2.- ALGO MAS QUE OBSESION, ¿ES AMOR?
El primer trimestre del colegio transcurrió un poco raro para Ron. Todo lo que nos contaba en sus cartas era muy interesante, peligroso y divertido para mí. Sus clases, su primera clase de vuelo, la noche de Halloween con el trol, los partidos de Quidditch, sus nuevos compañeros y sobre todos sus nuevos amigos, Harry Potter y Hermione Granger. Al mencionar a Harry, me volví loca literalmente. Quería saber más de él y era yo la que siempre abría las cartas que llegaban. Mis padres sabían que sufría una pequeña obsesión con él, aunque yo tratara de negarlo. Pero al hacerlo me engañaba a mi misma cada vez más.
Tal era mi obsesión que un día, cuando mamá me había mandado a limpiar las escaleras, subí al desván y rebusqué en las viejas cajas donde mi padre guardaba periódicos viejos. Encontré lo que buscaba cinco minutos después. Cogí el periódico y lo abrí. Un poco de polvo salió de él y me hizo estornudar. Este periódico databa del año 1981, hacía ya diez años, pero a mí solo me importaba el titular "EL NIÑO QUE SOBREVIVIO VENCE AL QUE NO DEBE SER NOMBRADO". Sonreí al leerlo. Solo podía preguntarme cómo lo hizo.
-¡Ginny, has terminado ya!- gritó mamá desde el piso de abajo- ¿Qué haces ahí arriba?
-Ya bajo- rápidamente recogí los demás periódicos y los guarde en las cajas. Escondí el periódico que busqué y salí del desván. Mamá ya no estaba aquí así que corrí hasta mi habitación y guardé el periódico en un cajón del escritorio.
Tan solo unos días después la nieve cubrió todo el jardín. Los gnomos no salían de sus escondites por el frío. La Madriguera parecía una estampa navideña y los árboles estaban cubiertos de nieve y escarcha. Pero esa estampa no la íbamos a poder disfrutar mucho por que esa Navidad fuimos a Rumania a visitar a mi hermano Charlie. Fue una bonitas vacaciones, pero echaba de menos a los gemelos y a Ron, también echaba de menos a Percy, aunque las vacaciones sería igual con él que sin él.
Al terminar las vacaciones, llegó una nueva carta de Ron agradeciendo los regalos de Navidad por parte de Harry. Después todo volvió a la rutina, mi padre a su trabajo, en Hogwarts comenzó el segundo trimestre y yo seguía con la cabeza puesta en Harry.
Ahora sí me convecí de que tenía una gran obsesión con él. Prueba de ello eran las horas muertas que pasaba pensando en él, en cuándo lo volvería a ver, en qué estaría haciendo en estos momentos. También lo probaban los incontables sueños que tenía con él. Estos sueños parecían cuentos de hadas, en los que él era mi príncipe azul y me salvaba de la bestia.
El resto de los meses pasaron muy rápido para mí. Me dí cuenta cuando mamá me dijo que mañana era 1 de Julio y ya había acabado el curso en Hogwarts. Esto hizo que me acordara de que dentro de dos meses yo iría al colegio. A la mañana siguiente, fuimos a toda prisa a la estación y entremos al andén para esperarlos. Mientras todos los alumnos bajaban del tren e iban a saludar a sus familias, yo solo tenía ojos para Harry. Venía con Ron y otra chica que supuse que sería Hermione. No pude callarme y grité señalándolo, pero mamá me calló cuando se acercaban. Cuando Harry se fue con sus tíos, me tranquilicé un poco.
-¿Qué tal el curso? Me tenéis que contar todo lo que os ha pasado- dije emocionada a mis hermanos.
-Lo que nos ha pasado a nosotros o a Harry Potter- dijo Fred guiñándome un ojo.
-¿Por qué?
-No sé, te veías muy… emocionada y… contenta al verlo, ¿no?- rió Ron, y le pegué un puñetazo en el brazo, pero no pude evitar sonrojarme. Caminábamos bajo un sol veraniego y sofocante, y yo iba inmersa en mis pensamientos. Reflexionaba acerca de todo lo que me había pasado este año, pero todo lo que tenía que reflexionar era Harry. Por que era lo único interesante que me había pasado. Es algo más que obsesión ¿es amor?
