Capitulo 2: ¿Cuatro Casas?
-Estación King Cross-
(Harry Pov)
-Así que, veamos..plataforma 9 ¾…mmm ¿Donde estará?- me pregunte en vos baja debajo de mi gabardina negra, ya es suficiente con las miradas de algunos guardias molestos que me miran no tan disimuladamente mientras me hallaba apoyado contra una columna, a mi alrededor toda clase de gente que iba y venía de a montones, hombres de negocios, familias, viajeros, turistas, cualquier tipo podrías encontrar si tenias un ojo abierto, delante de mí los letreros de dos plataformas, la plataforma 9 y la diez pero ninguna señal de la 9 ¾…
Espere alguna indicación, no tenia equipaje, bueno al menos no el convencional, todas mis cosas estaban reducidas dentro de mis bolsillos, inclusive Hed, aunque mucho a su disgusto, debo compensarla con mucho tocino, mientras estaba espaciando pude notar como una familia de pelirrojos estaban caminado hacia una columna algo escondida entre ambas plataformas, eran bastantes, dos adolecentes iguales, seguramente gemelos que parecían tener entre trece años, otro mayor de aparente quince años, y uno más pequeño de unos once si mi suposición no falla, pero también había niñas con ellos, otra pelirroja que se veía triste y algo enojada, más pequeña que los chicos y…
No puede ser….
Ese cabello blanco, ese porte, esa mirada de verde esmeralda que era mágico a simple vista, estaba ahí con ellos, nada, no pude prestar atención a nada más, pude notar como el anillo en mi mano quema al reconocer a otro miembro de la familia, no hay duda alguna ni cuestionamiento, es ella ,después de años, de noches en vela de pensar en volver solo para asegurarme de que este bien y a salvo…
Selene Rose Potter, mi hermana, estaba ahí, a solo pasos de mí, quería correr para abrazarla, no me importo nada, pero gracias a una mano que se poso sobre mi hombro me detuvo a tiempo de hacer algo estúpido que de seguro me arrepentiría, la mano estaba enguantada de un tono blanco níveo, mirando hacia arriba pude ver la mujer que me salvo, que evito que las manos de la muerte me reclamen, mi ama, no pude evitar perderme en sus ojos amatista y recordar esa noche y los días posteriores..
-flashback, hace seis años, bosque cercano a Privet Drive-
Me hallaba tendido sobre el suelo sobándome la herida en mi pecho, la sangre no paraba de escurrir, todo un charco carmesí se formo a mis pies, el ojo me latía la cabeza se partía de a momentos y después gozaba de breves periodos de lucidez, mi respiración era entre cortada, los pulmones quemaban por un poco de oxigeno mientras golpeaban las costillas rotas añadiendo más dolor a mi cuerpo, lo sabía, estaba muriendo, no me quedaba mucho, pude recordar todo, cada golpe, cada ofensa a mi nombre de todos, cada hueso roto, pero el odio era mayor, ardía como el fuego del infierno miso para después convertirse en la más fría ventisca que pude notar en mi corta vida, y detrás de todas esas emociones negativas que hallaba ese pequeño, ese diminuto pedacito de alegría, en forma de un beso en la mejilla, un abrazo en la noche, unas manos suaves que sanaban mis heridas tratando de mitigar mi tormento, no pude evitar llorar mientras recordaba la traición de mi hermana, ¿Qué acaso no vio mi sacrificio por ella? ¿tanto miedo le di que no pudo ver más allá de mi nueva forma?...
-¿Qué hice mal?...-no pude evitar preguntar al vacio y a la nada, una risa seca escapo de mis labios antes de ser reemplazado por escupitajos sangrientos, cerré los ojos esperando a la parca..
En vez de ella sentí el poder, verdadero poder sobre la oscuridad, lo prohibido tomando forma, como si fuera un desafío al Creador, poder en todo sentido mundano de la palabra, el tono negro azabache cual abismo sin fin junto al rojo sangre se mesclaban formando una vorágine majestuosa e intimidante, todo en la forma de diminutos vampiros que revoloteaban sobre mí, volaban en círculos como si estuvieran viendo el área donde me hallaba, hasta que empezaron a descender sin dejar ni por un momento de chillar, cuando estaban a unos pies de mi revolotearon entre ellos mientras daban forma a un cuerpo que fue tragado por las sombras, el cuerpo sombrío era el de una mujer, se rebeló bajo la luz de la luna, todo su cuerpo tapado por el cuero negro que se pegaba y marcaba su ya sugestiva y embriagadora figura, su pecho abierto en un corte dejando ver su prominente escote siendo apenas tapado por ese amuleto raro, como si fuera una luna cortada, un cuarto menguante vestido de oro con un rubí en medio dando a la fusión entre el reloj y la luna, sus piernas tenía un diminuto corte dejando ver muy poca piel pero eso basta para enloquecer a cualquiera, como si fuera la fruta prohibida, los tacos resonaron en la noche partiendo el silencio, pude ver su rostro cuando se detuvo a un paso de mi moribundo cuerpo, facciones de un blanco pálido y hermoso, labios carnosos y besables cubiertos por una capa de lápiz labial de un rojo seductor, ojos de un tono amatista que brillaban en el velo de la noche resaltados por la sombra negra que la hacían aun más hermosa si fuera posible, como broche de oro, las gafas, de un tono de obsidiana negra con una marco similar a las alas de una mariposa, todo era magnifico, hermosos y cautivador, creí que era un demonio que venía a reclamar mi alma cuando note sus brazos levantarme sin nada de esfuerzo, mis parpados se cerraron al fin cuando escuche su melodiosa voz cantar una cancion solo para mi…
Me desperté horas después en una verdadera cama con sabanas de un tono rojo vino y almohadas negras, me levante a duras penas para ver gran parte de mis heridas vendadas y en proceso de curación, me toque la cara y sentí las vendas en mi ojo izquierdo.
