Aqui les traigo el segundo capi de esta hermosa historia, la verdad la pienso hacer larga osease ver creser los hijos de ichigo y de los demas uuppss creo que hable de mas hahaha. espero que les guste.
Les quiero agradecer a todas las personas autora y no autoras que se toman la molestia de pasar a leer y claro a dejar un reviews neta se los agradesco.
Bueno dejemos de tanta palabreria y vamos a nuestro objetivo. Gracias al cielo que ya termine mis examenes vimestrales pero dentro de un mes vendran los cuatrimestrales y son mas pesados hahaha pero no se preocupen abrire espacio para escribir y claro para jugara Shaiya (ya me envisie con ese juego xD)
Advertencia: Bleach no me pertenece si no a Tite-sama pero la historia es mia asi que nimodos Tite-sama aqui si hay ichihime.
Era un nuevo día en karakura, todo parecía estar en plena tranquilidad. Se veía gente andando muy temprano por las calles del pueblo y también se podría apreciar las flores de cerezo que caían, adornando los parques. Los habitantes se deleitaban con semejante vista de color rosado pálido que los arboles le brindaba. Había un árbol de cerezo a lado de un pequeño departamento donde se encontraba una joven pareja de pelinaranja. Estaban durmiendo muy cómodos uno junto al otro conectados en un abrazo. Ichigo se había quedado a dormir en el departamento de Orihime ya que ese día había quedado en mudarse a la casa que compartirían juntos. Inoue por otro lado se sentía la mujer más dichosa del planeta, por eso aun durmiendo se le podía notar. El chico ya se había levantado, se quedó observando a su novia y podía vela felicidad que ella transmitía mediante su sonrisa, esa que tanto le gustaba ver y por eso había decidido seguir contemplando. Una flor de cerezo entro por la ventana cayendo en el rostro de la chica y así dándole una apariencia tierna, el pelinaranja se dio cuenta u decidió quitárselo delicadamente para no despertarla, pero fallo. La joven madre poco a poco abría sus ojos demostrando el color gris brillante, se dio cuenta que el padre de su hijo la observaba con una de esas sonrisas que solamente ella podría apreciar y que en algunas ocasiones las daba en público.
- Buenos días Ichigo-kun - saludo alegre la ojigris.
- Buenos días Orihime - contesto el pelinaranja acariciando una de las mejillas de la chica con tal acto ella se sonrojo por tacto. El en cambio sonrió más, ya que le gustaba hacerla sonrojar de esa manera, "se ve tan tierna" pensó para sí mismo.
- ¿pasa algo? - pregunto curiosa la joven por la reacción de su novio.
- no nada - dijo el muy tranquilo.
- ... - ella solo sonrió como aprobación a su respuesta y provocando ahora que el se sonrojara.
- será mejor que nos apuremos antes que vengan los demás - denuncio el pelinaranja levantándose de la cama. Agarro una toalla y se la puso en el hombro para dirigirse al baño.
Mientras tanto la pelinaranja lo veía irse. Le encantaba mirarlo, grabar en su memoria cada parte de su cuerpo, con recordar la primera vez que se unieron en cuerpo y alma en uno solo, se ponía roja como un tomate. Eran momentos que guardaba con recelo y que tal vez algún día se podría atrever a decirles a sus hijos.
Orihime se acordó lo acordado la tarde anterior con sus amigos y su suegro. Nada más con recordar lo que paso hace unos días atrás con sus amigos y la familia de su novia le daba mucha risa y alegría.
Flash Back
El grupo de chicos se encontraban en la casa de los kurosaki, contando el par de naranja que estaba más que nervioso. Ya que tomar decisiones repentinas no eran la de ellos.
- ¿y ahora de que se trata? – pregunto impaciente Tatsuki. En la mañana había recibido una llamada de su mejor amiga, Orihime, diciéndole que si podía estar presente en la casa de su novio en la tarde, ya que se trataba de un asunto muy importante.
