No podía quitarse la sonrisa del rostro; justo a su lado, sosteniendo su mano estaba Ron, ese pelirrojo de ojos azules que la había derretido y a la vez exasperado por casi ocho años, y, lo mejor de todo, era que se habían besado.

Bajaron el último par de escalones, Ron sostuvo su mano más firmemente para que Hermione se volteara, al hacerlo le dio un pequeño besito, casi un roce de labios, y la guió hacia el comedor.

-Ya era hora- dijo Ginny-, ¿No ensuciaron mi cama, verdad?

-¡Ginny!- dijo Molly en tono de reprimenda-, Hermione querida, no la escuches, tomen asiento por favor- Hermione sonrió y se sentó junto a Ron.

-¿Y a mi nadie me saluda?- dijo Arthur entrando a la habitación, Molly sonrió mientras se acercaba para darle un sonoro beso en la mejilla-, Hola amor, Hola chicos- dijo, antes de reparar en que Hermione estaba sentada junto a Ron, y él tenía su brazo afirmándole la cintura-, ¡Por las barbas de Merlín!- exclamó.

-Hola, señor Weasley- dijo Hermione sonriendo, Arthur se desplomó en la silla.

-No pierdes tiempo, ¿verdad, hijo?- dijo revolviéndole el cabello, todos rieron mientras comenzaban a armar sus platos.

-Dime, Hermione- dijo Molly sirviéndose más Zumo de calabaza-, ¿Cuánto tiempo planeas pasar con nosotros?

-Dos semanas- respondió limpiándose la boca con una servilleta.

-¿Tan poco?- preguntó Arthur cortando el trozo de carne que se había servido-, es mejor que aproveches el tiempo, Ron.

-Gracias, papá, no me haces sentir nada incómodo- dijo Ron adoptando un gracioso tono carmesí.

-Bueno, ya era tu turno, hermanito- dijo Ginny-, ya me habían molestado suficiente por mi relación con Harry, y por que nos sorprendieron en el sillón.

-Gracias, Ginny, no me haces sentir nada avergonzado- dijo Harry, Hermione comenzó a reír bajito, hasta que Ron la miró, y alternó su mirada a Harry, quien estaba rojo como langosta, y ambos comenzaron a reír.

-Estaba delicioso- dijo Hermione-, pero creo que debemos darle un respiro a Harry y levantarnos de la mesa.

-¿Dónde irán?- preguntó Molly-, les llevaré el postre.

-Lo más lejos del sillón- dijo Ron, Harry le dedicó una mirada asesina.

Salieron al jardín y se sentaron a la sombra de un árbol, Ron observó que Hermione se sentaba a una distancia considerable de él.

-¿Por qué tan lejos?- preguntó haciendo uno de esos pucheros tan lindos, Hermione sintió una especie de cosquillas en el vientre, un calor que venía de adentro y llegaba a todas partes en su cuerpo obligándola a acercársele lo más posible, sentir su olor, su calor… casi con un movimiento felino lo empujó hacia el pasto y comenzó a besarlo, Ron se golpeó la espalda muy fuerte y soltó un quejido leve.

-Discúlpame- dijo Hermione levantándose y ordenándose el cabello.

-No- se apresuró a decir Ron acercándose más-, estoy bien, no ha pasado nada- la castaña lo miró totalmente sonrojada-, volvamos a lo que estábamos haciendo, ¿sí?- se acercó un poco más y comenzó a besarla suavemente, tomándola de la cintura lentamente, sintiendo que un calor le crecía en el bajo vientre y le llegaba al cerebro donde todos los pensamientos lo abandonaban; sentía los dedos largos y finos de Hermione sosteniéndole su nuca fuertemente, casi de manera autoritaria, tal como era ella, y sus labios suaves entreabriéndose ceremoniosamente para recibirlo; se dejó llevar, bajó los besos desde la boca hasta el mentón, siguiendo su travesía hasta el cuello.

-Ron, ¿No vamos demasiado rápido?- preguntó Hermione separándose un poco, el susodicho se llevó una mano a la cabeza totalmente frustrado.

-¿Realmente debo contestar esa pregunta?- preguntó, la muchacha abrió la boca para darle una gran reprimenda, pero fue interrumpida por el Señor Weasley.

-¡Chicos!, Molly pregunta si quieren el postre ahora o después- dijo, Hermione le dedicó una mirada severa a Ron antes de mirar amablemente al adulto.

-Sí, en seguida vamos, Muchas gracias, señor Weasley- dijo incorporándose y limpiando su falda del pasto y la tierra.

-Deberías decirme, Arthur, Hermione- le dijo sinceramente el Señor Weasley-, si vas a ser mi nuera deberás tutearme, ¿está bien?- no esperó respuesta y se marchó, Hermione se sintió ligeramente avergonzada al escuchar la palabra "Nuera".

-¿Vamos a comer?- preguntó Ron, la muchacha se volteó para mirarlo, se sentía tan bien con el cariño que le dedicaban los Weasleys que súbitamente olvidó la reprimenda que le iba a dedicar a su pelirrojo, por lo que se empinó para darle un tierno beso en la mejilla y caminó junto a él rumbo a la casa.

