¡Hola, lectoras! ¡Finalmente he podido actualizar, y me alegro! Gracias por sus primeros reviews y las alertas ;) ¡Espero que les guste este capítulo! ¡Es demasiado largo! xD ¡Disfruten!
Finn Hudson me está mirando con una mezcla de suspicacia y diversión en sus ojos.
Y yo, a pesar de que muchas veces esperé enormemente a que este momento se diera, de alguna manera, deseo estar en otra situación, ya que dadas las circunstancias, encarar a Finn puede ser todo, menos una inolvidable experiencia. Y es una lástima, pero aquí estoy, dispuesta a decirle la verdad acerca de Jesse y Hannah. Lo ideal, desde luego, es que lo soltara de una vez, pero quiero asegurarme también de no sonar como una seguidora más del cotilleo. Tal vez no lo parecería, pues yo igualmente salí afectada en este caso, pero no está en mi naturaleza pasar noticias, mucho menos de este tipo.
Estamos afuera de la cafetería, a un lado del largo pasillo que eventualmente nos conduce a los dormitorios, y hasta el momento, nadie se ha pasado distrayendo nuestra interacción. No puedo entender lo que esto significa, pero estoy dispuesta a hacer lo que me he propuesto.
De acuerdo, aquí voy. Es un milagro que aún puedo inhalar y exhalar sin ningún problema.
-Seguramente te estarás preguntando para qué te llamé…-comienzo, sintiéndome un poco tonta.
Es obvio que el chico no tiene ni idea del por qué está frente a mí, aunque realmente no se encuentra del todo desconcertado, está sorprendido, más bien. O eso creo.
-Sí…-menciona, lentamente-Tienes algo que decirme, supongo…
Rayos, ¿por qué tiene que manejar su voz de una manera tan irresistible en este momento? Mi corazón no deja de acelerarse, y mis manos empiezan a ponerse sudorosas, lo cual es horrible, ya que por ende, he comenzado a jugar con ellas, y mi imagen, seguramente, ya refleja la perfecta definición de la ansiedad, aunque no se acerca tanto a eso, y de igual manera, no es mejor a que si fuese así.
-Yo…-lamentablemente, los balbuceos me han ganado-Lo siento, sé que no hemos hablado antes, pero…ayer por la tarde descubrí algo que…por desgracia nos afecta a los dos, y bueno, me pareció justo…yo…tú lo tienes que saber, también…
Finn se queda ligeramente paralizado por un momento, pero después asiente, esperando a que continúe, y yo no estoy segura de que pueda hacerlo.
A último momento, mi subconsciente se pregunta si estoy haciendo lo correcto, pero luego de repasar cada uno de los aspectos de todo este problema no hay más remedio que seguir adelante con el acto, que, a pesar de ser muy arriesgado, tiene que darse. Yo ya lo sé, y…Finn merece enterarse, para bien o para mal, después de todo.
-Finn…-exhalo nerviosamente-Ayer encontré a Jesse y a…
-¡FINN!
Caminando hacia nosotros, Hannah muestra una sonrisa de oreja a oreja, e instantáneamente, me hago a un lado, dejando atrás mi determinación y la mirada de Finn.
Mis ojos están clavados en el piso, pero una vez que la irritante voz de la rubia de cabello corto comienza a soltar falsas palabras de cariño hacia su novio, alzo la cabeza y me vuelvo a encontrar con ese rostro. Y él también está al pendiente de mí.
-¡Finn!-Hannah se ve exageradamente emocionada de verlo-¡Te extrañé! ¿Qué hiciste ayer?
Al menos algo más sensato que lo que tú hiciste…
Diablos. A veces quisiera callar a la voz que ronda por mi cabeza y suele ser bastante imprudente a diario. Lo único bueno es que ya aprendí a no compartir mis pensamientos en voz alta.
Y a pesar de que estoy a una distancia respetable de ellos, parece que Hannah se empeña en "empujarme" de lo que parece ser una burbuja en la que ella, visiblemente desesperada, desea meter a Finn.
Ahora no me sorprende por qué había optado por tan abrupta interrupción. Tiene miedo de que le cuente a Finn lo que vi. Y está celosa…
Me manda breves miradas de desprecio y acerca a Finn todavía más hacia ella. No lo puedo creer… ¡Está celosa!
¿Cómo puede ser? No tiene sentido, si ella misma se tiró a mi novio-a veces, una no puede censurar su lenguaje-y ahora tiene miedo de que yo interactúe con el suyo.
Pero… ¿por qué se tendría que poner celosa? No es como que Finn se fijaría en mí, de cualquier manera. Hay muchas cosas que quiero gritar ahora mismo, pero sé que no puedo…Ya no.
Maldición…
-No me dijiste que regresarías al campus hoy-menciona Finn, su voz desprende un poco de incomodidad.
-Oh, bueno…
Rendida, me propongo a alejarme de ambos. En primer lugar, porque comienzo a darme cuenta de que me veo completamente ridícula estando ahí mientras los dos tienen una plática que empieza a ser privada, y en segundo, porque no me apetece en lo más mínimo escuchar las mentiras de la novia de Finn. Definitivamente, no seré parte de ese juego. Si tendré que volver a hablar con Finn después, entonces así será, pero se lo diré. Tengo que. Y con mayor razón, luego de darme cuenta, una vez más, la clase de persona que es Hannah.
Como ya lo había supuesto, ninguno de los dos vuelve a reparar en mí, e inconscientemente, antes de volver a entrar a la cafetería, me volteó y me atrevo a observarlos una vez más…pero de inmediato me arrepiento.
Hannah toma el rostro de Finn y lo besa apasionadamente. Al poco tiempo, él le corresponde y ambos se funden en un abrazo.
Y en efecto, Finn se olvida que había estado hablando conmigo hace dos minutos. No se da cuenta de que ya estoy de vuelta con el grupo, y seguramente, tampoco recuerda que necesito decirle algo y por eso mismo tomé valor para dar el primer paso y hablarle.
