Disclaemer: Los juegos del hambre no me pertenecen.
Espero disfruten.
Capítulo 1. La canción
Poema de la Culpa (Fragmento).
Era de otro, Señor, pero hay cosas sin dueño:
las rosas y los ríos, y el amor y el ensueño.
Y ella me dio su amor como se da una rosa
como quien lo da todo, dando tan poca cosa...
Una embriaguez extraña nos venció poco a poco:
ella no fue culpable, Señor... ni yo tampoco
La culpa es toda tuya, porque la hiciste bella
y me diste los ojos para mirarla a ella.
Sí, nuestra culpa es tuya, si es una culpa amar
y si es culpa de un río cuando corre hacia el amar.
Es tan bella, Señor, y es tan suave, y tan clara,
que sería pecado mayor si no la amara.
Y por eso, perdóname, Señor, porque es tan bella,
que tú, que hicisteis el agua, y la flor, y la estrella,
tú, que oyes el lamento de este dolor sin nombre,
tú también la amarías, ¡si pudieras ser hombre!
José Ángel Buesa.
Entre al bar, el olor a humo de cigarro, la música a todo volumen y las luces brillantes hicieron que cerrara los ojos por segundos, me quede de pie inmóvil, tenía que adaptarme al ambiente. Luego de varias inhalaciones y exhalaciones ubique la barra y me dirigí hacia allá. Pocas veces en la vida había hecho algo que provocara adrenalina o que fuese en contra de toda buena costumbre que alguien de "alcurnia" debería hacer. Pero a mis casi 30 años y luego de una estresante junta llena de gente hipócrita entré al primer bar en la zona de mala muerte de la ciudad.
Odiaba llamar la atención, no es que fuese muy atractivo, pero llegar en un deportivo, con pantalones y zapatos de vestir, una pulcra camisa blanca y corbata desajustada en el cuello frente a personas que o venían disfrazadas de cuero o tenían una forma peculiar de vestirse, seguramente no era común que una persona como yo llegase ahí, pidiese una cerveza (que había limpiado antes de ponerla en sus labios) y los miraba maravillado, ¡sí! Estaba maravillado de la diversidad.
Probablemente, luego del shock inicial, por parte de ellos y mía, comencé a disfrutar la música rock en vivo, no era buena pero tampoco eran tan malos los covers en voces de un chico y una chica unos mil años más jóvenes que yo. ¿Entraban menores de edad? ¿Era legal si quiera estar aquí? ¡Al carajo!, necesitaba olvidar todo lo referente a mí y mi patética vida de niño ricachón obediente, necesitaba olvidar cualquier tipo de ley, cualquier tipo de nombre, las etiquetas y por qué no, la educación y los buenos modales. Deje la cerveza en la barra, me deje caer en un taburete, coloque los codos, sujete mis sienes en mis manos, necesitaba solo dejarme ir, varias cervezas después, tenía la intención de dejarme ir… con alguien, así que tendría que buscar, estadísticamente y con las probabilidades a mi favor no sería nada difícil conseguir compañía femenina para esta noche.
Me gire hacia las masas. No era un local muy grande, por no decir que era algo demasiado pequeño, habían unas mesas a un lado, 3 mesas de billar al lado contrario, qué no tenían mucho que hacer ahí ya que la iluminación no era adecuada, en frente estaba el pequeño escenario y una pequeña pista, estaba demás decir que el lugar estaba repleto, mire a las féminas, el cuero les daba un toque llamativo, aparte de las pseudofaldas y pseudoblusas, tenía que elegir una no tan mortífera. Di un suspiro largo, tome mi cerveza y me dirigí hacia los baños, lo que pensaba no era propio de mí, solo necesitaba refrescarme, pagar e irme, este no era yo. Yo no iba a esos lugares, yo no tenía aventuras y yo no calculaba lo fácil que sería enredarme con una señorita.
