Marohn y Shain prosiguen su FanFiction después de recuperar su conexión a Internet.

Shain dice: como lo leyeron mis amiguis FINALMENTE NUESTRO PROBLEMA PARESE ABERSE RESUELTO, hoy por la mañana nos logramos conectar (shiff shiff) y por fin podemos subir el próximo capitulo, muchas gracias por leerlo y aguardar tanto tiempo, estoy conmovida.

Marohn dice: en verdad tengo que darle crédito mi amigo, desde la mañana del jueves a llamado por teléfono y casi suplico a los de infinutum que nos arreglen esta clase de corto que nos a pesado desde que llegamos a vivir aquí. De verdad ella nunca se rindió.

Shain dice: (Gracias amiga, a veces solo necesito oírlo) como sea, después de tanto tiempo sin noticias de nosotros estamos dándole los toques finales al capitulo tres y empezando el cuatro.

Y para terminar les dijo que el capitulo anterior fue redactado por siempre calculador Marohn, un aplauso.

Ninguno de los personajes de Danny Phantom nos pertenecen, en esta historia nos damos el lujo de agregar y quitar detalles, relaciones y lugares.

Capitulo 2

Un viernes en la mañana.

Una moneda giró en el aire cayendo en las manos de un joven muchacho de recientes quince años.

"Cara, dos de tres; ¡MALDICION…! si iré a esa dichosa cena de gala con los empresario y funcionarios… y los simpatiquísimos cabecillas de los HDB (hombres de blanco)" pensó Danny Fenton en total desacuerdo.

Era la mañana del viernes, en la última semana de septiembre y el cielo nublado amenazaba con desbordar la lluvia final.

-…Mejor a tres de cinco, es trampa pero ¿Quién lo sabrá?- repuso el asunto antes de volver a arrojar la moneda y repitiendo este acto varias veces.

-¡Señor Fenton!- gruño la voz del Señor Lancer sobresaltando a Danny –si mi clase no es de un tema interesante para usted, le sugiero que salga del aula y deje de distraer a sus compañeros.

Al parecer Danny volvía a alzar la voz mientras pensaba y para su inconveniencia se le había escapado un gritillo mientras su maestro dictaba la clase.

-Lo siento, señor Lancer, estaba pensando en otras cosas- dijo tratando de lograr una sonrisa convincente.

-Entonces debo suponer que esas "cosas" son más importantes que las imposiciones comerciales que se mantuvieron con Japón durante el siglo XVI- argumento con franqueza.

-No, no solo eso… es decir; No, no es eso- corrigió rápidamente al notar el desnivel en las cejas de su profesor.

-Bien, entonces supongo que no tendrá ninguna objeción, si le pidiese leernos lo que queda del capitulo doce.

-No, ninguna… y, ¿quiere que lo haga?- pauso sus palabras confundido.

-¡Si no es mucha molestia Señor Fenton, SI!

-Ah, lo siento Señor Lancer- Daniel se puso de pie para comenzar a leerle entre las risillas de su clase –pensé que era un comentario retórico- aclaro con una sonrisa.

-…El capitulo Señor Fenton- le respondió su profesor parafraseando cada palabra de forma amenazadoramente –Pagina, ciento cincuenta idos, ultimo párrafo en adelante- le aclaro al notar que su alumno acababa de abrir su libro.

Aun siendo el poderoso héroe que salvo al mundo del armageddon, el joven hibrido aun debía asistir a clases en Casper High su vieja secundaria, habiendo llegado tarde a la escuela ese día, a causa de un enfrentamiento con Skulker el cazador que tubo lugar en el montaje de la feria para las fiestas próximas.

-¿Enojado con tu novia otra vez?- grito irónico cuando tecleaba al semicyborg por el costado -o solo te gusta destruir los túneles del amor.

-¿Sigues con las bromas de noviazgo mocoso? Creo que tengo que darte algo mas de material, estoy pensando en algo mas ¡explosivo!- rugió lanzando misiles desde una torreta emergida de su espalda.

