El ángel guardian del vampiro

Capitulo 1: Un nuevo comienzo

La niña creció como una cazadora mas, aprendiendo a dominar armas, a luchar pero también con lo más importante, amor; si con amor, a pesar del mundo en que vivía ella creció con amor de parte de su "padre" Antony aunque algunos problemas surgieron con tan solo una pregunta.

-¿Papá?- dijo la niña mientras se sentaba junto a su padre

-¿Si, Reenesme?- respondió bebiendo un poco de su café

-¿Quién es mi madre?-él se quedo helado sin saber que decir

Antony estuvo pensando en una respuesta que a la niña le pudiera satisfacer y no volver a preguntar sobre ese tema, dio un largo suspiro y la miro.

-Tu madre es la vampiresa mas hermosa de todas, ella nunca te quizo dejar, pero las circunstancias la obligaron a hacerlo, pero no te dejo sola, te dejo conmigo, tu padre- le acaricio la mejilla.

La niña contenta se fue y Antony no pudo olvidar el asunto pero decidió no decirle nada, seguramente algún día se enteraría pero no ese día.

Al pasar los años Reenesme se convirtió en una hermosa joven: cabello castaño, ojos cafés y un buen cuerpo, su entrenador decía que ella sería una buena cazadora, pero surgió un problema con Carlisle el líder de los cazadores.

-¿Porque no puede ser en otro lugar?- lo miro detenidamente.

-Es muy peligroso- respondió sin mirarla y leyendo unos papeles

-¿Pero de eso se trata?- se levanto- ¿Como quieres que aprendamos si nos das esos lugares?- coloco sus manos sobre la mesa

-No discutiré, no iran a otro lugar más que al cementerio DV- siguió mirando sus papeles.

-pero ...- responde Reenesme.

-Nada, no dire otra palabra más- pasaron cinco minutos y el no respondo, cansada Reenesme bufo y salió dando un portazo.

Oooooo

¿Estas lista?- preguntó su mejor amigo Jasper

-Tiene que estarlo- argumento su mejor amiga Alice

Jackson y Alice eran sus mejores -y únicos- amigos, después de haber discutido con Carlisle, no le había quedado otro remedio que ir ya que no se pudo negar gracias a su padre Antony.

-Chicos- los miro- en nuestra primera caza, tenemos que comportarnos-estaba molesta no podía negarlo pero si quería obtener otro lugar más decente tenían que guardar compostura.

Ambos asintieron divertidos ante el humor de Reenesme, caminaron un poco más y llegaron hasta lo que era un gran cartel que anunciaba la entrada al cementerio.

-Llegamos- anunció lo evidente Alice.

-¿Enserio?- dijo sarcasticamente Jasper

-¿Como se llama?- preguntó Reenesme irritada.

-DV- respondió Jackson

-Dominio Vampirico, que nombre tan más apropiado- murmuro Alice y los tres entraron.

Caminaron entre las tumbas, y lugares enlodados y no encontraron nada que no fueran animales y malos olores.

-Vámonos, no hay nada- replicó Jasper ya que estaba cansado y aburrido.

-Shh...¿escucharon eso?- murmuro Reenesme y los tres escucharon voces, corrieron a esconderse y trataron de no hacer ruido que pudiera alertar a los visitantes de que ellos estaban ahí.

-Vampiros- susurro Alice.

Los vampiros se acercaron al lugar donde ellos estaban, sus corazones latían rápido, pero la única que controlaba a su corazón- aunque a duras penas-era Reenesme.

-Tenemos que encontrar a su hija- comentó el primer vampiro que se veía más grande, los cabellos negros le caían por los hombros y su piel pálida sobresalía de la del más chico.

-Ella no nos ha querido decir nada- argumento el segundo vampiro, él se veía más joven, el cabello era corto y color café, sus ojos eran rojos como la sangre misma y su musculatura era envidiable.

-¿Escuchas eso?- preguntó el primer vampiro mirando a todos lados.

