Aquí ya traigo austedes el segundo capítulo, informando que mi abuelito-sama ya llegó el jueves de su paseo por Cusco y Arequipa y me trajo un recuerdo a mi nee-san y a mí, por mi parte me gustaría quedarme a hablar de mi abuelo de no ser que va contra las reglas a menos que haga un fic sobre eso XD no me voy a desviar del tema: antes de que empiecen a leer, deben saber que son las 2 de la madrugada y me he desvelado por ustedes haciendo este capítulo entero en una noche DX! Y si no dejan review son unas ingratas malagradecidas, y valga la redundancia. Y a las que dejan review les envío un enorme abrazo de yaoísta y la aparición de 2 nuevos personajes en la historia!

Disclaimer: south Park le pertenece a Trey y a Matt, Elfen Lied le pertenece a Lynn Okamoto y yo no tengo nada...por ahora kukuku

Advertencia: Shonen-ai, yaoi en el último capítulo, aunque seguramente ustedes ya sabían eso, pervertidas! Violencia y no sé que más pero ya te voy advirtiendo XD


La lluvia caía a cántaros en la playa, y en medio de esa lluvia, un rubio vestido con sólo un abrigo turquesa y sus zapatos, se resguardaba debajo de una bodega. El chico abrazaba a un cachorrito, el cual permanecía callado.

-¿Estás hambriento?-preguntó ingenuamente y el perrito gimió. El rubio, llamado Butters Stotch, escuchó el ruido de un helicóptero cercano.


-Escuchen con atención-informó el calvo jefe del SAT-: el objetivo tiene vectores de protección de dos metros de largo, cuyos efectos son desconocidos.

-¿Desconocidos?-McCormick se extrañó- ¿De qué mierda estás hablando?-le miró ceñudo.

-No tenemos más información-respondió el líder. Kenneth sonrió con autosuficiencia, sujetando su cabeza por detrás y apoyándose en las paredes del helicóptero. El líder no miró esto con buenos ojos-. La policía también está tras él. Cuando recibamos más detalles...-no pudo continuar, pues Kenny se levantó y se alejó dándole la espalda- ¡McCormick!-resondró.

- Me voy de aquí-respondió todo engreído, abriendo la escotilla del helicóptero y dejando que todo el aire entrara con toda su fuerza.

-¿Qué coño haces?-le gritó su superior.

- No me parece que se tomen tantas precauciones si nos han entrenado para lo que sea-se giró a ver al resto del escuadrón-. Ya es suficiente para mí-les miró, desafiante y sonriendo de medio lado.


"Nyu" intentaba cavar bajo la arena remojada por la lluvia y las olas, cuando de pronto fue atacado por una que arremetió demasiado fuerte, pero por suerte se mantuvo donde estaba gracias a que estaba apoyado en sus manos y rodillas. Miró al cielo grisáceo por las nubes, mientras las gotas seguían cayéndole en el cuerpo. Se sentía agotado, confundido y sobretodo triste.


Ya en casa, Stan se levantó del suelo en donde se encontraba sentado y se dirigió a ver el reloj averiado.

-Ah, cierto-recordó las palabras de Wendy, las que explicaban el porqué "Nyu" había roto el recuerdo de su hermana. De repente escuchó a alguien tocar la puerta y, entusiasmado, se calzó las pantuflas y corrió a abrirla.

-¿Qué haces? No está cerrado-dijo creyendo que era su amiga la que estaría detrás de la puerta, más al abrirla encontró a dos hombres de diferente estatura con paraguas en mano.

-Creí que la casa estaba deshabitada...-murmuró el más bajito, mientras el más alto introdujo su cabeza dentro para examinar.

- V-v-verá-tartamudeó, nervioso-, acabo de mudarme hoy...

El hombre más alto retiró su cabeza y le mostró la placa de policía.

-Nos gustaría que nos acompañaras un momento-dijo, y Stan les miró con desconfianza.

-¿Algo ha sucedido?

El oficial buscó en su gabardina y extrajo una foto.

