Debido a que la versión anterior era exageradamente grande, he decidido partir este capítulo intermedio en dos. Para los que lo hayáis intentado leer el motivo es obvio, es el capítulo más largo de los que tengo publicados, y la verdad, que el segundo capítulo sea así de largo lo único que hace es espantar a los lectores, así que para que nadie se asuste lo he partido en dos. (De hecho en esta parte he introducido un par de cambios)

Como siempre,

Espero que disfrutéis.

Un saludo a todos.

Dederian


Capítulo Intermedio I:

Día frenético

Primera parte

By Dederian


Cuando mi instructor, Langdon Gaetano, dijo que yo sería el jefe del equipo Alpha una sensación de vértigo recorrió mi cuerpo. Sabía que era capaz de hacerlo, pero que otra gente dependiese de mis decisiones, no solamente sus notas, sino también sus vidas, hacía que me sintiera algo inseguro.

La decisión estaba tomada y ya no se podía hacer nada, así que era mejor no pensar demasiado en ello y esforzarme al máximo. Gaetano llamó a los que iban a ser mis compañeros de equipo: Selphie Tilmitt y uno de mis compañeros de siempre: Nida Headrow.

Selphie acababa de llegar al jardín desde Trabia y en aquel momento pensé que los saltitos y la hiperactividad eran tan sólo causados por el nerviosismo y la adrenalina que corría por el cuerpo de cualquier estudiante el día del examen final. No sabía cuan equivocado estaba.

Pronto descubrí mi error: activa e incansable, parecía que llevase un motor de alta cilindrada en lugar de un corazón. Selphie medía, según su ficha que posteriormente vi, un metro sesenta. Tenía el pelo castaño hasta el cuello y rizado en las puntas y, junto a sus grandes ojos esmeralda y su mirada viva e intensa, le daba un aspecto infantil y simpático.

En aquel momento vestía el traje oficial del jardín: camiseta blanca, botas altas negras, chaqueta azul marino con cremallera y falda de combate a juego. Además en el cuello llevaba un pequeño adorno parecido a un lazo amarillo que debía haber añadido ella dándole un toque personal.

Su arma pendía de su costado: un nunchaku. Pensé que si realmente usaba esa arma, debía tener una destreza impresionante. El arma no era excesivamente poderosa pero en manos adecuadas podía noquear a sus enemigos con facilidad y sin arriesgarse demasiado. En cambio si no se tenía suficiente habilidad el nunchaku podía herir a su portador con facilidad y noquearlo a él.

Nida era todo lo contrario de Selphie: tímido y serio. Ambos habíamos entrado en el jardín el mismo día y, pese a que ninguno de los dos éramos demasiado dados a la conversación, no tardamos en comenzar a estudiar y entrenar juntos. Media metro setenta y cinco y su pelo era moreno y corto. Parecía más joven de lo que en realidad era por la expresión de su cara y su tez fina y blanca.

Vestía, como era obligatorio, con el traje de combate para hombres del jardín: camisa blanca y chaqueta y pantalones largos azul marino con decoración plateada. Los chicos también llevaban botas y un cinturón negro con la hebilla que cómo no, también era plateada.

En la espalda Nida lucía su arma, una gran lanza. Conocía de sobras la habilidad de Nida en combate y su lanza podía ser de mucha utilidad, sobretodo como apoyo o contra enemigos voladores. Su largada hacía que fuese un arma lenta y de igual difícil manejo, pero con un buen control y unos buenos movimientos la lanza podía ser tan rápida como mortífera… y Nida era muy mortífero con su lanza.

Ambos estaban especializados en un tipo de arma, lo cual no era de extrañar ya que parte fundamental del entrenamiento SeeD consiste en eso mismo, pero, por suerte, conseguí convencer a Gaetano en aquel momento para que me dejara especializarme en dos estilos de arma muy distintos.

Cuando llegué al jardín ya había aprendido a usar pistolas y a manejar dos espadas a la vez. Había crecido en un pueblo rodeado de bosques y la aparición de monstruos cerca de la aldea era algo normal, por eso había tenido que aprender a defenderme.

Así que en el momento de elegir me dejaron asistir a ambas clases, armas de fuego y el manejo de las espadas, pese a ser un alumno principiante.

Cuando terminé los entrenamientos y exámenes del manejo de armas decidí tomarme un año sabático. Se había puesto muy de moda las armas que se podían combinar con pseudo-magia y pensé en hacerme hacer unas pistolas a medida. Tras preguntar en la armería del pueblo me dijeron que los materiales para hacerlas eran muy escasos y difíciles de encontrar, así que conseguí un permiso para salir del jardín e ir a buscarlos.

Tras medio año buscando, conseguí encontrar los materiales y volví al jardín con mis nuevas armas: dos relucientes Gaeguns azul cobalto, pistolas con munición de carga de 400 disparos y capacidad de enlace pseudo-mágico.

También tenía mis dos espadas enfundadas, estas no eran más que un par de espadas de doble filo normales. Recuerdo de mi pueblo.

El instructor nos acompañó hasta los vehículos en el parking del jardín. Allí nos esperaban los coches que nos llevarían a Balam, donde tomaríamos una embarcación en dirección a nuestra misión.

Cuando llegamos en frente del auto Selphie insistió en conducirlo ella y con su dulce carita y sus grandes y rogantes ojos ninguno opusimos resistencia a la petición de la joven cadete. Y que gran error.

Cuando todos subimos al coche y Selphie se sentó en el asiento del conductor lanzó un sonoro grito al más puro estilo vaquero y pisó tan fuerte el acelerador que pensé que su pie iba a atravesar el suelo del automóvil.

