La herida del recuerdo

Debía correr, si no corría seria atrapada por esa bestia gigante de ojos color escarlata con instinto asesino, una bestia semejante a un lobo pero con el tamaño de una bestia de dos metros, la iba a matar, definitivamente la iba a matar, estaba corriendo por el bosque lo más rápido que podía con una daga en la mano la cual tenía sangre en el filo de esta, iba a ocultarse detrás de un árbol pero una raíz de un árbol que sobresalía del suelo impidió su acto haciéndola caer al suelo, la bestia solo se acerco lentamente posicionándose en frente de ella mostrando sus afilados dientes, ella quería gritar pero no podía, estaba atrapada por esos afilados ojos que la asechaban con hambre –"ya puedes abrir los ojos enana no vamos a caer más"- con el recuerdo de esa ronca voz abrió los ojos de golpe encontrándose con la pintura de un cielo azul en el techo. Eso era lo último que había escuchado de él.

-¿Cómo llegue a mi habitación? ¿Cómo es que sigo viva? ¿fue solo un sueño?- fue lo primero que pensó al abrir los ojos, debía admitir que se sentía más tranquila al encontrarse con esa pintura al abrir los ojos, se sentía tranquila al pensar que todo había sido un sueño tranquilidad que se esfumo rápidamente al sentir un fuerte dolor en su cabeza, se sentó en su cama para intentar pararse e ir en busca de algo para detener el dolor de cabeza, en el momento que salió de su cama cayó al suelo, sus tobillos dolían mucho, su mente quería negarlo pero todo su cuerpo le decía lo contrario –fue solo un sueño Levy- se repetía para sí misma aun no quería creer que el encuentro que había tenido con ese bandido había sido real, sus dudas se dispersaron al ver un moretón en su muñeca, el bandido de los ojos escarlata le había dejado esa marca cuando la tomo de la muñeca y la apretó fuertemente causándole daño –no…no puede ser…-

Escucho como se abrían las puertas de su habitación pero no quiso mirar, su vista aún seguía en esa marca en su muñeca- ¡Hija mía al fin despiertas! ¿Estás bien, te duele algo te hicieron daño?, ¿hija que te hicieron?- podía escuchar la voz de su madre pero no reacciono sino hasta que su madre toco su hombro suavemente para hacerla reaccionar

-Jet y Droy…- dijo en un susurro que su madre no logro escuchar a la perfección –Madre ¡¿Dónde están Jet y Droy?!- dijo mirando a su madre con una cara de desesperación que la asusto y preocupo

-Levy ellos… están muy heridos- hizo una pausa y levanto a su hija para ponerla nuevamente en su cama- pero no te preocupes ya han sido atendidos y ahora están descansando, fueron muy valientes, con las pocas fuerzas que les quedaban te trajeron en brazos, no fue hasta que entraron a la mansión que cayeron al suelo por el cansancio y se desmayaron, fueron atendidos de inmediato y en este momento se encuentran descansando tu deberías hacer lo mismo hija-

Levy solo asintió, pero no podía estar completamente tranquila, quería saber cómo estaban sus amigos, saber qué fue lo que les paso a ellos, estaba tan preocupada y perturbada que ni si quiera recordaba con claridad lo que a ella le había sucedido

-Te dejare descansar, cualquier cosa que necesites avísame a mí o alguna de las sirvientas, por favor descansa un momento- con esto su madre se retiró de la habitación para dejar a la joven recostada en su cama

-¿Qué fue lo que me paso?- se preguntaba en un intento por recordar todo, sabía que había sido atacada por un bandido, pero ¿Qué más había sucedido?, de a poco vagos recuerdos iban llegando, hasta que a su mente llego el recuerdo de una áspera y fría piel acariciando su mejilla y unos ojos rojos mirándola directamente a los suyos y sin despegar su vista de ellos–se veía preocupado- dejo de lado el ataque y se puso a pensar en el joven de esos ojos perturbantes -¿tenía miedo? Lo dudo es muy fuerte ¿a qué le podría tener miedo el?, estaba ¿asustado?- recordaba cuando tuvo el rostro de aquel muchacho tan cerca del suyo, toco sus manos al recordar que había acariciado sus mejillas –si tan solo supiera que ocultan esos ojos… tal vez así podría sacarlo de mis sueños y pesadillas y también de mis recuerdos-. Levy era demasiado curiosa y ese joven había llamado su atención, no podía negar que aun tenía miedo por el encuentro que había tenido con él, pudo haber muerto si no hubiese sido por ese extraño accidente de la caída, pero de verdad quería saber que había oculto detrás de esa mirada de asesino –quiero saber quién eres- dijo tirándose en su cama viendo por última vez el cielo de su habitación para luego cerrar los ojos y entrar en un profundo sueño

.

