Pues aquí les traigo el primer capítulo, si se que es un poco confuso, toda la historia será confusa ya que habran momentos, de se hable de Eli, como de Maki y porque no un poco de secretos entre las demás.

si tienen dudas no se preocupen y pregunten, pero ojo no habrá spoiler xd sobre los ships puede haber NicoMaki, HonoMaki o incluso UmiMaki de acuerdo a como vaya avanzando la historia, soy multishiper fan, no tengo un preferido hahaha...

No los entretengo más y empezamos

.

.

.

Love Live School Idol Project no me pertenece, todo a sus respectivos autores/creadores, sólo escribo para mi gusto y entretenimiento personal.

.

Cap 1

.

Un año antes de la graduación de Eli Nozomi y Nico

.

"A veces, los sueños no están para cumplirse." Eli pensaba en eso detenidamente mientras los últimos tonos y versos sonaban dentro del auditorio.

Las chicas de la preparatoria Otonoki, estaban emocionadas escuchando algunasí canciones de μ's. Ese era su último año en el instituto y cada una de sus amigas ponía lo mejor de sí mismas para obtener una graduación merecida e inolvidable para ellas.

Después de todo habían acordado ir a la misma universidad idea de Honoka, así dentro de poco Eli, Nozomi y Nico harían el examen de ingreso a la universidad, y no todas estaban preparadas para decirles adiós, por si tomaban caminos distintos llegada la hora de la graduación.

Como el caso de Eli, tal pareciera que su padre tiene previsto mandarla a estudiar fuera de Japón e irse a Rusia para que asuma la presidencia de la empresa y de aquellas escuelas donde enseñan ballet, nada estaba seguro, pero a medida que pasaba los días, esa posibilidad se acentuaba cada vez más. Y la chica de ascendencia rusa no quería irse de su amado país, ni alejarse de cierta pelimorada, de esa chica astuta y escurridiza que tanto ama.

No supo a ciencia cierta cuando fue que se enamoro de esa chica y madre del grupo. Pero de algo estaba segura: no la veía como una simple amiga. Movió en forma negativa la cabeza, como aclarando sus locas ideas, y se concentro en cantar la estrofa de la canción que le correspondía de aquella presentación. Cualquiera que las viera, diría que tenían futuro dentro del mundo musical. Y si, la única que veía esto era Hanayo ya que una empresa se había fijado en ella y le dieron una oportunidad apenas se graduará de Otonoki, ¿Entonces por qué no usar esa influencia para darse a conocer?

El señor Ayase estaba en contra de esa idea. Y como si leyese la mente de su hija mayor, le había advertido que su función era la de ser una "presidenta y directora respetable" de la escuela tanto aquí como en Rusia, y que ella como ejemplo del mismo, sólo debe enfocarse en mantener la escuela en la cima; por ende, cantar cosas de jóvenes descarriados, no sería permitido. Aquella rubia no decía nada, pero se estaba cansando de la forma de ser de su padre. Él dejó de ser quien era, para convertirse en un hombre amargado.

Adiós a los momentos familiares.

Sin darse cuenta, empezó a cantar y moverse un poco más rápido, provocando que sus amigas también incrementaran el ritmo, Umi se extraño por el cambio repentino de su amiga y después de la presentación hablaría con ella los padres de las chicas estaban ahí, el señor Ayase la observaba con un poco de molestia como cantaba y se movia con poca gracia su hija mayor, la señora Ayase, en cambio, se mostraba preocupaba por la reacción que pudieran tener esos dos ya que chocaban notablemente.

La señora Ayase estaba consciente del ambiente que se había formado dentro de su hogar desde que su esposo cambió. No quería imaginarse la reacción de su hija si ella se enteraba que apenas se graduara, se iría de Japón para estudiar la carrera de negocios. El pecho le dolía, porque ambos eran personas importantes en su vida. El primero es su esposo, con el cual ha compartido una vida llena de altos y bajos y por el otro lado estaba su hija mayor aquella que le ha dado alegrías como momentos memorables dignos de la familia Ayase ambos tenían su carácter y se enfrentaban.

Desde que llegó esa escuela de danza siendo la nueva competencia del de su familia, su marido había cambiado mucho dejando de ser alegre, bromista, y ya no pasaba tiempo con sus hijas.

A Eli, el brillo de sus ojos azules, se había apagado se volvieron más fríos, su sonrisa ya no estaba a la orden del día, era otra un zombi que sólo obedecía las ordenes de su marido, y muy en contra de su voluntad, sólo lo hacía por ser la primogénita de los Ayase y porque en el fondo, ya había perdido la batalla contra su esposo Eli Ayase había tirado todo, incluido sus sueños.