Un sentimiento muy desagradable se comienza a expandir por mi ser y ataca principalmente a mi estómago, que poco a poco, se debilita y permite que un estúpido nudo se forme en él.
Camino hacia nuestra mesa, y cuando mi mirada y la de Marley se encuentran, mi amiga se pone inmediatamente de pie para hacerme un lugar en nuestro booth.
Todos están conversando, y afortunadamente, nadie le da verdadera importancia al hecho de que regresé…sin Finn. Tampoco reparan mucho en mí, y eso es bueno. Al poco tiempo, sin embargo, Marley-a la cual ya pusieron al tanto de la situación, es obvio- y Sugar se acercan, y está última me susurra al oído.
-¿Cómo te fue?
-Mal-admito; de pronto, una ligera lágrima se resbala por mi mejilla-Hannah seguramente se percató de que estaba a punto de decirle algo porque llegó a interrumpirnos de una manera muy…ruda, y ahora ella está con él.
-Lo siento mucho, Rachel-Marley frota mi espalda para consolarme-Ya le llegará su hora a esa zorra.
-Y aun así… ¿por qué estás tan triste?-se sorprende Sugar-Te ves mucho más miserable a cuando encontramos a Jesse con Hannah. ¿Acaso es porque Finn continúa en el engaño? Cariño, si es así, ya encontrarás el momento para hablar bien con él…
-Yo…no es nada-miento-Estoy bien.
¿De verdad me veo tan mal? Es decir, sé que estoy lagrimeando, pero no creo que parezca algo tan grave, aunque en realidad…tal vez lo es.
Sugar está acariciando mi cabello, Marley me mantiene protegida en una especie de abrazo, y yo, de pronto comienzo a reflexionar más a fondo. Tengo unas amigas increíbles, sí, tienen personalidades diferentes, y a veces siento que me quieren volver loca cuando deciden rebelarse, pero por eso las amo. No esconden nada. Son mi familia, y me siento realmente afortunada de tenerlas, aunque, siendo sincera, yo no podría decir lo mismo de mí. Usualmente me mantengo fuera de argumentos o planes demasiado arriesgados, vivo por las artes y la naturaleza, y mantengo un perfil bajo dentro del ámbito social, pero lo que ninguna de ellas sabe es que estoy completa e irrevocablemente enamorada de Finn Hudson.
Ahí está. Lo he dicho. O pensado, más bien, ya que si lo diría, estaría muerta. Muerta debido al miedo que esta confesión me provoca. Y la verdad es que…lo amo desde el primer día, cuando aseguré y me prometí a mí misma que nunca me ilusionaría con un chico como él. De acuerdo, no es algo tan grave, aunque tampoco es fácil. Lo único que sabemos del otro es gracias a la información que obtenemos por medio de nuestras mutuas-y no tan mutuas- amistades. Desgraciadamente, he pasado gran parte de mi vida universitaria pensando en él…En él y en lo que podríamos ser…
Mi amor por él es mi mayor secreto, y aunque a veces siento que estoy a punto de perder el control que me hace ocultarlo, aun parezco seguir buscando el momento indicado para que éste vea la luz, si es que podrá hacerlo algún día.
Y por muy extraño que pueda ser, he incluso sentido que Finn y yo tenemos una conexión. A veces llego a pensar que él puede estar sintiendo lo mismo que yo, ya que entre tantos amigos, se puede percibir entre los dos la inexplicable presencia de…algo. Aunque pensándolo bien, tal vez eso solo es cosa mía. No descarto la posibilidad, de cualquier modo. Por si fuera poco, los movimientos de él siempre terminan confundiéndome, y por eso sé que yo misma podría estar alucinando cuando creo que ese algo está ahí. Y así, él y yo…nos comunicamos sin hablar realmente.
Deja de pensar en Finn, me recuerda una voz en mi cabeza. En este momento, él está en plena sesión de besos con la insoportable de Hannah, su supuesta novia.
Maldita sea, ¿realmente tienes que mencionar esto? ¿Con haberlo visto no fue suficiente?, se queja otra.
-Ya cállense las dos-digo de pronto, enojada.
Sugar y Marley dejan de consolarme, se sobresaltan, y me miran perplejas. Entonces me doy cuenta de que les he hablado a mis voces internas…a un volumen alto. Y obviamente las chicas piensan que he sido grosera con ellas.
-Lo siento-me disculpo, pero ya es demasiado tarde.
Ahora mis amigas ya están cien por ciento seguras de que se me ha zafado un tornillo, y por primera vez en mucho tiempo, me parece bien aparentar.
Y además de mi locura repentina, no puedo dejar de suspirar con una mezcla de cansancio y resignación debido al mismo problema. Convivimos por unas horas más-y no hay rastro de Finn-y entonces las chicas y yo nos dirigimos al dormitorio de Marley para pasar el rato-tampoco nos encontramos a Finn en el camino-pero yo sigo en las nubes.
Al final de cuentas, yo soy la única que estoy pensando en la situación de la que Finn debería enterarse, y a la vez, todavía me las arreglo para continuar recordándolo a él.
Bienvenidos a mi vida.
-¿FIESTA?-se sobresalta Sugar-¿Qué? ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Cuándo?
-Ugh, la organizó Puckerman-explica Quinn.
-¿Tu novio o su hermano?-pregunta Marley.
-Ojalá pudiera decir que su hermano. El muy idiota de Noah fue a hablar con Lucy, y como sabe que ella inmediatamente se excita con solo mirarlo…
-Eso es asqueroso-comenta Tina.
Por primera vez en el día, suelto una carcajada.
-Ni siquiera puedo ponerme celosa-continua Quinn-Sé que él está jugando, aunque me compadezco un poco de ella. Y bueno, Noah le pasó tanto de su buen humor que ella finalmente lo ayudó a conseguir un permiso para hacer una pequeña reunión en el campus.
-¿Pequeña reunión?-ahora la que está riendo es Marley-Sí, claro. De acuerdo, tenemos que estar listas, chicas. Esta fiesta será una de las más grandes que tendremos en…muchos fines de semana... ¡Vamos!