.

.

.

.

Estaba en su tienda acostado en lo que él podría llamar "cama" intentando dormir pero los recuerdos de lo que había pasado hace unas cuantas horas atrás no se lo permitían, miraba su mano en la cual tenía la cinta que le afirmaba el cabello a la joven con la cual tuvo el encuentro y que ahora no dejaba su mente en paz.

La joven después de acariciar su rostro y soltar unas cuantas lagrimas cerro los ojos profundamente, se había desmayado, seguramente estaba cansada, ya había pasado por muchas cosas, Gajeel se levantó lentamente para no despertar a la joven de cabellos azules, no podía dejarla ahí tirada, sintió algo de compasión por ella, se dio un golpe mental ¿Cómo era posible que el siendo un ladrón despiadado se preocupara por alguien que no conocía?, se disponía dejar el lugar cuando una voz lo detuvo

-no llores- miro a la chica que aun dormía, era ella quien estaba llorando,

-¿Hablas y te salen lagrimas mientras duermes enana?- dijo en un susurro para no despertarla- eres muy rara- se acercó nuevamente a ella -¿Quién eres y por qué me pides que no llore?- la levanto en sus brazos y busco un lugar cómodo para dejarla, se acercó al rio, la sentó apoyando su espalda contra un árbol- de verdad estoy loco por hacer esto- se retaba por lo que estaba haciendo, supuestamente la iba a matar ¿Por qué no lo hizo?, la dejo en un buen lugar, sentada al lado del rio sería fácil para sus amigos encontrarla, se acercó al rostro de la muchacha y acaricio su suave mejilla- realmente eres muy rara- miro la cinta que llevaba en el cabello la joven en ese momento, Gajeel noto que era de una tela muy fina y que debía ser muy cara- bueno, me llevare esto como paga por dejarte vivir- le decía a la joven aunque sabía que no lo escuchaba, se mentía a sí mismo al pensar que vendería esa prenda para sacarle dinero, la quería para él, un recuerdo de la persona que pudo ver a través de sus ojos y darle en una caricia el calor que hace tiempo no sentía- nos vemos pronto enana- y así se fue del lugar para volver con sus compañeros

-Sí que tardaste mucho, el carruaje que tenía las joyas era el que Natsu y yo estábamos… ¿estas sangrando?- Gray al ver que de su amigo salía sangre se preocupó, era difícil verlo llegar con una herida solo por ir a perseguir a una persona

-No es nada, ¿dónde están los dos tipos que estaban en este carruaje?- les pregunto a los que se encontraban ahí mientras los buscaba con la mirada, aunque no fue mucho el esfuerzo puesto que cuando los dos amigos de Levy lo escucharon llegar intentaron lo imposible para llegar a él pero era difícil estando amarrados de manos y pies

-¿DONDE ESTA LEVY CABRON?- dijo Droy con cara de asesino

-SI LE HAS HECHO ALGO LA PAGARAS- agrego Jet

-Gihi, ¿de verdad crees que dos gusanos como ustedes me van a asustar, su amiga está desangrándose en el bosque no se cuánto tiempo más dure estando sola en el rio- dijo acercándose a ellos lo suficiente para que nadie de su bando lo escuchara, con la daga que la muchacha tenía anteriormente corto las sogas que los mantenían amarrados- yo que ustedes me apuro si no quieren llegar cuando ella este muerta- mintió para hacer que esos tipos se fuesen rápido del lugar sin crear problemas, cosa que funciono apenas los soltaron ambos muchachos corrieron al bosque en busca de Levy. Seguramente se arrepentiría después pero algo lo obligo a hacerlo, no le diría a nadie sobre esto, podrían pensar que era un debilucho por dejarse herir por una chica y más encima dejarla vivir después de eso.

