Los personajes de Saint Seiya no me pertenece a mi si no a Masami Kurumada, esto es sin ningún fin de lucro. Obviamente no yaoi!
Capitulo 2: Solo mira a tu lado.
Milo y Shaina.
Todo esta servido y ella no podía pedir nada más. Un buen vino, queso y un sinfín de bocadillos que la cabaña de Misty ofrecía era lo de menos , el no tener que soportar aquellos villancicos insufribles ,los abrazos y las caras de alegría era lo mejor. Y si ,al parecer los "amargados" tenían su forma de celebrar la fecha que su diosa había instituido como celebración, Navidad ,embriagándose y hablando sobre las estupideces de los demás durante todo el año mientras jugaban cartas.
Ella había permanecido sentada en una silla platicando con Misty y Argol sobre los cambios que había surgido en el Santuario y no era que le aburriera, pero eso era de lo mas común, mas no veía una forma mas de perder el tiempo. Quizá si hubiera optado como Marín de quedarse en su cabaña la estaría pasando mejor, mas el sentir el amargo licor corriendo en su garganta mejoraba la situación.
—La mesa esta servida, vamos a comer—exclamó Jamian con energía, haciendo que Argol y Misty se levantaran, sin embargo cuando Argol llegó al comedor, la puerta sonó. Como buen anfitrión , Misty se allegó a la puerta y comentó algunas palabras con el visitante tras ella, para después volver al sillón donde estaba con Shaina.
—Shaina...—le dijo Misty con cierto aire de misterio—te buscan en la puerta, parece importante.
Sin querer entrometerse, el santo de plata ayudo a su compañera a levantarse y volvió al comedor, poniendo su atención en la comida servida.
Atónita, Shaina le agradeció a Misty y avanzó a la puerta, pues no imaginaba quien pudiese ser y cuando su máscara se topó con el rostro tras la puerta, su cuerpo entero endureció.
—Feliz Navidad Shaina—comento con una sonrisa alegre el santo de Escorpión envuelto en un gran abrigo café, bufanda blanca y una mochila tras. La amazona fastidiada, cerró la puerta sin dejar emitir palabra más al santo quien resopló al sentir el aire de la puerta golpear su cara.
Y es que para Cobra aquel hombre se había vuelto un martirio. Aparentemente y tras permanecer juntos en una misión de reclutamiento de nuevas jóvenes guerreras en el país de la amazona dos meses atrás, su situación había cambiado.
Para Milo, lentamente y al convivir con ella y ver su forma de ser cálida y fría a la vez, se había convertido en la mujer más fascinante; su misticismo y forma de actuar le hacían cada vez querer descubrir mas de ella y pronto una necesidad de permanecer a su lado le hacia cada vez arriesgarse más. Quien sabe, quizá y solo quizá como decía Camus, esa extraña necesidad solo podía llamarse de alguna manera: que estaba enamorado y esa cobra si, si que le había envenenado ,lo suficiente para no mirar a otro lado que no fuera el de ella.
Y solo una vez, el ultimo día de su misión, en la que se había embriagado a su lado en un hotel de una hermosa ciudad italiana cubierta de hojas amarillentas, ella había mostrado su parte mas frágil y llorado un poco por un hombre castaño del cual nunca obtuvo nombre pero dedujo quien era, y mas tarde, ambos disfrutaron de besos y caricias apasionadas.
Para ella había sido un error fatal y en el cual su orgullo creyó pisoteado al ver su máscara tirada en la alfombra, pues sabia de las aventuras amorosas del caballero , mas para él había sido la única vez que había hecho el amor y de la cual quería repetir muchas mas. Ella le dijo que seria la única vez que sucedería y que lo mejor seria olvidar aquella noche de su memoria, mas el santo, por más que intentó, no pudo lograrlo.
