Me metí de curiosa a ver tus gustos y decidí escribirte estos drabbles como un regalo sobre unas de tus OTPs :)
Sumergirse entre el dulce aroma de su cuerpo lo enloquecía de placer. Ese cuerpo de ensueño lo invitaba a cometer sus más profundas fantasías. Ella era su pecado, su mayor amor y la que lo impulsaba a desear conquistar todo Poniente para rendir el mundo a sus pies.
Robb Stark no se arrepentía de haber unido sus fuerzas con los Martell, puesto que no sólo había ganado unos aliados poderosos y valientes, sino que había ganado a una futura reina. Arianne cargaba con el aura de una guerrera seductora, que con una sonrisa caías en sus delicadas manos y debajo de sus vestidos de seda se ocultaba una daga envenenada. Pero aquello era lo que más le gustaba de ella, su fuerza femenina a todo su esplendor. Adoraba que imponía respeto y que no permitía que nadie la sobajara por el hecho de ser mujer. Sin embargo, lo que más amaba eran esas manos suaves que olían como las flores exóticas y que acariciaban todo su ser, llegando a la gloria tras probar el sabor a miel de aquellos labios carnosos.
Sí, él la amaba y prefería sacrificar su corona con tal de no perder a su hermosa princesa.
