Hola que tal, la siguiente historia es de mi propia imaginación, pero tome prestados los personajes de la genial Rumiko Takahashi, sin ninguno fin de lucro.
CAPITULO 2. DE LOS SUEÑOS Y OTRAS CALAMIDADES.
-Se dice que en algunas culturas, sobre todo en las de occidente, se tiene la creencia ancestral de que los sueños tienen significados más profundos que el simple hecho de solo soñar, incluso, se ha mencionado desde hace muchos siglos, que los sueños pueden ser de carácter premonitorio si se saben interpretar- leía Nabiki en voz alta mientras sostenía una revista entre sus manos, sus hermanas la escuchaban atentamente.
-vaya, entonces será posible conocer mi futuro a través de los sueños- comento Akane un poco sorprendida.
-eso no es verdad, ese artículo no es más que una mentira comercial, para vender esa revista a muchachitas ilusas como tu- comento Ranma en un tono desenfadado resultando tan amable como siempre.
-Lo que pasa es que tú eres un amargado, seguramente tú ni siquiera sueñas, imagínate, poder ver lo que pasara en tus propios sueños- dijo Akane mientras juntaba las manos con ilusión y suspiraba.
-Eres una boba, por creer esas cosas, además, yo creo que ni en sueños alguien se acercaría a ti, imagínate soñar con una chica tan fea y poco atractiva como…- Ranma no pudo terminar la frase pues Akane lo callo de un golpe bastante certero.
-Grosero, cretino, pues déjame decirte que estoy segura que en algún lugar hay alguien que sueña conmigo, y puede ser que ese alguien esté más cerca de lo que crees, tú no puedes saberlo porque eres un insensible…- Todo esto lo dijo mientras recordaba la nota que le habían dejado en el libro, no había mejor prueba que eso.
-Ya basta chicos, no creo que esa sea la forma correcta de comportarse, recuerden que aunque estén comprometidos, primero que nada son amigos y los amigos se deben respeto- Les reprendió ligeramente la señora Nodoka.
Akane subió a su habitación y busco entre sus cajones la carta que había encontrado esa mañana entre sus libros, le parecía tan irreal, como podía alguien tan insensible escribir una nota de amor tan bella como esa, tal vez, pensó, esa carta no era de Ranma, ya que incluso la letra era bastante buena.
-No, en verdad que ahora puedo asegurar que Ranma no escribió la carta, pero, entonces.. ¿Quién lo hizo?, tengo que averiguarlo de alguna forma, por lo menos para agradecer el gesto, pero ¿Cómo?, ya se me ocurrirá algo-
Mientras tanto, Ranma en su cuarto, analizaba cada una de las palabras del artículo, si bien era cierto que esas revistas solo escribían mentiras, no podía evitar sentir un poco de malestar al recordar su sueño, además, era precisamente ese sueño el que le había dado las palabras exactas que debía escribirle a su amada Akane, que tal si era una premonición, en verdad ¿estaba destinado a perder a Akane por voluntad propia?, no, claro que no, incluso sería capaz de invocar al Baku de ser necesario.
Al día siguiente, y para sacarse de la cabeza la carta de amor, Akane se decidió a inscribirse al taller de informática, no era muy buena utilizando dichos aparatos y ni digamos de su manejo de los programas informáticos, además eso mejoraría su rendimiento escolar.
-Qué tontería es esa, soñar despierta por unas simples palabras en rima, además ni siquiera se atrevieron a firmar la carta, seguramente fue una broma de mal gusto, voy a olvidarme de este asunto de una vez por todas- se dijo Akane decidida, mientras atravesaba la puerta del salón de informática. -Buenas tardes, mi nombre es Akane Tendo, he venido a inscribirme al taller-
-Buenas tardes mi nombre es Yume Amai, soy el encargado del taller de informática, será un gusto ayudarte a resolver todas tus dudas, por favor pasa- Le dijo muy amablemente un joven de lindos ojos castaños.
Una semana después de haber comenzado sus clases de informática, Akane decidió invitar a Yume a su casa, ya que le había enseñado muchas cosas durante los últimos días, además de que era un joven muy agradable, le había tomado aprecio muy rápido. Y no era para menos, ya que muy a su pesar, este joven era todo lo contrario a Ranma, siempre se mostraba atento y amable con ella, no la insultaba, y muchas cosas más que no puedo recordar. Al llegar a casa, lo presento con sus hermanas, y le pidió de favor que le ayudara a instalar su nueva computadora en su cuarto.