Phantom se elevo a una altura prudente siendo perseguido por los proyectiles viniendo desde abajo, cual relámpago se lanzo en picada marcando una espiral alrededor de estos que al tratar de sincronizar con sus movimientos chocaron entre si estallando en nubes amarrillas.

Sin detener la marcha Danny regreso al encuentro frente a la rueda de la fortuna a medio instalar.

-Sabes, siempre me pregunto cuanto gastas en todo ese equipo que desperdicias ¿al menudeo o armado en casa?

-Eso, es un asunto que no te incumbe- le espeto rabioso –porque no te estas quieto y me dejas volarte en pedazos.

-Veras, no es que antes me hubiera importado poco, pero ahora salgo mucho por televisión- respondió esquivando los lances de una ametralladora ectoplasmica, esperando un segundo libre para contraatacar –seria malo para el padrón de popularidad.

Obteniendo una brecha para devolver el fuego, Danny relajo su tórax sintiendo esa tan familiar energía que brotaba de su estomago, tomando un poco de esta la mando a cada lado de su cuerpo con la sensación a su avance semejante al de una colonia de hormigas que escaldan a todo velocidad el exterior e interior de su cuerpo.

Este picor llego a los antebrazos donde hizo fuerza para retenerlo. Como un segundo instinto, apunto el brazo izquierdo contra Skulker y relajo sus músculos antes de soltar un rayo etero que dio en medio de la pistola sujeta del brazo rompiéndola a la mitad. Subió la diestra antes de que su blanco se estabilizara, soltando la segunda carga lo derribó contra el asfalto. Acabando el ataque percibió el ya acostumbrado frió pasajero en sus brazos producto del esfuerzo.

Danny aterrizo a tan solo unos pasos de caído.

-¿Y bien Don "te volare en pedazos"? te iras de buena gana, de mala gana o dolorosamente ganado, personalmente me da lo mismo- le amenazo guiando mas energía a su mano causándole brillos fantasmagóricos.

-Para serte franco…- murmuro presionando una de los pequeños contenedores atados a su pecho, Skulker disparo una malla azul que derribó al alfa aplastándolo contra una viga de la rueda inmovilizándole –prefiero irme con tus agallas de trofeo, pero de no encontrarlas, estoy seguro que hallare algo que me guste, como tu arrogante lengua- le gruño mostrando su cuchilla resplandeciente.

-¿Acaso mi "arrogante lengua" te ofendió Skulker?- retomo desafiante -¡Perdona, la gente dice que mis comentarios son algo fríos!

Tomo una gran bocanada de aire, aire que llego hasta sus pulmones, sintió que un liquido picante los llenaba y forzando su salida soplo en dirección al fantasma.

Una calada subió desde su garganta expulsando a presión una cortina de densa niebla blanca que envolvió por completo a su oponente, congelándolo todo a su alrededor y de pies a cabeza dejo quince centímetros de hielo sobre el.

-Bien… hecho… Danny- escuchó a su amigo Tucker luchar por aire mientras corría a su encuentro con el termo Fenton, dándole alcance y finalmente rebasándolo se acercaba Sam, su formalizada novia.

-Refrigerado y empacado… me recostare antes de desmayarme- señalo el alcalde, tomando un color gracioso antes de caer en bruces.

-Increíble, un año atrapando fantasmas y aun no puede correr cincuenta metros seguidos- tajó Sam pasando por encima de Tuck –vaya, vaya, tu te ves bien, guapo- refiriéndose a Danny que seguí con las manos atrapadas.

-Creo que disfrutas verme indefenso- le respondió con una sonrisa seductora.

Sam gesteo con los hombros -Cualquier panorama tuyo es bueno, aunque este tiene mucha gracia- le murmuro cuando recargo las manos en la biga y se acercaba a besarlo.

-¿Crees que nuestro alcalde se lastimo demasiado?- pregunto dándole una pausa a sus labios.