- Ichigo, ¿me puedes decir de que se trata todo esto? – pregunto muy serio el padre del kurosaki, a lo cual este se le puso la piel de gallina, ya que cuando su papa se ponía así no era para nada bueno.
- Ya dinos ichi-ni – decía impaciente la pequeña Yuzu. Karin acento.
- Es...es…que… - tartamudeaba Orihime por tanta presión.
- Orihime y yo hemos decidido vivir juntos – soltó de repente Ichigo provocando que a más de uno le diera su infarto.
- ¿QUE? – gritaron todos en la sala de la casa. (Se me hace que se escuchó por todo el pueblo xD).
- ¿y por qué no nos dijeron nada ayer? – quiso saber la Kuchiki.
- es que apenas ayer lo pensamos bien y pues ya vez – dijo ya más tranquila la pelinaranja.
- Deberás Ichigo que eres un retrasado – lo molesto Renji.
- Cállate – lo callo el pelinaranja.
- ¿y ya tienen donde que darse? O ¿piensan vivir en tu departamento? – pregunto Tatsuki a su amiga.
- Pues la verdad pensamos en comprar una casa. Yo tengo ahorrado un poco de dinero y Orihime venderá su departamento – informo Ichigo a todos.
- Por eso no se preocupen yo les puedo comprar la casa – dijo alegre el padre del chico.
- Que lindo papa – lo alago su hija Yuzu.
- Gracias papa, pero no. Quiero obtener mis cosas por mi propia cuenta – le dio a entender su hijo mayor.
- Ichigo-kun – susurro su novia mientras lo tomaba de la mano.
- Ichigo – dijo su padre sin poder creer lo que decía su hijo.
- Sé que no hemos terminado la universidad y que ahora o mejor dicho muy pronto seremos padres – decía mientras veía a su novia pelinaranja – pero es algo en que los dos saldremos a delante por nuestra propia cuenta.
- ¿entonces para que estamos nosotros? – le reprocho su amiga de la infancia.
- Además es una gran carga la que tienen y saben muy bien que no son humanos normales. Tu eres un shinigami, sustituto, pero eres un shinigami e inoue no es una humana normal si no que posee poderes extraordinario. Y si sacan bien la cuenta puede que su futuro hijo salga con las mismas cualidades – les hiso saber rukia.
- Sabes muy bien, que aunque no quieras nuestra ayuda siempre estaremos ahí para ustedes dos. ¿Y saben por qué? – pregunto Tatsuki mirando al par. Ellos negaron con la cabeza – porque además de ser amigos y compañeros somos una familia – término de decir la capitana de judo.
- Tatsuki-chan Kuchiki-san – se abalanzo a los brazos de sus amigas, la cual está ya había empezado a llorar por las palabras de sus amigas.
- Ellas tienen razón kurosaki, desde que nos conocimos nos hemos vuelto más que amigos a pesar de nuestras peleas y diferencias – le dijo Ishida que hasta el momento se había mantenido callado.
- Así que Ichigo, no cargues con esto solo por favor – dijo Tatsuki a su amigo mientras le dedicaba una sonrisa sincera. Orihime todavía seguía en los brazos de sus amigas llorando.
- Chicos – contesto en voz baja el chico.
Ishida, Chad, Renji y rukia les regalaron una sonrisa sincera. A pesar de las dificultades que habían tenido anteriormente, siempre se había mantenido unidos al gran lazo de amistad que les une.
- ¿Orihime? – le hablaba Tatsuki a su amiga, ya que había dejado de llorar.
- Orihime- la volvió hablar pero no tuvo respuesta. Se empezó a preocupar.
- Ichigo algo le pasa a inoue – lo alarmo rukia.
- creo que se ha desmayado – dijo Isshin revisando a la pelinaranja.
- la llevare a mi cuarto – dijo Ichigo tomando cargando a su novia para llevársela.
