Capitulo 2: La corte real.
¡Me quedaría toda la vida contigo, Imay! Asi que no te preocupes esta noche me quedare hacerte compañía y lo haré siempre que me necesites-dijo con dulzura Arukab mientras acariciaba con suavidad el bello rostro de su amigo, quien entreabrió los labios, ansioso.
¿Puedes besarme, Arukab-solicito delicadamente Imay mientras sus labios temblaban ansiosos a la espera de una respuesta de su mejor amigo, quien solo sonrió con ternura al escuchar la dulce petición de su amigo y sin decir palabra alguna se inclino sobre el mismo, tomando en un calido y gentil beso los labios del tímido príncipe, el cual le respondía de forma inocente e inexperta por lo que aquella caricia resultaba muy agradable para ambos chicos, quienes encontraron consuelo y amistad en el misma.
¿Qué te ha parecido, te ha gustado? Lo pregunto por que me doy cuenta de que ha sido tu primer beso, Imay-dijo Arukab con una sonrisa gentil mientras se reflejaba en aquellos ojos violetas que tan felizmente le observaban.
¡OH si, me ha gustado mucho-exclamo ruborizado Imay, ocultando de inmediato el rostro entre el cabello de su amigo pues le daba pena lo que acaba de suceder, aun cuando fuera solicitud suya.
¡Eres precioso, Imay! Eres una persona muy noble, justa y excepcionalmente bella, tanto en físico como en sentimientos; por lo que no olvides nunca eso, nadie puede decirte lo contrario, ni mucho menos puede pensar que no eres digno para ocupar el trono de Horus puesto que no existe nadie mejor que tu para hacerlo, asi que mañana: vestirás con toda la elegancia que te corresponde como príncipe heredero y les demostraras a todos, la fuerza de tu interior-dijo Arukab estrechando con fuerza el tembloroso cuerpo de su amigo, a la vez que deslizaba con suavidad una pálida mano por el sedoso cabello tricolor del chico.
¡Te lo prometo, Arukab! Mañana demostrare que puedo sustituir y gobernar este país tan sabiamente como lo hizo mi difunto padre pero…-dijo Imay haciendo una pausa momentánea-… ¿Podrías quedarte a pasar la noche conmigo? No quisiera estar solo, esta noche tan triste-dijo el joven príncipe, separándose un poco de su amigo peliblanco.
¡Por supuesto! Pero deberé marcharme antes del amanecer pues no seria correcto que me encontraran contigo, durmiendo en la misma cama-dijo Arukab con calma pero un brillo pícaro en la mirada, que paso totalmente desapercibido para Imay, el cual solamente sonrió feliz al saber que su mejor amigo se quedaría a pasar la noche con el.
¡Buenas noches, Arukab-murmuro Imay, besando los labios de su amigo con suavidad e inocencia pues lo entregaba todo en ese beso pero no pedía nada en absoluto.
¡Buenas noches, Imay-respondió Arukab suavemente, devolviendo el beso con calma sin profundizar mas pues no profanaría la inocencia y -mas que obvia- pureza de quien consideraba su mejor amigo.
Asi ambos se fueron lentamente quedando dormidos, con Imay recostado sobre el torso de Arukab quien a su vez le tenía abrazado con un brazo por la delgada cintura, brindándole tranquilidad y seguridad al príncipe de Egipto.
Y a la mañana siguiente… Luego de que Imay despertara, se encontró con que su querido amigo se había marchado tiempo atrás, lo cual le entristeció un poco pues no se puedo despedir pero le consolaba saber que lo vería –aunque fuera de lejos-durante el funeral de su padre.
¡Buenos días, príncipe Atem-saludo con amabilidad uno de los guardias y que el joven conocía perfectamente, pues su padre le había confiado desde hace tiempo el cuidado personal de su persona, convirtiéndose poco a poco y en secreto en amigos.
¡Buenos días, Raziel¿Cuándo se fue, Arukab- pregunto Imay mientras busca la ropa adecuada para utilizar aquel día tan triste pero inevitable.
¡El joven Arukab se marcho hace una hora! Me pidió que le dijera que estará en Memphis y mas tarde volverá para verlo, príncipe-respondió Raziel.
¡Bien! Entonces me vestiré para asistir al funeral de mi padre, espera un momento a fuera, mientras estoy listo Raziel-dijo el chico viendo sobre una silla la túnica ceremonial que los esclavos habían dejado para que vistiera ese día.
¡Esperare a fuera, mi príncipe-respondió el guardián, abandonando la recamara para que su señor pudiera vestirse cómodamente.
Y una vez en la sala de la corte, se podía ver a todos los integrantes de aquella corte, al frente se encuentra el nuevo y faraón en su trono revestido con hermosas joyas incrustadas, rubí, jade, amatistas, topacios, y muchas más. Un escalón más abajo a la derecha se encuentran tres de los sacerdotes del alto rango: Mahado, poseedor de la misteriosa sortija milenaria; Seth, portador del cetro con poderes que dejan en transparencia las mentes e Isis, la dama predicadora del pasado y futuro.