-Veo que despertaste- esa misma voz melodiosa cual ambrosia me saco de mi ensueño, esa misma mujer ahora llevaba un vestido victoriano de un tono negro abismal con marcas como si fueran mariposas de un tono amatista, turquesa y celeste oscuro que parecían estar volando en medio de las sombras de su vestido, sus manos enguantadas hasta el codo con un negro trasparente dejando ver un poco de piel con bordados de rosas negras, esos mismos lentes en su rostro y el mismo maquillaje, en verdad cautivador.
-¿Cómo te sientes Chesire?- me pregunto curiosa de mi estado de salud, en verdad me sorprendió mi apodo pero mi cara enrojeció para su júbilo donde pude escuchar su risa, casi me desmaye después de escucharla reír.
-¿Pim..pimpollo?- le pregunte dubitativo , no sabía nada, ni donde me hallaba, ni que quería de mi, solo sabía que esa mujer era muy poderosa, debía tener cuidado, mucho cuidado..
-Sí, me gusta ese nombre, pimpollo, te queda bien...-dijo mientras volvía hacia el libro que tenía en sus manos, no pude evitar sentir un poco de celos por el objeto inanimado al saber que él tenía la gracia de sentir su toque que seguramente era muy suave.
-¿Quién- no pude terminar porque volvió a hablar sin dejar de mirar su libro.
-Bayonetta, mi nombre es Bayonetta Von Umbra- se presento, ahora sus ojos estaban clavados en el mío, no pude evitar tragar con dureza cuando sentí esa mirada, que si bien era hermosa estaba cargada de poder, de sabiduría, y de autoridad.
-Yo soy.. soy..Harry Potter, un placer-termine dubitativo, el silencio nos siguió, nos quedamos así durante dios sabe cuánto hasta que lo rompí con una pregunta.
-No quiero sonar mal agradecido pero ¿Por q.- no termine porque me interrumpió.
-¿Por qué te salve? Simple, porque lo quise- Su respuesta me dejo más confundido, no quería que me muera, desde cuando le importo, según puedo recordar nunca conocí a esta mujer.
-Déjame explicarme, yo soy una mujer que toma decisiones en base al momento, no me importan las consecuencias- termino con desdén y aburrimiento, o pude evitar parpadear y reírme por lo bajo.
-Bueno, de ser así te lo agradezco Bayonetta, dime ¿Cuánto tiempo estuve dormido?-le pregunte, necesitaba saber que había pasado exactamente.
-Unos dos días, tu núcleo rompió las cadenas que le aprisionaban, después de liberar tanta energía almacenada es obvio que te ibas a desmayar-me explico mientras cambiaba la pagina del libro, pero se notaba que estaba concentrada en mis palabras y en mi persona.
-¿Núcleo, energía? ¿De qué estás hablando?- le pregunte, ninguno de esos términos se me hacían familiares, ella por otro lado dejo de leer y me miro, buscando indicios de mentira o engaño, no encontró ninguno.
-Tu…¿Tú no sabes nada?-me cuestiono al fin, solo negué con la cabeza, ella soltó un bufido molesto y se levanto para salir del cuarto, extrañado me le quede mirando y como vio que no le seguía levanto la voz un poco.
-¿Vas a quedarte ahí todo el día?- dijo algo molesta, sin perder tiempo la seguí hasta otro cuarto mucho más grande, tenia marcas de balas en las paredes y runas o símbolos raros en las mismas, suelo y techo, su ropa empezó a moverse por su cuerpo hasta cambiar de nuevo en las otras prendas de cuanto me encontró, en sus manos dos orbes de un tono rojo se materializaron pocos segundos después trayendo a la vida a dos pistolas, dos revólveres de un tono rosa con gemas en ambos, uno verde esmeralda y el otro de un tono zafiro, se dio vuelta y me miro con una sonrisa coqueta y lobuna, en sus labios un chupachup, entonces hablo de nuevo.
-Yo soy Bayonetta Von Umbra, Señora y Matriarca del Antiguo Clan Umbra, y soy una bruja..-termino para darme un arco respetuoso, me quede atónito, hasta que su voz resonó en la habitación, las siguientes palabras marcaron mi vida.
-Y tu Harry Potter eres un brujo, todo lo que te dijeron hasta ahora es una mentira, querían manipularte, no sabes de tu patrimonio, de tu legado, yo conocí a tus padres, en especial a tu madre..-esa última parte se clavo en mi alma, pude ver como su sonrisa vacilo por un segundo pero volvió a la normalidad después, si puedo más tarde le preguntare sobre eso.
-Estoy segura de que Lily no quería que su hijo terminara ignorante de todo, así que te tomare como mi alumno, serás mi discípulo, te enseñare control sobre tu poder latente-entonces al finalizar me apunto con su revólver directo al pecho, siento el sudor correr por mi cuerpo, estoy temblando ligeramente pero no le quite la mirada de encima, sabía en lo más profundo de mi que si le perdía la pista estaría muerto sin darme cuenta.
-Espera, ¿Qué pasa con ella?-mis palabras salieron en un susurro ahogado, lleno de odio y dolor que no pude disimular, apreté mis puños con furia al recordar las acciones de mi "hermana".
-No te preocupes, cuando termines con tu entrenamiento podrás encargarte de ella como gustes- dijo con una sonrisa como si eso fuera lo más normal del mundo.