-¿Has visto a un chico como éste?-mostró la fotografía, en la cual había un pelirrojo de mirada intimidante, con dos protuberancias óseas en ambos lados de su cabeza, semejantes a orejas de gato y vestido con una simple camiseta blanca. Stan lo reconoció como "Nyu". Frunció el entrecejo.

-¿Qué ha hecho ese niño?-cuestionó.

-¡Oye, las preguntas nosotros las hacemos!-protestó el más alto- ¿Lo viste o no?

-No sucede nada-intentó tranquilizarle el bajito-. Sólo una persona desaparecida, es todo.

Stan miró al suelo "¿Desaparecido?", murmuró y permaneció en silencio.

-No lo conozco-mintió.

-Ah, bueno. Si lo ves o recuerdas algo, llámanos-respondió el policía con más calma-. Perdona la molestia. Vámonos-ordenó al otro y ambos se retiraron. Una vez que se fueron, el moreno no perdió tiempo y cogió un paraguas, y salió corriendo sin importarle el llevar llaves o no. Sólo quería ver al pelirrojo de nuevo.


-Aquí Matt, del grupo de McCormick-comunicó un miembro del SAT-. Damos comienzo a la búsqueda, por ahora sólo debemos localizarlo.

Matt, caminando detrás de Kenny, guardó el comunicador a larga distancia.

-Debemos evitar pasar por lugares habitados-advirtió.

-Eso lo decide el enemigo-respondió el rubio.

- He oído que el objetivo posee un arma muy poderosa-comentó-, ¿tú que opinas? Si no sabemos cómo se defiende el enemigo, ¿cómo carajo vamos a atraparlo?

-¡Cállate!-ordenó Kenny, y se volteó a mirarle con exasperación- ¿Nunca vas a cerrar tu bocota? Se acabó el arloteo, desde ahora tú irás adelante-le amenazó con su rifle. Matt le observó temeroso, pero cambió a sorprendido.

-¡Capitán!-señaló, y McCormick se giró a ver. Cuando lo vio, se rió con malicia, pasándose la lengua por los labios.

-¡Bingo!-exclamó al ver al pelirrojo en cuatro (N/A: O sea, Kyle apoyado en sus manos y rodillas), dando una buena vista a su trasero, tan sólo cubierto por unos bóxers verdes. El bermejo se sentó y sujetando algo en sus manos, miró al cielo con tranquilidad, hasta que escuchó algo detrás suyo.

-¿Nyu?-se volteó a mirar.


Wendy entró a la estación de policía, en la cual yacían sentados los oficiales.

-Supongo que me he perdido-dijo.


"Nyu" observó a Stan, el cua se hallaba en cucliyas con un paraguas en mano y con mirada dulce.

-¿Qué haces aquí?-le preguntó, preocupado- Vaya...

El pelirrojo permaneció con las manos unidas, y comenzó a temblar. El pelinegro tomó su mano y notó su deplorable estado, mientras "Nyu" gemía.

-No hay remedio...-se rindió- Ven-lo tomó de la mano, ayudándolo a levantarse-¿Puedes ponerte en pie?

De repente Stan sintió algo impactarle cerca de la cabeza, y cayó a la arena agarrando la zona de su cuello.

-¡Nyu! ¡Nyu! ¡Nyu! ¡Nyu!-exclamó el colorado al verlo así, preocupado.

-Sí, este es el chico, mira los cuernos-señaló McCormick, agachándose al lado del niño de cabello rojo y cuernos. Stan los miró con rabia e impotencia.

-No deberías acercarte tanto, McCormick...-advirtió Matt.

-Cierra el pico-ordenó.

-¿Qué mierda están haciendo?-exclamó el pelinegro incorporándose. Kenneth le apuntó con el rifle, paralizándolo.

-¿Las órdenes incluían eliminar al enemigo, Matt?- Kenny sonrió de medio lado.

- No lo sé-respondió con duda-. Mejor llamemos a la base.

- Acabar con...-murmuró Stan.

-¿Aún no lo entiendes, imbécil?-McCormick no dejó su posición amenazante-Matar significa acercar el cañón así de cerca, y ver como tu cabeza explota mientras mueres.