En su regreso, el santo se propuso enamorarla, conquistarla mas cada intento parecía cada vez en vano y esta vez, no parecía diferente. Y ahí estaba, a pesar de las burlas de sus compañeros y de los sermones de Camus de que no se escapara como Aioria de la celebración del Patriarca, afuera de esa cabaña con un plan maléfico solo para compartir a lado de ella, su amazona.
Sin embargo y tras unos minutos de silencio ,la puerta se volvió a abrir, haciéndolo sonreír.
—Gracias por el portazo, aunque debo decirte que me han corrido de peores formas—mencionó irónico el santo. Al instante y antes de que sus demás compañeros de plata se percataran del santo, la amazona salió y cerró la puerta sosteniendo con fuerza la manija de la misma.
— ¿Que quiere, caballero de Escorpio?—preguntó con fastidio la italiana—creí que había sido suficientemente clara la ultima vez.
Milo se sobó la mejilla recordando la ultima ocasión que había tratado de besar a Shaina, mas agitó su cabeza tratando de sacar los malos pensamientos de que todo terminara de nuevo así.—Nada, solo quiero que me des la oportunidad para demostrar que nadie mas te cuida y que solo yo te entiendo.
— ¡Ja!—rió sarcástica ella mientras colocaba sus manos en la cintura.—¿acaso la Navidad le afectó caballero ó es que ha bebido demasiado?
—Tranquila, solo vine por ti—alzo sus manos en señal de paz— te llevare a un lugar y te aliviare de tu aburrida Navidad.
— ¿Y qué te hace pensar que iré contigo?—murmuro ella divertida, mas al ver la seriedad del santo decidió añadir—Mire caballero, no se que pretende al venir aquí y querer que lo acompañe a no se donde, que me desaparezca de la reunión de mis compañeros donde me la estoy pasando bien para seguirlo. Si creía que accedería a su estúpida petición, esta equivocado, asi que le deseo feliz navidad y que regrese con bien a su Templo.
La amazona abrió la puerta y estaba dispuesta volver adentro, mas la mano del caballero estrellándose contra la madera para que no cerrara, le sorprendió:
—Sabes que no me iré, así que si no quieres que entre ahí adentro y les diga a todos que me gustas con locura, mas te vale acompañarme—murmuro determinado el santo ante la sorpresa de la amazona, quien escucho a su espalda la risa de sus demás compañeros y se imagino la embarazosa situación. Y Shaina lo sabia, ese santo si algo tenia era determinación, así que no le dejaría en paz hasta que le acompañara.
—Solo serán unos minutos, lo prometo.
Harta, tomó su abrigo del perchero y antes que preguntaran por ella, salió de la cabaña. Tratando de disimular su sonrisa de satisfacción, el alacrán caminó en el silencio, escuchando los pasos sobre la nieve de la amazona. Parte del trayecto, Shaina insistió en permanecer en silencio a pesar de las preguntas de del santo:
— ¿Y qué hacían allá adentro los de plata?, ya me imagino su divertida Navidad—añadió con sarcasmo el santo.
—Nada que te importe—respondía mordaz cobra al sentir el frio inclemente de la noche mientras cruzaba sus brazos.
—¡Ya veras, nuestra celebración será increíble!—agrego entusiasta el santo—¿Qué acaso no la estas disfrutando?
—Como no tienes idea—ironizó ella, caminando más rápido.
Tras unos minutos de andar, el santo comento:
—Hemos llegado, el lugar esta detrás de esos arbustos llenos de nieve—el santo sonrió optimista y se adelanto para remover los arboles, dejando maravillar al a la amazona con la postal detrás de los arbustos. Un pequeño lago congelado rodeado de arbustos repleto de nieve y avellanas asombró a la de cabellos verdes.
— ¿Donde es aquí?, estoy segura de nunca haber estado aquí. —murmuro la amazona impresionada—Es hermoso.
—Si has estado, solo que con tanta nieve seguro no lo reconoces.—respondió Milo con seguridad—Es el lago donde corre el agua de abastece Rodorio. Míralo, el lago parece un espejo blanquizco.