-Chicos controlen su corazón- susurro Reenesme pero los tres corazones palpitaban rápidamente y los vampiros los escuchaban con más claridad

-¡Salgan!- grito el vampiro más grande

La primera en salir fue Reenesme, la cual saco su espada, se colocó en frente de la tumba-con instinto protector- donde estaban sus amigos, por sus amigos y se colocó en posición de ataque, sus amigos-Alice y Jasper- querían salir pero por la forma en que ella se había colocado enfrente de ellos,era señal de que no debían salir y conocían bastante bien a su amiga como para creer que no era por llevarse la gloria y el crédito por haberlos salvado.

-Mira que lindura tenemos aquí- se burlo el primer vampiro- pero nosotros escuchamos los latidos de tres corazones- el vampiro se acercó y busco algo que aparentemente no encontró- no importa...después de ti seguirán tus compañeros- ella lo miro sin entender- un cazador nunca sale solo-

Reenesme a pesar de que estaba nerviosa no lo demostró y trato de parecer normal aunque quería salir corriendo del lugar.

-No te atrevas a hacerles daño- dijo seria y con mucha decisión, tanto que al segundo vampiro lo sorprendió.

-Tienes agallas pequeña- se acerco más a ella-pero eso nos era suficiente- el único que hablaba era el primer vampiro.

El segundo vampiro se veía como ¿enojado? ¿irritado? ¿triste? Reenesme no supo leer su expresión, tan solo supo que la miraba intensamente estudiando cada uno de sus movimientos, al igual que ella con respecto a él pero esta mirada no paso desapercibida para él primer vampiro.

-¡Que maleducado soy! -grito y se volteo - pequeña ingenua, este es mi hijo Edward.-

-Los vampiros no pueden tener hijos- escupió muy a su pesar y se enojo más porque la había llamado "pequeña ingenua"

-Cierto...- asintió-pero aquí no hemos venido para platicar ¿o si?- solo una carcajada y pronto se olvido del asunto y regreso hacia Reenesme.

-No te atrevas a tocarme y mucho menos a acercarte- ahora la confianza de Reenesme iba en aumento.

El vampiro se acerco rápidamente, la tomo de las manos y la aventó, ella no se rindió tan fácilmente, corrió a la velocidad necesaria y clavo la espada en una de sus piernas, eso no era suficiente; el vampiro más que enojado estaba divertido, agarro una de sus manos y la tiro al suelo, se subió encima de ella, sus colmillos salieron de su boca y se acercaban a su cuello, Reenesme se trataba de soltar pero a pesar de ella ser mitad vampiro y mitad humano no era tan fuerte como él. No sintió temor ante lo que le iba a ocurrir pero eso nunca llego, una espada golpeó al vampiro por detrás y ahí estaba sus amigos, ayudándola, esa pequeña distracción fue más que suficiente para ella, la cual rodó por el suelo, se levanto rápidamente y se coloco en posición de ataque protegiendo con su cuerpo a sus amigos.

-Los tres me dan ternura- el vampiro seguía con ese aire de altanería y arrogancia.

Reenesme observo nuevamente el panorama, pero el vampiro Edward ya no estaba ahí, seguro había ido a pedir...¿auxilio? ¿ayuda? ella se negó a si misma, los vampiros eran fuertes y no tenían que ir a pedir ayuda...¿o si?

-Van a morir- los tres lo miraron-pero alégrense su sangre no será reclamada por un vampiro corriente- sonrió y mostró sus afilados colmillos- al contrario será reclamada por el mismo creador de los vampiros, Aro- se avalando sobre ellos y Reenesme callo junto con él, ambos rodaron por el enlodado suelo, ella trataba de enterrarle la estaca pero el se movía velozmente y lo evitaba con una gran agilidad y sus colmillos salieron de su boca una ves más, la luz se empezaba a asomar por el horizonte y en menos de un segundo el vampiro con el que peleaba Reenesme había desaparecido del lugar.


Hola, pues aqui el primer capitulo, espero que les este gustando :3