Los ojos de Fujimori vigilaban a Hashiba, que cumpliendo su palabra permanecia en el banquillo, con los ojos cerrados, el entrecejo fruncido y los brazos cruzados, como quien espera una explicacion.
--No te rindes verdad?--murmuro el pelirosa molesto--...pues yo tampoco lo hare....!!--murmuro decidido, mientras revisaba y acomodaba los frascos de distintos tamaños y colores, los cuales contenian elementos quimicos de todo tipo.
Sora, de vez en cuando, abria uno de sus hermosos ojos azules para vigilar los movimientos del pelirosa.
Cuando la revision de sustancias quimicas termino, Nao se dirigio hacia su oficina, Sora igual lo seguia con la mirada, al poco tiempo el pelirosa salio con una caja muy pesada entremanos.
--No pienso ayudarle...--penso Sora muy molesto
Al ver Nao que su "Koibito" ni se inmuto ante el esfuerzo que hacia para llevar aquella carga, un lindo puchero se dibujo fugazmente en su rostro, desviando de nuevo su cara con indiferencia.
---No necesito tu ayuda....--penso Nao, cargando la caja, la cual coloco en el suelo, la abrio y comenzo a rellenar el estantero de Sustancias que anteriormente habia checado.
Cuando termino, cerro la caja con cuidado y la regreso al interior de su Oficina. Posterioemente Sunao se sento en su silla frente a su escritorio, con el mismo semblante de indiferencia.
Sora ya estaba llegando a su limite, asi que simplemente se levanto del banquillo escolar, y entro a la oficina de Sunao, este lo miro de reojo solamente sin levantar la vista de los papeles que tenian enfrente, dando la sensacion de que los escritos que tenia en ese momento eran mucho mas importantes. Al ver este gesto Hashiba le aparecio una venita en la cabeza, fue la gota que derramo el vaso, asi que golpeando la superficie del escritorio de Nao con las palmas de sus manos, exclamo fuertemente:
--Piensas seguir ignorandome!!
--La verdad....--contesto el pelirosa con algo de burla e ironia, se denotaba en sus ojos que "Si"; si pretendia seguir ignorando a Hashiba.
--Por que me haces esto?
--Estoy seguro que no te estoy perjudicando de ningun modo...--comento el pelirosa tranquilamente sin apartar la vista de Sora, llego a pensar que era la perfecta venganza---...simplemente estas haciendo una tormenta en un vaso de agua...--añadio tranquilamente, se levanto de la silla, queria ganas de humillar de cierta manera a Sora con su sarcasmo--...estas buscando respuestas, cuando ya te las he dado
--Eso no es verdad, aun no me has dicho exactamente que te pasa!!....--exclamo enojado
--Lo ves ya vas de nuevo...--tarareo divertido Fujimori, sus ojos irradiaban odio puro, ironia....pero tambien escondian el dolor reprimido.
Con este ultimo comentario se detono la paciencia de Sora, si Nao no le iba a dar razones por las buenas, serian por las malas. Rapida y sorpresivamente el peliazul arrincono bruscamente a Fujimori contra la pared, cogiendolo por las muñecas inmovilizando de esta manera sus brazos, que trataron de hacer resistencia en vano.
--Sueltame....--dijo el pelirosa molesto, sus ojos temblaban, pero su caracter era firme.
--No lo hare hasta que me des una explicacion...--contesto Sora, Fujimori forcejeo un poco, pero era inutil, pasaba lo mismo que aquella vez, cuando Yoru lo arrincono en la oficina de Minato-sensei, solo que esta vez era diferente, no era Yoru, sino Sora.
--Sueltame...--volvio a repetir el pelirosa, su mirada se habia ensombrecido.
--Fujimori....---musito dulcemente Hashiba--...por favor, dimelo de una vez, no ves que me preocupo por ti...
Esta frase hizo que el pelirosa reaccionara, y levantara sus ojos, depositandolos en los zafiros azules de Sora. Hashiba lo veia con aquella preocupacion, que poco a poco, el enojo del Nao se fue calmando, los ojos rosaceos del chico extinguian la llama de la furia, para dar paso a la calma. Sora noto este cambio, pero aun asi no libero al pelirosa, no queria dejar escapar la oportunidad de obtener una explicacion.
--Estoy herido esta bien...--solto de pronto Fujimori, girando su cabeza hacia otro lugar, desviando sus ojos melancolicamente, oprimiendo la tristeza para que no saliera a flote.
--Pero...--dijo Hashiba sin entender, al confusion se denotaba en su rostro---...por que te sientes asi?
