Bueno, aquí les traigo la continuación de esta historia... espero les agrade.

La verdad es que no tiene mucho contenido en sí, porque aún no esta la parte más importante por así decirlo, pero ya haré el siguiente capítulo, en el cual espero ya pueda terminarlo, y todos quedemos satisfechos :)

No tengo mucho más que decir, a demás de disfrútenlo, que ojala les guste D: porque si no no sé qué hago, o la verdad si, pueden dejarme las críticas en algún review si les da el ánimo, pero en caso contrario, no lo hagan (es como obvio, pero no importa xd)

Emmmm los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto.


Luego que de ella se fuera con su amiga, me dirigí a la barra, pues no tenía más nada que hacer y no tenía ni idea de dónde podría estar el dobe de Naruto… Estaba esperando a que llegara el trago que pedí cuando veo que alguien deja un papel delante de mí.

– Bien, te acabo de conocer, y es una locura, pero aquí está mi número – susurró alguien en mi oído – así que, si quieres llámame.

Me giré para comprobar que fuera Sakura, pues creí reconocer su voz, entonces logré ver su cabellera rosa y su vestido azul caminando a la salida, sonreí guardando el papel en mi bolsillo. Pasada una hora mi amigo se acercó a mi diciendo que ya nos podíamos ir; lo sé, pude haberme ido mucho antes y dejarlo solo, pero la cosa es que, hoy no andaba con auto, había bebido, no tenía mucho dinero, y mi amigo me alojaría en su casa.

Al llegar a su casa, me dirigí al cuarto que usaba cuando me quedaba ahí, conozco a Naruto de siempre, así que mínimo que tuviera un cuarto para mí. Me acosté en la cama y saqué el papel con el número de Sakura de mi bolsillo para poder ingresarlo en mi móvil.

– ¿Es mi idea… o el galán Uchiha volvió a romper corazones esta noche? – preguntó el dobe entrando en el cuarto – lo digo por ese número que tienes ahí – dijo sonriendo.

– No es de tu incumbencia dobe.

– ¡Claro que sí! Eres mi amigo, y esta es una ocasión donde debo investigar – dijo sentándose en el borde de la cama.

– No te contaré nada.

– ¡Oh vamos! Sabes que no te dejaré tranquilo hasta que me lo digas.

– No lograrás nada.

– ¿Eso crees? Bien – dijo tranquilo, esto es malo, él nunca está así, entonces lo miré esperando a que hiciera algo, y de la nada, me arrebata el papel que aún tenía en la mano – ¡Ja! Veamos qué tenemos aquí – dijo poniendo un brazo entre él y yo para evitar que pudiera quitarle el papel.

–Devuélvemelo ahora usuratonkachi – dije forcejeando con él.

– No, hasta que lo lea – dijo mientras miraba atento el papel – así que ahora te interesa Sakura…

– Hmp.

– ¿Es la Sakura de nuestra universidad, la que tiene el cabello rosa?

– ¿Cómo sabes que tiene el cabello rosa?

– Yo la conozco, algunas veces la veía caminar por el campus y me llamó la atención, hasta que un día me acerqué a ella y comenzamos a hablar, ahora somos mejores amigos – dijo sonriendo mientras veía mi cara seria – ¿no lo sabías?

– No tenía la menor idea.

– Que raro, a veces me junto con ella a almorzar cuando estamos en el campus.

– Bien por ti – dije algo enojado.

– Oye, oye, oye cálmate, no te enojes, que ella ya no me gusta, ahora ando detrás de su amiga, una que se llama Hinata, y Sai anda detrás de su amiga rubia, Ino.

– Hmp, no me interesa.

– Claro que te interesa… ¿pero sabes? Sakura no es de esas chicas que andan dándole su número a cualquier persona, si te lo dio debe ser porque en verdad le gustaste, así que debes llamarla. Ah y pobre de ti si le haces daño, porque nos iremos contra ti Sai, yo, y los amigos de ella, que nos varios – dijo sonriendo tétricamente, mensaje captado, no dañar a Sakura, nunca.

- Bien, ahora vete, tengo sueño – dije acomodándome para dormir.

- Que descanses teme – dijo yéndose del cuarto.

