ola, bueno gracias por los comentarios a fanyuchiha, tenten y a
Chica-anime 4ever, me han animado un poco, pero como antes no controlaba esto no pude explicar una cosa de la historia, en que si la historia la cuenta Tenten pero habra momentos en los que ella no aparezca y la historia la narro yo, no se si me explico.
Bueno ahí va otro capitulo, se me quedó un pelín corto, comenten por fiii, tanto si os gusta como si no.
Una vez me planté delante de él y le pedí explicaciones, y aunque parecía que me miraba a la cara, miraba a la nada, y lo único que dijo fue un no te importa bastante alto, supongo que lo hizo así para que me enterara que no le importaba y que yo en su vida no pintaba nada.
Así que decidí ir hablar con Tsunade-sama para pedirle permiso para retirarme de Konoha por un tiempo con la excusa de mejorar mis técnicas y conocer un lugar nuevo, me mandó a la villa de la arena junto con Temari, quien se encargó de mi allí, era una chica no muy confiada, y muy buena en combate, aunque con el paso del tiempo nos hicimos muy buenas amigas y en cuanto a mis amigas Sakura e Hinata de Konoha seguí en contacto por carta (eran pocas pero algo era mejor que nada).
De eso ya han pasado dos años y medio, casi 3, el tiempo límite que me dijo Tsunade que podía estar fuera de Konoha, así que ahora mismo estoy de camino allá sumergida en mis pensamientos, recuerdos que tengo en la cabeza y tengo que decir que al principio no me sentía preparada para verle pero todo se pasa y él también pasó para mí, en la villa de la arena tuve una relación con un chico que me ayudó a dejar a un lado a Neji y mi miedo al amor, aunque al final acabó en una gran amistad que espero no perder, al igual que las otras que hice y no pienso olvidar.
Me encontraba a pocos metros de la puerta de Konoha, ya la podía divisar y mi corazón me pedía que parara, así que me bajé de los árboles por los que iba saltando, tomé agua y me froté los ojos, comenzaba un fuerte dolor en mi cabeza y no lo podía evitar.
¡Tenten! – gritaba una chica a mi espalda, me gire…
¡Sakura! ¿Qué haces aquí? – vi como la chica bajaba del árbol y se acercaba a mí abrazarme.
¡Cuánto tiempo! Volvía de una misión con Naruto. Pero… ¡te cortaste el pelo! que bien te queda ¿Ya se pasó tu tiempo límite? ¿Te vas a quedar o te vas a ir otra vez? ¿Entrenaste mucho? ¿Qué pasó con el chico ese del que me hablaste? – la pelirrosa estaba bastante alegre, me sentí agobiada por tantas preguntas…
¡Sakura! ¡Para! Tranquilízate… sí me corté el pelo (cuando llegué al país del fuego me corte el pelo un poco por encima de los hombros y lo llevaba recogido en dos coletas bajas) gracias, claro que pasó mi tiempo límite, me voy a quedar en Konoha no tengo planeado ningún otro viaje, me entrené lo más que pude allí, con el chico ese como tu dices que se llama Takeshi acabamos como buenos amigos, y creo que no te dejé preguntar nada mas, ¿no? Por cierto, si hiciste la misión con Naruto… ¿dónde está? – le pregunté mientras buscaba por detrás por si le veía
Él llegó antes que yo por que me tuve que quedar recogiendo muestras del suelo para Tsunade-sama y él tenía que traer a un chico a la aldea así que le dije que me adelantara, pero vamos a la aldea, ¿no? O ibas a seguir aquí parada un rato más frotándote los ojos… vamos tu puedes andar – me cogió del brazo y nos dirigimos a las puertas de Konoha, donde dos tipos nos buscaron en las listas y miraron nuestras identificaciones minuciosamente – no te preocupes, es solo que empiezan haber muchos intrusos de otras aldeas y no sabemos porqué, así que Tsunade-sama aumentó la protección.
Am, no sabía que hubiera intrusos en Konoha – me sorprendieron las palabras de Sakura, desde cuando se meten intrusos en Konoha, o mejor dicho ¿como?
¿Vas en dirección al despacho de Tsunade-sama, ¿no? – asentí con la cabeza – bien, pues vamos juntas, le tengo que dar esto – mostrándome una bolsa que llevaba en la mano llena de plantas - ¿qué tal tu viaje?
Pues bien, nada cansado y se me hizo rápido – la sonreí para que no se preocupara, creo que aún se echa la culpa de que me fuera – ya te dije en las cartas que allá estaba bien y que tenía ganas de veros
¿A todos? – su voz tenía cierto retintín en la palabra todos y sabía por qué.
Sí Sakura a TODOS, ya superé lo de Neji lo suficiente como para mirarle a la cara y decirle hola, aunque no estoy segura si él podrá, jajaja – empezamos a reír como lo hacíamos hace cuatro años cuando nos empezamos hacer buenas amigas por culpa de los chicos.