--Y todavia lo preguntas...--se mordio el labio levemente, para despues añadir---...yo...tu...yo queria verte a ti primero...te extrañaba....pero tu nunca apareciste en la estacion...
--Fujimori ya te explicado lo que ha ocurrido....
--Ya lo se!!--grito, al tiempo que lagrimas de sus ojos brotaron.
El pelirosa trataba de contenerse, no podia permitirse llorar frente a Sora, no queria ser tan debil. Por su parte al verlo asi, Hashiba intento calmarlo. Fue acercando su boca, hasta que beso al frente del pelirosa, este se sobresalto, y quiso moverse, pero fue inutil, no podia safarse de aquel amarre que lo tenia sometido. Cuando los labios de Sora se separaron de la frente de Nao, el peliazul apoyo su frente en la del chico, y murmurando suavemente dijo
--Gomen, Gomene Fujimori....no sabia.....--se disculpo, sus ojos azules se mostraba la mezcla exacta de ternura y culpa, el pelirosa no pudo contenerse mas, empezo a llorar, Sora lo libero lentamente, fijo sus ojos en aquella pequeña cabeza rosada. Las lagrimas no dejaban de brotar, Fujimori llevo sus manos recien liberadas hacia su rostro, no queria que nadie lo viera en ese estado, Hashiba no podia quedarse solo mirandolo, se acerco a el y en un tierno abrazo lo refugio en su pecho, el menor se sorprendio, ruborizandose en el instante.
---Hashiba....--murmuro conmovido, correspondio al abrazo, hundiendo su rostro de sobremanera en el pecho de su querido Kuu-chan
---Bienvenido a casa....---dijo Sora en un tono muy dulce, apartando un poco la cabeza de Sunao, levantando el menton del chico, girando su propia cabeza.
Sin darle tiempo a contestar, Nao vio que los labios de Sora venian en camino a posarse sobre los suyos, asi que solo cerro los ojos, derramdo la ultima lagrima de trsiteza. El beso se consumo como dulce miel. Permanecieron un rato asi.
Una vez que se termino el momento magico, el primero en hablar fue Sunao, con una tierna sonrisa dibujada en sus labios
--Estoy en casa....---abrazo de nuevo al peliazul--...no sabes cuanto te extrañe....--confeso aumentando el rubor en su rostro
--Yo tambien....--susurro el mayor, devolviendo el abrazo-- quieres que te demuestre cuanto te extrañe??--cuestiono en un tono sensual, posando delicamente sus labios en el cuello del pelirosa, regalando una serie de besos cortos por toda la superficie. El cuerpo de Sunao reacciono, estremeciendose por completo.
--Hashiba..ah...--dio como respuesta Sunao, moviendo sus hombros, y hundiendo sus manos en la espalda de Sora, dejandose llevar, no estaba gimiendo aun, pero susurraba el nombre de su provocador de una manera tan linda que alentaba al peliazul a seguir adelante.
La respiracion de Fujimori se agitaba poco a poco, pero por nada se desprendia de aquellos brazos protectores que lo sostenian, se habia atado el mismo a esas sensaciones. Sora comenzo a acorralar a Sunao contra la pared de nuevo, cuando el pelirosa tenia la espalda pegada a la pared, el abrazo se deshizo, acausa de las caricias que le propinaba Sora a su pequeño Nao en el lobulo de la oreja, lo brazos del Uke estaban sobre el pecho del Seme, apretando la playera que traia este ultimo. Aprovechando la situacion una de las manos de Hashiba se deslizo por debajo de aquella playera negra que vestia Sunao debajo de la bata blanca, para buena suerte esta ultima estaba abierta, acariciando y levantando la prenda al mismo tiempo, la piel blanca que se descubria se ruborizaba totalmente, cuando la mano de Sora llego hasta el pezon de Sunao, empezo a acariciarlo suavemente, apretandolo levemente y pasando su dedos con mucha delicadeza, hasta tenerlo completamente erecto.
--Ahhh....Hashiba...--iniciaron los gemidos del pelirosa, quien tenia los ojos cerrados por el placer que lo envolvia poco a poco, una sonrisa fugaz aparecio en el rostro del Seme, que dio paso a la siguiente fase, se acerco un poco mas, presionando su entrepierna contra la del pelirosa, encontrando una respuesta inmediata.
--Ahhh..Espera...--rogo el Uke
--No puedo esperar mas....--contesto de manera ronca Sora, presionando mas
--Ahh...no....detente
Estas suplicas llenas de deseo, excitaban completamente a Hashiba, no sabia por que, pero lo unico que sabia era que le hacian sentir que Fujimori estaba recibiendo todo su amor y correspondian a su pasion.