Estaba perdido en sus recuerdos con la cinta de cabello de la chica en sus manos cuando Natsu lo interrumpió

-Gajeel!- le grito al lado de su oreja

-¿Qué rayos te pasa Salamander?-

-¿Qué rayos te pasa a ti?, estábamos hablando de la gran ganancia que conseguimos y que nuevamente dejaste sufriendo a dos tipos y mataste a otro ¿y tú solo miras ese pañuelo?- dijo Natsu sentándose de nuevo en el suelo acompañado de Gray

-Yo no mate a nadie, si me permiten dormiré un rato- les dijo a ambos dándoles la espalda para dormir

-¿Qué paso cuando encontraste a la otra persona que escapo del carruaje? ¿Era una chica verdad?- dijo Gray captando la atención de su amigo de cabellos obscuro

-¿Cómo sabes que es una mujer?- dijo Natsu igual de curioso que su amigo de ojos rojos

-Simple, dentro del carruaje habían pertenencias de mujer, además cuando llego Gajeel los dos tipos dijeron su nombre "Levy" si recuerdo bien- Gray hablaba con toda naturalidad como era común en el- ¿Qué fue lo que paso con ella y por qué volviste con una herida?- pregunto con curiosidad era difícil que su amigo se dejara herir tan fácilmente y más aún por una chica

-¿Una chica te hizo esa herida?- Natsu no podía esconder su asombro- Jajaja deja de bromear Gray- dijo mirando a Gajeel para que le confirmara que era una broma pero su amigo solo estaba mirando el suelo apretando en su mano la fina tela- Vaya Gajeel, sí que debió haber sido algo serio- dijo con una sonrisa en su rostro, es verdad que estaba asombrado pero no era para tanto además notaba que su amigo tenía una gran batalla en sus pensamientos- si la dejaste vivir fue por algo, no te arrepientas de tus actos- era tan típico de Natsu animar a sus amigos, sabía que Gajeel pensaría que se estaba volviendo débil así que prefirió hacerlo olvidar eso.

Gray entendió el mensaje pero aun tenia curiosidad por saber que había pasado, buscaría otro momento para preguntarle- Bueno obtuvimos una gran ganancia anoche yo creo que deberíamos ir a celebrar- dijo el chico sacando a su amigo de sus pensamientos

-Bien! Ya era hora- dijo el chico de cabellos rosados saliendo de la tienda y apurando a sus amigos. Gajeel no dijo nada pero entendió que sus amigos lo querían apoyar y no encontró mala idea ir a gastar un poco de las grandes ganancias en una celebración, además así podría distraer sus pensamientos un rato.

.

.

.

.

.

-¡Levy!- dijo una rubia entrando a la habitación de la chica que se encontraba leyendo un libro sentada en su cama- estaba tan preocupada por ti, apenas supe la noticia vine lo más rápido que pude, ¿Qué fue lo que paso? ¿Te hicieron daño? ¿Estás bien?-

-Jajajaja, cálmate Lucy estoy bien, solo estoy algo cansada- dijo dejando su libro a un lado y haciéndole una señal a su amiga para que se sentara a su lado

-¿pero qué fue lo que te hicieron?

-La verdad él no me hizo nada aun cuando tenía la oportunidad- la voz de la chica sonaba calmada y su mirada se había perdida en sus recuerdos- creo que no tenía la intención de hacerme daño, la verdad es que su mirada se veía amable y también ocultaba algo de temor- una leve sonrisa se formó en sus labios sorprendiendo a su amiga

-¿Pero qué te hizo ese tipo para dejarte así de loca como para decir esas cosas?- Lucy no pudo evitar reír, se sentía más tranquila al ver que su amiga se encontraba bien

-Lucy… quiero verlo de nuevo-

-Levy…- su cara cambio completamente por una de tristeza, que fue lo que paso en ese encuentro para que su amiga quisiera ver nuevamente a su atacante

La chica de cabellos azules se dispuso a contarle todo a su amiga, detalle por detalle de lo que había ocurrido la noche anterior, necesitaba contarle a alguien lo que tanta intriga le provocaba, quería algún consejo, además Lucy era su mejor amiga, sería bueno que alguien supiese los motivos de porque quería volver a ver a ese bandido que pudo haberla matado.