-Ahora, estas balas no te mataran, pero si te va a doler, se un buen chico y ponte a correr-termino con una sonrisa, esta mujer da mucho miedo. Desde esa noche entrene bajo su tutela, pase por el infierno, ahora estoy listo para todo…
-Fin flashback-
-Harry ¿Estás bien?- me pregunto Bayonetta con un deje de preocupación en su vos, solo levante mi vista para mirarla fijamente a sus ojos, solo sonreí en respuesta para negar con la cabeza.
-No te preocupes maestra, solo recordaba cuando te conocí por primera vez, gracias por evitar de que hiciera algo estúpido de nuevo, te veré en un par de meses entonces podremos cazar tu y yo ¿Te parece?-termine con un deje de coquetería en la voz, todo gracias a Luka y su charla sobre mujeres, jeje aun recuerdo como Jeanne lo saco de la cocina para su "castigo".
-No hay porque Harry y recuerda, disfruta de esta etapa en tu vida, sé que no eres como los demás chicos de tu edad por todo lo que has pasado pero disfrútalo ¿Sí?- como decirle no a esa sonrisa, es una de las pocas veces en que en verdad sonríe para mí, su verdadera sonrisa en verdad es radiante y hermosa.
-Si Maestra- quise seguir hablando pero uno de sus dedos descanso en mis labios evitándolo, esta acción basto para hacerme sonrojar.
-Deje de ser tu maestra, ahora estas por tu cuenta, ahora eres uno de la familia- esa palabra familia, hace mucho tiempo que no la escucho ni la siento en carne propia, en verdad soy afortunado.
-Si Bayonetta, te veré en navidad y en vacaciones, adiós- dicho esto la acerque a mi rostro para besarle la mejilla y salir de ahí para ver como esos pelirrojos y ella abordaban una columna para desparecer, esa era la entrada, sin pensarlo los seguí hasta la plataforma.
-Con Bayonetta-
La bruja de Umbra se hallaba caminado fuera de la estación, en una esquina estaba una motocicleta Harley de los ochenta-noventa bastante intimidante, tenia patrones y tribales de mariposas en purpura y violeta, cadenas de sangre y demás símbolos runas que brillaron por un segundo al reconocer a su ama. Sin pensarlo mucho monto sobre ella y la encendió, el motor rugió con poder llamando la atención de algunos de los que pasaban por ahí.
-Suerte chico- dicho esto manejo por la autopista para perderse en ella…
-En la estación de King Cross-
(Harry pov)
Ahora si me hallaba en la plataforma 9 ¾ viendo una vieja locomotora de un tono negro con varios patrones rojos que estaba expulsando humo por la chimenea preparándose para el viaje hacia Hogwarts, vi que delante de mi estaban la misma familia de pelirrojos saludando a los niños, cuando vi que el niño más pequeño rodeo por la cintura a Selene no pude evitar sentir la furia dentro de mi estomago, un gruñido bajo salió de mi garganta y sin pensarlo mucho me adentre en uno de los compartimentos del tren no sin antes ver como Selene le daba un golpe con el codo en las costillas para volver a charlar con la pelirroja más joven sin prestarle atención a la salud del chico, no pude evitar sonreír, pero pude sentir como alguien me miraba desde lo lejos, con rapidez escanee la fuente y lugar del observador, no encontré nada, más tarde sabría que me miraba una niña de pelo rubio platino y ojos azules de un aspecto aristocrático.
Dentro busque un compartimiento vacio, al encontrarlo me metí sin hacer ruido y me puse la capucha de mi gabardina para dormitar en silencio durante un rato, cuando el sonido de la puerta correrse pude ver a una chica de cabello rojo y ojos de un tono chocolate, estaba algo nerviosa al verme encapuchado con los brazos cruzados, al no ver bien si estaba durmiendo susurro en vos baja.
-Ehhh…mmm hola ¿Estas despierto?-pregunto por lo bajo tratando de no molestarme, solo asentí y sonreí por lo bajo al ver su amabilidad.
-¿Te molesta si me siento? No encontré otro compartimiento vacio y los demás ya estaban llenos-de nuevo asentí, ella se vio muy feliz por esto, su sonrojo aumento un poco y con algo de dificultad levanto su maleta sobre su cabeza para guardarla encima del asiento, me levante y me puse detrás de ella sin notar como nuestros cuerpos se pegaban casi en un abrazo, la escuche dar un grito bajo haciéndome reír, con mis manos la ayude a guardar su equipaje, ella se sentó delante de mí mientras tartamudeaba una disculpa por la ayuda, luego nos invadió el silencio, silencio que para ella era muy incomodo ya que estaba jugando con sus dedos buscando que decir.
-No hace falta tanto nerviosismo, no te lastimare-mis palabras la hicieron saltar de su asiento un poco mientras se sonrojaba más duro, si es que eso era posible.
-Mi nombre..es…es Susan Bones.. un placer-dijo al final juntando su valor para presentarse, devolví el gesto asintiendo con la cabeza.
-Yo soy Harry Potter- parece que mi nombre le sorprendió demasiado ya que se me quedo viendo fijamente buscando…
-H-H-H-H-H-Harry Potter, pero..pero..¿no estabas muerto?-me pregunto al fin con un hilo en su voz, solo levante la ceja debajo de mi capucha, cabe decir que mi ropa está encantada y solo deja ver una sombra, nada de mi rostro a excepción de mi ojo de hielo que intimidaba casi siempre a cualquiera….
-¿muerto? No..solo estuve…en un auto exilio buscando..poder-eso ultimo lo dije en un susurro, susurro que ella escucho ya que parpadeo mientras mis palabras se grabaron en su cabeza.
