EL ÚNICO JAMÁS TEMIDO
En fin, segundo y esto sin un review… me parece fatal… Ni siquiera Miky, mi compi, mi bruja… en fin, qué se le va a hacer, ya te obligaré a hacerlo (hmm hmm). Sin más dilación (todo esto es de Rowling) el segundo…
Segundo: Está siempre en medio
Voldemort miraba por la mente de Harry.
Se asomaba a esa ventana a lo que ocurría en el Ministerio. Kreacher, el elfo doméstico de los Black, había sido siempre muy útil. Primero Regulus y luego Narcisa se lo habían ofrecido en bandeja. Pero él no sabía que era el mismo. Él creyó que aquel elfo de Regulus murió en la cueva a la que llevó a sus compañeros del orfanato, no era el mismo que habitaba en el Cuartel general de la Orden del Fénix y que le había dado el cebo de Harry Potter. Y ahora, gracias a su dominada Legeremancia, el chico tenía la profecía y sus mortífagos eran mayoría.
La imagen se cortó de repente. Lord Voldemort gritó de rabia y se concentró en volver a la mente del chico. Media hora más tarde (Lord Voldemort lo había probado todo, desde utilizar el hechizo Legeremens hasta pensar en Harry Potter durante largos minutos sin interrumpción) sintió una rabia que no era suya y se dejó llevar.
El chico odiaba pofundamente a Bellatrix, que había matado a Sirius Black. Vaya, la Orden estaba allí y… ¿Qué era aquello? ¿Cómo era posible…? ¿Cómo había podido suceder…? No podía ser… La profecía no podía haberse roto… ¡No! El mismo Potter se lo decía a Bellatrix. Que ingenua. Ella no le creía. Había dejado que la rompiese… ¡No!
Lord Voldemort se desapareció y con un fuerte crac apareció en la entrada de visitantes del Ministerio de Magia. Una voz de mujer le habló cuando hizo lo necesario y él ejecutó sus órdenes:
-Lord Voldemort, he venido a matar a Potter.
La chapa apareció en su sitio. «Lord Voldemort, homicidio». Voldemort la cogió y la aplastó con los dedos mientras el ascensor traqueteaba. Una vez dentro del Ministerio, se podía mover por él libremente. En el Atrio, Bellatrix chillaba implorando su perdón. Ya se ocuparía de ella más tarde. De momento, Potter se encontraba desprotegido, justo delante de él. El Avada Kedavra le venía como anillo al dedo. El rayo de luz verde se dirigía hacia el chico, iba a morir…
Y no murió. Una estatua ante él había desviado el hechizo. ¿Por qué? Giró la cabeza, buscando cómo era posible aquello bvio un anciano… ¡Dumbledore!
Bueno, esto es lo más corto que vereis… espero. Solo pido reviews y compasión por mi y mi historia que no tiene ni pies ni cabeza…
Gui
SdlN