-Amiga tú de verdad que estás loca- decía la rubia evitando reír- pero si es lo que quieres te apoyare solo te pediré que tengas cuidado-

-Lucy nunca había querido tanto algo, nunca en mi rutinaria vida algo me había llamado la atención de esta manera- decía mirando el techo de su habitación que le recordaba la poca emoción que su vida tenia

-¿Y sabes de qué manera lo puedes volver a ver?-

Su cara de ilusión se borró al escuchar la pregunta de la rubia- La verdad es que no, ni siquiera sé si lo volveré a ver, es solo que me gustaría verlo de nuevo-

-¿No has pensado que te puede hacer daño amiga?- Lucy cada vez se sentía más preocupada y se arrepentía por haberle dado su apoyo

-No Lucy no me ara daño, ya no lo hizo- esas palabras calmaban un poco a Lucy, es verdad ese tipo pudo haberla matado y no lo hizo- pero bueno amiga eso no es de lo que nos debemos preocupar ahora, me dijeron que venias a darme una noticia- le dedico una alegre sonrisa de esas que le subía el ánimo a cualquiera, Levy era experta en cambiar el ánimo de las personas con solo una sonrisa

-Eso era antes de saber lo que te había pasado, no creo que sea necesario ahora-

-Lucy por favor dime quiero saber-

-Amiga algún día esa curiosidad que tienes te va a jugar en contra- Levy era demasiado encantadora, no se le podía negar nada- Bueno la verdad es que mañana llega a la ciudad una familia muy poderosa a vivir en la mansión que terminaron de construir hace poco y para celebrar su llegada van a hacer una fiesta de bienvenida en esa mansión para también aprovechar de presentarse ante los ciudadanos, han invitado a todas las familias con poder de esta ciudad, cabe mencionar que tu familia y la mía están invitadas, supongo que es algo que tu madre te iba a decir cuando yo me fuera pero me quise adelantar al decirte esto yo primero-

-¿Cuándo será?-

-Dentro de dos días, me ha llegado la información de que ellos ya estaban cambiando sus pertenencias desde antes para llegar y que todas sus cosas ya estuvieran en el lugar, incluso me dijeron que ya hay sirvientes ordenando el lugar para el día de la fiesta- miro a su amiga y la marca que esta tenía en su muñeca- pero no estas obligada a ir, debes estar cansada por lo que paso y bueno tu sabes que los rumores se esparcen rápido en estos lugares- dijo algo triste por su amiga- ya muchos deben saber algunos detalles de lo que te paso y no quiero que te sientas observada-

-No te preocupes, dentro de dos días estaré mucho mejor, y poco me importan las miradas de gente que no conozco además ir a una fiesta es fantástico, hace mucho que no se me presenta esta oportunidad de salir contigo de esta manera-

Ambas amigas se quedaron hablando por mucho tiempo más, Lucy no siguió insistiendo en que era mejor para su amiga descansar, sabía que no lograría nada, además ella también al igual que Levy tenía mucha curiosidad por conocer a la familia que llegaría y que mejor que ir con su amiga, después de lo que Levy había pasado una fiesta no estaría mal.

.

.

.

.

Los días habían pasado hasta llegar el día del gran evento, todos en la ciudad se movían de un lado para otro, los rumores corrían rápido, decían que en la familia había un joven y como era común en estas ocasiones todas las jóvenes se arreglaban de sobremanera para poder llamar la atención del nombrado, llegar a pertenecer a una familia con el poder que los que pronto llegarían era el sueño de muchas de las chicas que estaban en la ciudad corriendo por en busca de un lado a otro por joyas y perfumes caros. Este no era el caso de Lucy ni de Levy a quienes les desagradaba aparentar algo que no eran para intentar llamar la atención de otras personas y más si solo era pon interés.

-Señorita Levy sus padres la esperan en la sala para asistir a la fiesta de bienvenida- dijo una de las sirvientas llamando a la puerta

-Bajo enseguida- respondió con simpleza Levy, estaba terminando de arreglarse poniéndose unos zapatos de taco alto que le incomodaban, si bien a Levy no le gustaba vestirse de esa manera debía verse formal por su familia, especialmente por su madre quien le pidió que intentase mostrar la formalidad, poder y seriedad de la familia McGarden. Escogió para esta ocasión un vestido color burdeo con mangas tres cuartos pero que dejaba al descubierto sus hombros adornados por un encaje color blanco que rodeaba el borde del vestido, el vestido se ajustaba a su figura marcando su delgada silueta dejando notar la cintura de la muchacha, hasta llegar a la cadera desde donde este se volvía menos ajustado y más ligero hasta llegar al suelo, desde la cintura hacia abajo el vestido tenía una división en la parte del centro hasta llegar al suelo decorada con capas de encaje color blanco, usaba unos zapatos altos del color del vestido, esta vez decidió tomar su cabello dejándolo enrollado en la parte alta y algo tirada hacia atrás de su cabeza, dejo unos cuantos mechones de cabello sueltos para que el peinado no se viese demasiado ordenado y uso unos pendientes plateados.

