Noches Largas...

Capítulo II: Recuerdos y Reflexiones...

El reloj marca las 8:30 am e Integra ve venir a los primeros hombres de la Mesa Redonda, primero el viejo Sir Walsh quien estuvo al pendiente de lo que ocurrió en Londres hace treinta años junto al gran Sir Islands. Y finalmente llegan los nietos de Sir Penwood y Sir Islands, ahora Integra se dirige a la sala donde será la reunión todavía pensando en la pesadilla que pasó anoche con él -Pero que demonios estoy pensando, ese maldito ni merece que yo lo piense...- en la puerta de la sala.

Seras despierta después de su corto sueño -Parece que ya están por llegar los miembros...- bosteza un poco Seras, y se levanta para ir al lugar donde la estaba esperando Integra.

Alucard estaba en el calabozo reflexionando todo lo ocurrido anoche, entendiendo el odio e ira que sentía Integra hacía él, Seras llega a la sala de la Mesa Redonda y mira que ya está Integra ahí con su puro en la mano y pensativa -No es muy temprano para que fume Integra-sama. Sonriendo Seras al entrar.

Integra al verla entrar su expresión desaparece -Oh Buenos Días Seras- tratando de sonreír -No lo creo Seras, me gusta fumar cuando voy recibir el Comité de la Mesa Redonda- con algo de ironía. -Ya lo creo Integra-sama- ríe un poco Seras.

Como era de costumbre Alucard abre su sarcófago, y se recuesta -Espero no tenga las mismas pesadillas- comienza a dormir. En la sala de la Mesa Redonda -Seras da tú informe por favor-.

-Claro Integra-sama,como verán caballeros estos últimos mese no ha habido incidentes de vampiros, todo hasta ahora está muy tranquilo- se sienta de nuevo. -Como verán caballeros no ha ocurrido nada alarmante- dice Integra sentada.

Han pasado cuatro horas con la reunión de la mesa redonda, en el calabozo despierta repentinamente Alucard después de otra pesadilla -¡Maldición! esto no puede seguir así- se levanta para vagar una tarde por las calles tranquilas de Londres, cuando estaba en la puerta -Maestro por fin ah salido del calabozo- sonríe Seras mientras baja las escaleras, -¡Oh! Seras si necesito algo de aire fresco- tratando de sonreír Alucard.

-Esta bien vaya con toda tranquilidad, Maestro-sonríe abiertamente Seras -Gracias Seras- abre la puerta y se va con las manos en las bolsas y la mirada abajo, Seras lo ve desde una ventana -Maestro... ojalá pueda ayudarle más, pero no me incumbe...-

Mientras Integra no para de pensar y reflexionar lo que paso anoche, que se dirige al calabozo, toca y escucha que no hay nadie y entra -¿Alucard?...- por lo oscuro, solo era iluminado por una simple vela, logra ver partido el escritorio y estaba esparcido de tinta y sangre médica, hasta que finalmente encuentra un papel hecho bola.

-¿Qué será esto?- mientras esta desenvolviendo la bola de papel...

Integra estaba desenvolviendo la bola de papel, cuando finalmente logra desenvolverlo lee el poco contenido que tiene:

Débiles pensamientos siguen aquí, siendo esclavo de la noche

haciendo más cicatrices, recordando cada vez su humilde sonrisa

en el frío de este crudo invierno, estás cicatrices gritan y gritan

tú nombre... Cuando contemplo la lluvia caer sobre ese lago

sujetando una leve emoción, sabiendo que incluso la lluvia siente mi

tristeza.

Se convierte en tormenta, donde mi escritorio quiere que escuche

una melodía que acoge, mi dolor de no volver a sentir esa brisa

que me abrazaba, ya cuando finalmente comprendo lo que sujeta

mi tinta que se termina cada vez más rápido, pidiendo un abrigo

aunque sea un poco para evitar llorar, por ella y evitar escribir su belleza

-Puedo ver que aún la extrañas Alucard- con algo de tristeza, -Pero por que habrás hecho así el papel-. Mientras Alucard estaba vagando en un parque viendo como unos humanos eran felices y eso lo hacía mantener la cabeza abajo, se sienta bajo un árbol a pensar por que aún recuerda a sus amadas «Parece que solamente hay un hechizo, para eliminar todos esos recuerdos» -No tengo otra opción...- se hecha a llorar un poco.

Hasta que escucha venir una pelota -Señor podría pasarme la pelota por favor-era la voz de un niño, pidiendo su pelota. Se levanta, con la pelota en la mano -Aquí tienes- intentando sonreír -Gracias, Señor- sonriendo.

-¿Por que, habrá escrito esto? escritor no es, pero esto es bello y triste...- casi a oscuras Integra con la única luz que estaba dando la vela a su lado.