Stan, preso del miedo, alejó el arma de un manotazo y corrió, tomando a Nyu de la mano.

-¡Huye, Nyu!-gritó, pero se detuvo al oír un extraño ruido.

-Te estás llevando a mi presa!-vociferó el rubio, acercándose a ellos. Nyu se encontraba detrás de Stan-¡Fuera de mi camino!-le pateó en el estómago, haciéndolo caer al suelo.

-¡Nyu! ¡Nyu!-el pelirrojo intentó ayudar al moreno. El rubio de ojos azules lo apuntó-Y ahora tú y yo vamos a pasrlo bien, ¿Ok?-sonrió con maldad.


-¿Perdido?-se extrañó el policía-¿Desde cuándo?

- A ver...-intentó recordar, pero a Wendy sólo le vinieron los recuerdos de Nyu sonriendo al romper la caracola- ¡Ah, ya recordé! Lamento haberle hecho perder su tiempo-hizo el gesto de disculpa y se retiró.

-Lamento haber interrumpido su conversación-el policía pidió perdón.

-No es nada. Ya tenemos problemas con esa persona perdida-respondió el policía pequeño y canoso.

-Matt ya fue a la playa por su cuenta, ¿en qué demonios habrá pensado?-informó el policía alto (N/A: otra vez sin jota idea de quién será).

-No creí que se movilizaría a tanta gente con esto...-murmuró el canoso, reflexivo- . Te dejamos el resto- le dijo al poli vestido de azul, antes de abrir su paraguas y salir acompañado del más alto.

-¡Sí, señor!-respondió el de azul. Se volteó a ver el informe con la foto del diclonius- Aún así, me es difícil creer que ese niño sea tan peligroso...-masculló, preocupado.


Mientras tanto, Wendy se encontraba divisando las cercanías de la playa, y al ver algo a lo lejos corrió en su auxilio.

-¡Stan!-exclamó, al ver a su amigo de la niñez en tirado en la arena, soltando el paraguas en su carrera.

-¿Qué pasó aquí?-quiso saber, mientras el pelinegro intentaba mirarle- Mejor llamo a una ambulancia, sí, eso voy a hacer.

- ¡Nyu! ¿Y Nyu?-preguntó el pelinegr. La morena se puso de pie a buscar con la mirada al pelirrojo, mas no lo encontró. Stan volvió a caer inconsciente.

- ¡Stan! ¡Resiste por favor!-le imploró.

La ambulancia llegó y se llevó al joven al hospital.


McCormick arrastraba a Nyu de los tobillos, y el pelirrojo se dejaba hacer, ya sin voluntad y llevando en su mano el paraguas de Stan.

-Quizás nos hemos equivocado y es una extranjera, capitán-dijo Matt, dudoso.

-Por favor, ¿qué humano tiene cuernos como ésos?-cuestionó el capitán Kenneth.

-No obstante...-murmuró Matt, sacando de pronto su comunicador a distancia- Aquí Matt, hemos atrapado a la criatura denominada Kyle, nos encontramos en Yuigohama y...-fue interrumpido por el golpe dado por el cañón del rubio, el cual lo dejó en el suelo y rompió su walkie-talkie superdesarrollado.

-No te atrevas a hacer eso sin mi permiso-le regañó-. Antes quiero divertirme un poquito.

-Mataste a muchos, ¿no? -Agarró al pelirrojo por el cabello-¡Peleemos!-el bermejo se removió y cayó sobre su coxis, soltando el paraguas rojo. Nyu retrocedió hacia una pequeña embarcación.

-¿Qué mierda te sucede? ¡Eres un asesino, actúa como uno!-reclamó. El colorado escondió algo tras de sí-¿Qué tienes ahí detrás? Déjame verlo-ordenó, pero el pelirrojo sólo hizo más evidente su gesto.

-¡Podría ser su arma más poderosa!-supuso Matt con ingenuidad.

-No digas idioteces...Si existe esa tal arma, muéstrala! ¡AHORA!-gritó, asustando al niño y haciendo que se metiera torpemente dentro del barquito. Harto de ese comportamiento, el rubio lo golpeó fuertemente en la cabeza con su arma, dejándolo en el suelo- Ay, qué mierda...-se quejó.

