Capítulo 2: Una lección de historia.
Hace mucho tiempo, 500 años después de que la Princesa del Día desterrara a su hermana a la luna, en un reino muy lejano al de ellas existió un malvado ser que controlaba la magia negra y la oscuridad con tanta facilidad. Esa criatura causaba terror a todos los habitantes de todos los reinos que estuvieran a su paso usando a su ejército de cabras, que a la vez estaba hecho de ponis, grifos, dragones y cualquier otra criatura que estuviera influenciada por el mal. El nombre de ese ser, era Grogar.
Todos le temían y se veían incapaces de oponerse ante él ya que todo aquel que lo intentara lo pagaba con la muerte. Por muchos años, ellos sufrieron por los males que él y su ejército causaban en esos reinos, los gobernantes de los reinos que aún no eran conquistados temían porque un día el fuera a su reino para conquistarlo y no podrían hacer nada para detenerlo. Todos pedían por un milagro, alguien que pudiera detenerlo y que lo derrotara, y un día, ese milagro ocurrió.
La Princesa del Día lucho contra Grogar con todas sus fuerzas, peleando en un lugar distante donde ella sabría que su ejército no podría auxiliarlo y que solo serían ellos dos en un combate hasta el final. Pero él la supero por mucho, cada hechizo que ella conocía, cada plan que ella pensaba, cada vez que creía tener un elemento a su favor él lo deshacía como si no fuera nada. Al final, ella reunió toda su energía para tenderle una trampa y poder sellarlo en ese lugar donde nadie lo encontraría para liberarlo, esperando que nunca se liberara de ese hechizo.
Después de eso, su ejército de cabras se disolvió, y fueron tratados como animales por los habitantes de todos esos reinos. La Princesa volvió a su reino, con su orgullo roto pero a la vez pensando que todo termino y que los ponis de esos reinos vivirían sus vidas tranquilas. Pensando que Grogar jamás volvería…
-Y que la paz prevalecería en esos reinos.- Después de terminar de leer, Razor levanto la vista observando a Spike que se encontraba con un rostro sin emociones. Ya habían pasado 5 años desde que se fueron de Equestria y Spike había cambiado mucho. Casi no hablaba, ya no era tan alegre como lo era en el pasado y se había vuelto algo frio cuando se trataba de tratar con otros.
-Entonces Celestia, creyendo que arreglo todo, se olvidó de los que se unieron al ejército de esa cabra. Y para colmo, su número de seguidores fue haciéndose más grande con cada año al punto de ocupar todos los reinos que se encontraban aquí. ¿Por qué se olvidó de los ponis, grifos, dragones, minotauros y siervos que se unieron al ejercito de esa tonta cabra? Si ella no…-
-Lo hecho, hecho esta Spike.- Dijo Razor de manera cortante.
-¡Te he dicho que me llames Greenflames!- Grito golpeando la mesa con tal fuerza. Razor solo se quedó ahí, con una mirada seria como diciendo "¿en serio?".
-Spike, en primer lugar han pasado 5 años desde que te fuiste, dudo que sigan buscándote con tanta fuerza; en segundo lugar ya no estamos en Equestria, nos fuimos antes de que, de seguro, empezaran a buscarte por todo el reino; y en tercer lugar no veo la importancia de cambiarte el nombre en un reino donde nadie te conoce-
Spike solo se quedó escuchando todo lo que su mejor amigo le tenía que decir, para que después su expresión cambiara a una que sorprendió a Razor. Una expresión de dolor.
-No es por eso amigo- lo dijo mientras volteaba su cabeza a otro lado. –La razón por la que quiero cambiar mi nombre es porque quiero olvidar ese pasado. Antes de que intentaras secuestrarme para llevarme ante tu reina…-
-Ya te dije que lo sentía. ¿Y dices que quieres olvidar el pasado?- Hablo sintiéndose culpable por su error del pasado, antes de conocer el valor de la amistad.