- te ayudo – se ofreció su padre.
- entonces si no quieres que te la compre te la obsequiare – comento de repente el señor kurosaki mientras caminaba alado de su hijo con rumbo a la habitación.
- he dicho que no – contesto Ichigo por la terquedad de su padre.
- he dicho que te la regalare. Además cuando nazca mi nieto o nieta, tendrás muchos gastos. Así que no digas más y mañana mismo buscare una cómoda para ustedes – termino de decir su padre antes de ir.
Ya que habían llegado a la habitación de su hijo y habían colocado a Orihime en la cama para que descansara.
- Gracias papa – dijo Ichigo antes de que su padre saliera.
La verdad jamás se hubiera imaginado la gran responsabilidad que conllevaría al tener una familia. Pero pensándolo bien eso iba a valer la pena. Ya que su pequeña familia estaría a lado de la mujer que ama y que amaría toda la vida.
Fin Flash Back
Ichigo salió del baño sacando a la pelinaranja de sus pensamientos. Hiso lo mismo que el muchacho agarro una toalla y se metió en el baño para darse una ducha y así poder empezar con la mudanza.
Después de que Orihime saliera de ducharse, se dispusieron a preparar el desayuno, claro corrió a cuenta de Ichigo ya que Orihime con los antojos que tenía quería hacer combinaciones más raras de las que ya había inventado.
Cundo terminaron de desayunar se dispusieron a empacar las cosas de la chica, lo bueno de todo que no tenía muchas pertenencias, lo cual no les fue tan difícil de acomodar en las cajas y estas no fueran muchas.
Sonó el timbre, al parecer los demás chicos ya habían empezado a llegar para ayudar con la mudanza.
- Buenos días – saludo la ojigris a sus amigos.
- Buenos días inoue – contesto el saludo la pelinegra – mira te he traído un regalo, es para el cuarto del bebe – decía rukia mientras en los ojos se le formaban estrellitas.
- Buenos días – contestaron los demás.
- Ah gracias Kuchiki-san no te hubieras molestado – agradeció la chica.
- Ya sabes que no es molestia, pero ábrelo – dijo alegre esta.
- Kawaii muchas gracias - volvió a gradecer la chica. Su regalo consistía en un conejo blanco, con pequeñas manchitas de rosa y traía puesto un mameluco con un biberón.
- Rukia no dejare que mi hijo/a valla a tener de esas cosas – dijo molesto Ichigo por el regalo. La verdad ya lo tenía arto con sus Champys.
- No vallan empezar ustedes dos. Y mejor empecemos a llevar todo, la camioneta nos espera – los regaño Tatsuki.
- Tatsuki tiene razón, es mejor apurarnos – la apoyo Ishida.
- ¿desde cuándo apoyas a Tatsuki? – lo burlo Ichigo.
Ishida iba a contestar pero sintió el reiatsu de menos grandes y muchos hollows.
- Rukia – dijo el shinigami saliendo de su cuerpo.
- Son muchos – dijo está tragando la píldora y tecleando su celular.
- y al parecer se dirigen hacia aquí – comento Renji quien también había ido ayudar.
- Orihime – pensó el shinigami sustituto.
- Tatsuki, Chad, Kon, cuiden de Orihime mientras nosotros nos encargamos de ellos – les ordeno Ichigo a sus amigos.
- Nosotros no encargamos de cuidar a inoue-san – contesto Kon.
- Déjanoslo a nosotros Ichigo – dijo Tatsuki. Chad acento.
- Ichigo-kun, cuídate por favor y ustedes también chicos – dijo algo asustada la ojigris. Porque al parecer eran muchos los hollows.
- No te preocupes Orihime en un momento regresamos – contesto su novio antes de irse.
- ¿Orihime estas bien? – pregunto su amiga preocupada por ver a la chica pálida.