_Matt, ve y acaba con él-ordenó su superior.

-¿Uh?-le miró confuso.

- Que lo mates, es tu trabajo-se alejó dándole la espalda.

-Pero...

-Mátalo, es una orden-Kenny sacó una caja de cigarrillos y de ella extrajo uno, colocándoselo en la boca.

-Perdón, pero es una orden-Matt intentó diculparse con el pelirrojo, mientras se le acercaba.

-Joder...- McCormick maldijo al notar que su encendedor no encendía(valga la redundancia).

Ocurrieron distintas cosas al mismo tiempo: el encendedor por fin funcionó, Matt apretó el gatillo, salió un disparo, un poste cercano se tiño de sangre y el cachorrito de Butters gimió con preocupación, pero el rubio le ignoró.

Matt tenía un gran agujero en el torso, y su capitán al voltearse lo vio, atónito.

-Capitán-murmuró Matt, antes de que su brazo también fuera cortado y el cuerpo cayera al suelo.

El pelirrojo permanceía en la embarcación, abrazando sus rodillas y sin moverse un centímetro, acabó con Matt. Se levantó y Kenneth pudo notar en él una mirada siniestra, o cual fue suficiente para disparar, en vano ya que Kyle se defendía con sus vectores y hacía que las balas rebotaran. El joven destruyó con sus brazos invisibles la embarcación.

-¡No puede ser! ¡Mierda!-le miró boquiabierto y vio como su casco en el suelo, hecho de un material completamente resistente, era hecho añicos por el diclonius. Corrió y se refugió detrás de unos barriles de metal, mientras Kyle cogía con sus vectores cada objeto a su paso y lo usaba como proyectil.

-Oye, no lances eso aquí...-masculló, y recordó las palabras del jefe de operativo(N/A: sí, muchos flashbacks aquí XD) "El objetivo tiene vectores de protección de dos metros de largo, ni se les ocurra disminuir esta distancia", esquivó las piedras que le lanzaba su enemigo –Oh, ya veo, no puedes atacar a más de dos metros-cargó su arma-, esa es tu deb...- el cuerpo de su compañero siendo lanzado hacia su dirección lo interrumpió, y además la pequeña embarcación también fue lanzada, ero fue esquivada por el hábil soldado.

Kyle levantó en el aire otro barco.

-Te diviertes, ¿no?-exclamó el rubio, diparando hacia la embarcación y destruyéndola antes de que se la lanzara. A lo lejos, los ladridos del cachorrito despertaron a Butters.

-¿Eh?-preguntó, confundido por el estruendo.

McCormick maldjo al darse cuenta de que no podría acercarse a su enemigo. Cuando creyó que su objetivo dio un paso en falso, salió de su escondite dispuesto a dispararle, pero vio con horror como Kyle sujetaba el arma de su difunto compañero y la apuntaba con intimidación.

-Esto queda algo mal, ¿no crees?-murmuró nervioso, siendo diparado en el pecho.

Butters escuchó los disparos. Kyle puso ambos pies a los lados de la cabeza del rubio.

-¿Te ha gustado?-le reguntó con ironía al soldado.

-¡Maldito cabrón!-Kenneth agarró su metralleta y su brazo fue cortado al instante, y gritó de dolor-¿Cómo carajo le hiciste eso a mi brazo?-levantó el brazo izquierdo, aún con intenciones de hacer daño, y en castigo el diclonius se lo fracturó, haciéndolo gritar de nuevo-¡Cabrón, esto no lo voy a olvidar, lo juro...!-los vectores se dirigieron a sus ojos, y ya podrán imaginar que pasó-¡AAAAAAAAAAH!-se retorció por debajo del diclonius-¡Te mataré!¡Te mataré!-gritó cerrando los ojos con fuerza, mientras que de éstos brotaba la sangre como si fueran lágrimas. Kyle dirigió sus vectores al cuello del sujeto, asfixiándolo mientras éste luchaba por zafarse del agarre, y Kenny logró golpear la mano cerrada del pelirrojo. Éste, sin inmutarse se la acercó al rostro para ver que era, la abrió y sus ojos se abrieron como platos. Dejó de estrangular al rubio, y se agarró las sienes frenéticamente. Lanzó un grito de dolor y se alejó un poco de McCormick, cayendo de rodillas en la arena. Cuando volvió en sí, ya no era Kyle, sino Nyu.

