-bien, por ese motivo nos quedamos con muy pocos ninjas para hacer los trabajos simples y uno de esos trabajos es hacerse cargo de la academia ninja -aclaro la mujer mientras Sasuke entendía a que iba todo.
-¿quiere que me haga cargo de los mocosos? -Pregunto Sasuke-
-en realidad... tenemos personal para los chicos de doce años, pero...
El morocho no entendía nada, los chicos se graduaban de la academia a los doce años... y si ya tenían personal para cubrir las actividades de ellos, entonces para que...
-haremos un nuevo curso obligatorio para los de quince años en adelante. Ahí les enseñaras tácticas de batalla, historia, nin jutsu, tai jutsu y gen jutsu.
-pero de eso se ocupan sus respectivos líderes jounin -reclamo el Uchiha mientras que la Hokague reía. -si, pero asuma debe hacerse cargo del hijo que esta esperando kurenai, por la misma razón ella no puede seguir temporalmente con su trabajo ninja. Y Kakashi se ira a entrenar por un tiempo así que tu te harás cargo de su equipo también.
-¿además de hacerme cargo de la academia? ¿También debo hacerme cargo de la mocosa? -pregunto olvidando con quien hablaba.
-¿a quien le llamas mocosa? Respeta a tus alumnas porque Sakura será una de ellas, además el grupo siete como sabrás no es solo Sakura sino también Naruto y Sai.
-si, pero le aseguro que a su alumna no le gustara que yo me encargue de su equipo -aviso Sasuke. -Aunque seria una buena venganza por lo del café -murmuro sonriendo.
-bien, si ya entendiste... entonces comenzaras con las clases cuando yo lo ordene -aviso la Hokague.
-entendido -dijo el morocho antes de irse.
Luego de hablar con Tsunade Sasuke se dirigió a un bar para tomar un poco de sake y unas horas después volvió cansado a la casa.
Estaba fastidiado, tendría que cuidar de un montón de crios quien sabe por cuanto tiempo... y encima hacerse cargo de ella.
-maldición, nunca hay comida preparada en esta casa -se quejo el Uchiha revisando la heladera.
Como la madre de Sakura nunca estaba no cocinaba, y Sakura no cocinaría para darle con el gusto a el.
Se percato de que alguien bajaba las escaleras y miro hacia ellas esperanzado de ver a la única mujer que le prepararía comida en esa casa, pero en cambio vio a Sakura.
-tendré que ordenar comida hecha -se quejo el morocho.
La pelirosa llego a donde estaba el, como siempre lo ignoro. Lo empujo sutilmente para que se corriese de en frente de la heladera, tomo dos latas de refresco y se dispuso a subir. Pero una voz masculina la detuvo.
-¿con quien estas? -pregunto el firme.
-que demonios te importa -respondió ella no menos firme.
Subió a su cuarto, entro y cerró con llave, como ya le había explicado su madre ella tenia una vida y no le gustaba que interfiriesen... mucho menos si se trataba de su novio.
-¿Qué paso? -pregunto el castaño al verla volver, bastante cabreada.
-no soporto a ese idiota, se quiere hacer el padre conmigo -murmuro molesta.
-vamos, olvídate de eso -pidió cariñoso acercándose a ella.
-claro, porque tu no vives con el -reclamo correspondiendo al abrazo de su novio.
Acerco su rostro y lo beso dulcemente, pero el era experto en trasformar los besos y todo termino en un beso apasionado que les estaba quitando la respiración a ambos, mientras que el no perdía la oportunidad de acariciar a Sakura disimuladamente.
-bueno, creo que es hora de que te vallas -ordeno el Uchiha apareciendo de la nada.
-¡¿Qué demonios haces en mi cuarto?!!! -pregunto hastiada. Aunque no podía negar que le aliviaba la interrupción, porque sino hubiera estado comprometida a hacer algo que no quería.
-fuera -repitió Sasuke ya molesto al ver la mirada desafiante frente a el.
-¿Por qué? No eres su padre, no tienes autoridad sobre ella -contesto cortante.
-no, no soy su padre. Eso es obvio, pero estoy viviendo con su madre, soy el hombre a cargo de la casa y la autoridad aquí soy yo -le aviso.
-en síntesis eres un mantenido que cuida la casa mientras la mujer trabaja -se burlo irónico.
-Hyuga no te lo repetiré más. -advirtió.
-¿y crees que te tengo miedo?
-Neji basta -pidió Sakura. -nos vemos mañana ¿si?
-como quieras -respondió cortante yéndose de ahí.
-baja a comer, ya encargue comida hecha...
No pudo terminar, sintió como resonaba el golpe que le acababan de dar, era la primera mujer en la historia que se atrevía a golpear a Sasuke Uchiha.
-jamás vuelvas a entrar así en mi cuarto y mucho menos a interferir cuando estoy con Neji -le ordeno furiosa.
Ella nunca se hubiese imaginado que el golpe iba a ser devuelto, y con tanta fuerza que quedaría tendida sobre su cama.
Salio de la habitación y luego de eso escucho como ella se levantaba rápidamente a dar un portazo y cerrar con llave.
Así paso la noche, llego la mañana y paso el día...
-¿Qué no piensa salir de su habitación? -se pregunto su madre antes de irse al gimnasio.
-¿no deberías hablar con ella? -pregunto Sasuke.
-si, y lo haría... si no estuviera llegando tarde a mi clase de aeróbica, intenta hablarle tu amor... tu eres muy convincente -sonrió para luego salir apurada de la casa.
-ella es la madre y quiere que yo le hable -se quejo el por lo bajo.
Ni siquiera intento hablar con ella, la puerta de la habitación se mantuvo cerrada durante toda la mañana y al parecer ese día tampoco saldría de su cuarto.
-¿no tienes hambre? -pregunto entrando a su habitación tras una cortina de humo.
Ella estaba dormida así que no lo noto. El Uchiha se acerco lentamente y descubrió el rostro de la joven que estaba siendo cubierto por las sabanas.
Los ojos esmeraldas estaban cerrados, tal y como el lo esperaba, pero pudo percatarse claramente de que se había dormido pocos minutos atrás, porque aun tenia las mejillas empapadas en lagrimas.
Acerco su rostro instintivamente y rozo su nariz con la de ella, se había acercado demasiado... tanto, que en un movimiento ella se abrazo a el y aun dormida susurraba -un osito, que lindo.
-valla, parece que te gustan los osos de peluche -se rió Sasuke por lo bajo mientras correspondía al abrazo de ella.
No tenia idea de porque la abrazaba, es mas, el sabia que ni siquiera debía estar ahí... pero había algo que le atraía, tal vez le llamaba la atención pensar que ella podía ser virgen.
Tener a la madre y a la hija a sus pies, tal vez solo era eso, la arrogancia de querer tenerlo todo. Y como ella le demostraba indiferencia... lo atraía aun mas.
