Espero que este también les guste. Saludos para todos los lectores y visitantes.
Un acto de mala fe.
Las cosas habían terminado mal, muy mal. Aquel hombre en el suelo, necesitaba atención inmediata y ambas no tenían el conocimiento ni la disponibilidad necesaria. Lo último que les quedaba, era gritar por ayuda. Y luego de gritar y gritar, algunos guardias alemanes habían acudido al lugar de los acontecimientos, oyendo sus súplicas.
Fuera de todo eso, estaba el hecho de que aquel hombre parecía tener cerca de su cuello, una cortada de gran proporción y sangraba. Hermione lo miró atentamente, mientras su amiga describía al otro sujeto con el que había estado peleando. Había algo en él que le parecía muy "parecido" a otra cosa que antes había visto, pero que no recordaba.
- Hermione, este señor dice que esto pasa siempre- le dijo. Su acento pseudo alemán con italiano, era mucho mejor que su acento inglés. Aún estaba aprendiéndose el idioma y no era muy buena en ello.
- ¿Y qué más te dice?
- Que es probable que el otro sujeto, tuviera una navaja o algo. Que será mejor que lo llevemos a un hospital para que le den la debida atención y que procuremos alejarnos de estos lares.
Pero ella no conocía a Hermione. Ella no dejaba a un herido y simplemente se iba. Al menos no, hasta saber que todo estaba bien. Y sin duda alguna, nada lo estaba.
Ya conocía también, ese tipo de sucesos. Había que esperar.
Y eso fue lo que hizo. Acompañar a las autoridades al hospital. Estaba él en una camilla, pero tenía demasiado ropa y no serviría para ningún propósito; sino para entorpecer. Necesitaban quitársela.
La bufanda era lo primero. Estaba fuertemente atada a su cuello, pero algo podrían hacer para quitársela. Hermione hurgó dentro de sus bolsillos y encontró la navaja que habían utilizado para abrir las cajas de provisiones. Se la colocó en las manos al médico y lo miró con mucha preocupación. Había que suturar la herida o se infectaría.
Al cortar la bufanda, Hermione arqueó las cejas con sorpresa. Aquella herida parecía vieja y muy mal cuidada. Estaba bastante mal, según veía desde su ángulo. Por la mirada del doctor, pensaba lo mismo.
Aunque ese cuello se le hacía muy familiar, seguía sin verlo concretamente.
- Eso se ve muy feo, dice el doctor. Que quizá se haya abierto esa vieja herida y esté sangrando, es muy probable. Por lo demás, no se le ve en buenas condiciones. Parece que ese hombre, no tiene buena vida.
- Pues ningún necesitado la tiene.
- Ahora le quitarán el sombrero y el grueso saco, Hermione.
Se quedó mirándolo y asintió con la cabeza. Los médicos y las enfermeras, procedieron lo más rápido que les fue posible actuar. Por supuesto, ninguno esperaba encontrar algo sorprendente bajo aquellas prendas.
Pero estaban muy equivocados.
Sí había algo sorprendente y era por eso, que Hermione sentía que le había vislumbrado en otra parte. Por supuesto. ¿Cómo había sido tan tonta como para no ver lo obvio? Por su expresión, su amiga supo varias cosas.
Hermione era pésima para ocultar las cosas.
- ¿Qué te pasa? ¿Acaso lo conoces? ¿Lo has visto?
- Peor que eso, Erizabeth. Mucho peor que eso. Sí lo conozco. Y hace mucho tiempo ya. Lo que no comprendo, es qué hace aquí y en ese estado tan deplorable.
- Lo sabremos en cuanto despierte, supongo.