-Siempre me quedaba abandonado en una aburrida biblioteca ¡Tal y como en la que estamos ahora!- Razor abrió los ojos como platos volteando a ver a la bibliotecaria, esperando que no haya escuchado eso. Ella era un poni pegaso de edad avanzada, de color café y crin canosa. Para su suerte ella era tan vieja que se había quedado dormida, ni siquiera los gritos de Spike la habían despertado.
-Siendo pequeño, me dejaban solo mientras ellas iban a salvar a Equestria, eso lo soporte, después ellas empezaron a encontrar a sus ponis especiales y se casaban con ellos. Me dolió mucho ver a Rarity casarse con otro, pero lo soporte porque yo quería verla feliz aunque fuera en los cascos de otro.-
El simulador empezó a recordar el día en el que, disfrazado como pegaso, tuvo que consolar a Spike. El paso por algo parecido con Scootaloo, estuvo en una relación con ella pero al ver que no crecía mucho, ya que los simuladores pueden vivir hasta 200 años y tardan mucho en llegar a la edad adulta, cuando las burlas hacia ella por el aspecto de su novio empezaron a hacerse más fuertes, decidió terminar con él para poder estar con alguien que tuviera la misma edad que ella o que fuera mayor. Razor estuvo de acuerdo en que su relación terminara ya que nunca le dijo que él era un simulador, ya que si se lo decía ella podría despreciarlo y sentir que todo fue una mentira cuando lo que sentía por ella era amor de verdad, y a la vez podría alarmar a toda Equestria. Y podría ponerse en peligro de que las princesas lo encarcelaran y podrían ver a Spike como un traidor por haberlo mantenido en secreto por muchos años.
-Con el paso de los años, pensé que quizás debía salir con otros ponis pero todas me rechazaron. Sweetie Belle dijo que no buscaba romance y que no estaba interesada en tener novio y a la semana siguiente, estaba saliendo con otro potro, todo lo que me dijo fue una mentira para no salir con migo solo porque soy un dragón. También pensé que tal vez me iría mejor con los dragones. Pero esos brutos… ¡NO ME VEIAN COMO UNO DE LOS SUYOS POR VIVIR CON PONIS!-
Después de retomar el aire que perdió por el grito, continúo con su relato. -Pensé que sería feliz entre los ponis, creí que sería valorado entre ellos. Pero me equivoque. El día en el que me fui de Equestria, fue el día en el que deje de creer en la magia de la amistad y en la estupidez del amor. Con que tú fueras mi único amigo era más que suficiente.- El dragón cambio su semblante a uno de odio por recordar todo ese dolor por el que paso.
Razor se quedó pensativo unos segundos sobre todo lo que había pasado durante esos años hasta que decidió hablar –¿No crees que nos estamos saliendo del tema? Vinimos a esta biblioteca para saber que estaba pasando aquí, no para recordar porque nos fuimos de Equestria.-
-Bien- Spike junto sus garras pensando bien lo que debía decir. –Entonces todos estos "Seguidores" están haciendo de las suyas en lo que su amo regresa. Si Celestia no hubiera olvidado a esos idiotas, no estaríamos sufriendo este infierno.-
Spike levanto la vista hacia el techo cruzándose de brazos. –Todo lo que quería era un lugar tranquilo donde vivir sin tener que sentir como un esclavo, ¿Y que es lo que consigo? Meterme en un infierno.-
-¡Oye! Estaríamos más tranquilos si tu no hubieras matado a esos seguidores- Razor lo miro con enojo recordando lo que había pasado hace unos dias.
Razor y Spike estuvieron viajando durante 5 años. Vieron lugares maravillosos y quedaron fascinados con todo lo que observaron durante su viaje, pero eran lugares que no habían sido tocados por los Seguidores de Grogar. Cuando vieron esos países vieron con sus propios ojos el horror que ellos causaban. Muertos por doquier, hospitales llenos por enfermos y heridos que apenas podían tratar. Durante mucho tiempo, los dos vieron como todos eran tratados de una forma horrible, y el enojo de Spike se hacía cada vez más grande. Y un día, todo ese enojo llego a su límite y aprendió una lección muy importante…
Equestria vive en una burbuja color rosa y con corazones en todas partes, mientras en estos reinos los campos están manchados de sangre y los cuerpos yacen regados por doquier.