A mitad del camino, un solo de guitarra irrumpió el repentino silencio y comenzó a sonar por las bocinas la voz rasposa de la chica, sonaba bien, era entre melancólica, sufrida, les observe por segundos, continúe mis pasos hacia el baño, pero algo, o mejor dicho alguien, detuvo mi camino. Cerca de los baños, un ella bailaba, con los ojos cerrados y coreando la canción. Su cabello caía hasta la mitad de su espalda, era oscuro, no era muy delgada y, seguramente, morena, su ropa oscura, un chaleco de cuero sujetado en sus costillas y suelto en sus pechos caía sobre la playera gris, en sus piernas, llenas de curvas, unos pantalones embarrados, me acerque, era alta, menos que yo, pero ella casi rayaba los 1.80, se mecía con la música, sus manos caían a sus costados. Su ritmo era hipnótico, por inercia me coloque frente a ella, mire sus facciones. Me sintió. Sintió mi proximidad. Abrió los ojos de golpe. Lo supe. Estaba frente a "la" mujer, frente a la tentación, frente a mi perdición. Tenía los ojos grandes y oscuros, en su mirada todo el ácido y el asco que puedas sentir por alguien. Me sentí intimidado por segundos que parecieron eternos. Ladeo la cabeza en un momento poco perceptible y su mirada tuvo algo de curiosidad. Aun así lo supe, como cuando alguien siente una premonición. Dentro de mi algo se removió, sentí falta de oxígeno, perdí el habla, el razonamiento. Fue porque lo supe. Estaba perdido. Frente a alguien que era promiscua, que quizá fuese alcohólica, drogadicta, no tuviese dinero pero sí varias enfermedades sexuales.
Sonrió.
Movió los labios, quizá dijo algo, pero yo solo trataba de entender como una sonrisa de esas en unos labios carnosos (que incitaban a cosas sexuales) podían estar en la misma persona.
-¿Eres estúpido?- Frunció el ceño. Su sonrisa se evaporo de sus labios.
-Esa canción es muy romántica -
-¿Disculpa?-
-La canción, de Audioslave, es romántica- Ella afino los ojos, cruzo los brazos a la altura del pecho y dejo escapar una carcajada, hizo una señal para que me acercara, olía a menta.
-Sí, es romántica. Hay algo romántico en la muerte- Su respiración en mi cuello y la vibración de su voz cerca de mi oído, enviaban señalas a una parte en particular de mi cuerpo. -La canción es sobre un hombre que espera su muerte- Se alejó y me miro retadoramente.
Sí, yo era estúpido –No sabía eso-
-Pues ya lo sabes- Se alejó un paso hacia atrás –Si me permites, seguiré romanceando con una canción sobre muerte- creo que esa era una despedida. Di unos pasos hacia el baño derrotado, pero me voltee a enfrentarla de nuevo, sí enfrentarla, fue una guerra solo verla. Lo sorprendente fue que ella estaba mirándome y vi cierta vulnerabilidad en sus ojos.
-¿Te gusta mucho el rock?- Definitivamente yo era un estúpido con mayúsculas.
Sonrío –Es lo mejor que puedes decir, en serio así piensas cogerme hoy- ¡Carajos! Quién era ella.
-Que vulgar-
Sonrío de lado, cual demonio próximo a pervertir la inocencia –Y te va a gustar- Mierda, totalmente perdido.
Salió y en la puerta hizo una seña para que la siguiese, durante el camino vi que estaba achispada ligueramente por el trago, dude por un momento. No, no era nada corrector conseguir sexo así, pero realmente estaba intrigado por ella, por su forma elegantemente vulgar.
Desde el primer beso en mi cuello, fue intoxicarte, me había estrellado contra la pared del callejón y comenzó a quitarme la camisa con demasiada urgencia, besando cada centímetro del cuello. Luego del shock del golpe, cabe recalcar que me quede sin aire en los pulmones, comencé a seguirla con la misma intensidad. Se sentía la necesidad y la rudeza de parte de ella por poseer, por mandar, por controlar y me deje hacer. Entramos en su casa, ella se alejó un poco, entro hacia la cocina sin decir nada, no entendí la señal así que deje mi chaqueta y la corbata en un sillón, me permití explorar con la vista el lugar estaba una pequeña sala, con un sillón grueso junto a dos individuales, los tres diferentes frente a una gran pantalla, un desayunador con cuatro sillas también todo diferente y detrás varias estanterías con infinidad de libros, una bicicleta y patines, la ventana amplia junto a una puerta que daba a un, supongo, pequeño jardín. Del otro lado la cocina con una pequeña y moderna isla, la barra y dos bancos altos frente. Para terminar de adornar una hermosa escalera de caracol casi al centro, para ser un barrio modesto por así decirlo, se veía el buen gusto en la arquitectura y las terminaciones aunque los objetos estaban fuera de lugar, parecían de medio uso no es que fuera elitista pero en mi calidad como observador pude apreciar lo de la arquitectura, el material de la cocina, los marcos de las fotografías y un par de réplicas de La Noche Estrellada y La Noche Estrellada Sobre El Ródano adornando las paredes.