Ella observó su alrededor aun asombrada.
— ¡Ah si!, traje algo para nosotros—dijo con emoción el santo mientras se descolgaba la maleta que traía desde que ella lo vio. Intrigada, la amazona vio hincarse al caballero y sacar de la bolsa lo que parecían un par de patines.
—¿Qué es eso?.
—Son patines de hielo, por eso te traje aquí. —Tras decir esto, le dio un para la amazona para que se los colocara.
—Debe ser una broma—murmuro la amazona pasando su mano en su cuello—¡estoy segura que ni siquiera sabes hacerlo!.
— ¿Y cómo crees que me divertía con Camus en Siberia?, —espeto el santo mientras se tiraba en la nieve y ataba los patines—digo eso de estar atrapado solo entre nieve no era de lo mas divertido, ni un solo bar existía en el lugar.
—Vamos, póntelos—ordeno firme Escorpio mientras la veía dudar, revisando los patines.
— ¡No!, es realmente tonto—agrego ella, mas el insistente, alcanzó uno de su pies y lo sujeto con fuerza.
— ¿Qué haces?—forcejeo Cobra tratando de zafar su pie al punto de hacerla caer en la nieve. Satisfecho, el santo tomó el otro pie de la dama quien lo empujaba con insistencia y coloco el último patín.
—Listo, vamos.
Ansioso, el santo se levanto de la nieve con dificultad, pues sus pies se hundían en ella, mas al hacerlo, le ofreció su mano a Shaina. Ella comenzó a mover su cabeza aun indignada y cruzó sus brazos.
—Vamos, ya estamos aquí—susurro tierno Milo atrapando a la atención de ella. Para ser sincera, Shaina jamás había patinado y le daba pánico hacer el ridículo, pero Milo tenia razón, ya estaban ahí así que sin dudar más tomó su mano, alzándose de la nieve para llegar a la base del lago con el santo.
—No se si pueda hacer, esto es absurdo—comento ella dándose la media vuelta para volver, sin embargo, el caballero de Escorpio le tomó de la mano con fuerza y la devolvió de nuevo al lago.—La verdad nunca lo he hecho.
—Confía en mi, yo te guiare—fue lo que dijo el santo regalándole una mirada llena de brillo que dejo pasmada a la amazona. Ella no dudo y lentamente depositó otra su mano fría en la del caballero quien la ayudo a pisar el hielo .La primera sensación de Shaina al sentir el hielo fue de miedo, sus piernas temblaban ante la poca firmeza del suelo mas poco a poco su seguridad fue en aumento intentando erguirse ante el apoyo de Milo, quien reía al verla sufrir.
—Tranquila, avanza lentamente como si caminaras, mueve el pie izquierdo, los juntas y luego el derecho—exclamo entusiasta el alacrán—Vamos, tú puedes.
Ella reía nerviosa mientras veía en ocasiones los ojos divertidos del santo— ¡Lo estoy logrando, estoy patinando!
Poco a poco ambos comenzaron a moverse hacia el centro del lago,y recorrerlo lentamente ,perdiéndose entre el tiempo, risas y viento. Fue entonces que cuando Milo creyo que era prudente soltarla, le comentó:
—Ya estas lista, ahora lo harás tu sola.
—No me vayas a soltar hasta que yo te diga—decía la amazona moviendo sus pues con firmeza para no caer.
Shaina al principio temió, mas poco a poco se soltó del agarre del santo, quien comenzó a moverse con destreza por el hielo mientras ella trataba.
—¡Vamos alcánzame!—decía el escorpión mientras se deslizaba con diversión.
—Vamos, tranquila, solo hazlo como te enseñe—farfullaba Milo colocándose a escasos centímetros de ella.
—Milo, ¿dónde estas?, no te veo—preguntaba la Cobra fijando su mirada en el hielo y sus pies, insegura. —¡Milo!