-¿Ahora que me pongo para tapar esta marca?- se decía mientras miraba su muñeca, el moretón que el joven de los ojos escarlata le había dejado ya era un poco menos visible pero de todas formas en una fiesta se aria notar, más cuando muchos saben lo que le sucedió- seguramente fue el conductor del carruaje quien esparció el rumor- decía enojada mientras buscaba un brazalete lo suficientemente ancho para que le tapara lo que podría ser el gran tema de conversación de la multitud, suspiro aliviada al encontrar un brazalete que le cubriría esa marca, era de una tela muy fina la cual tenía unas cuantas incrustaciones de diamantes, el único problema era que no combinaba con el vestido puesto que el color de la tela era negro pero decidió ignorar ese detalle para finalmente echarse un poco de perfume y bajar con sus padres.

-Te demoraste un poco- dijo su padre de manera sarcástica pero sin estar molesto

-Una mujer debe hacerse esperar- Levy siempre encontraba la forma de escapar de las bromas de su padre, diciendo esto con una gran sonrisa se acercó a la puerta y miro a sus padres- ¿nos vamos ya?- y sus padres la siguieron y juntos subieron al lujoso carruaje que los esperaba fuera de la mansión

Ya eran las nueve de la noche, el sol ya se había ocultado y la mansión se encontraba llena, la joven de ojos color miel bajo junto con sus padres y comenzaron a saludar a las personas del lugar, a la joven no le importaba mucho conocer a los recién llegados así que decidió ir en busca de su amiga Lucy la cual debía estar igual de aburrida después de saludar a tantas personas que no conocían.

Habían muchas personas dentro de la mansión y se estaba aburriendo de buscar, el calor la comenzó a sofocar y al ver una ventana abierta que llevaba a un balcón se dirigió sin pensarlo a ese lugar, tomaría un poco de aire y volvería a buscar a su amiga. El paisaje que se lograba apreciar desde ese balcón era hermoso, la luna se encontraba en su punto más alto acompañada de muchas pequeñas estrellas, el cielo se encontraba completamente despejado y corría una fresca pero no helada brisa.

Cerro los ojos al sentir esa refrescante brisa acariciar su rostro- es una bella vista- dijo volviendo a abrir los ojos para mirar la hermosa luna que lograba iluminar el jardín

-Ciertamente es una bellísima vista-

Al escuchar una voz desconocida no pudo evitar asustarse y girar rápidamente para ver quién era su interlocutor. Logro ver unos ojos rojos, por un momento le entro un miedo angustiante que desapareció en cosa de esos segundos, esos ojos no los había vistos antes, no le pertenecían a la misma persona.

-Perdona creo que te he asustado- dijo el muchacho que se acercó a Levy para apoyarse al igual que ella en el borde de piedra del balcón

-N…no te preocupes- Levy no despegaba la mirada de esos ojos color escarlata, eran muy parecidos pero definitivamente no pertenecían a la misma persona

-Estaba sofocante dentro de la mansión ¿no crees?- dijo el muchacho para intentar romper el hielo a lo que Levy solo asintió- Salí a tomar un poco de aire y ver la vista que me ofrecería la noche, pero jamás pensé que una hermosa hada estuviera adornando el paisaje- dijo logrando captar la atención de la joven haciendo que esta se sonrojara- ¿puedo ser descortés y preguntar tu nombre antes de presentarme?-

Levy solo rió ante tal extraña presentación- eres bastante extraño al decir cosas bonitas a alguien que no conoces y pidiendo su nombre antes de presentarte- le dedico una sonrisa que contagio al joven quien sonrió con ella- mi nombre es Levy McGarden, es un placer- dijo haciendo una reverencia al joven. El joven era alto, tenía el pelo negro y corto, ocultaba un poco de su rostro con este, tenía la piel blanca y vestía un traje negro con una corbata del mismo color, definitivamente se notaba que era un chico amable, no pudo evitar compararlo con el otro joven de los ojos rojos, eran definitivamente dos polos opuestos, lo supo con solo mirar a los ojos a ese joven que se encontraba frente a ella