Ese día ellos estaban caminando, tratando de no llamar la atención, cuando pasaron por un callejón donde un pegaso y un grifo estaban quitándole a un potrillo lo poco que tenía. Al ver que no traía nada, el grifo le dio un puñetazo en su estómago, haciendo que el pequeño potrillo escupiera sangre. Greenflames, al ver eso, enfureció y se lanzó al ataque hacia ellos dándole un puñetazo en la cara al grifo para después lanzarse hacia el pegaso.
Cuando el grifo empezaba a recuperarse, sintió que alguien caía sobre él y al abrir los ojos, vio una criatura que jamás había visto en su vida. Razor empezó a drenar sus emociones dejándolo débil para después volver su vista hacia Spike, pero quedo horrorizado con lo que vio.
El dragón había mordido el cuello del poni, la sangre corría por gran parte de su cuerpo hasta llegar al suelo. El poni apenas se movía indicando que estaba muriendo y cuando dejo de moverse Spike lo soltó revelando un hocico cubierto de sangre.
Razor estaba tan distraído que se olvidó del grifo, pero Spike lo vio y tomo la espada que portaba el poni y corrió hacia donde su amigo estaba. El grifo aprovecho la distracción de Razor para llevar su garra a su cintura y sacar un arma que en el pasado les era muy extraña, ya que esta era como un cañón muy pequeño con un gatillo, pero era capaz de causar la muerte si se le daba en el lugar correcto.
Una pistola.
Spike llego a tiempo para poner su garra izquierda entre la bala y Razor, sus escamas eran muy duras por lo que la bala no lo atravesó pero si le causo un pequeño dolor, para después enterrar la espada en medio de su cabeza, dándole una muerte instantánea.
Cuando todo se calmó, el pequeño potro salió corriendo del lugar asustado. Spike y Razor no perdieron tiempo y se fueron del lugar lo más rápido antes de que llegaran refuerzos. Para su suerte, nunca supieron quien mato a esos dos soldados, pero lo que llamo la atención de todos era que esos dos, habían sido de un muy alto rango y de los mejores que ese ejército había tenido y habían sido asesinados.
Cuando todo se calmó, los dos salieron de su escondite para investigar que estaba pasando en ese lugar. Antes no querían saber que pasaba, lo único que querían era atravesar ese país e ir a otro más tranquilo. Razor miraba a Spike con duda, él se encontraba sintiéndose culpable ya que nunca había matado pero cuando vio lo que le hacían a ese niño, no podía ignorarlo. Parte de él se preguntaba si hizo lo correcto cuando sintió que algo golpeo su pierna. Al mirar hacia abajo vio que era solo una pelota, la tomo para ver de quien era y devolvérsela mientras un grupo de niños de diferentes especies corrían hacia el pidiéndole la pelota.
Spike arrojo la pelota y todos corrieron detrás de ella, todos menos uno, al verlo vio que era el mismo potro que estaba en ese callejón. Ese niño se acercó a Spike lentamente hacia el para luego hacer algo que el dragón no esperaba. Spike estaba siendo abrazado por el niño, Razor miraba con alegría la escena mientras la cara de Spike cambiaba de enojo a confusión. Había pasado mucho tiempo desde que había recibido un abrazo. Cuando el niño se separó de el, le dijo unas palabras que ablandaron el corazón de Spike. –Muchas gracias por salvarme, señor.- para después irse corriendo a jugar con sus amigos dejando a Spike con una cara de sorpresa, la cual el simulador pudo jurar ver una pequeña sonrisa en el rostro del dragón.
-¿Y qué vamos a hacer ahora?- Le pregunto el simulador a su amigo.
-Bueno… Una pequeña parte de mí, quisiera ignorar todo y solo seguir con nuestro camino.-
-¿Perooo…?- Le dijo con una pequeña sonrisa.