De inmediato, todas a excepción de Quinn, nos levantamos de las camas-yo lo hice un poco desconcertada-y comenzamos a ponernos en marcha.
Cuando estoy a punto de retirarme a mi habitación con Sugar, escucho a Quinn resoplar.
-Ojalá así fueran de rápidas para arreglarse antes de clases-se burla, dirigiéndose a su baño.
-¡QUE NO SE TE OCURRA!-amenaza Marley, de pronto, y las que todavía seguimos ahí nos volvemos hacia ellas de inmediato-No entres al baño, Quinn, necesito hacer pis.
-Siempre, especialmente cuando yo quiero usar el baño, necesitas hacer pis…
-¡Tengo una vejiga sensible!-se defiende ella.
-Querida, tienes que admitir que ya eres básicamente un perrito chihuahua-comenta Sugar, a pesar de que nadie parece estar escuchándola, solo yo.
-¡ESCHUCHÉ ESO!-grita Marley, desde el mismo baño.
-Oh, bueno, ya vámonos de aquí-sugiere mi roomie .
Me jala del brazo, ignora la risotada que inevitablemente se me escapa, y abre la puerta.
Finalmente vamos de vuelta a nuestra habitación, y aquí es donde me doy cuenta…
La fiesta está organizada por un miembro de nuestro grupo, lo cual significa, probablemente, que Finn estará ahí también-obvio-y…Hannah. Tengo tan pocas ganas de verlos que en realidad considero la idea de excluirme en tan repentina celebración, pero después pienso… ¿Por qué no? A pesar de que nuestro grupo es demasiado extrovertido, no hemos tenido la verdadera suerte de gozar de una buena fiesta en toda la extensión de la palabra, y si ahora se da la oportunidad… ¿Por qué tendría que desaprovecharla? Yo también merezco divertirme, y si Finn sigue teniendo sesiones de besos con la mentirosa de Hannah, pues…ese ya es su problema. De verdad creo que debo de probar todo lo que está a mi alcance para distraerme un poco.
¿Qué puede llegar a salir mal, después de todo?
Ya es tarde. Las luces de los exteriores del campus alumbran tenuemente el lugar. Las risas de los estudiantes, la música, el viento ligero que caracteriza a las noches de otoño, y el abrumador olor a tabaco proveniente del grupo amante de la hierba crean el ambiente que se espera de una reunión de este tipo.
Aún no sé qué hago aquí, pero cuando lo recuerdo, Sugar y Mercedes entrelazan sus brazos con los míos, y pronto todas las chicas nos dirigimos al mismo sitio en donde la diversión se está originando.
De pronto, observo a Tina con curiosidad, y ella tampoco se ve demasiado animada, lo cual, irónicamente, me anima un poco, ya que no soy la única con problemas de pereza aquí. Sé también que Quinn tampoco se encuentra completamente maravillada con la idea de esta reunión, pero dado que su novio fue justamente quien la organizó, mi amiga se vio obligada a ser una de las primeras en presentarse, y ya está con él-probablemente discutiendo- a lo lejos.
Después les echo un rápido vistazo al resto de las chicas, y en efecto, la mayoría parece estar caminando como modelo en pasarela mientras nos acercamos para reunirnos con nuestro grupo. Es gracioso, de hecho.
-¡Chicas!-Sam nos identifica y saluda a cada una mientras sostiene cuidadosamente su bebida.-Por fin llegan, necesitamos comenzar con esta fiesta ahora mismo…
Al poco tiempo todos estamos distribuidos por el lugar.
Luego de que la mitad del grupo-los que se encuentran ahí, al menos-me pregunta que en donde está Jesse, y yo les respondo, sintiéndome cada vez más humillada, que terminamos, decido "esconderme" y termino perdida entre el tumulto de estudiantes que se encuentra celebrando hasta que finalmente encuentro un pequeño sitio en el cual refugiarme.
Las chicas forman un círculo en un espacio muy cercano a la barra del DJ, y estoy casi segura de que Santana y Brittany ya están haciendo de las suyas.
Puck y Quinn están sentados en los escalones que conducen a los jardines subterráneos, y al poco tiempo comienzan a besarse.
Suspiro. A lo lejos, veo a Marley platicando con Ryder Lynn, quien por cierto, es compañero de habitación de Finn…y entonces recuerdo que él no está aquí. Tampoco Hannah.
¿Será posible que ambos hayan optado por tener su propia fiesta? No me sorprendería, después de todo, por la mañana se veían muy entusiasmados comiéndose la cara, aunque… ¿por qué me tengo que preguntar esto, para empezar? Una cosa es que me haya convertido en una completa tonta por Finn, pero tampoco tengo que estar tan obsesionada. Mi propósito al venir aquí era tratar de divertirme, y eso debería hacer. Tal vez debería de flirtear con los chicos que no conozco y se encuentran aquí. Me gusta hacerlo de vez en cuando, y si este es el momento indicado, tal vez debería de distraerme de esta manera, pero entonces, justo cuando estoy dispuesta a buscar a Sugar para que se una al juego-tengo que admitir que en este momento no estoy para conquistar sin compañía, así de cobarde me he vuelto-sucede lo inimaginable.
Finn Hudson se aparece… ¡y de verdad se aparece! Además se acerca a mi dirección, y no estoy alucinando. Sin embargo, ¿lo mejor de todo? Hannah no está acompañándolo.
Aunque eso no cambia las cosas, verdaderamente…
Mi emoción disminuye inevitablemente, pero aun así no puedo borrar la sonrisa de mi cara. El hecho de poder verlo simplemente me alegra y no lo puedo evitar.
Finn continúa acercándose, y entonces se detiene. Está frente a mí.
-Hola…-comienza, sonriendo.
De acuerdo, Rachel, puedes hablar ahora…
-Hola-le sonrío de vuelta
-¿Por qué estás tan sola?-pregunta, un poco divertido, un poco desconcertado.
-Yo…
Francamente, ¿Qué le puedo decir? ¿Qué soy una antisocial? ¿Qué hoy me siento más perezosa de lo normal? ¿Qué no puedo dejar de pensar en sus muestras de afecto con Hannah, y eso, lamentablemente, me ha arruinado el día?