-Ahhh..qué bueno..que estés vivo-dijo y volvimos a caer en otro silencio incomodo, se nota que quería preguntar sobre mi hermana y lazos familiares, pero no quiera incomodarme o molestarme, sonreí ante este gesto.
-Dime Susan..-empecé, cuando gane su atención volví a hablar.
-¿Si Harry?-me pregunto con una sonrisa mientras inclinaba su cabeza a un costado, esto me pareció algo..lindo.
-¿Qué podrías contarme de Hogwarts? Como estuve en mi exilio no se mucho-esto es una mentira, se todo lo necesario sobre esa escuela gracias a las enseñanzas del Clan no quiero que pase el resto del viaje incomoda sobre el asunto.
-Bueno, en primer lugar es una de las escuelas más respetadas sobre la enseñanza y aprendizaje sobre la magia, tiene una profunda historia, pero a mi parecer está llena de baches ya que muchas cosas no se explican del todo, tiene cuatro casas donde pasaras los próximos siete años, estas casas tiene sus propias costumbres y tradiciones así como su propia historia..-el tiempo pasa mientras ella me explica todo lo que sabe sobre la escuela, está mucho más tranquila y sonríe más, eso me gusta, luego vimos como la puerta de la cabina se volvió a abrí, esta vez era una chica mucho mayor, parecía ser de unos 15-16 años con el pelo rosa chicle ojos azules, tenía una sonrisa amistosa y el escudo de Hufflepuff en su pecho.
-Hola, ¿Les molesta algo de compañía?-pero al vernos juntos se noto una sonrisa picara en su cara.
-Ohh no quiera molestar a la joven parejita-esas palabras hicieron que Susan se sonrojara peor, estaba murmurando cosas, yo solo sonreí, dos pueden jugar ese juego.
-Para nada, de hecho me encantaría tu compañía señorita, como dice el dicho, una flor en cada mano, y tu eres una bella rosa-termine con un tono bajo y algo lujurioso, ella solo sonrió mientras sus cabellos junto a sus ojos y rostro adoptaron un tono rojo fuego.
-Debo tener cuidado contigo, soy Tonks, no es mi nombre ya que este es muy largo y no me gusta mucho, solo dime Tonks-termino mientras extendía, la mano, Susan no se veía muy contenta cuando la hice sonrojar de esa manera, yo apreté su mano en gesto de amistad.
-Un gusto Tonks, esta otra bella flor es Susan-esas palabras la hicieron sonrojar mientras Tonks se echo a reír con júbilo, yo sonreí debajo de mi capucha, parece que no les molesta en lo más mínimo a ellas.
-y yo soy Harry Potter-de nuevo se vio sorprendida, en verdad ¿Quien dijo que yo estaba muerto?
-Gauu, no esperaba conocer a Harry Potter-dijo Tonks mientras parpadeaba de sobremanera y me miraba fijamente buscando debajo de mi capucha para tener una mejor mirada en mis facciones, después de no poder ver nada resoplo en disgusto.
-¿Qué tiene de importante u impresionante mi nombre?- a decir verdad soy mejor conocido como Specter, el asesino a sueldo pero eso es algo que no deben saber, al menos no ahora.
-¿Lo dices en serio? Eres hermano de la niña que vivió, moriste o desapareciste durante años ahora estas aquí, yendo a la misma escuela que tu hermana, muchos rumores giran a tu alrededor, unos dicen que te fuiste por celos, que te hiciste tu propio nombre, otros dicen que fuiste seducido por las propuestas del señor oscuro, otros que eres parte de un linaje antiguo y casi extinto junto a tu hermana y que trabajas desde las sombras, mucho más en realidad pero ahora no recuerdo bien-me explico Tonks, eso es bastante molesto, no me quiero ni imaginar cómo hubieran sido las cosas si yo soy ese niño que vivió o algo, de solo pensar en eso basta para darme escalofríos.
-Vaya mierda-dije molesto, Susan parece asentir de acuerdo, mientras que Tonks solo se ríe un poco más.
-Y que lo digas, pero volviendo al tema de la escuela ¿Dónde creen que serán puestos una vez lleguemos a Hogwarts?-nos pregunto la pelirrosa.
-Bueno casi toda mi familia estuvo en Hufflepuff, así que creo que correré la misma suerte-explico Susan, cuando el nombre de la casa del tejón broto de su boca se pudo notar un deje de ansiedad junto a la emoción.
-De hecho no me importa mucho, solo quiero disfrutar el tiempo que estaré aquí-fue mi respuesta honesta que las hizo mirarme durante unos minutos mientras asimilaban mis palabras.
Íbamos a seguir la conversación cuando la puerta de la cabina volvió a abrirse otra vez, esta vez era otra niña de aspecto duro o mandón, con el pelo marrón de un tono que me recuerda a las avellanas o la miel bastante espeso e indomable a mi parecer, con ojos del mismo color, no vestía de manera informal como Susan y yo, sino que llevaba una túnica negra hasta los pies dejando ver sus zapatos negros.
-Disculpen ¿Alguno de ustedes vio a un sapo por aquí? Un niño llamado Neville lo perdió y estaba buscándolo-más que preguntarnos nos lo exigió, aunque esto es para mí una falta de respeto lo dejo pasar ya que no suelo hacer una escena por pequeñeces como esta. Tanto Susan como Tonks negaron con la cabeza mientras lo sentían por el niño, yo me quede pensando durante un momento para volverme en su dirección segundos después, parece que logre sacarle un buen susto por su reacción, estaba dando un paso hacia atrás, sus ojos estaban pegados seguro dentro de mi capucha buscando algo, más solo encontraría negro abismal junto al azul hielo de mi ojo.
