"Baile, Regalos y Ojos rojos"

Todos pasaron al gran salón de dulce reino, la Princesa Flama y Finn estaban sentados juntos en la mesa de honor con el príncipe Gumball y la Dulce Princesa, entonces la Dulce Princesa dijo…

-¡Muy bien! le doy a todos los presentes las gracias por haber venido a esta reunión tan especial para celebrar el cumpleaños número 15 de nuestro gran héroe en toda la tierra de Ooo, ¡Finn el humano!

En ese momento todos los invitados aplaudieron y después de felicitarlo se anunció que era hora del baile; todas las princesas querían bailar con Finn algo que lo abochornó mucho, la Princesa Grumosa quería ser la primera en pasar, a Finn se le complicó el bailar con ella pues no tenía torso, luego pasó la Dulce Princesa, ella bailaba con Finn perfectamente al compás de la música, Marceline por ser de la realeza también le tocaba pasar a bailar con Finn ella zarandeaba a Finn muy bruscamente pues no se acomodaba con el ritmo de la música, al final de bailar con todas las princesas Finn esperaba con ansias bailar con su novia la Princesa Flama ,cuando llegó ese instante Finn solamente se dejó llevar por el cálido abrazo que le daba la princesa al momento de bailar, bailaban tan a gusto que la Princesa Flama volvía a tener su cabello color azul, cuando acabó la música seguían bailando lentamente, estaban tan perdidos uno en los brazos del otro que ni siquiera lo notaron; en ese momento…

-¡Hey! Finn…-le susurró Marshall -tierra llamando Finn, cambio…

- ¿Huum?… ¿qué?-dijo Finn mientras veía a Marshall -¿Qué pasa?

-El baile terminó y no han dejado de abrazarse-dijo entre risas

Finn dio una mirada rápida a los invitados, todos tenían una sonrisa sutil dibujada en sus rostros, inclusive Marceline y la Dulce Princesa, ellas los veían con cara de ternura

-¡Ou! Finn… creo que debemos sentarnos-dijo muy apenada la Princesa Flama mirándolo

Finn estaba muy apenado para hablar así que solo siguió a la princesa de vuelta su asiento, en ese momento el Dulce Príncipe se levantó de su asiento para romper con el silencio incomodo

-¡Bien… es hora del gran banquete!-dijo con alegría y fervor

En ese momento las puertas del salón se abrieron de par en par y unos pequeños soldaditos de chocolate llegaron con grandes bandejas de color plata y las asentaron sobre cada una de las mesas de los invitados, en la mesa de Finn sirvieron en gran plato de chocolates, mentas en fin todos los dulces que Finn hubiera podido imaginar, eso le hacía babear un poco

A la mesa Marshall y Marceline fue la única a la que se les sirvieron alimentos de color rojo, manzanas, fresas, cerezas y jugo de tomate. La Princesa Flama no comía mucho pero Finn se atracaba todo lo que encontraba a su paso lo cual la princesa vio con un poco de incomodidad y sacada de onda más sin embargo no dijo nada, Fiona, Cake y Jake comían a gusto sus helados de chocolate y sus panes de calabaza. Al terminar el banquete Fiona se acercó al Dulce Príncipe

-Creo que es hora de los presentes para Finn -le susurró delicadamente Fiona

-Si es verdad- respondió en un susurro

Entonces el príncipe les pidió a sus invitados traer los presentes de Finn

Los primeros en darle el presente a Finn fueron Marshall y Marcy. Marshall traía una larga caja de color rojo carmesí con un moño azul eléctrico, la cual Finn miró con algo de inquietud

-Este es un regalo de mí muy personal Finn -dijo con voz relajada -espero que te guste

Finn abrió la caja rápidamente, cuando la vio no pudo evitar dar un grito de alegría, lo que contenía la caja era una bajo de color azul con unos rubíes incrustados en ella en la que se leía el nombre "Finn"

-¡Oh! gracias Marshall esto es…guau-Finn no podía evitar la emoción así que miraba el bajo con ojos atolondrados