-Solo quería estar conmigo misma por un momento…-suelto finalmente.
-Oh, entonces… ¿me voy?
-¡NO!
Ugh, esto suena suplicante. Que idiota. Ahora creerá que estoy loca. No, lo que es peor, sabrá que estoy perdidamente enamorada de él, y entonces se dará la vuelta, y volverá a su rutina de no dirigirme la palabra, como lo ha hecho siempre.
-Quiero decir que…estaba pasando un momento a solas pero…no me molesta tu presencia en lo más mínimo. Para nada, de verdad.
-Bien…-Finn vuelve a sonreír-Y Rachel, acerca de lo que pasó en la mañana…
-Oh, no te preocupes, no habías visto a tu novia y…
-De hecho-me interrumpe-Hannah ya no es mi novia.
Mi corazón comienza a latir extremadamente fuerte, y yo no hago más que quedarme paralizada. Finn suelta esto como si se tratara de una situación sin verdadera importancia, y eso, sinceramente, me sorprende demasiado, ya que cuando yo terminé con Jesse, creo, al menos, que hice un pequeño drama. Y Jesse y yo ni siquiera teníamos una relación parecida a la de ellos, aunque claro, yo suelo exagerar a veces.
-¿Ya no?-me sorprende la tranquilidad en mi voz-¿Qué pasó? Obviamente, si se puede saber…
-Creo que ya lo sabes…-comento, examinando mi mirada.
-Oh…Mierda-se me sale decir, y de inmediato reparo en mi error-Quiero decir, lo siento…Rayos.
Ni siquiera puedo sentirme avergonzada por el hecho de que se me haya salido una palabrota delante de Finn -aunque él también la incluye de vez en cuando en su vocabulario, pero eso es lo de menos.
Finn sabe. Él lo sabe. Todo. Por eso mismo Hannah no está en este momento acompañándonos. Debí haberlo entendido desde que se acercó a mí.
¿Por qué otro motivo lo haría si no fuera por el hecho de que ambos estamos involucrados en esto? Desde luego, era demasiado bueno para que fuera cierto, pero a la vez, me alegro de que al fin estemos fuera del engaño. Por fin todo este dilema mío acabará…
-Me sorprendió mucho la forma en la que estaba actuando-continua Finn, mirando a lo lejos-Sobre todo cuando me encontró contigo, y luego de platicar acerca de lo que cada uno había hecho la noche anterior…no pudo soportar la culpa y me contó todo. Hablamos por horas, y…por eso he llegado tan tarde aquí. Hannah y yo...terminamos.
No puedo evitar sentirme culpable. No tengo por qué, estoy consciente de eso, pero Finn se ve extremadamente decepcionado. Tal vez si yo se lo hubiera dicho, no sería igual de duro, pero la noticia vino de ella, y el hecho de que Hannah me viera hablando con él tal vez la impulsó a decir la verdad, lo cual es lo correcto, pero a la vez…es muy difícil, aunque bueno, yo fui quien los vio con mis propios ojos. No se puede olvidar que eso también lastima profundamente.
-Lo siento mucho, mucho, Finn…
-No te preocupes-su sonrisa desaparece, y de pronto se encuentra meneando la cabeza-Tú también debes de sentirte mal, y no te culpo, pero sé que saldremos adelante. Además…Hannah y yo, no es como que teníamos la relación más formal del mundo.
-Te entiendo-comienzo a asentir-Jesse y yo ni siquiera éramos oficiales.
-Bueno, al menos sucedió antes de que nos comprometiéramos aún más…
Sin pensarlo realmente, asiento de inmediato. Obviamente Finn sabe cómo me siento, porque él se encuentra igual, y mentalmente le agradezco porque definitivamente me está haciendo sentir un poco mejor.
Es un buen chico, no es perfecto, pero…es bueno, al final de cuentas. Hannah fue una tonta al no saber lo que tenía a su lado, y Jesse también. Yo igualmente tengo muchas imperfecciones, pero sé que pude haber sido una buena chica para él. Como sea. Por más que quisiéramos, no volverá jamás el tiempo que pasó.
-Tienes razón-digo-De lo contrario, tal vez nos sentiríamos peor…
Finn comienza a asentir, y justo cuando creo que estamos a punto de cambiar de tema, y tal vez, empezar a conocernos un poco, una voz conocida me busca, y la dueña de ésta se acerca para llevarme.
-Rachel, todas necesitamos hablar ahora mismo-me dice Sugar, ignorando por el momento a Finn.-Es urgente.
Finn hace un esfuerzo para no echarse a reír. Yo miro a mi amiga con curiosidad, y alzo una ceja.
-¿Qué sucedió ahora?
-Ya te lo diré, pero por favor, ven…
-¿Por qué ustedes las chicas siempre son tan…privadas?-quiere saber Finn, divertido.
Sugar pone los ojos en blanco.
-Cállate, Finn, no es algo que te importe.
Abro los ojos como platos debido a la sorpresa y gracia que esta interacción me causa. Naturalmente, me olvidé de que Sugar y Finn siempre han tenido ese tipo de relación basada en cinismo, pero una vez más, así "socializa" Sugar con la mayoría de los chicos.
El castaño frente a nosotras ríe-desearía que no tuviera una sonrisa tan perfecta-y nos dice que nos seguirá viendo. Después se va y se reúne rápidamente con sus amigotes.
Bueno, al menos ya no se encuentra tan serio a como estaba cuando comenzamos a hablar.
-Oh, no le hagas caso a Finn…-empieza Sugar- Marley nos necesita. Está…en un dilema, y tenemos que hablar para ayudarla…
Pero, ¿Por qué no me dejaste terminar a mí de hablar con Finn?, se pregunta una muy decepcionada voz interna.
Respiro profundamente.
-Dime…
-Vamos-Sugar entrelaza su brazo con el mío, y sin más, las dos nos acercamos al espacio en donde se encuentra el resto.