-Lo sabremos en cuanto se empiece a quejar- dijo antes de reanudar.

-¡Oye!- protesto Tucker levantándose mientras la pareja disfrutaba de su momento –un poco de afecto por aquí, por favor.

-Si pasaras mas tiempo ejercitándote y comerás menos carne, no te cansarías tanto.

- En cuestión, el alcalde de Amity Park no debería estar corriendo por media ciudad con un contenedor de sopa en las manos… pero es difícil conseguir personal para eso- le respondió a la gótica.

La escena duro un poco más hasta que el PDA del político les recordó que tenían quince minutos para llegar a clase.

Sam apartándose de su novio les previno –Bien, no queremos terminar en el salón de castigos, mejor nos retiramos.

-Si, Lancer no es tolerante con los retardos, ni siquiera a su alcalde, ¿me pregunto si voto por mi?- corroboro Tuck.

-Llegaremos a tiempo si los llevo volando, pero antes… me ayudan, esto es pegajoso- movió sus dedos de los cuales se escurría una miel azulina proveniente de la red.

Tucker se acerco al alfa -Seguro amigo- tomo los cables entretejidos y tiro de ellos, torpemente al ceder rodó por el suelo atrapándose a si mismo -¡Auxilio, mi mano aprieta una área muy sensible! No, espera no es mi mano, pero aun así, ¡Es incomodo!

-Muy bien Señores, Señoría, en vista de que sus obligaciones cívicas impidieron que llegaran a tempo al salón de clase, no los castigare por eso.

Les decía su maestro al final de la lección, mientras los demás alumnos se disponían a comer fuera del edificio (la cafetería estaba siendo reparada tras un visita de La Señora los Almuerzos).

-Pero aun así se sostiene el retardo y el Señor Fenton tendrá una sanción el lunes por distraerse en clase… si Daniel estoy al tanto- se adelanto al ver que su alumno abría la boca para interrumpir -de surgir algún acontecimiento adverso se te permitirá salir del aula, mas no lo uses como excusa, ¿De acuerdo? pueden retirarse.

Tal vez estaba en un mal momento, pero el Señor Lancer había pasado a ser uno de los maestros favoritos de Danny justamente por lo mismo. A diferencia de otros, Lancer realmente no le daba un trato demasiado especial como todos los demás profesores quienes lo trataban con tal respeto que a veces rayaba en el miedo.

El trío salio al patio siempre sintiendo las miradas discretas que los alumnos les lanzaban "solo ignóralos Danny" le recomendaba Sam, recorriéndolo hasta la zona más remota y tras recargar sus mochilas en las raíces de un árbol, tomaron asiento en las bancas techadas por sombrillas. A juzgar por el cielo negro, la lluvia no tardaría en hacer presencia.

Miraron alrededor para asegurarse de que nadie los estuviera alrededor montando camaras.

No era sorpresa que en la escuela y en las calles la gente los señalara y murmuraba "¿no es ese…?" "!DANNY PHANTOM¡" terminaba la oración otra chica por lo general a gritos, era el centro de miradas y de comentarios a donde quiera que iba, algo que tenia sus altibajos. Por un lado siempre se le atendía a modo VIP, ya fuese en un restaurante cinco estrellas o en una pizzería, en el cine o rentando películas parecía que era el cliente de honor.

En contraparte, aun cuando su forma humana no llamaba tanto la atención como en su estado fantasma, era extraño el día que un grupo de chicas no le pidiera su autógrafo y una foto mientras a Sam le palidecían los nudillos.

Las primaras semanas de en la escuela pasado el peligro del "desastroide" fueron odiosamente incomodas, no acababa de poner un pie dentro y sus compañeros ya lo miraban perplejos como si se tratara de Ember McLain.

Los chicos populares que antes bravuconeaban en su contra, huyan a cubierto encerándose dentro de casilleros, desaparecían dentro de los basureros o se paralizaban por competo pensando que al estar inmóviles Danny no pudiera verlos.