Sonriente, Milo se colocó tras de ella y tomó su mano para volver a guiarla—Solo mira a tu lado, yo estaré siempre.
Ella suspiró mas tranquila al sentir al santo, sin embargo, los pies de Shaina comenzaron a titubear y ella cayó seguida del santo.
—Maldición...—exclamo ella sin embargo la risa contagiosa de Milo, la hizo bufar resignada. Sin embargo algo había sucedido, su máscara se había desprendido y caído a algunos metros de ella. Al principio ella no lo había notado, mas al ver la cara de fascinación y silencio que había caído sobre Escorpio, supo que algo no andaba bien.
—Ya no recordaba lo bellísima que eres—murmuro el santo, pues aquellos ojos esmeraldas, largas pestañas y labios apetecibles lo habían atrapado.
— ¡No me mires!—ordeno la amazona moviendo su rostro hacia un lado mientras veía su máscara tumbada.
—Tranquila, además no olvides que ya te he visto antes—bromeó divertido el santo mientras se colocaba de pie—tienes que levantarte o no podrás llegar a la máscara, ven te ayudare.
La amazona le rechazo la mano al santo de un golpe, mas el de cabellos azulados insistió:—Vamos o te congelaras ahí.
La italiana suspiro resignada y le dio la mano de nueva cuenta al griego, quien la sostuvo y en seguida la soltó:
— ¡Milo!—gruño al de nuevo estar sola en la nieve mientras el santo hacia círculos en el lago.
— ¡Ahí voy Shaina!—exclamo Milo entusiasta mas al no fijarse en la velocidad en la que iba, frenó intempestivo justo enfrente de la amazona , sosteniéndose de su cintura, para percatarse segundos mas tarde que sus labios habían quedado sobre los suyos.
Al instante y cuando creía que su mejilla terminaría llena de sangre por tan osada acción, se quitó de inmediato del abrazo de la amazona y oculto su rostro sonrojado, mas algo sucedió. Un silencio incomodo se hizo alrededor más Shaina tomó la mano de Milo y la colocó en su cintura:
—Hazlo de nuevo.
El santo no protestaba aun, pues creía que era parte de una broma macabra de la amazona, mas al escucharla de nueva cuenta, reaccionó:
—Que lo hagas de nueva cuenta idiota, bésame una vez más—alcanzo su otra mano y la coloco en la otra parte de su cintura. —solo que esta vez, quédate unos segundos más.
Milo con cierto temor movió sus pasitos hacia ella y abrazo lentamente, mas la mirarla fijamente y sentir la pesadez en el aliento de Shaina, le acaricio los cabellos y sonrió. Posó sus labios unos segundos en los de ella y sintió como una serie de cosquillas corrían sus venas como adrenalina pura mientras su corazón palpitaba cada vez más.
—Feliz navidad, Shaina—le pronuncio Milo sin perder su abrazo.
—Feliz navidad, caballero de Escorpio.
Sin duda, al regresar a su Templo ,el maestro le encargaría un ensayo sobre las distintas reflexiones sobre "no escaparse de las celebraciones del Patriarca", mas todo habría valido la pena esa noche pues para el caballero de Escorpio había sido una de las maravillosas Navidades.
Continuara...no lo se.
Lindos lectorcitos y porque el publico lo pidió, una vez mas volví con este fic, espero les haya gustado porque en lo personal, me encanto como quedo y aunque ya paso la Navidad, quise hacerlo como continuación al capi anterior. Pero aun nos queda año nuevo, asi que si juntamos otros 5 reviews le seguimos con otra parejita, haha y si no pues me vuelvo a mis fics atrasados como grinch! Les mando un beso ,ojala Santa les haya traído lo que pidieron ,a mi no me trajo mi arquero de carne y hueso pero en fin, me quedo con el de mi poster zodiacal !Nos vemos pronto y muy muy feliz Navidad y año nuevo!
p; se pierdan la oportunidada de patinar en hielo nunca,es genial!
