Capitulo 1: Ese mayordomo: En un sueño.

Despertó enredado en las sábanas más suaves que podría haber imaginado, con el brillo del sol impactando directamente sus ojos y, cuando estos se abrieron, lo primero que vieron fue al mayordomo vestido de negro que de pie junto a la ventana amarraba las cortinas haciendo gala de movimientos verdaderamente elegantes y fluidos.

-Ya es hora de despertar, joven amo – mientras hablaba vertió en una taza de porcelana fina un té humeante de aroma verdaderamente delicioso –. Para el desayuno de hoy se ha preparado carne ahumada acompañada de una ensalada de vegetales frescos, y una tarta de frutas del bosque.

Había mil preguntas diferentes rondando en la mente del chico, pero el suave aroma que penetraba por sus fosas nasales lo distrajo de cualquier otro pensamiento.

-Té de jazmín – susurró casi involuntariamente.

-Así es, my Lord – respondió el mayordomo de negro buscando en el amplio armario como si fuese lo más natural del mundo –. El día de hoy tiene programadas clases de baile con Madame Lussac, después de eso lecciones de violín, latín y economía. A las cinco de la tarde debe reunirse con el representante de la compañía de WestLand y a las 6:30 hay una cita programada con el director de la orquesta de Londres – continuó recitando mientras se acercaba y recogía de entre las manos del chico la taza ahora vacía, después de lo cual comenzó a deslizar de su cuerpo la ropa de cama remplazándola con una camisa de seda y un conjunto muy fino pero de corte verdaderamente extraño.

-¿Madame Lussac? ¿La compañía WestLand? – repitió incrédulo, sintiendo que su mente se sentía extrañamente familiar a esos nombres desconocidos.

-Eso he dicho. ¿Hay algún asunto especial en que desea que nos centremos antes de empezar, joven amo?

Y el muchacho en este punto estaba tan confundido que no se sentía capaz de responder cualquier cosa, sin embargo, para su propia sorpresa sus labios se abrieron y su boca formuló con voz firme y autoritaria:

-No hay nada especial. Ahora ¿tienes ya la información que te pedí anoche?

Como respuesta el mayordomo de negro sonrió con una sonrisa tan macabra que habría helado la sangre en las venas a cualquiera.

-Yes, my Lord.

Y entonces la alarma sonó y los parpados del chico se retiraron dejando que sus ojos – azules como el cielo mismo – contemplaran las paredes manchadas del dormitorio.

"Otra vez el mismo sueño, pero ¿por qué? ¿Quién es ese hombre vestido de negro y por qué es que no puedo dejar de soñar con él?"

Tal vez con la intención de distraerlo de sus pensamientos la alarma volvió a sonar y esta vez Nathan Black se vio obligado a levantarse de la cama.

Tal cual lo hacía todas las mañanas cepilló su cabello azulado cuidando que ni un solo mechón quedara fuera de su lugar y después de eso cambió su ropa de dormir por el uniforme de la escuela y bajó al comedor, donde estaba ya preparada una humeante taza de té.

-Buenos días, joven – lo saludó la cocinera mientras acercaba un plato con su desayuno.

-Buenos días, Liliana.

-Su madre llamó para recordar que mañana regresa de su viaje por Escocia, y su padre también llamó…

-Déjame adivinar: surgieron otros asuntos que atender y va a tener que quedarse en Francia dos días más ¿cierto?

-Bueno, serán tres días en realidad.

-¿Por qué no me sorprende?

Nathan simplemente sorbió un poco de té y se concentró en el sabor.

El sabor del té…

En esos extraños y vividos sueños que tenía el mayordomo de negro siempre le servía una taza de té justo después de despertarlo, y aunque el té que preparaba Liliana era bueno, lo cierto es que en nada se comparaba a esos tés que preparaba el mayordomo.

-Mmm… joven ¿le sucede algo?

-No, no pasa nada Liliana. Ya es tarde. Debo irme o llegaré tarde a la escuela.

Y aparentando una seguridad que en realidad no sentía, Nathan Black salió de la casa de su familia y subió al auto que lo llevaría a la escuela.

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En tanto, no lejos de ahí un demonio repasaba los colmillos con su lengua una y otra vez.

Falta muy poco - pensaba - sólo un poco más para que nos encontremos otra vez... Ciel Phantomhive.