Disclamer: Los personajes de Tinkerbell que aparecen en las películas, libros no son de mi propiedad, pertenecen a Disney.
Bien, en este capítulo Fawn tendrá una pérdida de memoria más conocida como laguna mental que está al final, de esa forma, estaréis tan perdidos como el personaje. Es un concepto interesante, espero que me haya salido bien.
La primera alquimista
Capítulo 2: Polvos rojos.
Esa mañana fui una de las primeras en pasar por el molino de polvo de hada. Apenas había salido el sol y como estaba cerca de casa de Zarina, decidí pasarme a ver si ya estaba levantada.
Vi que la hoja que tapaba la ventana estaba subida y la saludé. Tan temprano y ya está entre polvos... ¿cuantas horas se pasará al día?
"¡Hey Zeta! Veo que no pierdes el tiempo. ¿Qué haces?"
"Buenos días Fawn. Pues verás, estoy trabajando en unos polvos que agudizan la vista para los scouts. Gary me dijo que últimamente aparecen bastantes halcones y quiero ayudarlos por poco que sea" no está mal.
"Vaya..." empecé a toquetear cosas que tenía por ahí "y... no tendrás por aquí... esos polvos de hada de larga duración por casualidad..."
"No, no los tengo y aunque los tuviera no te los daría. ¿Podrías dejar de tocar mis cosas?"
"Juu, ¿y alguno que dé súper fuerza?" tiene que haber algunos polvos con los que poder jugar...
"No... en serio, estate quieta, hay polvos peligrosos y no quiero tener que echarte de casa" quizás estos de color rojo den súper inteligencia o algo...
"¿Y esos? ¿Qué hacen?" los cogí y los miré de cerca. Era un rojo muy brillante.
"Esos son... ¡ve con cuidado! Cuando usas estos polvos..." iba a cogérmelos pero torpemente se me cayeron encima "oh no... oh no no no no" se apuró en cerrar la puerta y en recoger las cosas rápidamente.
"Ups, lo siento yo..." de repente noté que algo cambiaba en mi cabeza, fue como si me volviera más activa.
"Vale Fawn, tranquilízate. Respira hondo y no hagas ninguna tontería. Tarda unos segundos en hacer efecto así que te pido que..."
[Laguna]
De repente me sentí diferente. Fue de golpe, estaba confusa y no recordaba nada, no sabía como había terminado en la cama con Zarina ni por qué me miraba de esa forma.
"¿Q-qué ha pasado aquí? yo estaba... de pie hace un momento... ¿Cómo...?" la cara de Zeta cambió en seguida.
"Oh, veo que ya se ha pasado el efecto... ¿recuerdas algo?" lo intenté con todas mis fuerzas pero no había manera.
"No... es, raro ¿qué me ha pasado?" me sentía extraña, era una sensación que no había tenido nunca.
"Creo que... será mejor así. Nada Fawn, te... has quedado dormida de repente por tocar unos polvos que tenía por aquí. Te dije que estuvieras quieta, pero no me hiciste caso" sí... esos polvos son lo último que recuerdo... pero tengo la sensación de que hay algo más, algo que no debería olvidar...
"¿Y porqué estás tumbada a mi lado?" no entendía nada, necesitaba respuestas.
"P-pues por que... te estaba intentando despertar"
"Ya veo..." qué rabia, es como si estuviera olvidando algo muy importante.
"Ahora... tengo que ir a ver al Hada Gary. Si no te importa..." me acompañó hasta la puerta y salimos.
"C-claro... nos vemos..." ¿por qué me mira así? No está como siempre... ¿y porqué está tan despeinada?
Se fue. Estaba un poco desconcertada pero tras darle unas cuantas vueltas al asunto sin resultado me dí por vencida y fui al barco dónde estaban Sil y Tink.
"Hola chicas, ¿qué hacéis?" necesitaba despejarme un poco.
"Aquí, jugando al objeto perdido. Ahora le toca a Sil esconder el engranaje, ¿te apuntas?" ellas sí que saben como pasárselo bien.
"¡Por supuesto! Pero antes una pregunta, ¿alguna vez habéis tenido la sensación de haber olvidado algo muy importante y no poder recordarlo?"
"Sí, me pasó una vez con mi martillo, lo olvidé en el campo de girasoles y tardé un día en darme cuenta"
"¿Qué hago para recordarlo? No hay forma de que me vuelva a la cabeza"
"Normalmente esos recuerdos vuelven al recordar cosas relacionadas con ella. ¿Qué has olvidado?" me quedé pensando ante la pregunta de Sil.
