[Dulce tentacion]

ATENCION ESTE CAPITULO CONTIENE LEMON! Asi que advertidos estan -w-
La pareja de hoy es: Zafyrie x Armin

(no se burlen de mi lemon x'DDD)
y ya creo que es todo... e.e

Capitulo 2

Perspectiva de Zafyrie.

Estábamos todos con caras serias, Castiel pareciera que se volvería loco. Su amado Demonio habia aparecido y no sabíamos dónde estaba.
-¡Tengo que ir! ¡Tengo que ir!-Grito Castiel, pero era detenido por Kagura.
-¿¡A donde crees que vas!? ¿¡Crees que perdiendo la calma se arreglara todo!?-Le dijo.
Al parecer eso logro domar a la bestia. Pero es cierto, tenía razón. Por la ventana se podían ver los rayos a los lejos y las nubes espesas tapando la luz de la luna.
-Se avecina la tormenta perfecta.-Lysandro me despertó de mis pensamientos. –Si no lo encontramos pronto… no se que pueda pasar.
Castiel encendió todos sus instintos, uso su fuerza y se separo de Kagura sin ser totalmente brusco y salio por la puerta corriendo.
-¡No te vayas!-Kagura lo persiguió.
-¡No se vayan!-Grite.
Todos comenzaron a estresarse, teníamos que movernos rápido o terminaríamos perdiendo a Kagura y Castiel tambien.
No supimos que hacer, todos comenzamos a movernos y chocar por los nervios, otros querían salir, mientras otros preferían quedarse cuidando la cabaña y vigilar si demonio regresaba.
-¡Esta bien!-Grite.-Si queremos salvar a Demonio y a los demás tenemos que ser pacientes y organizados.- Comencé a elegir parejas. -Mishka y Dake, busquen en la orilla de la playa, tan lejos como sea posible. Kaory y Kentin, quédense aquí por si regresa alguno de los tres. Fatisaku y Lysandro, ustedes… ustedes… ¡No se pierdan! Y Busquen entre la llanura que hay detrás de la cabaña. Armin… ¡Deja de buscar internet! y ayúdame a vigilar si a los lejos se puede ver a Demonio, Kagura o Castiel… en la azotea… ¡Confió en tus ojos entrenados!
Todos nos dispersamos en segundos y comenzamos la búsqueda. Kaory y Kentin se quedaron en la sala esperando a que alguien volviera.
Me fui con Armin a la azotea y buscamos hasta donde nuestra vista alcanzase.
Miramos como los chicos se dispersaban rápidamente a los lugares correspondidos. Pero ni una señal de Kagura, Castiel y menos de Demonio.
Seguimos observando pero nada pasaba, solamente el clima se hacía más frio y tempestuoso.
-Espero que todos estén bien…-Mis ojos ardían.
-Creo que necesitas descansar.-Armin apago su Psp.
Eso me hizo pensar cosas extrañas, ¿se le habrá acabado la carga?
-Perspectiva de Armin-
Apague el Psp y me recargue mi cabeza y brazos en el barandal. La mirada de Zafyrie estaba algo sorprendida. No me habia dado cuenta… pero ahora que lo pienso bien antes éramos muy unidos, era mi compañera de locuras pero después, nos distanciamos por completo.
-¿Qué ha pasado?-Se escapo de mis labios aquella frase.
-¿Qué?-Pregunto curiosa Zafyrie.
Mis vista choco con la suya cuando la volteé a ver. Eso me hizo poner algo nervioso y al verla algo sonrojada, hizo que algo en mi pecho rebotara.
-Nada…-mire hacia otro lado.
-¿Armin… que te pasa?-se acerco y tomo mi hombro.
-Nada. –Conteste con desgana.
-Enserio…
-Sí que no es-
Me puse rojo por completo, mi cara estaba tan cerca de ella.
-¡¿Porque estas rojo?!-se puso nerviosa.
-T-tu porque te pones roja…-respondí evasivamente.
-Perspectiva de Zafyrie.-
Sus orejas estaban rojas al igual que sus mejillas. Sus ojos azules, esos ojos azules que tanto me habian cautivado me miraban nerviosamente ¿Qué era aquella extraña sensación? Me ponía tan extraña… me fastidiaba pero… quería… simplemente quería… decirle que…
-Me gustas-Oí en un susurro para que luego sus labios se juntaran contra los míos. Me habia tomado por sorpresa completamente.
Pero sus labios eran tan suaves, yo… desde hace tanto quería… decirle que me gustaba, no podía negarme.
Me gustas, me gustas era el único pensamiento que inundaba mi mente.
Comencé a sentir algo extraño, el beso se hizo más apasionado hasta que se convirtió en un beso que nos dejaría completamente sin aliento si no paráramos pronto. Sentia casi que mi sangre hervía.
Me tomo por la cintura y me acerco totalmente a él. Inundándome en un mar de sensaciones. Sus labios se separaron de mí para dejarme respirar. Estaba completamente roja pero el, sabía que ya no podía parar.
Hizo que chocara contra la puerta de vidrio que separaba aquella habitación de la azotea. Me acorralo por completo, pero yo tampoco me dejaría. Me lance contra él y comencé otro nuevo beso. Armin lo acepto por completo.