-¿Nyu?-se extrañó el bermejo. Se giró al escuchar los gritos desesperados del rubio, y lo miró con miedo.


Butters salió de aquella bodega y encontró a un niño pelirrojo que corría aterrorizado. Encontró el paraguas rojo y lo cogió, saliendo de allí, seguido por su perro.

A poca distancia encontró el cuerpo ensangrentado de Kenneth, el cual no dejaba de moverse y de gritar cosas como "¡Te mataré!¿Dónde estás?". Se asustó al verlo así, pero intentó mantener la calma.

-¡Deja de moverte!-le avisó, al notar la energía del mayor. El soldado así lo hizo. Butters le aplicó un torniquete con una -¡Voy a llamar una ambulancia!¡No te muevas, ya vuelvo!

-Carajo...-malldijo el rubio ojiazul.


Ya en el hospital, Wendy se hallaba sentada al lado de la cama de Stan, el cual se encontraba aún inconsciente, con una venda alrededor de su cabeza.

-¡Stan!-intentó despertarlo, al ver que se movía. El moreno abrió los ojos y se encontró a la pelinegra.

-Wendy...¿Dónde estoy?

-¿Qué ha sucedido? ¿Estás bien?-se perocupó, pero en eso entraron dos sujetos.

-Perdonen la interrupción-dijo el oficial bajito-. Volvemos a encontrarnos.

-¿Nos das unos minutos?-solicitó el agente más alto a Wendy.

Wendy se quedó en la sala de espera de afuera de la habitación.

-¿Un soldado con escopeta?-intentó aclararse-Sería más creíble que fuese un ladrón con una escopeta.

-No, yo estoy seguro de lo que vi-replicó el moreno.

-La chica dijo no haber visto nada, así que no tenemos más testigos-anunció el policía.

-¿Testigos? ¡Nyu!-recordó el azabache- En la playa había un chico, ¿se encuentra bien?

-¿Cómo era el chico?-preguntó el más alto.

-No lo recuerdo...sólo le vi un momento.

-¿Nada peculiar?-insistió.

-No, nada.

-Ah, vamos, ¿ni su cabello o sus ojos?-se exasperó-¿No viste nada raro?¿No tenía algo en la cabeza?

Stan le miró con sorpresa. El canoso se levantó de la silla.

-Bueno, si recuerdas algo, ya sabes dónde encontrarnos-dijo serenamente.

-El chico...lucía universitario, con el cabello rapado-mintió sobre la descripción.

-Ah, gracias. Perdona la intrusión-iba a retirarse-. Oí al doctor decir que no estabas muy grave, ten cuidado al volver a casa-aconsejó.

-Pero, créanme, ¡Era un soldado con una escopeta!-replicó infantilmente.

-Hay muchas pandillas por aquí, así que ten cuidado. Mejor olvida todo esto, por tu propio bien.

A Stan le sorprendieron estas últimas palabras, y el policía se retiró.


Butters volvió al sitio donde encontró a Kenny, mas no lo encontró. En el taxi a su casa, Stan murmuró:

-Quizá sea mejor para ella que muera...

-¿Qué dijiste?-se extrañó su amiga. Lo dejaron en la entrada a la casa-. Mañana vendré a primera hora, ¿seguro que estás bien?

-Sí, adiós, Wendy.

El auto se fue en medio de la lluvia, con Wendy aún preocupada. Stan subió las escaleras de la entrada y allí encontró a Nyu, sentado en el suelo. El pelirrojo le miró con tristeza y le mostro lo que tenía en su mano: una caracola rosada.

Stan abrió la boca en señal de sorpresa, mientras que Nyu ponía un rostro de arrepentimiento profundo. Sin pensarlo dos veces, Stan abrazó al pelirrojo.