-Y dime, Hermione- dijo el Señor Weasley hundiendo su cuchara en su copa de mantecado, Hermione sacudió la cabeza para quitarse la mirada embelezada que mantenía hace algunos minutos y que había empezado justo cuando Ron sacó una cucharadita de su mantecado de chocolate y la había saboreado lentamente entre sus labios-, ¿Cómo va todo en el trabajo?, me han llegado muy buenos comentarios sobre ti.

-Va bien, pero ya sabe como es el ministerio, realmente espero que en unos días lleguen lechuzas, pareciese que el Departamento de Control y Regulación de Criaturas Mágicas se pone de cabeza cada vez que estoy ahí, pero apenas me voy me ponen de cabeza a mi.

-Tranquila, cariño, todos parten así- dijo Molly, Hermione alzó los hombros con expresión cansada, Ron la miró maravillado, tomaba delicadamente su cuchara, la hundía en el helado, la levantaba y se la llevaba a la boca, apretándola para no dejar ni un rastro.

-Cuidado, hermanito, ese helado se está derritiendo- dijo Ginny, Ron dio un pequeño respingo, la más pequeña de los Weasley comenzó a reír hasta que entró Harry.

-Me acaba de llegar una lechuza del ministerio- dijo leyendo un pergamino-, me tengo que ir, Kingsley me necesita.

-No- dijo Ginny haciendo un puchero, Harry se guardó el pergamino en el bolsillo trasero de sus Jeans-, ¿No puede esperar?

-No, no puede, Gin- dijo Harry, Ginny se levantó de la mesa y lo abrazó-, es el proyecto del que te estuve hablando, de quitar los dementores de Azkaban, ¿Recuerdas?

-Sí, lo recuerdo- dijo Ginny-, pero han estado ahí tanto tiempo… ¿No pueden esperar un poquito más?

-Gin- dijo Harry con tono reprochador, la muchacha volvió a hacerle un puchero-, te prometo que volveré apenas nos desocupemos-, Ginny le dio un pequeño beso y volvió a sentarte.

-Pero pobre de ti si no te veo en mi partido mañana- lo amenazó señalándolo con la cuchara-, seremos las Arpías de Holyhead contra los Murciélagos de Ballycastle.

-Trataré de llegar- dijo Harry, Ginny le dirigió una mirada furibunda-, sólo bromeo, claro que iré, mi amor- Ginny le mandó un beso con la mano-, adiós- todos se despidieron y Harry abandonó el salón, Hermione tomó su copa vacía y fue a dejarla junto al fregadero.

-¿Qué vas a hacer ahora?- preguntó una voz en sus espaldas, la muchacha sonrió volteándose para mirarlo.

-Lavarme los dientes, subir al cuarto de Ginny, recostarme en mi cama y leer- asumió con tono circunstancial, Ron se acercó un poco más a ella-, ¿Y que cuales son tus planes?

-Lavarme los dientes, verte subir al cuarto de Ginny, ir a mi cuarto, pensar que estás tan cerca, entrar a tu cuarto, verte leer y… -súbitamente dejó de hablar mientras la abrazaba, Hermione subió una ceja expectante.

-¿Y…?

-Ya sabes, quitarte el libro- Hermione rió, Ron se acercó y la besó, ella le respondió unos minutos.

-Un momento, debo lavarme los dientes- dijo la castaña entre el beso, Ron emitió un gruñido y siguió besándola, Hermione deslizó su mano por la espalda de su chico cuando se separó-, espera, ¿Harry habló de los dementores?

-¿Pensabas en dementores mientras me besabas?- preguntó confundido, Hermione se llevó una mano a la boca preocupada.

-Debería ir al ministerio- murmuró, Ron se olvidó de que casi había sido comparado con un dementor.

-¿Qué?, no puedes irte ahora- dijo, Hermione se separó-, estás de vacaciones.

-Lo sé, pero una propuesta que involucra a mi departamento, no me puede dejar ajena, ¿Verdad?

-Pero aún no te necesitan, ¡Te llamarían!

-Voy a ir, le mandaré una lechuza a los necesarios y listo- Hermione tomó un papel y un bolígrafo del mesón de la cocina y garabateó unos nombres, luego guardó el papel y miró a Ron-, nos vemos.

-¡No, quédate!, te juro que seré breve, me puedo saltar todo la etapa del cuarto de Ginny, ¡Me concentraré en el "Y"!

-No puedo, amor, nos vemos- dijo Hermione acercándose para darle un beso de despedida, pero notó que Ron tenía una sonrisa oculta-, ¿Qué pasa?

-Nada- dijo sonriendo ampliamente, ella subió una ceja intrigada-, es que… me llamaste "Amor"…

-¿Es por eso que te ríes?- dijo, Ron la tomó de la cintura y la miró a los ojos.

-Te esperaré aquí, a la hora que sea,- dijo, le dio un pequeño beso y agregó- Amor.

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Muchas gracias por sus R/R!

Espero que les guste el capítulo, porque mi mente ya empezó a retorcerse y la pequeña diablita ya me grita "Lemon!, Lemon!"

Así que, quizás pueda cumplir sus deseos en el próximo capítulo, no creen?

Fermina.