El amarillo me recuerda al sol, al sol que hace tiempo no recordaba como se veía, me trae una alegría indescriptible haciéndome saber que pase lo que pase superare todo lo que venga en contra.
También me recuerda a los Girasoles, cuando pienso en ello me siento feliz imaginandome un día de verano en pleno campo de aquellas flores tan bellas sintiendo la brisa contra mi piel.
No recuerdo como se siente aquel color...
Bakugou ya había acomodado la mayoría de cosas en su lugar terminando por lanzarse en la mullida cama cerrando los ojos un momento sin escuchar ningún solo ruido, todo estaba en total y completa tranquilidad...—¡El inútil!—
Abrió los ojos abruptamente recordando el por qué se encontraba ahí levantándose rápidamente, cosa que en seguida se arrepintió de hacer pues un leve mareo lo había atacado, saliendo de lo que a partir de ahora sería su habitación en busca de aquel peliverde, no tenía idea de como era la casa por lo que aprovecharía de conocerla un poco, avanzó por el pasillo abriendo las tres diferentes puertas que habían, una tenía otra habitación pero esta se veía un poco más sucia y algo descuidada, otra era el baño y la última se encontraba cerrada.
—Maldito bastardo ¿¡Dónde diablos se metió!?—
Siguió buscando esta vez saliendo de aquel pasillo dirigiéndose a la sala de estar la cual, evidentemente, había visto al entrar aún sin resultados, caminó hacia la cocina, el comedor e incluso asomó la cabeza hacia el patio trasero pero no había nada cosa que ya lo estaba comenzando a preocupar, ni siquiera un día bajo su cuidado y ya estaba muerto.Subió las escaleras encontrándose con una azotea espaciosa la cual daba hacia el patio trasero, avanzó hacia el lado derecho abriendo las dos puertas que habían encontrándose con una llena de cajas y cosas aparentemente inútiles cerrando con molestia, la otra era más bien una pequeña biblioteca, todo estaba ordenado de una forma tan específica que incluso le había recorrido un escalofrío en la espalda ante tal cosa, a decir verdad, absolutamente toda la casa parecía tener aquel excesivo órden.
—¡Si está muerto al menos quisiera saber donde mierda está su maldito cuerpo para revivirlo y volver a matarlo!—
Tras susurrar esto con molestia avanzó a su derecha encontrándose con una única habitación la cual tenía escrito en un divertido colgador Izuku dándole a entender que aquella era su habitación, abrió la puerta fuertemente sin importarle romper o no la puerta encontrándose finalmente a aquel mocoso que tantos problemas le había traído sentado en la silla de su escritorio con un libro en mano, ignorando totalmente el contenido, se acercó a él de forma amenazante mirándolo desde arriba.
—¿¡Se puede saber por qué mierda te fuiste!?——P-pensé que ya no necesitabas mi presencia así que...——¡Así que te callas!— vociferó —¡Si quieres morir muerete cuando ya no estés bajo mi cuidado Deku bastardo!—
—... ¿D-deku?— titubeó—Sí, Deku, eres un inútil entonces te llamaré así ¿Me oíste? Mierda, no puedo creer que estoy cuidando a un crío como tú—
—Lo siento——¡Y ya deja de disculparte! Eres desesperante——Lo...——¡Ni te atrevas!— suspiró —Ya es bastante tarde así que baja de una maldita vez mientras cocino alguna mierda—
—¿Hmp? ¡Sí!—
El rubio salió con un portazo, el chico era alguien fácil de controlar y obedecía rápidamente por lo que seguía sin verle sentido en dejarlo a su cuidado ¿¡Por qué la necesidad de joderle la vida!?Caminó a la cocina viendo todo con recelo, abrió varios cajones en busca de lo que necesitaba, realmente no había mucho para hacer así que no se lo pensó tanto y sacó el sobre de spaghettis hechandolo a la olla esperando pacientemente a que el idiota de Deku bajase de una buena vez sino quería que lo fuese a buscar él mismo.