Marceline en cambio traía una caja pequeñita de color rojo carmesí también

-Esto no es muy grande Finn, pero está hecho con mis mejores deseos - dijo ruborizada

-Gracias Marcy -Finn abrió la pequeña caja y era un CD que se titulaba "La canción de la reina Vampiro"-oh jeje de seguro se escucha genial -y puso el disco a un lado de la mesa

Luego pasó Jake con una gran caja ancha y larga muy bien decorada con los colores del arcoíris

-Jejeje mira Finn este lo he estado guardando desde hace un tiempo-dijo Jake con una voz quisquillosa - es de parte de arcoíris y mía

Finn abrió la gran caja que era del mismo tamaño que Finn cuando la abrió se maravillo

-Ay viejo no debiste

La gran caja tenía por dentro un armadura color plata, Finn solo se quedó ahí observando la brillante armadura- gracias viejo.

-Jeje si es para cuando sea hora de aventura hermanito-dijo de una manera chistosa

La siguiente en pasar era la Princesa Flama, ella llevaba en sus manos algo que parecía una llama pero era otra cosa

-Esto es algo super especial Finn atesóralo bien, es muy importante-anunció delicadamente

-¿Qué es princesa?-dijo Finn intrigado

-Es un tele-transportador de fuego Finn, solo tele-transporta a un solo lugar, ese lugar tú se lo puedes programar una sola vez, solo te acercas a él y le pides a dónde quieres ir

Finn estaba sorprendido, nunca había escuchado sobre esas cosas pero sabía perfectamente que algún día le haría falta en alguna aventura, y eso sería muy pronto…

-Oh casi lo olvido- dijo la Princesa Flama haciendo formas con sus manos, entonces de sus manos salió una gran espada de fuego con una empuñadura de rubíes y gemas rojas y naranjas y se la entregó a su novio -este es un obsequio de mi padre el Rey del Fuego, esta era su espada de cuando era joven… dice que por ser un héroe poderoso debes tener un arma igual de poderosa-dijo algo molesta al recordar a su padre, el cual era muy molesto e irritante en algunas ocasiones

-Gracias princesa sin duda eres la mejor-decía mientras le daba un rápido beso en la mejilla

Después de pasar la Princesa Flama los demás invitados le trajeron varios regalos, tronquitos le regalo un gran bote de manzanas, Cake le regalo una nueva mochila de color azul que desde luego le fascino a Finn, su vieja mochila verde ya no podía con todas las armas que cargaba, la Princesa Grumosa le dio un suéter con franjas moradas. Las demás princesas le dejaban sus presentes a Finn alrededor suyo, al final de todo el evento de regalos acabó y luego de eso varios invitados se pusieron a platicar unos con otros, en ese momento Finn y la Princesa Flama pudieron escapar del bullicio de la fiesta a un pequeño balcón del castillo; la noche era fresca y agradable, el viento movía los mechones de Finn y la princesa solamente contemplaba su cálida mirada y esos ojos tan azules que el tenia hasta que Finn comenzó a entablar una platica

-¿Alguna vez te he dicho lo hermosa que te vez en la noche princesa?- dijo mirando fijamente su cara y su cabello tan naranja

-No Finn nunca me lo has dicho- ella estaba muy ruborizada y ambos se echaron a reír- ay Finn recuerdo la vez en la que nos conocimos, no fue de la manera más grata

-Ya lo creo-decía mientras se acariciaba la mejilla- pero no importa, eso fue después de casi dos años y aquí estamos

-Si tienes razón

En ese momento sus miradas se conectaron y fue inevitable lo que el humano sentía… Finn se acercó más a la princesa y entrelazo sus brazos en ella, ella solo veía a Finn fijamente a su cara y sus labios se acercaron, el beso fue inevitable, Finn y la princesa experimentaban distintas emociones en aquel instante, era solo química entre los dos. Pero desde lo lejos sin saberlo alguien los observaba desde los arbustos, unos ojos color rojo sangre miraban a Finn y a la princesa de una manera fría y aterradora hasta que después de unos cuantos segundos desapareció de entre las sombras.