiryuu, Seiryuu pensó que era mejor no preguntar. Zeno no parecía querer hablar de él.
"El poder de Zeno. ¿Cuál es?"
"Ah, Zeno es diferente de los otros dragones. Zeno no puede hacer nada, pero soy robusto."
"¿Eres más fuerte que mi poder?"
"Jejeje, eso es correcto. Ao nunca ha mentido a Seiryuu, y todo lo que dijo es verdad. Es Zeno quien es raro."
Seiryuu estuvo totalmente de acuerdo, así que asintió. Zeno era la persona más extraña que había conocido en la vida. Él se rió otra vez y fue entonces cuando Seiryuu se dio cuenta. Zeno seguía mirándole, a los ojos. Instintivamente, miró hacia abajo, tratando de evitar su mirada.
Raro raro raro…
A pesar de que debería probarlo… utilizar la oportunidad para devorar el corazón de Zeno…
"… ¿eres más robusto… que la espada de Ao?"
"Es lo más probable."
"Ya veo…"
Entonces…
"Si devoro el corazón de Zeno, ¿eso matará a Zeno?"
Zeno movió su mano y la colocó sobre su pecho. Seiryuu podía sentir el latido de su corazón con los dedos, suaves y calmados…
"Cuando ya no estés paralizado, Zeno te dejará intentarlo como prometió."
Seiryuu se obligó a asentir.
ooooooooooooooooooooooooo
El latido constante y la calidez que irradiaba del cuerpo de Zeno le calmaron de alguna manera, arrullándole para dormir.
Fingió no darse cuenta del ruego que hizo su mente deseando que este momento durara para siempre.
Sabía que eso no podía ser, pero aún así.
Terminó mucho antes de lo esperado.