—Huele bien Kacchan——Por supuesto que huele bien si soy yo el que cocina, bastardo... ¿Y qué es eso de "Kacchan"?——B-bueno, no creí que te molestaría entonces...——Sí, sí, haz lo que quieras ahora siéntate luego que ya voy a terminar——¿A-ah? ¡Sí!—
Escuchaba los pasos lentos del contrario acercarse a la mesa cosa que en cierto punto lo estaba cabreando pero prefirió no decir nada, ya sólo quedaban seis horas para que sea media noche y poder obligarlo a irse a dormir.Sirvió dos platos con bastante salsa de tomate y a su plato le echó un poco de picante, se acercó a la mesa dejando el plato frente al peliverde porque sí, hasta el momento no había podido apreciar su rostro pues el chico siempre llevaba la mirada gacha ocultando su rostro y cualquier otra característica con la cual se pueda referir a él, dejó el otro plato en donde se sentaría y ahora fue en busca de los cubiertos extendiéndole un tenedor al menor con una expresión de fastidio.
—¡Hey! Toma el puto tenedor y come——¿Qué? ¡Perdón! E-estaba distraído——¿Estás ciego o qué? Tengo el puto tenedor en frente de tus narices— comentó con molestia—Lo siento Kacchan— repitió, hundiéndose en su asiento, extendió su mano en el aire rozando el cubierto para decidirse a tomarlo con algo de dudas
—Ni sujetar un cubierto sabes, en verdad eres un inútil- reprochó sentándose frente a él con brusquedad —Tsk... Provecho—
Comenzó a comer rápidamente disfrutando de su propia "obra maestra" a comparación de Izuku quien seguía sin dar un solo bocado, Katsuki a los minutos se dió cuenta de esto frunciendo el ceño ante la falta de acción por su parte.
—¿Qué te ocurre? La comida no es gratis como para que la dejes enfriarse——No es eso Kacchan—
—¿Entonces? Come de una buena vez y deja de joder——S-sí—
Habló más no comió, dudó unos segundos más hasta que con algo de desconfianza acercó su mano lentamente hacia el plato y con la otra acercaba el cubierto tanteando la comida cosa que en cierto punto molestó al cenizo ¿Acaso quería comprobar que era comestible o que mierda? Pero toda molestia se esfumó al ver como llevaba el tenedor a su boca.
—¡E-esto está delicioso Kacchan!——¡Lo sé bastardo y tú que no querías comer!——Perdón, perdón— soltó una suave risa —Gracias por la comida—
—Tsk... Como sea—
—¿Qué edad tienes Kacchan?——¿Y eso a tí que mierda te importa?——Es de mala educación contestar con otra pregunta——Mira, el niño me salió educado— comentó burlón —Tsk... Tengo dieciocho ¿Y tú?— desvió la mirada—Tengo diecisiete ¿Debes estar de vacaciones, no? Lamento que te tengas que quedar conmigo——Sí, sí, el desastre ya ocurrió así que no vale de nada que te disculpes... ¿Y se puede saber por qué tu madre quería que te cuide si tienes casi la misma edad que yo?—
—¿A-ah? B-bueno, y-yo, v-verás...—
[~Llamada Entrante~]
—Hablando de la reina de Roma... Es tú mamá——¿Hola? Sí... Está bien... No... Acabamos de comer, estaba lavando la loza... Bien... No es nada... Gracias... Hasta luego señora Inko——¿Cómo está mamá?——Bien, sólo llamó para saber de tí y como estabas, te mandó saludos e insistió con que tuvieras cuidado—
—Oh, está... bien, gracias... ¿Kacchan?——¿Ah?——Gracias por cuidar de mí—
Por primera vez levantó su rostro brindándole una cálida sonrisa, era mucho más de lo que se esperaba... Tenía una tez pálida que contrastaba perfectamente con esas pecas que adornaban sus mejillas, las facciones en su rostro parecían delicada porcelana y su sonrisa parecía sólo aumentar su belleza, le gustaría seguir con su detallada descripción pero sus ojos se encontraban cerrados impidiéndole una clara vista de ellos, se sonrojó.