El vehículo salió disparado del parking al exterior del jardín y comenzó a recorrer la carretera hacía Balam a una velocidad endemoniada. Selphie no paraba de gritar de alegría y emoción y el resto gritábamos de terror y espanto.

El trayecto que normalmente era de una hora y media lo hicimos en tan sólo treinta minutos. Cuando bajamos del coche el conductor arrebató de las manos de Selphie las llaves y volviendo a entrar salió de la ciudad a toda velocidad, huyendo de la conductora suicida.

Nida, el instructor y yo salimos del auto, crispados y con los nervios a flor de piel. En cambio la chica "kamikaze" soltó un sonoro: -¡HIPPIEEEEE!- Que hizo que los tres saltáramos a un lado por si había encontrado otro vehículo con el que sembrar la destrucción y el caos por la ciudad.

Parecía que sólo estaba contenta, pero enseguida divisó una flota de siete barcos blindados que llevaban el emblema del jardín en sus costados. Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo al imaginarme a aquella chica conduciendo aquel aparato armado por el inmenso océano azul, por suerte no fui el único en darme cuenta, de inmediato el instructor reaccionó:

- Cadete Selphie Tilmitt le prohíbo terminantemente que conduzca ningún tipo de vehículo motorizado en esta misión. Y eso incluye ese barco señorita, así que quítese esa idea de la cabeza. –La manera de decirlo me pareció cómica, pero nunca estuve más de acuerdo con un instructor en toda mi vida. A aquella jovencita de carita inocente, ya no resultaba tan inocente y mona una vez la habías visto conducir, desde luego no tenía ganas de repetir la experiencia.

Con el viajecito habíamos llegado antes de tiempo al lugar de partida así que el instructor nos dejó dar una vuelta por la ciudad hasta que llegasen el resto de aspirantes. Nida se quedó en el muelle hablando con Langdon Gaetano, y Selphie y yo nos fuimos por la ciudad a relajarnos. Una hora después apareció el resto de estudiantes y SeeDs y subimos a los barcos que nos llevarían a nuestro examen.

Durante el viaje el instructor nos explicó cual era el objetivo de la misión: las fuerzas de Galbadia habían atacado Dollet y, tras varios combates, habían conseguido empujar a los soldados de la ciudad hacia en interior y a las montañas cercanas a la ciudad.

La misión principal del equipo Alpha era las comunicaciones entre los cuatro escuadrones que participaban en el examen: Alpha, Bravo, Charlie y Delta; y el mando. Debíamos movernos por las vías que liberasen los componentes del equipo B y apoyarlos en combate si se encontraban en apuros.

Desgraciadamente el batallón Bravo tenía a dos de los cadetes con más destreza en combate del jardín: Seifer Almasy y Squall Leonhart, así que era altamente improbable que entrásemos en combate si ellos estaban delante de nosotros.

Se nos asignó una radio por la que se nos transmitirían las órdenes y los distintos mensajes que debíamos comunicar. También nos entregaron un Dispositivo Informático Portátil (DIP) donde aparecía un mapa de la ciudad con los recorridos y los puntos donde debía estar localizado cada escuadrón en cada momento.

Por último nos dijeron que, en caso de darse la orden de retirada, nosotros debíamos retransmitirla a cada uno de los grupos; la orden era absoluta y prioritaria y bajo ningún concepto se debía aparecer tarde en el punto de evacuación, ya que: "si no llegas, te quedas". Algo severo, puesto que todavía éramos cadetes, pero supongo que era una buena manera de volvernos puntuales, durante una misión real llegar tarde podía suponer el total fracaso de la misión e incluso la perdida de vidas, un SeeD no podía ser impuntual.

Llegamos a la playa de Lupitán, que sería nuestro punto de llegada y el de evacuación y, mientras el resto de equipos se situaba y avanzaba aproveche para asignar las tareas a cada uno de nosotros.

Selphie sería la mensajera, su poco peso y agilidad le permitirían poder moverse con mayor celeridad y al ser la más pequeña podía esconderse mejor y evitar confrontaciones innecesarias con soldados galbadienses. Nida, a la radio, nos informaría de los mensajes que nos transmitieran desde la base, y yo me encargaría de planear nuestros movimientos con la ayuda del DIP.

Una vez listas las asignaciones comprobamos los G.F y el equipo y avanzamos por la playa hasta el inicio de las calles de Dollet. Allí mismo había uno de los otros equipos, estaban rodeando una terminal informática o algo parecido y parecían muy concentrados.

Avanzamos por la calle siguiendo a la escuadra Bravo, se podía adivinar fácilmente por donde habían pasado porque había un reguero de cuerpos de galbadienses caídos por toda la avenida.

Avanzábamos pausadamente, vigilando los cuerpos y las callejuelas por las que pasábamos atentos a no caer en una emboscada cuando sonó una voz en la radio:

- Equipo Alpha, Equipo Alpha, aquí la base ¿me reciben? Era una voz conocida: la instructora Trepe.

Nida no tardó en contestar mientras nos apostábamos en un portal cercano:

- Aquí equipo Alpha, base, le recibo

- Bien Alpha, necesito que localicen al equipo Charlie y les comuniquen un cambio en su posición a defender: ahora deben apostarse en un pequeño puente entre edificios de su calle, Alpha. Deben estar en su nueva posición en 30 minutos. Muévanse rápido. Finalizo la transmisión.

Las instrucciones eran claras, el problema fue localizar a los Charlie. Según la DIP tenían que estar en una calle paralela vigilando desde un balcón, pero no había balcón… ni equipo C.


Fin del Capítulo Intermedio I-1


A los que habeis leido esto:

Un saludo y gracias.

Dederian.


Próximo capítulo:

Capítulo II¡Eh!Ya estoy aquí!

"¿Cómo piensas convencer a algún SeeD para que te lleve con él?"