"La verdad es que no lo sé... pero no es un objeto ni nada parecido, es... es..." no había manera, era imposible de saberlo.
"¿es...?"
"¡Arg! No lo sé, qué rabia"
"Tranquila, ya te vendrá a la mente en el momento menos pensado. Por ahora, voy a esconder el objeto perdido. ¿Estáis preparadas?" me irá bien jugar un rato para relajarme.
"Sí"
A medio juego, una campanita muy peculiar captó mi atención. Eso es... ¿el repartidor de pastelitos de miel? Sí que lo es.
"¡Es el repartidor de pastelitos! ¡Vamos!" en el momento que llegué y cogí el pastelito, un flash pasó por mi cabeza. Me vino una escena de yo estirada en la cama de Zarina hablando de esos pastelitos.
¿Qué ha sido eso? No recuerdo haber hablado con Zarina de eso... ¿podría ser un sueño? pero ese recuerdo... estoy segura de que es lo que estoy buscando. Ella tiene que saberlo, sé que esconde algo.
"Chicas, voy a casa de Zarina, creo que ella puede ayudarme con mi cosa olvidada. Nos vemos luego" cogí otro para llevárselo y terminé de comer el mío por el camino. Intenté recordar algo más de esa escena, pero fue inútil.
Llegué a su casa y pensé en qué debería preguntarle. Según ella me quedé dormida por aquellos polvos pero... estoy segura de que no.
"Zarina, ¿puedo hablar contigo un segundo?"
"¿F-Fawn? ¿Q-que quieres?" parecía nerviosa y al verla me sentí diferente, sabía que pasaba algo.
"Nada, te traía un pastelito de miel. Cómo dijiste que querías uno..." no recuerdo que lo dijera pero cómo hablamos sobre eso...
"Pero si eras tú quien los quería... oh" la pillé.
"¡Lo sabía! Sabía que habíamos hablado de eso. Pero dijiste que me había quedado dormida, ¿qué pasó en tu casa?"
"Mira Fawn... será mejor que... no le demos más vueltas. En serio"
"¿Porqué? ¿Qué pasó? ¿Hice algo malo y me echaste polvos del olvido o algo parecido?"
"Tienes mucha imaginación, seguro que lo habrás soñado. Olvídalo ¿vale? Tengo muchas cosas que hacer..." parecía un poco triste y deprimida.
"¡Espera!" y me cerró la puerta a la cara. ¿Qué demonios...? Cada vez estoy más segura de que pasó algo. ¿Quién podría saber algo...? ¿Gary? o... Terence, sí, iré a verlo.
Fui al molino comiendo el pastelito que llevaba y lo encontré hablando con Bolt.
"Terence, tienes que ayudarme"
"Ah hola Fawn... ¿qué pasa?"
"A ver... ¿sabes si pasó algo... esta mañana en casa de Zarina?"
"¿Esta mañana? No sé, tú estuviste con ella ¿a qué viene esta pregunta?" sí, ya sé que estuve con ella pero... espera, ¿cómo lo sabe?
"¿Cómo lo sabes? ¿Nos viste?"
"¿En serio? Estuve hablando con vosotras ¿es otro de tus juegos extraños?"
"La verdad es que no... he perdido la memoria y no recuerdo nada, pero necesito saber qué pasó"
"Eso sí que es raro..."
"Lo sé, sólo dime lo que pasó cuando hablaste con nosotras"
"Bueno... cuando fui a su casa te oí diciendo algo de Tink... pero no se qué, luego me abrió Zarina y me dijo que estaba ocupada jugando contigo. Entonces saltaste sobre ella y... la verdad es que no sé qué me dijiste" sí... es verdad... pasó algo así...
"Sí, eso es. ¿Y qué pasó después?"
"Nada... me cerró la puerta y fui a ver al Hada Gary. Creo que escuché un grito cuando me iba, pero no estoy muy seguro. ¿A qué estabais jugando?"
"No lo sé, eso es lo que estoy intentando averiguar, pero Zarina no me quiere decir nada..."
"Qué cosas... en fin, suerte con lo tuyo" algo de Tink... ¿de qué estaría hablando? ¿y porqué siento que es tan importante? Cielos... voy a volverme loca. No puedo dejar de pensar en eso.