- Sí. Es solo que no me acostumbro a tanta reiatsu de un solo golpe y creo que mi bebe me consume un poco.
- Entonces será mejor que descanses – contesto la capitana de judo mientras la llevaba al cuarto para descansar.
Mientras tanto en algún lugar de karakura pero casi cerca del departamento de la chica pelinaranja. Se encontraba tres shinigamis y un Quincy peleando contra hollows y menos grandes, a parecer la cantidad era más de la que esperaban.
- Maldición son muchos – maldijo Ichigo mientras mataba a un Hollow.
- Creo que lo que dijo Urahara-san era cierto – comento la Kuchiki.
- Y si no más me equivoco empeorara – aporto Ishida a la conversación.
- Malditos, no dejare que le hagan algo a mi Orihime y a mi hijo – dijo decidido el kurosaki mientras atacaba a los hollows.
- Oh sí parece que se ha vuelto sobreprotector – comento burlón Renji.
Se la pasaron más de quince minutos combatiendo los hollows y menos que se encontraban cerca del pequeño departamento de la chica. Ichigo tuvo una cuantas heridas o muy graves pero si necesitaban algo de cuidado. Los demás simples rasguños a los cuales no les preocupaban.
Cuando llegaron al departamento, la pelinaranja se asustó por ver al chico en esas condiciones por lo que se apresuró a curarlo, ya había recuperado fuerzas después de a ver descansado un poco. Después que el susto haya pasado, se dispusieron a iniciar con la mudanza. Lo bueno de todo que la casa no quedaba muy lejos de la familia kurosaki, el papa de Ichigo y tampoco del resto de los amigos.
Localizaron la casa, era algo grande tenía dos habitaciones grandes y una pequeña, una cocina amplia, una sala maso menos grande y un gran patio, donde todos decían que él bebe o los futuros bebes podían jugar ampliamente sin necesidad de comprar una más grande, también tenía un baño y medio y una cochera. Era una casa perfecta para el futuro doctor y futura pediatra y claro como no los futuros padres. La casa contaba con algunos muebles, cortesía de Isshin, el cual había insistido, ya que les había explicado que no estaban en condiciones en estar gastando tanto por cosas que el sin ningún problema podía ofrecerles.
Empezaron a subir las cosas de la chica al igual que del pelinaranja. Orihime decía en donde querían que las pusieran, ya que Ichigo le había dicho que ella no cargaría nada, todo por su condición, a lo cual está a regañadientes tuvo que aceptar, ya que cuando se le metía algo en la cabeza a su novia no había ser quien o sacara de ahí.
- Parece que ya terminamos – decía Tatsuki mientras se pasaba una mano en la frente, signo de cansancio.
- Esta fue la última caja – dijo Renji mientras la colocaba en piso.
- Aquí hay limonada para todos – anuncio la pelinaranja mientras venía con una bandeja de limonadas.
- Gracias inoue – agradeció la pequeña Kuchiki tomando un vaso.
- Pero tú no hiciste nada rukia – reclamo el pelinaranja a su amiga.
- Claro que si hice algo – contesto ella molesta por la acusación.
- ¿así? ¿Entonces dinos que fue? – quiso saber Renji.
- Pues acompáñenme – contesto ella dirigiendo a todos a las habitaciones.
Cuando entraron no podían creer lo que veían sus ojos. La habitación que habían elegido para él bebe está pintada de rosa pastel con muchos dibujos de Champys de color blanco en la misma por toda la habitación.
- Rukia ¿me puedes explicar que es esto? – quiso saber Ichigo ya que lo dejo incrédulo.
- Pues es la habitación de la niña – contesto ella muy obvia.
- Kuchiki-san está muy bonito, pero aún es muy pronto, además no sabemos si va hacer niña – quiso darle a saber Orihime.
- Yo solo quería darte una sorpresa inoue – decía triste la pequeña.