-Sabes, las ranas normalmente buscan espacios oscuros y húmedos para reposar y esconderse, dile al niño que busque por este tipo de lugares, seguramente esta debajo de su asiento- ella parece sorprendida por escuchar mi voz después de perderse en los confines de mi "cara", reacciono parpadeando para después encontrar nuevamente su voz.
-Gracias, se lo diré, por cierto deberían vestirse, estaremos llegando dentro de poco-nos explico con una pequeña sonrisa antes de marcharse, siento que la veré mucho en mi estadía en el colegio.
-De acuerdo, yo me retiro así Susan se puede cambiar, permiso señoritas-respondí con soltura mientras salía fuera al pasillo, mire a los lados y vi que estaba completamente vacío, salvo algunos que pasaban y se metían a los otros compartimientos, nada importante, hasta que sentí en la columna un escalofrío, algo o alguien estaba observándome detenidamente, con cuidado explore los alrededores buscando la fuente, más no halle nada, debo tener cuidado..
-Harry-escuche como Tonks me llamaba así que decidí volverá nuestro lugar, dentro encontré a Susan con el mismo uniforme que Tonks pero sin el escudo en su pecho.
-Ya esta, ahora puedes cambiarte-dijo Susan, ambas chicas se levantaron para retirarse y darme privacidad, más las detuve y les dije que solo tenía que ponerme ese tapado negro sobre mi ropa así que no me importaba, un sonrojo digo de admiración apareció en sus rostros, Tonks estaba con su cabellera de un tono escarlata o fuego mientras que Susan estaba tartamudeando sin poder decir nada coherente hacia mí, solo pude reírme.
-Descuiden chicas, tampoco es como si me desnudada para ustedes y bailara un striptease-dije divertido, parece que las palabras hicieron que se sonrojaran mucho más duro, solo negué con la cabeza y me quite mi capucha revelando mi cicatriz y parche, esto llamo su atención ya que lo estaban mirando fijamente, esto me incomodo un poco así que tosí para llamar su atención.
-L-l-l-lo siento Harry-se disculpo Susan mientras apartaba la mirada.
-Sí, lo siento también Harry-fue la respuesta de Tonks.
-Descuiden chicas, todos miran fijamente m herida, la capucha es para disuadir a lo más cobardes, aunque no siempre funciona, pocos ven mi rostro, así es desde hace un tiempo, la verdad me molesta la mirada penetrante, es bastante molesta, pero no se preocupen-les dije para que se calmaran, cosa que logre, pude ver que querían preguntar sobre cómo me la hice, así que explique que fue una herida vieja de una de mis "aventuras", el tono les indico que no diría más, cosa que lo tomaron bastante bien, muchos al saber quien soy tratan de sacar más, lo único que consiguen es una bala en el culo.
-Salto de tiempo, 1 hora 15 minutos después-
Finalmente llegamos a la estación de un pueblo que estaba cerca de Hogwarts, llamado Hogsmeade es su nombre, sirve para darle la bienvenida a los estudiantes, además escuche de algunos que se podría visitar el pueblo en los días libres y que había excursiones para el mismo peor solo os de tercer año en adelante puede hacerlo.
Frente a nosotros estaba un gran hombre, fácilmente podría medir entre los dos a tres metros, era bastante robusto, uno podría pensar que sería algo rudo pero era bastante amable, se presento como Hagrid el cuidador y jardinero de Hogwarts, nos indico que lo siguiéramos, a todo esto recién me doy cuenta que es de noche puedo sentir el conocido viento frío chocando contra mi cara, es bastante relajante, llegamos fuera del pueblo justo frente a la orilla de un lago, más al fondo se puede ver valles y un bosque frondoso y profundo que tiene un aire siniestro, puedo sentir la magia negra viniendo del mismo, en lo más profundo hay algo demoniaco, será mejor que si llego a adentrarme ande con sumo cuidado.
En la orilla del lago había varias balsas de madera con una linterna siendo sostenida por un palo de madera en frente de las mismas, Hagrid nos indico que subiéramos a ellas en grupos, me subí con él, Susan, Tonks, una chica algo pálida de cabello escarlata cuyo flequillo le tapaba un ojo, el izquierdo dejando ver un ojo de un tono de palta con una mezcla de gris, su expresión era aburrida y otro niño que se veía muy nervioso, este también tenía el pelo de rojo carmesí pero de tez morena y ojos de un tono rubí, a pesar del tapado negro pude notar varios bultos, son armas, o el chico es un paranoico o no es quien dice ser, debo tener cuidado y tener un ojo encima suyo, cuando vio que le estaba mirando parece ponerle nervioso y no lo culpo, normalmente cuando miro a alguien lo hago de manera de que mi único ojo este entre cerrado o mire de manera penetrante con el rostro estoico y carente de emociones.
-Emm ¿Porque me miras así?- me pregunto algo dubitativo pero sus ojos delataban cautela, se estaba preparando para un asalto por la manera en que se encorvo ligeramente…
-Lo siento, no era mi intención..-me le acerque despacio, veo como se encorva más y su mano derecha se mete despacio dentro de su túnica, solo sonrió ligeramente ante este desafío.
-Deberías ocultar mejor tus armas, se notan sus formas por los bultos en tu ropa, descuida no soy tu enemigo aún…- le susurre al oído con un tono frío, veo que abre los ojos por la sorpresa peor rápidamente vuelve a su tartamudeo ligero y nerviosismo pero ahora está mucho más tranquilo, parece que mis palabras lograron relajarlo un poco.
-Soy Harry Potter, mucho gusto-salude mientras extendí la mano, el con la cara carente de expresiones como si estuviera en una gran reflexión al fin de unos minutos acepto el gesto y extendió la suya.