Miro a lo lejos, Finn parece sentirse mejor cada vez más, ya que justo ahora se encuentra en su elemento, conviviendo con sus amigos. Me alegro por él, bajo la vista, y me dispongo a hacer lo mismo con mi grupo.
Lo que menos me espero, sin embargo, es que éste se encuentra en pleno proceso de votación.
¿A dónde hemos llegado? Eso quisiera saber…
-Yo digo que le hagas caso a Jake-comenta Santana-Está como quiere, es hermano de Puckerman, y…
-¿Y qué tiene que ver que sea hermano de Puckerman?-le pregunto, verdaderamente confundida.
-Debe de saber muy bien lo que hace-responde mi amiga, con una sonrisa traviesa.
Tina y yo nos mandamos miradas llenas de desconcierto, y entonces, luego de un silencio breve y repentino, Quinn suelta una risita, que termina pareciéndose a un chillido agudo.
Oh. Asqueroso.
-De acuerdo, chicas, ya nos hemos distraído mucho-Sugar nos llama la atención-Debemos votar por el caballero que tendrá suerte con Marley esta noche…
-Sugar, detente-la corta ella, y yo me sobresalto cuando vuelve a hablar, pues se había vuelto prácticamente invisible mientras nosotras debatíamos su vida amorosa-No voy a elegir entre uno de los dos. Estoy… algo confundida, pero ellos lo saben, y si se da la oportunidad de que conviva un poco con cada uno, entonces…me encontraré agradecida. Me será de mucha ayuda, de hecho.
Comienzo a sonreír mientras mi amiga nos comparte su decisión. Marley siempre ha sido muy alivianada, positiva, y enérgica- está en el equipo de volleyball femenino del campus, por todos los cielos-, y siempre ha sido de ese tipo de amiga que defiende a las suyas atacando solamente compartiendo la cruda realidad de quienes nos molestan. Es lista, y también alta, así que muchos saben que deben cuidarse si pretenden ofender, pero desde el comienzo del semestre…Marley no es exactamente la misma. No ha cambiado en nada, técnicamente, sin embargo, Jake Puckerman y Ryder Lynn comenzaron a interesarse por ella…digamos que al mismo tiempo, y eso, obviamente, la confunde demasiado. Le agradan mucho los dos, ya que aceptémoslo, son buenos chicos, extremadamente lindos, cabe mencionar, y además…se mueren de amor por ella. Y aunque sé que tiene una conexión con Jake, Ryder no se queda atrás en su corazón.
Siendo sincera, realmente estoy intrigada por conocer el final de este dilema, aunque no creo, en lo más mínimo, que esta situación termine pronto.
Sugar resopla, y sé indudablemente que está decepcionada por la elección de Marley, al igual que Santana, sin embargo, el resto no hacemos más que felicitarla y apoyarla. Ella no quiere lastimar a ninguno de los dos, y si le dan un poco más de tiempo, estoy segura de que ella misma se dará cuenta de lo que busca, de lo quiere exactamente.
Parece que ya estamos por concluir nuestra reunión, cuando de pronto, a lo lejos, los chicos comienzan a alarmarse. El círculo que habían cerrado comienza a abrirse y la escena empieza a verse tensa. Algo serio está sucediendo…
-Oh no, algo está sucediendo…-comenta Mercedes.
La observo con preocupación, después mis ojos se posan en Finn, que de pronto está tratando de separar a Jake…de Ryder.
Marley se sobresalta cuando los distingue a ambos, y rápida e inconscientemente, se acerca al grupo.
Todas la seguimos con lentitud.
Parpadeo un par de veces. Sam está tratando de detener a Ryder, pero éste sigue queriendo golpear a Jake, y él, a su vez, no se queda atrás. Mike se percata de que todas nosotras estamos acercándonos, y trata, inútilmente, de excluirnos.
-Chicas, por favor, no se metan…
-¿Qué está pasando, Mike?-pregunta Marley, asustada-¿Qué están haciendo?
-Marley…-Jake se frena y la contempla con dolor y extrema vulnerabilidad.
Ryder también se paraliza y mira a mi amiga con una expresión muy difícil de interpretar. Se siente mal, no cabe duda. Los dos se ven avergonzados, aunque todavía sienten coraje, puedo notarlo.
-¿Por qué estaban peleando?-inquiere Marley, su voz comienza a quebrarse.
-Por ti, obviamente-responde Noah, aparentemente decepcionado.
-¿Qué…?
Ryder suelta un largo suspiro, cargado de frustración.
-Le comenté a Jake que hemos estado hablando, y le confesé, sin ningún problema, mis intenciones hacia ti, pero al parecer, él planea arruinar lo que tenemos, porque comenzó a hablar acerca de que tú solo lo escogerías a él…
-Jake…
-¿Por qué no me dijiste que te estabas viendo con él?-inquiere él, dolido.
La expresión en su rostro me rompió el corazón.
-Jake, yo…no estoy viendo a uno o a otro-confiesa ella, más recuperada-Ni siquiera tengo planes de ver a alguien, pero ambos han sido muy buenos conmigo y…estoy confundida, ¿de acuerdo? Por favor, no peleen por mí. Todos aquí somos amigos, y no vale la pena que se rompa eso solo por…por mis decisiones, o este caso, la falta de ellas. Por favor, no me hagan sentir mal, no se sientan mal ustedes, solo denme tiempo, y regálense también un poco de éste ustedes mismos…
El grupo se queda callado. Yo también, no hace falta mencionarlo, y entonces, en medio de aquel silencio sumamente incómodo,-entre nosotros, al menos, ya que la música sigue su curso- Artie comienza a aplaudirle a Marley con admiración.
-Amen…-la felicita.
Respiro profundo antes de que se me salga una carcajada. Esta es la primera vez en la que todos los jóvenes del East Side nos quedamos sin comentarios.
Cuando, milagrosamente, la fiesta vuelve a la normalidad, y todos nos olvidamos de la temprana confrontación, termino reuniéndome con Santana y Brittany, que, gracias a la ayuda de varias copas, comenzaron a decirse cosas demasiado empalagosas para un simple dúo que comparte una habitación en el campus. Siempre me he preguntado qué es lo que estas dos esconden…
Es decir, sé que tengo un gaydar- Marley está anonadada por la precisión que han tenido mis últimas sospechas-sin embargo, con este par, tengo que admitir, me encuentro un poco perdida.