Los alumnos regulares apenas se atrevían a acercarse a el y si llegaban a topárselo en los pasillos le cedían el paso con risas y saludos nerviosos hasta que se perdía de vista, se le quedaban mirando con admiración siempre que el no los viera de regreso.

En cuanto a las chicas y, alguno que otro chico de gustos distintos; eran aguas de otro pozo, llego a creer que había desarrollado poderes fantasmagóricos atraer mujeres, lucían sus mejores sonrisas al posar para le cuando sabían que el las miraba. Si Sam se descuidaba un instante, lo rodeaban como leonesas a un pedazo de carne cada una tratando de llamar su atención a su manera.

Afortunadamente un mes fue tiempo suficiente para que la escuela se climatizara a su presencia y dejaran de actuar tan raro.

Una vez empezado a devorar su comida Tucker comenzó su quejumbrar.

-Como se atreve a castigarnos, a mi, al alcalde, eso no puede estar bien- tomo una mordida de su hamburguesa antes de continuar -debería haber una ley contra eso… podría hacer una ley contra eso.

-¡Ni siquiera lo pienses Tucker! recuerda lo que ocurrió cuando propusiste el vienes de minifalda en las oficinas de gobierno- le paro Sam.

-¿Y como se supone que iba a saber que el equipo del gabinete se molestaría tanto?

-Solo tenias que contar a las mujeres del gabinete, con esa desventaja numérica su reacción era mas que obvia- contesto Danny –Tuck, aun tienes un poco de esa savia en la gorra.

-Lo sé pero se pego a mi cabello, ya no la puedo sacar.

-¿Te dejaran entra al ayuntamiento con eso puesto?-

-Sam- dijo en tono incrédulo –soy el jefe, además no les importó cuando entre a trabajar sin pantalones- echo la espalda para atrás y tomo un trago de su refresco como cerrando el tema.

-Yo estoy bastante segura de que les importo, y mucho, sobre todo porque ¡Danny, por favor deja esa moneda en paz!- se quejo al ver que su novio lanzaba un ves mas la moneda al aire.

La orden lo tomo por sorpresa haciéndole soltar su malabar el cual rodó por el césped.

Se aclaro la garganta y trato de retomar la conversación.

-Perdón linda ¿los ignore?

-Si algo, ¿qué te pasa a ti con esa moneda? La llevas lanzando toda la mañana.

-No lo molestes Sam, es su sistema para decidir si ira o no a la cena de gala mañana en la noche- hablo terminando con su almuerzo.

-Solo ve, saludas, sonríes y te vas- sugirió la gótica tomando su mochila del suelo.

-Pero no estoy seguro de querer ir.

-Entonces no asistas.

-Mejor dicho, se que no quiero ir, pero no se si no deba no asistir.

-Di que tienes algún fantasma que atrapar, te respaldo si creen que mientes- el joven político le guiñó el ojo en complicidad -por cierto, eso fue una doble negación.

-Si fuera así de simple- añadió apesadumbrado ignorando su error lingüístico -todos los interesados en patrocinar las investigaciones de mis padres estarán hay, mi presencia podría ser de mucha ayuda… sin mencionar que mi hermana me mata como se entere que no iré.

-Mejor si ve- dijeron al unísono.

-Pero… será la mar de aburrido- aulló eso ultimo oyendo ligeras gotas de agua en el toldo de la mesa.

Los muchachos tomaron sus mochilas y emprendieron el retorno al salón, por el camino Danny recogió su moneda

"Decidido, tres de cinco y es definitivo" pensó al entrar al aula.

Shain dice: Y con esto cerramos el segundo capitulo. Puede que parezca no tiene un objetivo sustentable… y es muy probable que no lo tenga, pero nos pareció mejor aclarar la situación de la nueva vida de Danny antes de proseguir con lo demás.

Marohn dice: e invitamos a todos los lectores a dejarnos sus comentarios sean buenos o malos, que pasen un buen dia.

Shain dice: adiuus.