Como pudo, abrio la puerta y sin dejar de besarnos me recostó en aquella cama y termino arriba de mí.
-Lo siento, pero yo ya no puedo volver atrás. –Se quito su bufanda, tirándola al suelo.
-A-Armin… yo… soy… este…
Estaba roja, como podría yo decirle que era, ''nueva'' en este tipo de casos.
Armin me respondió con una sonrisa y luego acechando nuevamente. Esos ojos parecían devorarme. Los nervios se apoderaban de mí, pero ¡Maldicion quería seguir!
Me lance contra él y poniéndome arriba comencé a subir su camisa, tentando aquella suave y nívea piel que tantas veces me habia vuelto loca. Pero más que algo romántico, parecía un batalla de quien sería el dominante, la cual gano cuando me volvio a besar.
Comenzó a meter su mano debajo de mi blusa hasta alzarla. Que podía decir sus manos eran grandes y algo ásperas, pero tan cálidas al tacto. Estaba comenzando a sonrojarme más de lo debido.
Rapidamente se deshizo de mi blusa. Nos separamos unos segundos y nos miramos a los ojos ¿¡De donde habia sacado tanta experiencia este hombre!?
Su mirada me decía que quería seguir, sus mejillas y orejas estaban algo rojas acaso… ¿estaba tan nervioso como yo?
Sin pensarlo dos veces nos deshicimos de todo aquello que molestara aquel encuentro.
Estaba viendo lo que muchas veces habia pensado y negado ante imaginarme ese tipo de cosas. Pero esta vez el seria mío, ambos nos amábamos.
Pego su cuerpo contra el mío y comenzó a susurrarme cosas al oído.
-A-Armin…-solo ese nombre podían pronunciar mis labios.
Sentí como entre aquellas sabanas abría mis piernas, estábamos listos para ir al siguiente paso.
-Agh…-tape mi boca.
-¿T-te duele?-pregunto algo nervioso.
-N-no… es solo que se siente… se siente extraño…-ni siquiera podía verle a los ojos.
-Entonces… permíteme hacerte sentir bien aunque sea un momento.-me volvio a besar y a callar mis gemidos.
Por cada movimiento de su cadera me sentia extasiada, quería gritar pero sus besos me lo impedían. Su respiración, aquellas gotas de sudor recorriendo su cuerpo… me estaban volviendo loca.
-A-armin yo-.-Mi espalda se arqueo cuando una sensación invadió mi cuerpo entero.
-S-se siente bien…-lo dijo con una sonrisa en su cara. Se habia dado cuenta que habia llegado al orgasmo.
Acaricio mi cabello y luego me dio un tierno beso en la frente.
-Armin, pero tú no-
-Yo no necesito tener uno-desvió la mirada totalmente sonrojado.
-V-vamos al menos d-déjame… hacerlo. Soy primeriza pero prometo hacerlo bien.
-Y quien te dijo que yo no era primerizo…-su cara cada vez se ponía más roja.
-¡admites que eres virgen! Entonces…-la vergüenza se habia ido a la basura.
-¿¡Oye que haces!?
-Y-yo tambien quiero hacerte sentir bien.-comencé tocar su miembro. Sus expresiones mostraban que realmente estaba sensible.
-Y-ya… detente si sigues así yo… no se que pasara después.
En un instante su cuerpo se tenso por completo, su cabeza se fue para atrás y de sus labios un leve gemido salio.
A los segundos volvio a tomar control de su cuerpo y me detuvo.
-¡Ya llegamos!-Escuchamos un grito y luego pasos.
Nos congelamos por completo. Los chicos ya habian llegado y nosotros… No lo podía creer estuvimos haciendo cosas indebidas en vez de esforzarnos buscar a Castiel y su mascota.
Nos cambiamos rápidamente y tratamos de comportarnos lo más normal posibles.
Escuchamos que pasos se dirigían para donde estábamos, rápidamente nos acomodamos en la azotea. Armin prendió su PSP y comenzó a jugar.
-¿Hay alguien?-tocaron la puerta.
-P-pasen-dije.
-Chicos, bajen. Encontramos a los chicos y Demonio.- Mishka entro en la habitación.
-S-si… bajamos enseguida ¿V-verdad Armin?
El solo asintió, nuevamente el juego lo habia atrapado por completo.
-Entonces los esperamos abajo.- Mishka se fue.
-¡Maldicion contigo!-golpeé su cabeza. -¡Que poco romántico eres! ¡Acabamos con ''eso'' y tú te pones a jugar al PSP! ¡Vamos, nos esperan abajo!-lo jale.
-Hey Zafyrie
Escuche su voz, pero cuando volteé hacia donde estaba me planto un beso en los labios.
-Soy romántico… solo esfuérzate un poco mas y veras las sorpresas que te encontraras.-me sonrio.
¡Maldicion! ¡Deja de ser tan lindo!
-Jum.- renegué y salí de la habitación seguido por el con una gran sonrisa boca a boca.
Estaba totalmente cautivada por este chico, no lo podía negar