-No te preocupes Akane, en seguida les llevo un poco de té- se ofreció amablemente Kasumi, en cuanto los chicos se despidieron subiendo por las escaleras.
-creo que será una buena idea que te quedes a cenar, así conocerías a mi padre y a los demás, incluyendo a mi fabuloso prometido- Akane se río al terminar la frase, en verdad que en muy pocos días le había tomado confianza a Yume, le había contado de su compromiso y de su inexistente relación con Ranma, incluso bromeaba con eso.
-oohh, en verdad que muero de curiosidad, no creo que el chico sea tan terrible como lo pintas, lo que pasa es que, querida Akane, tu no comprendes el comportamiento de los hombres, para algunos es muy fácil expresar los sentimientos, pero para otros en realidad que puede llegar a ser un dolor de cabeza, además, no culpo a tu prometido por ponerse nervioso, ya que en realidad tiene una novia muy linda- le dijo Yume con mucha confianza.
-Qué cosas dices Yume, el único que podría creer eso eres tú, la realidad es que Ranma y yo solo nos vemos como amigos, nadie podría aceptar un compromiso por la fuerza y sobre todo hay que tomar en cuenta que él ha dejado muy en claro que no…-Akane interrumpió la frase,- sabes, mejor sigamos con la instalación, nos faltan muchas cosas por hacer y estamos hablando de tonterías.
-tienes razón, linda Akane, comencemos- al decir eso, Yume le regalo una gran sonrisa a Akane, que la hizo sentirse un poco nerviosa, no era la primera vez que el joven le provocaba una reacción así, era muy evidente para ella aunque no podía aceptarlo, que sentía algo diferente por él, sintió que su corazón se aceleraba y no podía controlarlo.
Ranma se encontraba sentado a la mesa cuando Kasumi llamo a todos a cenar, se encontraba realmente hambriento, había pasado toda la tarde en el dojo entrenando muy duramente junto con su padre, el cual había decidido rendirse al caer por enésima vez al estanque del jardín.
Uno a uno se fueron sentando a cenar, la última en aparecer fue Akane con su invitado, Ranma de la impresión casi suelta su plato, cuál sería su sorpresa al ver por primera vez, frente a frente al nuevo amigo de Akane, con el que pasaba todas la tardes desde hacía una semana. Sentía algo familiar en él, algo que no le agrado.
Akane lo tomo del brazo con mucha familiaridad invitándolo a sentarse junto a ella en la mesa. -Familia, les presento a Yume Amai, él es mi asesor de informática, acaba de resolver mi vida al instalar esa computadora y es mi mejor amigo- dijo Akane con una sonrisa tan grande, que no le había visto antes, ¿o sí?, y lo recordó, era el mismo chico, aquel que apareció en su sueño, era el chico de sus pesadillas.
Después de la cena y una vez que Yume se hubo marchado, Ranma decidió ir y aclarar las cosas con Akane, le diría todo, lo del sueño, lo de la carta, lo mucho que le molestaba la presencia de su nuevo amigo, se dirigió con paso decidido hacia la habitación de su prometida y se detuvo frente a la puerta, no pudo hacerlo, no se atrevió ni siquiera a tocarla. Despues de todo lo que habia sufrido en sueños, de sentir la pena de perderla para siempre, de saber que una decision puede cambiar el curso de su vida, se quedo Ranma Saotome por primera vez, sin poder hacer nada.
Se dio la vuelta y se dirigió hacia su habitación, sabía que no tenía sentido, se acostó con un solo pensamiento en su cabeza, "eso de los sueños es una calamidad".
Si llegaste hasta aquí, es porque has dedicado un poco de tu tiempo a mi historia y te lo agradezco mucho, espero que te haya gustado, saludos. Y un abrazo para ti. Por cierto, aquí dejo la explicación de lo que es el Baku que menciona Ranma.
Baku: según la mitología japonesa, es un ser protector de los sueños, ya que se alimenta de las pesadillas, por lo que, se puede decir que si no quieres tener malos sueños debes pedirle a Baku que se los coma y de esta forma solo tendrás buenos sueños.