-No es necesaria tan formal presentación- le dijo el joven dedicándole una sonrisa- así que tú eres aquella Levy de la cual todos me hablan, es admirable que hayas sobrevivido al ataque de unos bandidos despiadados-

-Creo que ese será el tema de conversación de la gente por mucho tiempo- dijo la chica mirando nuevamente la luna- ¿puedo preguntar como te llamas?-

-Prefiero que hablemos un poco más antes de presentarme- lo dicho por el chico sorprendió a Levy pero decidió respetar lo dicho por el

Estuvieron un buen rato hablando sobre el hermoso paisaje que se presentaba ante ellos dos, después hablaron de la gran cantidad de personas que se presentaron a la fiesta y lo sofocante que se hacía estar dentro de la mansión, en poco tiempo se lograron llevar bien, Levy noto que el joven que se encontraba a su lado no era como muchos en la ciudad, que hablaban de dinero o negocios familiares todo el momento como si fuese el único tema de conversación.

-Levy! Te he estado buscando po…, perdón creo que interrumpo vuelvo después- Decía una rubia mientras regresaba por el mismo lugar por donde había llegado

-Por favor no- dijo el joven muchacho- no interrumpes nada, me deben estar buscando desaparecí por mucho tiempo, aunque no me arrepiento de haberlo hecho- dijo mirando y tomando la mano de la joven de cabellos azules para posteriormente besar esa delicada y suave mano, Levy no pudo evitar sonrojarse ante tal acción- fue un placer conocerte, espero volver a encontrarme contigo muy pronto, ojala podamos bailar juntos puesto que la noche aun es larga y la fiesta esta recién comenzando- con esto último se despidió de las dos jóvenes y entro a la mansión

-Te pierdo un momento y ya estas coqueteando con el chico nuevo- dijo Lucy con una sonrisa pícara que hizo que su amiga se sonrojara

-¿Chico nuevo?-

-Sí, él es el nuevo que llego junto a su familia a esta mansión, no me digas que no lo sabias-

-¿Cómo iba a saberlo?- dijo formando un puchero

-Bueno su nombre está en boca de todos los invitados-

-No me dijo su nombre- volvió su vista a la luna de verdad que era hermosa

-Su nombre es Rogue Cheney- Lucy hizo una pausa para mirar y acercarse a su amiga- le estabas coqueteando al hijo de una de las familias más poderosas!- dijo Lucy de forma picara para molestar a su amiga, sabía que Levy no era interesada solo lo hacía para molestarla

-Que no le estaba coqueteando!, además ni siquiera sabía quién era, ahora entiendo por qué no me quiso decir su nombre-

-Bueno eso no importa ya, que te parece si entramos a divertirnos un rato- Lucy tomo la mano de su amiga y juntas entraron a la mansión

Estaba repleto de personas por todas partes, se hacía difícil caminar, pero las chicas hacían el intento de llegar al otro lado de la pista de baile para alcanzar a sus padres, en el trayecto un joven de cabellos rosados toma a Lucy de la mano

-Por favor, me concederías esta pieza de baile- Lucy se sonrojo al ver a ese joven de ojos color jade, era muy guapo pero no quería dejar a su amiga sola, miro a Levy y vio como esta le dedico una sonrisa como diciendo no te preocupes estaré bien, la rubia le devolvió la sonrisa y acepto la invitación del guapo joven, alejándola de su amiga. Levy siguió su camino, iba a ir donde sus padres puesto que no conocía a nadie más en ese lugar, sintió como las miradas de las personas no se hicieron esperar, todos la conocían como la del accidente de los bandidos, odiaba estar en boca de todos pero prefirió ignorarlo y seguir su camino hasta que una voz en su espalda la detuvo

-Me concederías esta pieza de baile- escucho como le susurraban al lado de su rostro, el miedo la invadió, se dio vuelta para encontrarse con unos ojos rojos que si conocía con anterioridad

-¿Q.. que haces aquí?- fue lo único que la muchacha puro articular, quiso correr pero la mano del muchacho sobre la suya la detuvo. Gajeel vestía un traje formal con una corbata roja y llevaba su largo cabello tomado.