-Perdóname-le susurró.

-Nyu-respondió el niño. Stan tomó la caracola de las pequeñas manos de Nyu y le agradeció, recibiendo una sonrisa tierna de parte del bermejo.


Wendy, aún en el taxi, recordaba las palabras de su infancia con Stan.

-No me olvides, ¿vale?-le decía al azabache.

-No lo haré, porque te quiero ¡Vuelve el año que viene!-le respondía a una llorosa Wendy.

-Ya han pasado ocho años...-murmuró para sí misma.

-¿Sí?-respondió el taxista, creyendo que le hablaba(N/A: Aunque estos tíos siempre tienen buenas historias para contar XD).

-Ah, nada-se disculpó la morena-. Oh, las llaves, ¡conductor!


El pelirrojo estornudó.

-Cielos, en qué estabas pensando-le regañó con dulzura-. Esos tíos, la policía, los soldados, qué raritos...

-¿Nyu?-ladeó la cabeza en señal de incomprensión.

- Ah, claro, no me entiendes-se volteó a verlo-. Pero ya lo he decidido: por nada del mundo dejaré que te atrapen-dijo muy seguro de sí mismo-. Venga, cámbiate y ponte esto-le mostró una camiseta amarilla.

-¿Nyu?- hubo un silencio incómodo.

-No queda otra, te la pondré yo-se resignó. Se sonrojó totalmente al ver esos rosados pezones que se notaban a través de la camisa mojada del chico.

-Muy bien...ahora sólo falta ponértelo...-murmuró completamente colorado, aunque en el fondo quería mirar el pequeño y delgado torso del pelirrojo, su moral se lo impedía y lo obligaba a evitar observar su cuerpo con lujuria, sólo podía imaginarlo como...un pez o cualquier cosa que no lo haga sonrojarse.

"Vamos, Stan, tú puedes...", se daba ánimos mentales, pero luego venía el otro pensamiento: "Viólatelo ahora que Wendy no está, nadie lo va a escuchar" y definitivamente quería hacerle caso a este último porque en el fondo era bastante pervertido, sólo que Wendy no le interesaba.

-Y ahora, la ropa interior...-su sonrojo se incrementó y sintió como un hilito de sangre le bajaba por la nariz. Cogió el elástico de los bóxers y los jaló de golpe, justo en el momento en el que Wendy entraba en la misma habitación.


En el centro de investigaciones, el director Craig caminaba junto a Shirakawa, una importante trabajadora en el centro de investigación.

-Un fallo...-murmuró Tucker.

-Exacto. Sabemos que fue él por el modo en el que atacó, pero eso es todo-respondió la castaña.

-No creo que se quede quieto a partir de ahora-expresó el pelinegro. Ambos se detuvieron en frente de una puerta con el número siete pintado en rojo.

-Entonces, ¿para qué vamos a ver al número 7?-cuestionó. La puerta se abrió y ambos entraron a una sala con una enorme ventana que dejaba ver un panorama a través de ella.

-¿Cómo van las cosas?-quiso saber el director Tucker.

-Es un caso complejo, pero aún así podemos usarlo o no...-respondió el científico a cargo.

Atado por sus muñecas con dos grilletes que no dejaban que sus manos tocasen el piso, seencontraba un desnudo chico rubio despeinado, tembloroso y con sangre desde los costados de su torso.

-Papá, ¡gah!, papá...-levantó la vista, con el rostro con algunas hileras de ese líquido carmesí.


Si se dan cuenta, los nuevos personajes son Butters y Tweek, he cambiado la situación del cambio de ropa para adaptarse a mis (y sus) oscuros deseos yaoístas de Stan y Kyle 8D, sigo odiando a Wendy y no me gustó tener que hacerle eso a Kenny DX pero era la única forma de que hiciera contacto con Butters, bienvenidas fans del Bunny XD

Aquí está el segundo capítulo, gracias por llegar hasta el final, recuerden que a más reviews más rápido lo haré, gracias a los que dejen review y a los que no...

(Saca un bokchoy y lo pone en forme amenazante) ¡Sentirán la ira de los vegetales! 8D