Cuando el dobe salió del cuarto, me quedé pensando un poco sobre lo que me acababa de decir ¿cómo era posible que nunca me haya cruzado con Sakura, siendo amiga del dobe…? Al menos una vez debí haberla visto, pero nada; bueno, no saco nada calentándome la cabeza con pensando en ello.

A la mañana siguiente Naruto estuvo molestándome con Sakura, claro que no le puse atención y me dediqué a jugar PES en el PlayStation, eso, hasta que él dijo que habían un par de chicos detrás de Sakura, y que si no me apuraba en hacer algo al respecto, podría perder sin haber si quiera jugado. Lo admito, esa información no pasó desapercibida, y sí le presté atención; sé que Naruto está está con una sonrisa de oreja a oreja, no era necesario verlo, lo conozco demasiado como para saber la forma en que actúa.

– Ya sabes Sasuke… si te duermes, pierdes – dijo para retirarse de la sala, supongo que camino a su cuarto. Bien Naruto, lograste lo que querías… entonces tomé mi móvil de la mesa y marqué el número de Sakura. Yo pensaba llamarla, no era necesario que el dobe de mi amigo me presionara para hacerlo, es sólo que no quería parecer medio desesperado llamando tan pronto.

¿Aló? – se escuchó al otro lado de la línea.

– Sal a comer hoy conmigo – dije rápido y simple, porque no quise darle la posibilidad de negarse, a demás nunca he preguntado si quieren salir conmigo, les digo sal conmigo, hay que mostrar seguridad, aunque en mi caso es demasiada seguridad.

Me gustaría eso – contestó luego de un rato y sonreí.

Bien, entonces mándame un mensaje con tu dirección y te paso a buscar a eso de las ocho.

De acuerdo, nos vemos Sasuke – dijo, sonaba algo feliz, creo.

– Nos vemos – dije para después colgar la llamada mientras seguía con una sonrisa de lado en el rostro.

A la media hora ya tenía la dirección de esta chica en mi poder. Naruto el resto de la tarde siguió jodiéndome, y más cuando comencé a ganarle en PES y me gritaba tramposo; y a eso de las seis de la tarde decidí irme a casa para poder cambiarme de ropa y ese tipo de cosas, si iba a salir con Sakura no iba a llevar ropas pasadas a cigarro.

Al llegar a casa, subí directamente a mi cuarto intentando no encontrarme con mi hermano mayor, que si me ve, de seguro me querrá interrogar acerca de anoche, y la verdad no tengo ánimo para que él me fastidie. Me bañé con tranquilidad pues aún quedaba bastante tiempo para ir a buscar a Sakura, a demás había visto dónde vivía, y su departamento quedaba cerca de mi casa, lo que era bueno.

Al salir de la ducha me dirigí al closet, y elegí una playera color azul con tres botones en la parte de arriba, unos jeans negros y también zapatillas de cuero negras. Aún no tengo claro a dónde llevar a Sakura, pero ya se me ocurrirá algo. Cuando quedaban como veinte minutos para salir, me encontré con Itachi en la sala; no pude evitarlo, tengo que pasar por ahí para poder salir de casa.

– ¿A dónde te diriges tan bien vestido hermanito? – preguntó desde el sofá sonriendo burlón.

– No es tu problema – dije caminando hacia la salida.

– Claro que si es mi problema – dijo levantándose y yendo hasta donde yo estaba – eres mi hermano pequeño, y me preocupa a dónde vas, o con quién vas, mira que si en una de esas, te metes en problemas y yo como hermano mayor responsable que soy no puedo ir en tu ayuda o algo por el estilo, no, no, no, exijo saber a dónde vas – dijo sobreactuando, lo miré con odio, es mi hermano, eso está bien, pero que me jodan, eso no lo paso.

– Mira, voy a salir, tendré el celular prendido, digamos hasta las once o doce, si para era hora no te he llamado por algún problema, te duermes tranquilo que yo sabré llegar a casa. Adiós hermano mayor – dije pegándole unas suaves cachetadas en la mejilla mientras sonreía por su incrédula mirada – Que estés bien – terminé de decir para después cerrar la puerta cuando salí de casa mientras sonrió de lado.