-Te quedaras mirando o vas a subir conmigo- Dijo a medio tramo de la escalera, sonreí y la seguí sin dejar de hacerme hipótesis sobre ella. Se encendió una luz en planta de arriba. Subí de dos las escaleras.
De frente quedaba una cama enorme, con sus mesas de noche a cada lado, sobre un desnivel que tenía alrededor una cortina y sobre esta luces de navidad, el techo parecía estrellado y las paredes habían sido pintadas por ella, probablemente, ya que parecía había tirado puntura sobre puntura, habían algunos sillones, en un rincón un estéreo y varios muchos cd's tirados a su alrededor, así como, un sinfín de cojines de varios tamaños y materiales, montañas de libros en esa zona. Justo a la derecha puertas del techo a piso y de derecha a izquierdas de cristal. Del otro lado una pequeña puerta que probablemente fuera el baño.
-¿Con luz o sin luz?- sonó en medio del silencio, encogí los hombros, más por sorpresa que por miedo. Ella apago la luz, al segundo volvió a encenderla así sucesivamente, letras que no habían estado ahí resaltaron en varios lugares de las paredes, frases, eran frases. La que más me gusto fue la que estaba arriba de la cama, casi pegada al techo "nothing' lasts forever even cold November Rain". –Seguirás criticando mi cuarto o vamos a coger, en serio me hubieras dicho antes que no querías acción y hubiera esperado por la vocalista-.
-Lo siento, es solo que tienen mucho que no hago algo así-. Dije nervioso.
Ella rió a carcajada limpia –Entonces será con la luz apagada, wow tenía que no estaba con alguien virgen-.
-No soy virgen, es sólo que perdí la practica…- me rasque la nuca -…y que las mujeres con las que salgo no me hablan así-
Su mirada reflejaba sorpresa, diversión, deseo: -¿Así?, ¿cómo?- se sentó en la orilla de la cama y comenzó a abrirse la camisa, mientras abría las piernas para mí -¿Vulgares?-
-¡Sí!, Digo ¡No!- puse ambas manos en mi rostro y me restregué los ojos, estaba totalmente excitado con esa visión de ella abierta para mí y a la vez tenía las mejillas encendidas como una niña virgen, estaba haciendo totalmente el ridículo. Tengo casi 30 años y soy patético. Suspiré fuertemente –Sincera, demasiado-. De pronto tuve la necesidad de explicarle el por qué realmente –Sólo quería desestresarme, he estado muy metido en el trabajo haciendo lo que mi padre quiere, solo quería hacer lo que usualmente no hago-.
-¿Coger?- supuso.
-¡Oh Dios no!, Bueno llevo algo de tiempo sin estar con alguien pero no es porque no tenga con quien, simplemente en mi "mundo"- hice las comillas con los dedos –es diferente, el modo, uno tiene que "cortejar"- otra vez comillas con los dedos –bueno, solo tienes que dar cosas y ellas se dejan hacer lo que sea por regalos costosos y el prestigio, no salía a ningún bar de este tipo desde que tenía 17 o 18 años. Pero de pronto, hoy me vi en la junta y me pregunte a mí mismo ¿qué estás haciendo de tu vida? Desde los 20 hago prácticas en la empresa familiar y luego años sigo ahí tratando de hacer feliz a mi padre, tratando de llenar sus expectativas en todo momento, hoy me vi y no sabía si quiera qué era lo que quería, cuando me di cuenta ya estaba en el bar bebiendo y se sintió bien no hacer ca…- unos labios me callaron, quise seguir hablando ella volvió a atacar mis labios con agresividad. Me dejo sin aire y viendo luces de colores, se apartó y prendió el estéreo, comenzó a sonar Astroboy de Las Pelotas, al ritmo de la batería se acercó y en sobre mis labios susurro: -Con las luces apagadas será, dulzura-.
La vi caminar solo en sostén de nuevo para apagar las luces. Vi su piel resplandeciente por la luz fluorescente que emitían las letras y la luna desde afuera.
Well, este es el segundo capítulo. Me encanta la música y sobretodo las canciones que cito tienen mucha influencia en mi propia experiencia, de donde me base para escribir esto.
November Rain - Guns and Roses (mi canción favorita por siempre).
Like a stone - Audioslave
Astroboy - Las Pelotas
Saludos, Pat88