-Yo soy Jaffar Phantom, el placer es mío- se presento Jaffar, ahora estaba en algo más de confianza pero de vez en cuando miraba hacia los alrededores buscando algo, como si estuviera siendo cazado, más no demostró miedo, sino todo lo contrario, cautela y ansiedad, como si estuviera anhelando la batalla…
Eso me agrada…
Vimos después de unos 10 minutos a lo lejos un imponente castillo, se veía con un aura de grandeza y poder, detrás la luna llena solo la hacía ver más impresionante, en verdad era una gran imagen. Veo como los otros niños se quedan maravillados por el espectáculo incluso la niña fría y Jaffar momentáneamente rompe su imagen para quedar con la boca ligeramente abierta de la sorpresa, Hagrid y Tonks solo se ríen ante esto.
-Hermoso no es así-pregunto Tonks con un aire de suficiencia, orgullosa de esto.
-para serte sincero es una de las pocas veces que puedo ver algo tan precioso-le respondí sin dejar de ver al castillo, a Hogwarts en todo su esplendor, luego de otros cinco minutos llegamos hacia la orilla donde un hombre algo encorvado con una linterna en una brazo y un gato en el otro bastante enojado nos estaba esperando, al ver a los niños parece que estaba mucho más enojado y gruñón, Hagrid lo presento como el señor Filch, el amo de llaves y cuidador de los corredores del castillo, ambos nos llevaron dentro en filas, pude escuchar como el niño pelirrojo hablaba sobre la iniciación con otro niño, algo sobre batir a un troll o similar, solo resople en disgusto por su estupidez, en serio, como unos niños que apenas tiene control o conocimiento en artes ofensivas podrían batir a un troll, de ser así este colegio habría cerrado hace mucho…
Luego de llegar a unas escaleras vimos a una mujer algo mayor, llevaba una túnica verde que le cubría todo el cuerpo junto con un sombreo marrón de bruja sobre su cabeza, tenía una expresión seria pero también amable en su cara, se presento como la profesora y subdirectora Minerva Magonagall, nos explico sobre las cuatro casas.
Gryffindor.
Slytherin.
Ravenclaw.
Hufflepuff.
Y como eran las reglas, que serian en nuestro trascurso en Hogwarts como una familia, y que se podrían ganar puntos por buenas acciones y perderlos por malas, que al final de año la casa con más puntos ganaría la copa de Casas, luego nos pidió que la sigue ramos antes de que se pudo escuchar el grito de un niño, vi como un niño algo regordete y cabello negro se adelanto para agacharse y recoger un sapo, se disculpo y volvió a formarse apenado, seguramente era el mismo niño que perdió un sapo en el expreso.
Luego seguimos nuestro camino, Susan estaba a mi lado y la niña de cabello castaño mandona también estaba a mi otro lado, se presento como Hermione Granger, Jaffar estaba al lado de Susan mientras que Tonks estaba con sus amigos. Estábamos charlando un poco sobre qué casa nos pondrían, bueno las chicas hablaban, Jaffar y yo solo asentíamos o decíamos poco, a mi no me importaba pero Jaffar se veía muy tímido delante de mujeres a juzgar por el ligero tono rosa en su cara, solo me reí de ´él que empeoro su sonrojo.
Llegamos frente a unas grandes puertas de madera de caoba brillante con recubrimiento de acero y plata, dentro estaba un gran salón con cuatro largas mesas con todo el alumnado, arriba de ellas estaban las banderas de las casas, la casa de Gryffindor tenía la bandera de un tono rojo bermellón con bordado de oro, su escudo es de oro que muestras un león erguido mientras rugía, abajo se podía leer un lema, Bravura y Valor ante lo desconocido, Hufflepuff tenía el emblema todo amarillo con negro, en medio el escudo con un tejón y el mensaje lealtad ante todo debajo del mismo, Ravenclaw tenía su bandera de un tono azul oscuro y eléctrico, su emblema mostraba un águila extendiendo sus alas de manera real o majestuosa, su lema Conocimiento es Poder, por ultimo Slytherin tiene el verde jade acompañado de la plata, su escudo es una serpiente gris/plata enrollada sobre sí misma y a diferencia de las otras casa no tiene lema.
Avanzamos hacia delante, deleitándosenos del paisaje medieval, sobre nuestras cabezas no había techo sino una especie de cielo nocturno con estrellas brillando y velas flotando, vimos como el resto del alumnado nos miraba mientras susurraban y hablaban en voz alta sobre quienes serían los nuevos integrantes de su casa, delante de las cuatro mesas había otra mesa donde estaban los profesores, cada uno de sus asientos parecían unos pequeños tronos siendo el del medio el más grande, en el estaba un hombre anciano de larga barba y sombreo celeste junto con su túnica, tenía unos anteojos en su rostro y sus ojos parecían brillar disimuladamente, al final Hagrid nos indico que nos sentáramos en la única mesa vacía en todo el gran salón, así fue y luego de un breve silencio la profesora Magonagall tomo la palabra.
-Cuando diga su nombre, avanzaran hacia el sombrero seleccionador y se les asignara su casa, luego irán a sentarse en su mesa-dicho esto desenrollo un gran pergamino y empezó a llamar a varias personas, una a una fueron puestas en las cuatro casas por el sombreo que grito la casa seguida de los aplausos, pero algunas llamaron mi atención.
-Daphne Greengass- una niña de bello aspecto, cabello rubio platinado y ojos azules de hielo similar al mío avanzo con pasos decididos y llenos de elegancia pero sin una onza de arrogancia.