Esta es una de las pocas veces que salgo satisfecho por dejar a Itachi con la palabra en la boca, porque normalmente él es el último que dice algo. Al salir de casa me dirigí a mi auto, iría en él a buscar a Sakura; su casa no quedaba lejos de la mía, pero como aún no sé dónde llevarla, es mejor llevar el auto, así paseamos por cualquier lado. Al llegar a su edificio la llamé al móvil para avisarle que ya estaba afuera; tardó aproximadamente diez minutos en bajar, diez minutos en los cuales la esperé apoyado en el auto mientras miraba a la gente entrar y salir del edificio. Creo que en un momento me quedé pegado pensando quizás qué cosa, pero en ese momento fue cuando Sakura llegó a mi lado moviendo una mano frente a mi rostro para despertarme.

– ¿Me tardé tanto que hasta soñabas despierto? – preguntó sonriendo.

– No, para nada – dije fijándome cómo iba vestida, se había puesto una falda corta ajustada de color verde oscuro y una playera de esas que son sueltas de color gris con líneas negras. Creo que me quedé mucho tiempo viéndola, no se lo diría, pero la verdad es que se veía muy bien.

– Sasuke… ¿terminaste de mirarme o aún no?

– No, ya terminé, vamos – dije sonriendo mientras le abría la puerta del auto para después ir a la mía y entrar – ¿te gustaría ir a algún lugar en especial? – si me contesta al menos tendré alguna idea, ya que todavía no se me ocurre nada.

– En realidad no – dijo mirando a la calle mientras yo conducía, susurré una maldición – Pero sabes, hace tiempo tengo ganas de ir al parque que ahora en verano, lo llenan de luces y hay como espectáculos callejeros y cosas así ¿te gustaría ir? – preguntó sonriéndome emocionada; no me desagradó la idea, a demás de que así era un ambiente más relajado y podíamos disfrutar más.

– Me gusta la idea ¿dónde es?

– Tú conduce que yo te indico por dónde – dijo para después comenzar a guiarme; no tardamos mucho en llegar, a lo más fueron como veinte minutos. Durante el trayecto pusimos música en la radio, y descubrimos que tenemos gustos similares, algo bueno, así no pelearemos por cambiar las canciones porque no son del gusto del otro.

Conversamos un rato de nuestra vida en la universidad, y aún no comprendíamos cómo no nos había cruzado. Al llegar al parque y estacionar, le conté que teníamos un amigo en común, Naruto y se sorprendió.

– ¿En serio Naruto también es tu amigo? – dijo mientras caminábamos.

– Si, es más de ese amigo te hablé anoche, con el que salí al club, y hoy descubrimos que él te conocía.

– Pues es uno de mis mejores amigos, aunque claro, lo conozco de hace poco, pero uno no puede evitar hacerse amigo de ese cabeza hueca – dijo sonriendo con cariño pensando en él – además ahora lo estoy ayudando a que esté con mi amiga Hinata, desde que la vio se enganchó de ella.

– Hoy en la mañana me lo dijo, también dijo que Sai quiere con tu amiga Ino.

– ¡No es cierto! ¿De verdad? – preguntó emocionada.

– Si, eso me dijo, así de la nada – dije sonriendo.

– Esto es buenísimo, ahora podré burlarme de él y devolverle algunas de las veces que él me fastidia – dijo frotando sus manos como planeando algo.

– ¿Cómo se burla de ti? Bueno, él se burla de todos.

– Es que en la universidad, hay un par de chicos a los que les gusto, entonces a veces se me acercan a hablar todo coquetos mientras estoy con mis amigas, intentando salir conmigo, entonces Sai los imita hasta el punto de irritarme – dijo frunciendo el ceño. Bien, la información que me dio Naruto era cierta, ella tiene más pretendientes.

– Debe ser horrible su actuación, porque a demás él no tiene casi ninguna expresión en el rostro, está como siempre serio o sonríe, pero nada más.

– ¿Y tú? Desde que te conozco, o sea, de anoche te he visto haciendo solamente eso – dijo burlándose mientras se detenía a ver a un artista que pintaba con aerosol.

– Soy serio, lo acepto, pero también tengo más expresiones que solo una sonrisa – dije poniéndome a su lado.

– ¿Cómo cuál? – preguntó mirándome retadora.

– Luego la verás – dije mirándola de reojo.

– Sasuke… – dijo haciendo puchero, se veía tierna.

– Sigamos molesta – dije tomándola de la mano para seguir avanzando, luego no la solté y ella tampoco la apartó, así que todo bien.