-La mayor parte de mi quiere pelear, y salvarlos de esos malditos infelices.-
-¡Esta decidido, pelearemos contra esos idiotas!-
-¿Pelearemos?-
-¿En serio Spi… Greenflames? ¿Crees que a mí me gustaba ver como ellos maltrataban a otros enfrente de mí?-
-Entonces pelearemos contra ellos.- Greenflames lo dijo con un tono muy calmado, pero por dentro estaba decidido a detener todas esas injusticias.
En ese momento la motivación del simulador murieron al recordar un pequeño detalle. –Espera, aunque tú seas un dragón y yo un simulador que puede drenar sus emociones, solo somos dos.-
-¡No necesitamos a nadie más!- Le dijo de manera cortante. –Tu y yo podemos encargarnos de ellos sin problemas.
-Green, necesitamos ser más.- Al ver a su amigo, noto que su expresión volvía a estar llena de ira. –Sabes algo, yo no creo que la magia de la amistad este muerta dentro de ti. Pienso que aun debes de considerarla algo importante.-
-¿Que te hace pensar eso?- le dijo de una manera directa, sin emoción.
-Sigues estando a mi lado- la mirada de Greenflames se suavizo. –Si no creyeras en la amistad, no estarías con migo, o no hubieras salvado a ese pequeño.- Esta respuesta hizo que bajara la cabeza reflexionando en todo eso. –El negar eso es como negar el pasado, negar todo lo que ellas te enseñaron, negar que fuiste tú quien me enseño la magia de la amistad haciéndome cambiar y darme cuenta de que estaba haciendo mal y fue la magia de la amistad la que te hizo darme otra oportunidad después del daños tanto físico como emocional que te cause.-
Greenflames solo se quedó sentado reflexionando todo eso para después razonarlo y ver que su amigo tenía razón. Aunque sus amigas se olvidaron de él, el no olvido lo que aprendió sobre la magia de la amistad. Algo muy cursi, pero si quería ganar esta guerra tenía que confiar en otros.
-Tal vez si es buena idea el ver si podemos tener otros integrantes, pero no pienso hacerme amigos de ellos.-
Para Razor eso era un avance, después de todo el tiempo que Greenflames ha vivido en el odio y el rencor.
-Muy bien, creo que es hora de irnos.- Dijo Razor para ponerse de pie junto con Greenflames- Lo mejor será conseguir armas con las que podamos luchar contra ellos. Tenemos buenas habilidades con mi magia y tu fuego, pero un apoyo extra no nos caería nada mal.
Greenflames solo asintió con la cabeza para después empezar a caminar hacia la puerta. Al abrirla, esta dio un pequeño rechinido, haciendo que la bibliotecaria despertara de golpe como si algo hubiera explotado con gran fuerza justo enfrente de ella. La poni busco el origen de ruido y al verlos llevo su pesuña a sus labios para silenciarlos. –Shhhh.-
Los dos se miraron sorprendidos por lo que acababa de pasar y fue en ese momento que Razor le dijo a Greenflames. -¿En serio?
Y al fin esta acabado el capitulo dos, antes daré unos avisos:
El primero es que hice este retroceso para explicar mejor la situación en la que estaban metidos y mostrar desde cuando empezó la amistad de Razor y Spike.
El siguiente punto es que algunos capítulos si van a estar algo fuertes por lo que cambiare la "K" por una "T".
El tercer punto es que les agradezco sus comentarios, este es mi primer fic y me alegra que les haya gustado.
Ahora, para los que lo leyeron de seguro se están preguntando si Spike volverá a Equestria. La respuesta es no, o por lo menos por el momento, eso se ira viendo con el transcurso de esta historia.
Los personajes que elegí fueron por decisión mía y los hijos de Flash y Twilight y la hija de Rarity son oc míos que quizás volveré a usar en algún futuro.
También hare lo posible por que sea semana, dependiendo de la situación de mi vida.
Por ultimo, agradezco a Fazen77 por sus consejos, y también siendo su fic actual uno de los que me motivo a escribir, entre muchos otros famosos y favoritos tanto de la fanfiction como de la fimfiction.
Espero sus comentarios, las criticas son bienvenidas eso me hace mejorar