Se sentó sobre un taburete donde un sombreo viejo y raido fue puesto en su cabeza, luego de unos momentos el sombrero grito.
-Slytherin- toda la casa aplaudió con aristocracia.
-Susan Bones-Susan avanzo tímida hacia el sombrero, cerró los ojos esperando ansiosa.
-Hufflepuff-exhalo aliviada por esto y cuando paso cerca de mí me dirigió una sonrisa alentándome.
-Neville Longbotton-el mismo niño con el sapo marcho como un robot, totalmente aterrado, parecía que estaba a punto de desmayarse por esto.
-Gryffindor-se vio contento por la sonrisa que tenia plasmada en la cara.
-Ronald Weasly- el chico pelirrojo que dijo la iniciación con un troll avanzo algo distraído y aburrido como si esto fuera poco y de ningún interés, pude escucharlo murmurar sobre comida y cena. Una vez se sentó y le colocaron el sombrero pareció haber discutido con el mismo por la cara de disgusto que tenía.
-Gryffindor-dijo el sombrero algo malhumorado por el niño.
-Drakina Malfoy-después le siguió otra chica que se veía similar a Daphne pero tenía el pelo más platinado que rubio y le llegaba la espalda baja, se veía confiada, solo basto un par de minutos para el anuncio.
-Slytherin-luego llego lo que todos estaban esperando.
-Selene Potter- todo el salón cayó en silencio, similar a las escenas después de mis cacerías, todos, absolutamente todos estaban murmurando, algunos decían que les gustarían tenerla como su esclava sexual o lo caliente que estaba para su edad, pero no podría culparlos, el cabello blanco con reflejos en rojo u negro, los ojos verde esmeralda y el cuerpo en forma y en desarrollo llamaría la atención de más de uno.
-Llego al taburete y se sentó, el sombrero sobre su cabeza, tomo más tiempo, casi treinta minutos, cada minuto todos los estudiantes estaban mirando con los cuello extendidos sin parpadear para ver el veredicto, finalmente se anuncio.
-Gryffindor-toda la mesa de los leones rugieron con el aplauso, las demás casa les siguieron pero menos entusiastas, sin decir la casa de las serpientes que aplaudía con sarcasmo evidente.
Luego el silencio se hizo una vez más.
-Harry Potter-todos se veían como hubieran visto al demonio mismo, me levante y camine a paso lento, vi por el rabillo del ojo que algunos señalaban mi cicatriz y el parche, vi como mi "hermana" se tapaba la boca y retenía el llanto, esto me despertó tanto dolor como rabia, todos estaban sorprendidos por verme aquí, decían que si estaba muerto y lo que tenían delante era un fantasma o espectro, otros decían que no podría ser y algo sobre un comedor de la muerte, que los conozco mejor como mortifagos, los principales dolores de cabeza en la mayoría de mis cacerías, una vez cerca del taburete mire hacia la mesa de los profesores, uno de ellos me miraba como si fuera una cucaracha molesta y que debía aplastar, era un hombre alto con el pelo andrajoso y grasiento de tono negro junto con sus ojos, el director me miro fijamente directo hacia mi ojo, su mirada brillo, levante la ceja y sentí un tirón en mi cabeza, algo quería entrar, era el arte de la mente, Oclumancia, más especifico legeremancia, el don de leer la mente de otro mientras que su homologo permitía la usuario defender su mente de ataques psíquicos y de origen mental, sin pensarlo mi rostro se volvió una mueca de rabia, para el asombro de todos los presentes vieron como seis espadas de hielo finamente hechas como si fueran obras de arte más destilaban una sensación de un frío mortal y espectral, prometiendo el sufrimiento y la agonía acompañado del a muerte, estas hojas flotaron a mi lado antes de salir disparadas hacia el viejo, a un paso de apuñalarlo chocaron contra un muro invisible para disolverse en el aire como polvo y cristal.
-¿Cómo te atreves? Expelliarmus-escuche el rugido del profesor de negro antes de que se levantara de su asiento y dibujara su varita en su mano para apuntarme y disparar un rayo rojo directo hacia mí.
-Harry-los gritos de Susan, Tonks, Hermione y para mi disgusto Selene resonaron mientras veían como el hechizo se acercaba peligrosamente a mi pecho, Jaffar se veía preparado para saltar en mi ayuda, solo sonreí.
Una vez choco contra mí simplemente se esfumo en la nada, esto trajo una mueca de sorpresa en la cara del profesor, ahora era mi turno.
-¿Eso es todo? Mi turno-dije con voz fría, sin pensarlo y por instinto active una de mis técnicas, el ghost pass, esto me permite llamar a una ventisca sobre para desaparecer y moverme a través del hielo en el aire a otra posición ya sea cercana o lejana siempre y cuando haya nieve o hielo, ya sea natural o mágico hecho por mi mano o otro medio.
Todos estaban mirando hacia fuera buscando mi posición, luego vieron con horro donde me hallaba instantes después, estaba parado y en cuclillas sobre el asiento del profesor de negro y en mis manos estaba Reaper, mi creación, mi guadaña de hielo y diamante con acero negro templado y lleno de runas que brillaban en poder y amenaza, la hoja de Reaper a milímetros del cuello del hombre que estaba temblando, sabía que si vida miserables estaba en mis manos.
-Una razón, dame una razón por la cual tu cabeza no deba rodar por el suelo-dije con el tono gutural y bajo, sin un ápice de remordimiento o emoción, los alumnos estaban temblando ya que el aire era mucho más frío gracias a mi capacidad, muchos de los alumnos estaban temblando, esto me molesto así que cerré mi ojo mientras fijaba la temperatura a una más agradable pero a mi alrededor todavía estaba presente ese deje de frío perteneciente a una cripta o a una tumba dando la sensación de desesperación a todo aquel que tenia la mala fortuna de cruzare conmigo.