Comenzamos a bajar las escaleras que dan a los jardines subterráneos, y ya que ninguna de las dos podía caminar decentemente bien, les sugiero que nos sentemos para conversar un poco.
Los que ya están haciendo justamente eso, son Sam y Finn, que se encuentran a pocos metros de distancia de nosotras, y para mi sorpresa, hablan a un volumen bastante revelador. Obviamente no están reparando en quienes se encuentran cerca.
Mi atención, sin embargo, no está tan presente hasta que Sam trae mi nombre a la conversación.
De inmediato pongo un mechón de cabello que me estorba detrás de mí oreja y espero no ser demasiado obvia si alguien me pesca. Ya tengo una excusa, de cualquier manera. A veces, Sugar puede ser una muy mala influencia.
-¿Y qué es lo que sucede con Rachel, amigo?-pregunta Sam-Hoy te vi…hablando con ella, es demasiado extraño…
Finn suelta una risotada, y yo no sé cómo sentirme ya que no entiendo realmente cómo, por qué, y qué le causa gracia.
-Sí, se acercó a mí porque…asumo que quería contarme lo que sucedió con Hannah. Como sabes, ella estaba saliendo con Jesse y…
-Lo sé, hermano, eso fue algo muy bajo…
Finn se encoje de hombros.
-Ya pasó, y…cada quien terminó con su relación, pero sobreviviremos. No sé mucho de Rachel, pero por lo que la he observado, no la he visto tan interesada en St. James. No lo sé, y no es de mi incumbencia, pero supongo que le será fácil superarlo. La vi…muy tranquila hace un rato.
-Bueno, Rachel siempre ha sido algo introvertida.
Alzo una ceja. Gracias, Sam.
-Lo sé, lo sé-Finn hace una pausa-Es…dulce, pero un poco cerrada, socialmente hablando…
En este momento, mi corazón empieza a acelerarse, luego a detenerse, se acelera un poco más, y finalmente frena con brusquedad. Dejo de escuchar la conversación, y comienzo a erguirme.
Ja. Finn Hudson cree que soy rara. ¿Por qué no me sorprende? Cree que soy todavía una niña, claro. Antes de dar su opinión acerca de mí, debería de tomar en cuenta, al menos, que tenía novio. Y me engañó, es cierto, pero…él también pasó por lo mismo. No debería de creerse tan diferente a mí.
Wow. ¿Por qué estoy pensando así? ¿Qué sucede conmigo?
Aunque, verdaderamente… ¿Cómo debería de sentirme respecto a eso? Sé que, de alguna manera, Finn no se encuentra realmente equivocado, y después de todo, esa es la impresión que él tiene de mí, la que yo le he estado mostrando, y también sé que no ha comentado esto con una mala intención, o al menos eso quiero pensar, pero no puedo evitar sentirme un poco dolida cuando él, justamente él, es quien me recuerda una de las cosas que he estado tratando poco a poco de cambiar, porque francamente, me tiene cansada de una manera exasperante. ¿Por qué me tiene que molestar, sin embargo, que de todos los chicos, él sea quién lo note con mayor exactitud?
-Creo…creo que ya estoy perdida…-menciona Santana, y entonces vuelvo a reparar en ella y en Brittany.
Se pone de pie torpemente, y antes de que regrese nuevamente al piso, aunque no precisamente a sentarse, la tomo de la mano y la ayudo a enderezarse. Brittany, que todavía está sentada, jala de la parte baja mi vestido, y antes de que termine desvistiéndome completamente, me las arreglo para ayudarla a pararse también.
Finalmente, acepto que las dos se sostengan en mí, y con cuidado regresamos con el resto de las chicas, esperando, en mi caso, que alguien pueda ayudarnos.
-Gracias, Rachel Green-me dice Santana, cuando toma asiento de nuevo, pero esta vez, en un lugar seguro.
-Rachel Berry-la corrijo.
-¿Rachel Weisz?-pregunta Brittany.
-Berry- repito.
-Oh-la rubia se queda pasmada por un momento-Lo siento, es solo que ambos tienen e, i…Creo que se me pasó el alcohol, oops.
Le sonrío con cansancio.
-No te preocupes, Britt…
Media hora pasa, y ahora me encuentro con Marley, quien me pidió que nos alejáramos un poco del resto, pues está muy distraída. Y de alguna manera la entiendo. No quisiera imaginarme lo mal que se debe de sentir por el hecho de que dos chicos hayan llegado a los golpes por ella. Debe de ser tedioso…y decepcionante. Extremadamente decepcionante. No me parece que haya necesidad de llegar a tanto, además, la decisión está en ella…
Así es el juego del amor…
-Creo que me voy a retirar…-comenta, luego de reflexionar un poco.
Comienza temblar ligeramente, y la observo con preocupación.
-¿Quieres hacer pis?
Marley me mira ofendida.
Y yo me sobresaltó un poco. ¿Qué fue lo que dije? Solo supuse que se trata de eso porque…eso le sucede cuando se pone nerviosa. Por algo Sugar la llama a veces perrito chihuahua, aunque no es tan divertido como parece. Afortunadamente, Marley no es tan delicada y sinceramente le da igual si a veces hacemos alguna broma a sus expensas, pero…esto es serio, y me parece que la he exasperado un poco.
-¿Qué pasa?
-Jake y Ryder me han dejado pensando mucho, y…ya no puedo estar aquí. Necesito dormir, no sé, tal vez…repasar todo con tranquilidad.
Me encuentro asintiendo a todo lo que dice, pero entonces, de la nada, una lágrima resbala por su mejilla y vuelvo a alarmarme.
-Marley…
Mi amiga retira la gota bruscamente de su rostro.
-Nos vemos, Rachel…
Sin decir o hacer más, se retira de inmediato, dejándome sola nuevamente entre el tumulto de estudiantes, y a pesar de que quiero alcanzarla, no puedo hacer nada. La observo hasta que se pierde de vista y suspiro un par de veces.