—¿¡P-pero qué rayos d-dices nerd de mierda!?— exclamó desviando la mirada —¡O-obviamente tengo que c-cuidarte inútil!——Lo sé pero... Eso me hace sentir feliz—
Sonrió.De nuevo le mostró una sonrisa esta vez terminando en desaparecer junto a la espectacular vista de su rostro, Deku no mentía, se sentía feliz de tenerlo junto a él ya sea porque lo obligaron o no pues anteriormente, y cabe decir que en varias ocasiones, su cuidador se iba sin decir nada dejándolo a su merced totalmente desorientado, se había acostumbrado a este trato e incluso pensaba que lo merecía, después de todo ¿Quién querría a alguien como él?
—Y-ya cállate——Está bien— soltó una suave risa —Hmp... ¿Puedes contarme algo de tí, Kacchan?—
—¿Algo... De mí? ¿Y yo por qué tendría que hacer tal ridiculez?——No lo sé... Sólo me gustaría saber más sobre Kacchan——Que mocoso más insistente... Bien ¿Qué quieres saber?—
—¿Por qué estás aquí?——Porque la vieja bruja me obligó——¿Quién es la "Vieja Bruja"?——¿No es obvio? Mi...— un escalofrío lo recorrió —M-madre—
—Eres malo Kacchan— rió —Hmp... ¿Qué te gusta hacer?——¿Qué te gusta hacer? ¿En serio? ¿Ahora vas a preguntarme cuál es mi color favorito?—
Color.Muchos decían que era algo asombroso e indescriptible, muchas veces preguntó que eran y como se veían que causaban tanta fascinación en quienes lo rodeaban, pero jamás tuvo una respuesta clara, muchos decían que eran dulces para los ojos, otros afirmaban que eran alegría, unos pocos que eran una pérdida de tiempo, otros que sólo era el reflejo de la luz y en su mayoría afirmaban que eran emociones y sólo dependía de cada individuo el como lo interpretara, pero él seguía sin comprender.¿Qué son los colores?
—Amarillo, por cierto, amarillo es mi color favorito— respondió burlón —Y mis gustos... Pues no lo sé, me gustan los deportes y los videojuegos— respondió encogiendose de hombros—Ya veo... ¿Y qué...?—
[~08:00p.m~]
—¿Qué mierda es eso?——¡Oh! Va a empezar mi serie favorita, mamá me ayudó un poco con el tema de la alarma... ¡Si quieres puedes venir!—Izuku sonrió alejándose algo más rápido del lugar mientras era seguido por el rubio quien a pesar de no estar interesado en la serie no tenía nada que hacer, se sentó junto a él, quien tomó el control de la mesa y encendió el televisor viendo en la pantalla con letras grandes All Might Siendo ese el aparente nombre de la famosa serie.
—¿De qué se trata?——Pues trata de un mundo donde los héroes son comunes y hay uno en particular llamado All Might quien siempre salva a todos con una sonrisa pero detrás de eso esconde varios secretos como el por qué de sus poderes, prefiero leer los mangas pues es más fácil para mí pero de igual forma adoro la serie— habló con emoción
—¿Ese hombre es All Might?— señaló la televisión con fastidio—¿Hmp?...— una característica risa se escuchó de fondo —Sí, es él—
—Demasiados esteroides— comentó gruñón—¡Shh!——¡A mi nadie me calla bastardo!— reprochó —Tsk... Mira a tu puto héroe— rodó los ojos con molestia
Eran ya las diez de la noche cuando aquella serie se acabó, Izuku se había quedado dormido en uno de los últimos anuncios y Katsuki por su parte... Esperaba por más ¿¡Es que acaso a alguien le interesaban las noticias de la noche!? ¡Esa serie era mucho más importante que ver personas muriendo a diestra y siniestra! Estaba preparado para insultar a la pantalla por no darle lo que quería hasta que sintió un peso extra en su hombro, volteó con molestia y confusión observando al chico dormido cómodamente sobre él... ¿¡Es que acaso lo creía almohada!? Hubiese gritado esto sino fuera por la fugaz idea que cruzó su mente, si se dormía antes, antes dejaba de joder y por ende antes podía deshacerse del bastardo.Con un dedo empujó su cabeza para poder levantarse, al soltarlo lo dejó recostado en el sillón y apagó la pantalla observandolo unos segundos pensando en llevarle alguna manta o incluso cargarlo hacia su habitación... ¡Nah! De seguro estaría bien, apagó las luces y se encaminó a su pieza dándole una última mirada de reojo...—... Maldito Deku...—