Entonces volví al barco para ver si lograba recordar algo más. Habían algunos tintineadores voltando por ahí inspeccionándolo pero no vi a ninguna de mis amigas. Me senté por ahí para pensar en lo que podría haber pasado. Según Terence estábamos jugando, pero ¿porqué ella no quiere decir nada? No lo entiendo...
"¡Chipper! ¡Creo que es ésta la cuerda que tenemos que atar!" Zarina seguro que sabría qué cuerda hay que atar... ¿atar?... Zarina atando cosas... [¿quieres atarme? ¿he sido mala?]. Recordé haber dicho eso en la cama mientras me cogía para que no escapara.
"¡Oh cielos! ¿Qué ha sido eso?" No puede ser, ¿e-eso pasó de verdad? Cada vez estaba más preocupada. ¿Qué demonios hicimos ésta mañana? Tengo que averiguarlo cómo sea, algo gordo ha pasado aquí y no voy a quedarme de brazos cruzados. Iré a por ella y no pararé hasta que me lo diga.
Así que volví a casa de Zarina para hablar con ella pero no estaba. ¿Dónde se habrá metido? Fui al molino, al árbol de polvo de hada, pasé por casa de Tink... pero nadie sabía dónde estaba así que me quedé cerca de su casa para ver si aparecía. Se queda en casa todo el día y cuando quiero que esté no está, maldita sea. Tras una larga media hora esperando apareció.
"¿Dónde te habías metido? Llevo un buen rato buscándote"
"E-estaba con Terence, sé que te ha contado lo que vió esta tarde... no me digas que recordaste algo"
"Sí, recuerdo cosas y quiero una explicación. ¿Qué me estabas haciendo?"
"Mejor... entremos en mi casa" sí, mejor "A ver Fawn... esta mañana se te cayó polvo de la emoción encima. Ese polvo provoca el descontrol de tus acciones y hace que al terminar el efecto no recuerdes nada de lo ocurrido, pero por lo visto sí que recuerdas algo..."
"Sí, recuerdo que querías atarme en tu cama y tú estabas encima de mí. ¿Qué intentabas?"
"¡Tranquilizarte! estabas fuera de control. Y no te quería atar, bueno sí, pero ni si quiera lo intenté. Querías salir de casa y no había forma de que estuvieras quieta y luego... ¿recuerdas algo más?"
"...no ¿Y luego qué?"
"Nada, olvídalo ¿vale? Estabas insoportable, nunca imaginé que... te comportarías así" ¿cómo que nada?
"Bueno, perdona por ser tan molesta, pero podrías habérmelo dicho desde un principio, llevo toda la tarde sin dejar de pensar en eso"
"Lo siento, creí que sería mejor así. Me equivoqué, dejemos el tema ya"
"Bien..." pero aún así notaba algo... un pequeño algo importante que me faltaba por recordar "voy a... adiestrar conejos o algo para distraerme un rato"
"Vale Fawn, pero no te enfades" me fui sin más y fui a dar un paseo.
Sabía que algo importante había pasado esa mañana, y no sólo era Zarina intentando tranquilizarme. Era algo que ella no quería que supiera, pero ¿qué? Llegó un momento en el que me empezó a doler la cabeza de tanto pensar.
Creo que será mejor olvidarlo, si sigo así me voy a volver loca... volveré a casa. Empezaba a hacerse tarde y tras quedarme un buen rato estirada en mi cama, me dormí. Si tan solo supiera lo que ha pasado...
[Laguna]
Me sentía descontrolada y de pronto me vino un impulso incontrolable de abrazarla.
"¡Zarina! ¡Te he echado muchísimo de menos!" y me lancé sobre ella.
"Vale... esto va a ser complicado" era extraño, hacía y decía lo primero que me venia a la mente, no tenía ningún control "intenta relajarte ¿vale?"
"¡No! Estoy bien así, no me digas lo que tengo que hacer"
"Por el polvo que había ahí... el efecto podría durar unas horas... Será mejor que nos quedemos en casa, no quiero ni pensar lo que podría pasar si..."
"¡Eres muy aburrida! Quiero salir fuera, me agobia estar encerrada. Pero me gusta que estés conmigo"
"Vale Zarina... piensa... algo que pueda contrarrestar el efecto... un calmante... somnífero... tengo que tener algo en alguna parte que la pare ¿podrías soltarme un momento Fawn?"