Mientras que a su izquierda se hallan los tres restantes: Shada, dueño de la llave que revela los recuerdos e ideologías de las almas; Karim, amo de la balanza que nivela la luz y oscuridad según la ley del Ka y Ba que hay en cada ser y Kisara, guardiana al mando de los poderes de las criaturas aladas y míticas, los dragones.
Otro escalón más abajo se encuentra el consejero y médico real, Simón Murán, quien al parecer esta algo impaciente puesto que camina de lado a lado como león enjaulado a la espera de su presa.
La Corte Real es compuesta por cinco miembros: Nekao, el más joven de los cinco pero muy sabio; Sais, el más anciano y sádico de todos; Kheops, el último miembro; Amasis, la única dama de la corte y el primer miembro, Ramsés.
Aquí se aplica la frase, "las apariencias engañan", porque esta corte ve más por si mismos que por los demás especialmente por que ninguno de los presentes, a excepción del joven Bakura, es lo que aparenta puesto que todos buscan la manera de apropiarse del reino sobretodo ahora que solo hay un joven e inexperto príncipe en el trono y al que será muy fácil de derrocar pero claro que ninguno de ellos demostrara sus deseos tan abiertamente, sabrán esperar el momento oportuno para hacer sus jugadas.
¡Pobre Imay! Estar rodeado por todos estos chacales, que lo único que desean es destruirlo para ser ellos mismos la nueva luz de Horus; pero no se los permitiré, cuidare de mi amigo como ya antes mi padre y mis ancestros lo hicieron con las antiguas luces de Horus que ahora se encuentran al lado del gran Ra-pensaba el joven peliblanco, miembro también de la corte real pues su familia era una de las mas antiguas y ancestrales que siempre habían demostrado ser merecedores de una sobrada y mas que merecida confianza por parte de los miembros de la familia real.
¡Dame gran Ra las fuerzas para desempeñar correcta y sabiamente mi papel como faraón, guiando a mi pueblo con la misma fuerza que mi padre demostró; no dejes que la oscuridad pueda absorberme, muestra a mi corazón en quienes puedo confiar y de quienes debo cuidarme-rezo interiormente el príncipe Atem mientras se embarcaba junto con su corte en la barca que les llevaría a Memphis, donde darían sepultura a su padre.
Y asi…
Continuara…
Notas de autora: pues lo prometido es deuda, aquí tiene el siguiente capitulo de este fic-que no ha sido algo fácil de hacer, se los aseguro pero por todas ustedes intentare continuarlo- que espero les guste tanto como a mi; por cierto AGRADEZCO A GUERRERA LUNAR o KIDA LUNA (pues son la misma) POR DEJARME USAR PARTE DE SU FIC "FUGITIVOS" PARA ESTE EPISODIO, espero que te guste el resultado final y de paso sigo solicitándote nuevamente permiso para seguir utilizando partes de dicho fic, pues como veras solo use una mínima parte-pero que encajaba muy bien para el desarrollo de mi historia-del tuyo pero todavía hay partes que me gustaría usar, asi que necesito tu permiso. Bueno sin mas por ahora excepto darles las gracias por su fidelidad, las dejos con los reviews.
Contestación a los reviews:
Kida Luna: Que bueno que siguen en contacto pero favor de dejar comentarios -cortitos no importa- tanto en como en amor-yaoi por que la verdad que problemas tengo en ambas paginas por lo que es difícil que les diga que aquí o allá me enterare de sus comentarios que tanto me agradan y me animan a continuar.
Diosa Atena: Como ya te he comentado en milenio, estoy teniendo dificultades con este fic por lo que necesito urgentemente de tu ayuda y lo que quiero que me digas es¿Como imaginas la relación de Bakura y Ryuo? Es decir se que no es ni dulce, ni amarga, ni luz, ni oscuridad sino una mezcla mal balanceada entre todo eso por lo que me es algo problemático escribir sobre eso, además por otro lado te podrás dar cuenta de que continuo con el pasado y que por lo mismo la historia no avanza que digamos mucho, asi que ¿Te parecería que fueran capítulos alternados con el presente? Lo que quiero decir unos dos capítulos, mas o menos, del pasado- 5,000 años atrás- y uno o dos capítulos también del presente mas cercano - lo que comprendería a la serie, la isla de Pegasus, el torneo de Kaiba, etc.- asi que respóndanme rápido antes de que mi inspiración decida darse por vencida y mande a volar este fic que tanto me esta costando pero que a la vez me trae cada vez mas con mas y mas ideas sobre la relación entre los peliblancos, sobretodo por que ya me he ido imaginando como será la escena de la primera vez y a que se deberá que Bakura sea tan malo con su hikaru Ryou.
Neu chan y Selene Sumeragi: Esto es lento pero muy lento pero seguro, siempre y cuando no se me vaya la inspiración por lo que les pido ayuda, asi como lo hice con Diosa atena, asi que ¡AYÚDENME!