- Lo se Kuchiki-san, pero no crees que le debiste de preguntar antes a Ichigo-kun – le dijo la ojigris.
- Pero ese imbécil jamás me iba a dejar hacerlo – se excusó.
- Oye no se te olvide que estoy aquí – la regaño Ichigo.
- Que no se te olvide Kuchiki que también puede ser posible que sea yo la madrina y no tú – le recordó Tatsuki.
De inmediato se pudo ver un aura negra entre las dos posibles madrinas. Los demás por su parte decidieron alejarse de ellas, ya que cuando se ponían en ese plan no habría ni Hollow, ni espada, ni shinigami que las sacara de ese estado.
Mientras ellas seguían peleando por el derecho y recordándose por que podían serlo, aunque anteriormente se había quedado en un acuerdo, los chicos junto a la pelinaranja se fueron al patio para descansar y tomar aire fresco, pero antes de que se sentara Orihime se escuchó el timbre, ella de inmediato decidió ir abrir la puerta para ver de quien se trataba.
- Buenas tardes Orihime-chan – saludo muy alegre Isshin, junto a él estaba sus hijas, Yoruichi y Urahara.
- Buenos días a todos – contesto ella alegre por ver a todos juntos.
- Oh inoue-chan veo que estas de maravilla – saludo como siempre muy alegre Urahara.
- Gracias Urahara-san, pero por favor pasen todos están en el patio – dio a saber la chica a todos.
- ¿estás bien Orihime? Hoy sentimos la presencia de muchos hollows – quiso saber la felina ya que se había percatado de todo y sabía que eso no era bueno para la futura mama.
- Si Yoruichi-san, solo fue una baja de energía pero ya estoy mejor – dio a entender la chica.
- Qué bueno – se sintió aliviada la pelimorada.
Todos de inmediato pasaron a la parte trasera de la casa, donde los chicos se encontraban sentados tomando la limonada que anteriormente Orihime había preparado para todos. Isshin apenas vio a su hijo lo quiso saludar como era de costumbre.
- IIIIICHIGOOOOOOOO – gritaba el padre mientras le daba una patada a su hijo en la cabeza cuando este platicaba o mejor dicho peleaba con Ishida.
- QUE TE PASA PAPA, QUE NO PUEDES SER NORMAL – dijo Ichigo enojado mientras se sobaba la cabeza.
- bajaste la guardia hijo, cuando apren… – no termino de hablar ya que su querido hijo le metió un puñetazo en la cara.
- Deberás que ustedes dos no pueden comportarse - los regaño Yuzu.
- muy bien ¿y que les pareció la casa? – pregunto curioso el padre kurosaki después de haberse recuperado del golpe.
- Esta muy linda kurosaki-san, pero la verdad no se hubiera molestado. Cundo juntemos el dinero se la pagaremos – dijo la chica algo apenada, ya que no le gustaba la idea que su suegro gastara tanto dinero por ellos, ya que pensaba que les era una gran molestia.
- No como crees Orihime-chan, esto lo hago como regalo para los dos, así que no te preocupes por eso y mejor enfócate en tu embarazo y por terminar la universidad – le dijo Isshin aclarando el mal entendido.
- Gracias Kurosaki-san – dijo la pelinaranja mientras le daba un abrazo al suegro (yo también le quiero dar uno).
Isshin por su parte se quedó quieto, la veía como una hija más la cual quería mucho, ya que le recordaba mucho a su difunta esposa Masaki, la misma sonrisa, las mismas miradas tiernas de la cual no se le podía negar nada, y la misma forma de ser con las demás personas. Correspondió el abrazo con el mismo cariño que lo hacía con sus hijas cuando estas lloraba. Orihime se sentía muy afortunada por tener de suegro a Isshin, bueno aunque algunas veces parecía que se le zafaba un tornillo, pero no importaba, lo veía como un padre el cual no pudo tener por falta de cariño.