Ella nunca se deja caer de esa manera, esto realmente la está afectando, y entiendo sus propósitos, pero Marley nunca antes había pasado por esto-o pasado por la etapa crítica de Bridget Jones, como yo, al menos-y sé que necesita apoyo. El necesario para que vuelva a cargarse de energía y comience a escuchar lo que le dice el corazón.
Sin duda alguna, tengo que ayudarla, así que de igual manera, me escabullo de todo el alboroto que los universitarios están haciendo en este momento, y sin volver a cruzarme con ninguna de las chicas, me dirijo a los dormitorios.
Tardo un poco más de lo normal en encontrar la habitación de Marley y Quinn, ya que me metí por el pasillo contrario del que normalmente paso, pero una vez que reconozco la puerta indicada, me propongo acercarme, e inesperadamente, comienzo a escuchar una voz conocida por detrás. Me detengo bruscamente y me doy la vuelta, solo para encontrarme con…Jesse.
Sonríe abiertamente cuando sus ojos se cruzan con los míos, y antes de que pueda yo decir algo o me vuelva, como estoy dispuesta a hacer, me toma del brazo y dice mi nombre nuevamente.
No tengo idea del por qué no se acercó a la fiesta, ya que rara vez se pierde una, pero sé que nuestra ruptura no fue el motivo. Me sorprendería que lo fuera.
-Jesse, tengo que irme, por favor…
-Rachel, quiero hablar…
Lo contemplo con incredulidad.
-¿Desde cuándo tú quieres hablar?-inquiero-Jesse, por favor, déjame ir…
-Dijiste que te frustraba el hecho de que no teníamos bien definido lo nuestro-comienza-Y…me he puesto a pensar. Lo que sucedió con Hannah fue un impulso porque…tú y yo nunca lo experimentamos, y si te soy sincero, creí que nunca lo íbamos a hacer, por eso recurrí a ella, pero me he dado cuenta de que…no llegamos a nada precisamente porque no lo hicimos oficial. Rachel, si me das la oportunidad…
-Jesse, détente-le suplico- Tú y yo…no funcionamos, y es una lástima que haya tenido que verte desnudo con Hannah para darme cuenta, pero por un lado, estoy agradecida de que así fuera porque nunca había visto las cosas con tanta claridad. Me siento…libre, e incluso siento ganas de mejorar y salir adelante. Por eso, tal vez debería agradecerte, pero es todo. Suéltame, por favor…
-Tienes que estar bromeando-ahora la sonrisa de Jesse se convierte en una expresión amarga, y a la vez, violenta-No puedes olvidarte de mí así, tú querías que formalizáramos…
-Quería, tal vez…pero sé que fue simplemente por el hecho de que quería una relación de verdad, no precisamente porque me moría de amor por ti. Lo siento, Jesse, pero cada quien tiene que ir por su propio camino. Si tú quieres seguir tirándote a Hannah, por mí no te detengas, de verdad…
-Te quiero a ti-espeta, con dureza-¡Y vas a ser mía!
Sin tener tiempo para escapar, Jesse se acerca aún más, ignorando mi posición de defensa y forcejeo, toma mi rostro y me besa violentamente. Trato de apartarlo, pero es inútil al principio. Estoy luchando con mis manos, y comienzo a llegar al punto máximo de desesperación, cuando a lo lejos visualizo una silueta masculina…
Finn Hudson…
Está contemplando la escena, paralizado. Su rostro no muestra ninguna expresión, su cuerpo está más rígido que nunca. Jesse se percata de mi distracción, y finalmente me suelta, aunque aún se mantiene cerca de mí.
Finn todavía no parece salir de su trance, y traga saliva un poco antes de bajar la vista.
-¿Estabas espiándonos, Hudson?-inquiere Jesse, con una violenta risotada.
Quien baja la vista ahora soy yo. Me siento humillada, frágil, lastimada…una vez más. ¿Por qué Finn tenía que haber presenciado esto? ¿Por qué justamente él?
El castaño no contesta, solo se acerca lentamente hacia nosotros, y comienza a entornar los ojos con cada paso que da.
-¿Sabes? Yo creo que, después de todo, Rachel y yo volveremos a estar juntos, y esta vez en serio-Jesse voltea a verme, y me guiña un ojo.
Y yo solamente quiero darle una bofetada, pero Finn está aquí y prefiero controlarme. Me siento enferma de solo recordar lo que sucedió, y las miradas de estos dos chicos definitivamente no me hacen sentir mejor. Ambas me provocan diferentes tipos de dolor.
-Espero, también…-continua St. James, divertido con el hecho de que prácticamente está hablando solo-que las cosas mejoren para ti y Hannah…
Un momento… ¿Cómo es que él sabe que ya terminaron? Jesse es definitivamente un imbécil, seguramente ha estado con ella estas últimas horas.
¡POW!
Mi corazón se acelera repentinamente cuando llego a reaccionar y soy testigo de lo que se da a continuación. Finn derriba a Jesse de un puñetazo, y de pronto, los dos comienzan a golpearse sin sentido.
-¡DETÉNGANSE!-les suplico, completamente horrorizada.- ¡Por favor, no lo hagan!
Ambos están a una corta distancia de mí, y obviamente, lo último que hacen es prestarme atención. La pelea se intensifica cuando Finn da otro puñetazo, y acto seguido, Jesse cubre su nariz, e inevitablemente, comienza a caer de nuevo al suelo, esta vez por motivo de su propia debilidad.
-Si está rota… ¡te mataré Hudson, ya lo verás!-amenaza Jesse, la rabia reflejada completamente en sus ojos.
Finn aún se encuentra enfurecido, y se toma unos segundos para calmarse. Es difícil, todavía mantiene sus puños apretados, y a pesar de que tiene su labio inferior lastimado, su rostro se mantiene firme.
Yo me encuentro petrificada. Mis intentos para detenerlos no dieron un resultado realmente efectivo, y el hecho de que nadie está aquí para ayudarme me hace sentirme más atemorizada que nunca.