Honoka salió al escenario, una vez terminada la presentación de μ's. Habló un poco del grupo, y enseguida prosiguió a presentar a cada una de sus amigas con una sonrisa ¿finjida? tal vez, nadie lo notaba, así que cuando le tocó el turno a la rusa, ella alzó la mirada, y con la mano alzada sus dedos se juntaron haciendo que en su mano derecha se hiciera un puño cerrado. Su mirada azulada, antes alegre, ahora sólo mostraba su opacidad, fría y gélida Estaba apagada.

Honoka la chica que había llegado a ser la presidenta del consejo estudiantil aviso de la última canción que sería tocada. La misma, que cerraba una magnifica presentación de las chicas que aquel mítico nombre las hizo conocerse y formar un lazo, llamado μ's.

Y que al mismo tiempo, sería su despedida como grupo de school Idols.

.

Al terminar el evento, Eli salió del auditorio, no quería estar ahí un segundo más, no quería dejar ver sus sentimientos, aquellos que estaban revueltos dentro de su ser, no quería ver a nadie, ni siquiera a Nozomi, si la veía estaba más que segura que se le declararía dejando saber así que dentro de su corazón había amor hacia la chica, no deseaba que Nozomi se enterara de que ella estaba enamorada, y que ese era su despedida como integrante del grupo.

—¡Mierda! —murmuro ofuscada, cuando se tocó todos los bolsillos del saco que llevaba puesto, y no encontró ni un solo cigarrillo.

Las chicas llevaban puesto un uniforme de marinero sencillo junto con su gabardina blanca, y en vez de llevar sus listones traían puestos corbatas con sus colores representativos, ella llevaba su sombrero de capitan y el pelo suelto. Todas estaban bien vestidas, excepto ella. Tenía el nudo de la corbata floja casi suelta y la gabardina sobrepuesta. Su flequillo caía rebeldemente sobre su frente, ocultando así, sus ojos azules sin vida. Se metió las manos en el bolsillos y continúo caminando, estaba en el jardín del instituto yendo a su refugio el cual iba casi todos los días, después de cada ensayo.

—¡Elichika! —oyó la voz de su padre, llamándola con furia contenida. Ella siguió caminando, sin prestarle atención a ello —¡Ayase Elichika! ¡Ponme atención cuando te esté hablando!

Ayase se volteó a ver la figura de su padre, el cual estaba molesto y se estaba conteniendo, eso lo sabía, porque se le notaba. Alzó una ceja, curvo sus labios, queriendo imitar a una sonrisa, y se lo quedo viendo como si fuese un muñeco de trapo muy mal hecho.

—Si vienes a joderme con la misma vaina que ya me sé, no te hubieses molestado en seguirme, tengo muy en claro tus intenciones y tus deseos, "padre" —se giró para quedar de espalda a él, y empezar su caminata —. ¿Serías tan amable de dejarme de perseguir? Quiero estar sola.

Y lo dejó ahí, parado en la mitad del jardín, tragándose su rabia.

Eli ya no era la misma. Maldecía cada segundo esa escuela de ballet que tenía su padre, y maldecía aún más, a los dueños de esa escuela rival. Su padre cambió cuando su competencia llegó a instalarse a la ciudad y se encerró aún más, cuando el rival empezó a llevarse a los buenos artistas y bailarines del Ayase Prisemund. Por un momento pensó en Nozomi. Aquella juguetona e inteligente, le hubiese hablado de la manera más sutil, para que no se dejara llevar por aquellos sentimientos que oscurecían su noble corazón.

¿Le hubiese hecho casi de igual manera?

Puede ser que sí, como puede ser que no.

Depende.

Llegó al árbol, aquel árbol el más lejano del patio, se sentó quedando arrimada en el tronco del árbol, y cerró sus ojos. A veces tenía pensamientos, un poco suicidas: quedar colgada del techo de algún edificio viejo, pegarse un tiro con un arma silenciosa, cortarse las muñecas: encerrada en el baño, inhalar monóxido de carbono, tomar un coctel de pastillas anti-depresivas, había una gama de posibilidades, y ninguna había pasado desapercibido por ella.

Sólo la detenían ellas.

Sua mejores amigas, aquellas que le habían mostrado un mundo nuevo.

Pero por quien lo hacía más era por ella, por aquella chica de grandes proporciones, de aquella chica pelimorada que tanto amaba.