-Señor Potter deje esto en este instante-con valor y algo de frío la profesora Magonagall rugió su orden para que yo obedeciera, la mire fijamente a los ojos, retrocedió unos dos pasos sin apartar la mirada, buen movimiento.
Solo suspire y salte unos cuatro metros delante cayendo arrodillado con Reaper en mano y me levante lento, me di vuelta y mire hacia el hombre asegurándome de que quedara con el pavor y el miedo en su corazón.
-Más vale que tenga una muy buena razón para sus acc.-Magonagall empezó pero la detuve cuando una ola fría sacudió el gran salón.
-Solo me defendí del ataque mental del viejo senil de allí-con voz monótona explique mis acciones, ella se vio sorprendida mientras las palabras se registraron en su cerebro, miraba entre mi persona y el director que se veía sorprendido peor también furioso por el curso de los acontecimientos, genial, un viejo manipulador con deseos de dominación y de poder…solo eso me faltaba.. Pensé con amargura.
-Como-empezó un maestro pequeño, más pequeño que un niño pero de nuevo lo corte.
-Ese viejo intento usar Legeremancia en mi, solo rompí su ataque antes de que fuera peor-dije con simpleza, Magonagall se vio sorprendida y miraba aterra y disgustada hacia el director, este solo puso una cara de "abuelo decepcionado".
-Harry, estas equivocado, yo nunca haría tal cosa- dijo tratando de ponerme en mi lado bueno, más no lo conseguiría.
-No me mientas, viejo, y si no me creen se los demuestro, Revelus Mentum-Susurre el hechizo y para el asombro de los presentes una delgada línea azul etérea se manifestó al mundo que daba a mi persona y el viejo, este hechizo sirve para revelar el uso de hechizos y su destino, una de las puntas es más oscura demostrando al lanzador mientras que las clara muestra el objetivo, en este caso, yo soy el afectado y le viejo es el lanzador.
-Albus Dumbledore ¿Cómo osas usar legeremancia en un alumno, en un niño, en que estabas pensando?-despotrico furiosa la profesora minerva, el viejo se veía sorprendido, pero trato de tomar el control una vez más.
-Es todo un malentendido, de seguro el joven Harry entenderá que solo lo use para verificar que era él, ya que supuestamente está muerto, este Harry podría ser un impostor-dijo en tono calmado como si eso fuera lo más común del mundo, solo gruñí por lo bajo.
-Espero sepas disculparme Harry-dijo el viejo de mierda con una sonrisa amable, vaya mentira, solo le seguí el juego para que no me molestara más.
-Comprendo..-dije con aire ausente y todavía listo para el combate, los humos bajaron un poco pero todavía estaba en el aire ese instinto asesino que podía dejar inquieto a más de uno.
-muy bien, aclarado los malentendidos prosigamos con la clasificación-Dijo alegre el viejo senil, en serio, a la primera oportunidad le pongo una bala en el culo…
Me senté en el taburete, para todo esto Reaper desapareció, sentí de nuevo ese tirón en mi mente pero este es mucho más amable, como si pidiera permiso para adentrarse a mi paraíso mental..
-AHHHH Interesante, muy interesante, de verdad eres todo un caso peculiar joven Potter, tienes el valor de un león, la sed de conocimiento de un águila, la lealtad del tejón y la astucia de la serpiente, prácticamente podrías entrar en cualquier casa, así que te dejare elegir ¿En cuál quieres estar?-me pregunto el sombreo mientras hablaba con migo mentalmente.
-MMMM Para serte sincero, no me interesa ninguna, de hecho ninguna me sirve para mis deseos personales.¿ Esto es todo? ¿No tienes nada más para ofrecerme? De hecho esperaba más…-dije con voz áspera para él, solo sonrió de lado y río maniáticamente como un loco.
-Puede ser, hay algo más, la casa que ha estado dormida durante más de doce siglos, la casa que una vez fue reverenciada y temida por igual, la casa del Lobo de la Guerra, la Casa de Fenrir, donde aquellos solo buscaban buenos combates y cacerías, parece que ha llegado el momento de que despierte una vez más…-esta casa en verdad llamo mi atención y antes de que pudiera responder se escucho como las grandes puertas del Gran Salón se cerraban con furia, dejándonos a todos encerrados, vimos como las llamas de las antorchas tomaban los colores de las casas más otro que era una mescla del rojo sangre y el negro obsidiana. Delante de cada mesa se manifestó un espectro animal correspondiente a su bandera, el león, la serpiente, el tejón y el águila se manifestaron, todos estaban en silencio y en medio de todos las sombras tomaron lugar y empezaron a formar una figura, la de un inmenso lobo negro con los ojos heterocromos, uno rojo sangre y el otro azul hielo, nos quedamos mirando fijamente durante unos segundos hasta que una voz femenina resonó en el salón.
-Así que tu eres el heredero de mi amo…-su voz imponente pero melodiosa hizo eco en el salón, todos los ojos puestos en la loba…
Esto será muy divertido…
n/a:hola, los saludo con el este capítulo, seguro tendrán dudas sobre que sucedió con Selene y esta quinta casa, descuiden, estas dudas serán respondidas en el siguiente capítulo, esto solo es un paso antes del primer clímax, vieron como Harry es bastante hábil y si prestaron atención puede hacer magia sin varita y sabe de runas y demás, ¿Cómo? Se preguntaran, simple, recuerden que su ama es una de las brujas más poderosas que hay y es obvio que sería poderoso gracias a ella. Me despido y espero que les haya gustado.