En el parque Alucard, observa como juegan los niños y por lo menos pudo sonreír por escuchar y compartir carcajadas con ellos, se escuchan campanas cerca de él, y era el Big Ben marcando las seis de la tarde y ya era hora de que llegará a la mansión -Debo irme sino alguien especial se preocupará por mi- despidiéndose del niño.

En la mansión, Integra se lleva el papel arrugado a su oficina, lo lee una y otra vez, hasta que mira el reloj de su oficina son como las 5:45 pm, -Parece que el Conde por fin decidió en salir...- saliendo a la parte de afuera de su oficina, como siempre a observar el atardecer.

En eso mira hacía y ve, llegar a Alucard y comparten miradas por unos instantes, hasta que finalmente entra Alucard, y llega a la oficina -Pasa Alucard- dice Integra antes de que toque la puerta.

-Eh Integra, antes que nada necesito decirle que lo lamento...- cuando se acerca al escritorio, Integra seguía afuera y enciende un puro y comienza a rodear su escritorio sin decir nada, -Si quiere saber otra cosa, la sombra que vio anoche era yo quería observarla cuando dormía...- algo intrigada sin decir nada, se mantiene neutral -Ah si- exhala humo de su puro.

Finalmente Integra se sienta en su silla, mira Alucard pensando «Será acaso que él haya escrito esos versos, hermosos y tristes».

Cuando no puede contenerse, se levanta rápido y lo besa en los labios...

Alucard estremecido por el acto, que ha cometido en ese instante no sabía que hacer, así que corresponde el beso, «Podría estar así por siempre...» piensa Alucard mientras se separa de Integra -¿Por que fue el beso Integra?- algo apenado -Por que si ...- dejándolo con la duda, Integra se da media vuelta donde estaban sus libros.

-Me pregunto que estarán haciendo esos dos- en su ataúd Seras -Y él que más me preocupa, es mi maestro- algo atareada, -Mignonette, siempre te andas preocupando por los demás- sonriente el capitán con un cigarrillo -Usted no entenderá Bernadotte-san- sonriendo Seras.

Mientras el silencio reinaba en la oficina de Integra, después de haber cometido tal acción -Dime algo Alucard...- deja escapar un suspiro Integra, aún estando a sus espaldas. -Claro, Integra- algo nervioso responde Alucard -¿Desde cuando te has vuelto un bohemio?, dándose media vuelta hacía él, -¿A que se refiere Integra?- se mostraba dudoso el Conde -Sabes a lo que me refiero, Alucard...- se cruza de brazos Integra frente a él, baja la mirada Alucard -Así, que ya lo leyó verdad Integra-.

Integra algo frustrada y triste, saca muy duro el papel arrugado que estaba hecho por Alucard -Leí todo... Una y otra vez, sin lograr entender lo bello y triste que era tú escrito- Alucard aún con la mirada abajo -Sí eso yo lo escribí, no se por que razón escribí eso...- dándose media vuelta -Entonces tenía razón...- queriendo llorar Integra -Todavía la extrañas...- cuando no podía contener sus lágrimas se hecha a llorar.

-Yo no quería que supiera esto Integra...- Alucard se acerca a su escritorio -Pero de todos, paso y ahora estás triste- intentándose acercar hacía ella Alucard corría el riesgo de que lo golpeará e incluso ella le dispararía sin motivo. Pero ella no hace nada y deja que se acerque hasta que están juntos Alucard la abraza, ella corresponde su abrazo y llora en sus brazos -¿Por que me toco sufrir por ti?- sollozante se estaba escuchando -Ya no digas nada Integra-.

La abrazo con más fuerza y al mismo tiempo con gentileza, ella jamás había experimentado ese tipo de sentimientos por lo que está pasando ella y él. -Alucard has cambiado estos 32 años, ¿Y por que?- aún unidos -Es una larga historia Integra, pero me importas ahora y eso nadie me lo puede impedir...-

Con la ventana abierta de su oficina, estaba anocheciendo mientras un aire leve y frío los acariciaba haciendo volar un poco su cabello.

Alucard hace unos ademanes con su mano izquierda -Espero me pueda perdonar Integra- con unas lágrimas de sangre -¿Por que Alucard?- le mira aún con algunas lágrimas -Por esto- Alucard logra hipnotizar a Integra, haciéndola entrar en trance -No has dormido bien estos últimos años, te daré un sueño placentero...- mientras cae desmayada en sus brazos

-Este día fue de puros recuerdos y reflexiones, Integra así que haré lo correcto por ti y por mi- dice Alucard mientras la observa dormir en su cama...

Fin del segundo capítulo...