- De nada pequeña – contesto el kurosaki mientras deshacía el abrazo porque a sus espaldas podía jurar que estaba su hijo con un aura asesina.
- Vamos a comer – anuncio la pequeña Yuzu. Al parecer había traído el almuerzo para todos, ya había acomodado la mesa, claro afuera, en el gran patio trasero.
- Que rico, gracias Yuzu-chan – agradeció la pelinaranja.
- De nada, la comida es por su nueva casa – contesto ella.
- Ichigo tu hermanita cocina muy rico – comento Renji mientras agarraba una pierna de pollo.
- Es porque ella siempre se ha encargado de la casa – dijo este.
- kurosaki-san, ¿Cómo ha estado? – pregunto Urahara asiendo acto de presencia.
- Muy bien gracias por preguntar – contesto Ichigo sin más.
- Me refiero a lo de esta mañana – lo corrigió el rubio.
- La verdad fueron muchos hollows y algunos menos grande – informo Ishida quien también estaba ahí.
- al parecer tendremos que mandar más refuerzos – comento Yoruichi.
- ¿a qué se refiere con eso? – quiso saber Ichigo preocupado.
- Me imagino que la sociedad de almas ya sabe de la situación, así que no tardaran en mandar más shinigamis para la protección de Orihime. Además no será un niño normal por si es lo que llegas a esperar, ya que tú tienes poderes al igual que Orihime – dio a saber la felina.
- Yoruichi-san tiene razón, de todos modos no te preocupes que les pondré una barrera de protección alrededor de la casa para que estén más tranquilos. Si se diera el caso de que inoue-chan se quedara en casa sola eso los entretener por un buen rato mientras los demás llegan – lo tranquilizo Urahara, ya que la verdad la idea no estaba mal.
- Gracias por todo Urahara-san, Yoruichi-san – agradeció el muchacho.
- eso si sea lo que sea, yo seré su maestra de shumpo – dijo la felina alegre con un aire de grandeza.
- Cla...Claro – contesto nervioso el pelinaranja por la idea de la mujer.
- No ha nacido el futuro kurosaki y ya lo quieren entrenar – se burló Isshin mientras se asomaba a la plática.
- Mientras tú no le enseñes todo va bien – le dijo Ichigo, con solo la idea de que su padre lo entrenara sería un pervertido o pervertida como él.
- Muy bien hijo ¿y cuando le pondrás matrimonio a Orihime-chan? - pregunto con curiosidad su padre.
- Tu padre tiene razón Ichigo, ya van a tener un hijo y no son marido y mujer – se burló Yoruichi haciendo que Ichigo se pusiera como un tomate.
- Pues pues pues… - tartamudeaba.
- No me digas kurosaki que no le pondrás matrimonio a inoue-san – le dio entender Ishida.
- Claro que le pediré que sea mi novia – contesto el, mientras voltea a ver a su novia que estaba platicando con las gemelas, y sus dos mejores amigas.
- Pues estaría bien que lo hicieran después del nacimiento, ya que si se lo pides ahora el vestido no le quedara – lo burlo Renji con imaginarse a inoue comprándose otro vestido porque no le entraría el gran vientre.
- Ya cállense, ¿y ustedes cuando se lo pedirán a Rukia y Tatsuki, a ver? – les recordó Ichigo al par de novios, los cuales no se percataron que ellos también tenían novias y que seguramente estaban pidiendo a gritos por dentro que les pidieran matrimonio.
- Estamos hablando de ti y no de nosotros – le grito Renji todo sonrojado. Y así se dio inicio a una nueva pelea.
Mientras tanto con las chicas.
- Orihime-chan ¿Cuándo sabremos qué es? – preguntaba tiernamente Yuzu a su cuñada por el sexo del bebe.
- Dentro de dos meses – contesto ella dulcemente.
- La verdad no creí que ichi-ni pudiera tener una novia bonita y de pilón embarazarla – comento Karin ha siendo sonrojar a Orihime.
