Después del aseo y el desayuno, Felicia y Ludwig regresaron al trabajo.
El hermano de la italiana, desconfiaba mucho en aquel "mudo", cada movimiento o acción del muchacho era para que Lovino lo mirara fijamente.
Era un chico que sobreprotege a su única hermana, ya que sus padres y abuelo se fueron a la guerra, dejándolo a él, un chico, que apenas era un puberto, no comprendía porqué luchaban al mando de un sujeto con ideales de exterminar y tener más territorio. Le encargaron a su hermana con apenas unos pocos años de vida.
De aquella guerra, sus progenitores ya no iban a volver, pero su abuelo al regresar, no tardó mucho tiempo sin volver a la batalla.
Sabía cómo eran los alemanes y prusianos, una vez su padre lo llevó a un cuartel y según las palabras de su progenitor "él tenía la responsabilidad de cuidar a su hermana más que a su vida".
-Fratello… ¿pasa algo malo con Luddy?- la castaña se había dado cuenta que la mirada de su hermano era muy fija hacia el empleado-.
-No, no es nada , solo que no confío en él y… ¿Luddy? ¡¿Habló?!- volteó la cara observándola con los ojos bien abiertos-.
-No, él… me lo escribió-.
-Mmm, ya veo, Felicia… cualquier cosa sospechosa dime-.
-¿Está bien? Es-Este… Lovi…- dijo tímida-.
-¿Qué ocurre? ¡¿Acaso te hizo algo y me lo ocultaste?! - negó e hizo lo posible para que no atacara al rubio con algún arma punzo cortante-.
-No, no nada de eso-.
-Entonces ¿qué es?-.
-É-Él no tiene donde vivir y bueno yo… le ofrecí el cuarto de huéspedes-.
-¡¿Hiciste qué?! ¡MALDICIÓN! Felicia-.
-Si praga, fratello, calmati*-.
-Me non chiedere di calmarsi** además de trabajar con él voy a ¿dormir en el mismo techo que él? No, no y no-.
-Fratello, si prega di avere pietà di lui***-.
La chica pedía con lágrimas en los ojos que dejara que el joven se quedase.
-Sorella, él no es un perro o un gato para que lo adoptes así como así, es un hombre y como hombre… yo no lo aceptaré- su hermana suspiró y su energía se esfumó con esa sentencia-.
-Questo bene****-.
El castaño suspiró, no podía estar en contra de la alegría de su hermana, maldijo al joven, para luego dirigirse a él.
-Hey! ¡Tú! Músculos, dijo mi hermana que te quedarías en nuestra casa ¿eso es cierto?- el oji cielo asintió-. Bien, espero que no ronques y ayudes ¿entendido?-asintió- ni se te ocurra hacer algo en la noche ¿me entendiste?-dijo empuñando un cuchillo y el alemán negó, sonó una campana para pedir mesa- después hablaré contigo -.
Ludwig vio cómo se iba el italiano, tragó saliva y se metió al almacén, su respiración era agitada. Trataba de conservar la calma y enseguida apareció la hermana.
-Ah, aquí estás, te estaba buscando ¿sabes cocinar?- él asintió-, bien; entonces tú estarás en la cocina, mientras yo atiendo los pedidos, hay un mandil por allá y los utensilios por acá- dirigió su vista de nuevo al muchacho y sonrió- agradezco que no te hayan contratado antes, eres muy importante y bastante trabajador, grazie Lud por venir-.
El rubio sonrió tímido y siguió trabajando. Felicia no le revelaría nunca a Lovino lo que vio y habló con él.
Sería un secreto, un secreto entre ellos dos.
Hasta aquí apenas procuraré ponerme al día. Comenten y estas son las traducciones:
*Calmate hermano
**No pidas que me came
***Hermano, ten piedad de él
****Está bien
ASK fuera.