Los rivales aún siguen fulminándose con la mirada, y estoy segura de que Jesse esta por ponerse de pie para atacar nuevamente, cuando dos voces ya bien conocidas por los pasillos nos alarman indudablemente a los tres.
Preocupados, la señora Lucy Hart, y el señor Jones, el velador del edificio, se aproximan y contemplan la escena totalmente decepcionados. Lucy está asustada, puedo percibirlo en su rostro, y solo puedo contar los segundos que le tomarán para finalmente reaccionar.
Tres, dos, uno…
-¡SEÑOR HUDSON! ¡SEÑOR ST JAMES!
De acuerdo, ya estaba preparada para algo como eso, pero aun así me sobresalto, y el pobre señor Jones, que está a un lado de ella, da un inesperado brinco hacia atrás.
Sí, Lucy también es famosa por aturdir a las personas.
-¿Me pueden explicar que es lo que sucedió aquí?
-¡Este idiota vino a atacarme!-comenta rápidamente Jesse-Yo estaba aquí, besando a mi novia, y de pronto…
-NO soy tu novia, Jesse-lo interrumpo de inmediato-¡Deja de mentir!
Lucy alza una ceja al contemplarme y después enfoca su mirada hacia Finn.
-¿Señor Hudson?
-Lo siento mucho-se disculpa él, su voz se escucha tranquila-No sé qué sucedió conmigo, pero de lo que estoy seguro es de que este tipo es un imbécil…
-Tú no te quedas atrás, Hudson…-Jesse lo está contemplando con verdadero odio.
-¡De acuerdo, ha sido suficiente!-Lucy alza las manos y señala a los chicos-Ustedes dos, a la oficina, ahora mismo. Rachel, regresa a la fiesta, a tu dormitorio, no me interesa, y usted, señor Jones… ¿Sería tan amable de quedarse cuidando este pasillo, como debería de ser? ¡No podemos tener más peleas esta noche!
Me pregunto si tendrá a alguien monitoreando la fiesta, y si ya se enteró de lo que sucedió en ella…
-¡Ahora muévanse!-suelta, histérica.
Sobresaltada, me alejo de inmediato, y ya estoy casi en la puerta de Marley, cuando me detengo. No reparé en Finn al esfumarme, pero no puedo evitar preguntarme como se encuentra en este momento. Sé que no está muy contento, demonios, se encuentra furioso con Jesse, pero… ¿Cómo se sentirá respecto a mí?
No puedes hacer todo esto acerca de ti, Rachel, me recuerda una voz. Es más probable que Finn haya estado pensando en Hannah al enfrentarse con St. James.
Y yo tengo que aceptar que tal vez es cierto. Es decir, su novia lo engañó con Jesse, ¿por qué debería de haber otro motivo para que Finn actuara del modo en que lo hizo?
Lo que definitivamente no puedo creer es el hecho de que ya se han producido dos peleas en una sola noche… ¿Cómo es eso posible?
Después de tener una larga plática con Tina, Mercedes, y Marley en la habitación de esta última-que por cierto, ya se encuentra más tranquila- decido retirarme, y espero-inútilmente, tal vez-poder llegar a mi dormitorio a descansar. Quiero desprenderme del atuendo ridículo que estoy usando, lavar mi rostro, y tirarme en mi cama. Caer inconsciente y no despertar hasta el día de mañana, pero sé que eso será difícil.
Para colmo, estoy cruzando el pasillo, y sorpresivamente me topo con Finn. Está regresando de la oficina, lo sé porque viene de esa dirección, y aunque se ve tranquilo, puedo percibir la clara decepción en su rostro.
-Finn…-lo llamo, indecisa.
El castaño me mira a los ojos, y por algún motivo, mi corazón comienza a latir desesperadamente, pesando todavía más de lo que ya me había estado acostumbrando a soportar estos últimos días.
-¿Qué sucedió?-pregunto, suponiendo que me quedaré sin respuesta.
-Yo…nada, solo me dedujeron unos puntos-me explica, realmente ausente en la conversación.
Aquello solo me hace sentir peor.
-Lo siento mucho, Finn…-menciono-Lo que Jesse dijo fue…ni siquiera tengo la palabra, se comportó de una manera terrible y…No puedo ni imaginarme como debes sentirte, sé que aún estás lastimado por el asunto de Hannah…
De pronto, Finn se sobresalta levemente. Su expresión corporal cambia, su rostro incluso vuelve a tomar forma, y su atención se centra completamente en mí.
Su mirada me hace sentir un poco nerviosa, y por más que hago un intento para decir palabras que tal vez lo puedan reconfortar, me detengo y no vuelvo a hacer ningún comentario.
Solo lo contemplo a él, y espero algo a cambio…
-Rachel, yo…no golpeé a Jesse…por Hannah-confiesa, el cansancio se refleja en todo su ser-Ni siquiera…ni siquiera lo golpeé por lo que ambos hicieron, pero…gracias por el apoyo, de verdad.
Sin más, se conduce por una corta distancia de donde yo me encuentro, e inevitablemente, respiro un poco del perfume que deja a su paso.
No cabe duda de que estoy más desconcertada que nunca. Entiendo que no tiene la energía suficiente para quedarse aquí a charlar conmigo, sin embargo, son sus palabras las que me mantienen petrificada, y sumamente confundida.
Si Hannah y su engaño no tienen nada que ver con el motivo por el que Finn golpeó a Jesse, entonces podría ser posible que él haya reaccionado así, tal vez… ¿por mí?
¿Y? ¿Qué les pareció? ¿Cuál creen que sea el motivo por el que Finn golpeó a Jesse? Y ya que acabó todo...¿volverán a hablar él y Rachel? ¿Qué sucederá con Marley? ¿Notaron nuevamente la ausencia de ciertos personajes con peinados perfectos en la historia? Todo esto y más en el próximo capítulo... ;)
Y bueno, luego de estas palabras...¿podría yo tener otras por parte de ustedes también? Por favor, dejen reviews :)
¡Gracias por leer!