- Karin-chan, ichi-ni es muy guapo y me imagino que muchas chicas pelearían por el – defendió Yuzu a su hermano.
- Estas equivocada Yuzu, Ichigo es un idiota, ya que contrabajo se dio cuenta de lo que Orihime sentía por él, y cuando lo hizo no se atrevía a confesarle sus sentimientos y todo por vergüenza – la corrigió Tatsuki con solo recordar cómo era es su amigo en realidad.
- Arizawa tiene razón – la apoyo Rukia.
- Tatsuki-chan Kuchiki-san – las regaño Orihime haciendo un puchero.
- ¿Qué? – se defendieron las dos.
- Solo decimos la verdad, no te hagas Orihime – contesto Tatsuki.
- Bueno solo le costó un poquito – dijo ella sin remedio.
- Ya vez que teníamos razón – dijo rukia.
- Yuzu-chan ¿te puedo pedir un favor? – pidió Orihime.
- Dime Orihime-chan – contesto ella.
- ¿Me podrías enseñar a cocina? Es que parece que a Ichigo-kun no le gusta mi comida – pidió con un deje de tristeza. Las demás se dieron cuenta.
- Orihime-chan, ichi-ni no es que le guste tu comida, a él lo que le preocupa que la comida que haces te pueda hacer daño en la condición que estas – la consoló Yuzu, la verdad a ella no le gustaba la comida de la chica pero viendo la situación tampoco se lo diría de una manera seca.
- ¿lo dices en serio? – quiso saber la pelinaranja con sorpresa.
- Claro, así que no te preocupes yo te enseñare - contesto la pequeña.
- Gracias Yuzu-chan prometo que pondré mucha atención – dijo ella muy alegre, pero de repente sintió una volcada en el estómago.
- ¿estás bien Orihime-chan? – pregunto Yuzu, ya que se dio cuenta de inmediato.
- Creo que iré al baño – contesto ella corriendo al baño, apenas llego se arrodillo frente al WC para empezar a vomitar.
- al parecer las clases de cocina tendrán que esperar – la burlo Tatsuki.
- Te oí Tatsuki-chan – grito Orihime desde el baño.
Todas empezaron a reír por lo dicho de su amiga, y no se equivocaban ya que Orihime cada vez que terminaba de comer un poco de comida no soportaba el olor y le daban ganas de devolver lo comido.
Después de que todos se fueron, dejaron al par de naranjas solos en su nueva casa. Orihime empezó acomodar la cama mientras Ichigo se daba un regaderaso. Cuando este salió se encontró a su novia leyendo al parecer un libro de maternidad.
- No necesitas de ese libro, lo aras muy bien – comento el mientras se colocaba alado de ella.
- Pero es que me da un poco de miedo – contesto ella.
- Ya verás que no – dijo el mientras le daba un corto beso en los labios.
- Gracias, te amo – agradeció ella devolviendo el beso.
- Yo igual te amo hime – contesto el abrazándola y acomodándose para dormir, pero se dio cuenta que ella se sonrojo.
- ¿Por qué te sonrojas? – quiso saber el curioso.
- Es que me encanta que me hables de esa manera – contesto ella mientras se tapaba la cara de la vergüenza.
- Ya lo sé, por eso siempre te lo digo – dijo el alegre por saber eso.
Los dos se acomodaron para dormir, Ichigo trajo a su pecho la cabeza de Orihime para poder dormir y claro a ella le encantaba que él lo hiciera. Y así los dos quedaron profundamente dormidos, con la luz de la luna iluminándolo y siendo testigo de su gran amor.
¿les gusto?
pues aganmelo saber porfa oki
no les cuesta nada dejar un REVIEWS para saber como me ha ido.
Nota: quejas, sugerencias, comentarios pueden dejar un Reviews oki o mejor dicho dejenlo para saber.
Que el ICHIHIME los acompañe