-Por favor baila conmigo- Levy estaba como hipnotizada por esos ojos color escarlata que tanto miedo le habían provocado hace unas cuantas noches atrás, accedió a bailar con el sin dejar de mirar esas perlas de su rostro- deja de mirarme así, sabes que en un lugar así yo no te puedo hacer daño enana- le decía mientras bailaban

El chico tenía razón, él no podía hacerle nada habiendo tanta gente alrededor, se relajó un poco- ¿Qué haces aquí?- le pregunto sin dejar de bailar

-Estoy haciendo un pequeño trabajo, es una fiesta donde muchas personas con dinero y mujeres llenas de joyas participan, no me pareció mala idea venir, pero nunca imagine encontrarme contigo enana- hizo una pausa y se acercó a su oído- o prefieres que te diga pequeña hada- rió con lo último que dijo y se alejó del rostro de la joven

-Me estabas espiando- dijo indignada Levy deteniendo su baile, pero el joven la acerco a él y se puso a bailar nuevamente

-¿para qué te querría espiar yo a ti niñata?, solo fue coincidencia- dijo el muchacho algo fastidiado por lo dicho por la joven de cabellos azules

-Yo si fuera tu moderaría tu boca, estas en mis territorios, no estamos en el bosque y aquí yo tengo más poder que tu- dijo Levy con toda la firmeza que en ese momento podía demostrar

Esa pequeña enana jamás dejaba de sorprenderlo -después de lo que había pasado pensaba que me tendrías miedo-

-No te equivocas pero no dejare que me faltes el respeto-

Gajeel quiso cambiar el tema, no quería recordar esa noche, ella era distinta y el no pudo hacerle daño alguno, tenía curiosidad, quería conocerla, ella pudo ver dentro de su mirada y notar algo que nadie había notado antes, que él tenía un pasado obscuro y doloroso- Sabes ese brazalete que llevas puesto no te queda nada bien- dijo con una sonrisa sarcástica

-Lo sé, pero al igual que tu intento esconder algo, la marca que me dejaste como recordatorio-

-Estamos igual entonces, la herida que me dejaste en el brazo me recuerda nuestro encuentro, la diferencia es que la tuya se borrara pronto, la mía no- hizo una pequeña pausa, los ojos de esa chica eran realmente hermosos- bueno aquí me despido, mi trabajo ya está terminado- dijo sonriendo, se había dado la vuelta para retirarse pero sintió como una pequeña mano sujetaba la suya

-No te vayas, no aun-la muchacha tenía la mirada hacia el suelo- ¿me dirías tu nombre?

-Si me dices el tuyo primero pensare si es conveniente decirte mi nombre pequeña- dijo volteándose hacia ella y tomándola del mentón para que lo mirase

Levy no pudo evitar sonrojarse ante tal atrevimiento pero quería saber el nombre del muchacho que aparecía en sus sueños y pesadillas durante las noches- me… me llamo Levy McGarden-

-Bueno señorita McGarden creo que aún no es conveniente ni seguro para mi decirte mi nombre- dijo tomando su mano y dejando algo en ella, la hizo cerrar el puño para que lo que le había pasado no se cayera- pero te aseguro que nos volveremos a ver- se acercó al rostro de la joven y beso su mejilla dejándola en un estado de shock mientras el desaparecía en la multitud. Al rato, después de haber salido de ese estado, se dirigió al balcón donde antes había estado sin abrir su mano, cuando llego al lugar se apoyó en el mismo lugar de antes y abrió lentamente su mano, el joven le había dejado un brazalete con pequeños incrustes de rubí, una extraña piedra con un hermoso color escarlata acompañados de un pequeño dije con la forma de un dragón, una criatura mitológica que aparecía en todos los cuentos que a Levy le encantaba tanto leer, rió por lo irónico de la situación, seguramente lo robo de alguno de los invitados pensó, pero de todas formas lo guardo, miro la luna y le sonrió

-¿De verdad te volveré a ver, dragón de ojos rubí?...-

Bueno chic s aquí termina el segundo capítulo, espero de verdad que les haya gustado, no saben las ideas que me llegan para el capítulo siguiente :3

Cualquier crítica es bien recibida chicos ;)

Nos vemos 3