Nozomi se había quedado un rato más en el escenario hablando con Honoka y Nico, estaba contenta porque la presentación había salido bien, y al público le había gustado, pero por otro lado estaba su mejor amiga llevaba ya tiempo con la mirada apagada, cantaba como siempre si, pero le faltaba aquél sentimiento, pero acorde al ritmo de las canciones ya no daba signos de seguir bailando, en las prácticaa ya no les enseñaba con entusiasmo que tanto le caracterizaba, y que le había enamorado de a poco.

Puede que su personalidad juguetona podía llegar a sorprender a muchos, pues a pesar del grado de confianza que tenía con la rubia, no había podido confesarle sus sentimientos. Más lo hacía por el miedo a perder la amistad de años construía con tanto esfuerzo. ¿Y si no era correspondida? ¿Acaso Eli también era lo que ella era? Movió la cabeza suavemente, llamando la atención de sus dos amigas.

—¿Todo bien, Nozomi-chan? —preguntó Honoka un tanto preocupada.

—Sí, Honoka-chan, todo bien.

Pero Nico intuía que no era cierto tal vez Nozomi se encontraba en ese estado por su amiga, o en otros casos por los sentimientos seguramente apenas descubiertos. Lo cierto era que por más hubiese querido ayudarla aconsejándole, no hubiese podido porque ella también se encontraba en el mismo predicamento. Y lo de ella era más serio, y porque no decirlo, un poco más grave.

Enamorarse de una chica que era todo lo contrario a ella no era bien visto ni tampoco permitido para la familia de ella. Peor si se trataba de nada más y nada menos que Nishikino Maki. Pero el caso en ese momento, era Nozomi y Eli, ambas tenían cierta lejanía, y casi ya no se pasaban palabra. ¿Qué pasó entre ellas? Cuando ellas se estaban presentando pudo observar a cierta distancia hacia el público presente que estaban los padres de sus amigas todos con caras sonrientes y llenas de orgullo pero a quien pudo notar más fue a uno de ellos, el señor Ayase y no se lo veía tan contento de estar ahí.

Y no estaba tan lejos de su percepción.

—… bueno, no deberían preocuparse por la presentación de nuestra graduación, si cantan ustedes como lo hicieron ahora, estoy segura de que saldrán mucho mejor —las palabras de Nozomi, provocaron que Nico regresara a la realidad —¿Verdad, Nicochi?

—Por supuesto, confío en ellas después de todo estuvieron bajo mis cuidados especiales Nico~

Pero esa respuesta quedó en el aire, y no demostró ninguna seguridad Nico no estaba pensando en la graduación ni en la presentación de las demás. Sus pensamientos iban dirigidos a dos personas: Nozomi y Eli.

.

.

Eli estaba distraída en sus pensamientos, y siempre iba a aquel árbol a meditar. Eso lo sabía Nico porque la observaba. No sabía que tan profundos eran sus problemas, pues la rubia optó por refugiarse en sí misma, y no decirle a nadie lo que pasaba por su mente y su corazón. Nico por ser su amiga, su compañera y porque no decirlo también la consideraba como su hermana se daba cuenta y lo intuía, y estaba consciente, que ese último año sería el principio del fin del grupo llamado μ's.

Volvió a posar su mirada sobre los presentes, y notaba como el ambiente se aligeraba de a poco, por la partida del señor Ayase, minutos antes.

Nico y el resto de las chicas no tenían ni la más mínima idea de cómo es el padre de Eli, lo lógico era que si tenía una escuela de ballet y su hija era una buena bailarina y tenía formada un grupo, las patrocine, pero se equivocaban El señor Ayase tenía otros planes para con ella.

Maki había salido del auditorio casi corriendo, su corazón latía con fuerza, sólo por el hecho de estar cerca de su amada senpai, se había enamorado casi sin darse cuenta, y tenía muy en claro que el amor que podían tener ambas, era prohibido. Y mal visto por la sociedad, Maki por ser hija y heredera del imperio que construyeron la familia Nishikino, debía tener muy en contra de su voluntad una imagen que mantener, y una reputación.

A veces pensaba, cómo fue que todo empezó, y cómo fue que todo se desarrolló, sin que se diera cuenta. Su corazón le dolía hasta el punto de llorar, encerrada en su cuarto, sin que nadie supiera que le sucedía. Y estaba consciente, que no era la única que sufría de aquella manera. Honoka, Kotori, Umi, Nozomi y Eli también lo hacían, a su manera, pero lo hacían.

¿Nadie se percataba que ellas estaban a punto de tener un colapso?

¿Sus padres no se percataban que ellas no estaban ahí para cumplir sus sueños frustrados?

.

.

Gracias por su apoyo :D