"¡No! Ahora eres mía, eres mi tesoro" la abracé con más fuerza aún.
"Cielos... mientras no te pongas a correr como una loca por aquí... A ver, ¿puedes estirarte en la cama?"
"¿Qué quieres hacerme? ¿Quieres aprovecharte de mi? ¿O quizás...?"
"¡No! Quiero que te calmes, vamos, túmbate y intenta dejar la mente en blanco" me tumbé en su cama, era muy cómoda pero no había forma de relajarme.
"Pero no puedo, no puedo sacarte de mi cabeza y ¡quiero un pastelito de miel!"
"Uff... que larga que se me va a hacer la mañana... A ver, no tengo pastelitos"
"¡Pues vamos a por ellos!" iba a levantarme para salir y se me tiró encima para evitarlo.
"No puedes salir de aquí ¿entiendes?"
"Zarina... estás... muy cerca, yo..." sus pelos rozaban mi cara, me había cogido el brazo y mis alas empezaron a aletear.
"¿Q-qué demonios se te pasa por la cabeza?" le dí la vuelta quedando encima suyo inmovilizándola "¡oye!"
"La verdad es que eres muy guapa... me encanta tu pelo..." antes solía llevarlo recogido, pero suelto le quedaba mejor.
"¡Suéltame Fawn! Deja de-" y sin más, la besé en los labios. Fue muy agradable, aunque terminé en el suelo a los dos segundos.
"¿¡Pero qué haces!? ¡F-Fawn! ¡Contrólate! Al final tendré que atarte"
"¿Quieres atarme...? ¿He sido mala?"
"¡Arg! Eres peor que los piratas. Mira, si te portas bien, te daré un pastelito de miel ¿de acuerdo?"
"Yuhuuu, ¡pastelitos! Vamos a por ellos" corrí hacia la puerta pero no pude abrirla.
"Fawn no. ¡Quieta!" me tiró del brazo y al quedarme cara a cara la volví a besar. No sé por qué tenía ese impulso, pero no podía evitarlo, era muy agradable.
"¿¡Podrías parar de hacer eso!? En serio Fawn ¿qué pasa contigo?"
"Quiero... pastelitos..." entonces la alguien llamó a la puerta.
"¿Zarina? Hada Gary dice que vayas al molino, tiene que hablar contigo"
"Oh no, es Terence. Si descubren lo que ha pasado me meteré en un buen lío, y en mi primer día... oh cielos..."
"¡Terence! ¡Olvídate de Tink!"
"Fawn, cállate. No grites"
"¿Qué? ¿Zarina?"
"Quédate aquí y no digas nada ¿vale? Voy a hablar con él"
"¡De acuerdo mi capitana!"
"Buenos días Terence, ¿es importante? Es que ahora mismo estoy jugando con Fawn... y... no puedo ir" no podía quedarme quieta, y abracé a Zeta por la espalda.
"¡Hola Terencito! ¿Cómo te va?" tenía que saludarlo.
"Ah... hola Fawn. ¿A qué estáis jugando?"
"¿Quieres apuntarte? Es muy div-" me tapó la boca para que callara.
"E-en fin, ya nos veremos Terence. Saluda a Gary de mi parte" cerró la puerta y suspiró "por qué poco..." me quitó la mano de la boca y le empecé a morder el cuello sin despegarme de ella.
"¡Kyaah! ¡F-F-F-Fawn! ¿q-qué haces?"
"¿Te gusta? A mí me encanta"
"¡No! ¡Para!" al forcejear terminamos en el suelo. No quería separarme de ella "¡Apártate!"
"Pero no grites, te van a escuchar"
"Vamos Fawn... menos mal que no recordarás nada de esto..."
"Nunca olvidaré tus labios" intenté besarla, pero no se dejaba.
"¿Qué tengo que hacer para que te tranquilices?"
"¡Cierra los ojos!"
"No voy a cerrarlos"
"Entonces te los cierro yo" le tapé los ojos con mis manos y la bese aún tumbada en el suelo. La verdad es que eso me tranquilizaba.
"Mien...tras... estés... tranqui...la..." no podía parar, era imposible. Cada vez quería más y más. Mis emociones se volvían locas cuando lo hacía, fue tremendo. Tras unas dos horas terminamos en su cama con los labios gastados.
Espero que os haya gustado, los próximos dos capítulos van a ser muy buenos hehe.
Gracias por las reviews ^.^
