¡Ya llego! ¡Ya está aquí! ¡El segundo capítulo de este fic!
"Y por eso no celebramos San Valentin."
Nota: Yo intento poner el guion largo, que ortográficamente es el que debe ir en los diálogos, pero la página sigue quitándolo; ¡no sé qué tienen en contra de la ortografía!
Algunas indicaciones: (Para ahorrarme el poner letreros todo el tiempo)
"Pensamientos"
Flashbacks / Recuerdos
Capítulo 2.
"La receta del caos"
Un año antes.
Golpe, detiene, esquiva.
Se aleja.
Golpe, detiene, esquiva.
Se aleja.
Era una pelea rítmica, algo floja comparada a otros de sus entrenamientos; pero Bakugo era el que usualmente salía más beneficiado al usar la gravedad cero de Uraraka; hoy le tocaba a ella y debido a que no les habían prestado un área grande, solo un salón de entrenamiento, optaron por un combate cuerpo a cuerpo sin usar poderes.
Vaya forma de pasar el catorce de febrero.
¿Qué es más romántico que lanzarle golpes a tu crush y estar apestando a sudor de nitroglicerina?
Bueno, para ser honestos, para él esto era perfecto; ella por su parte, no tenía tiempo ni dinero para andarlos desperdiciando en cursilerías capitalistas. Y si era honesta, tampoco estaba segura de tener a alguien.
Hace dos meses estaba segura que sus sentimientos de amistad por Deku eran otra cosa; pero esos eran detalles. Pensamientos que la detenían en su meta, y francamente si ella era buena en algo, era en ahorrar. Había que ser tacaña con las emociones, si no quería que la mataran en batalla.
Y un excelente ejemplo de ello era… en ese momento, y en cómo Bakugo la había derribado bruscamente sobre el suelo, sacándole todo el aire. Hubiera evitado eso si hubiera estado concentrada en el movimiento y no por andar pensando en huevadas.
Casi podía ver al pequeño dragoncito de su película Disney favorita, Mulan, recitándole: "¡Deshonor, deshonor sobre toda tu familia, deshonor sobre ti, deshonor sobre tu vaca…!"
Frunció el ceño.
-¡Vamos Uraraka, no me lo hagas tan fácil!-El grito de enojo de Bakugo no concordaba con aquella sonrisa altanera que le estaba dando. Oh, en un par de meses, luego de que habían empezado ese trato para entrenar sus poderes y su compatibilidad juntos, ella ya reconocía las sutiles diferencias entre sus extrañas expresiones.
Por ejemplo, aquella era un clásico, y decía: "No me jodas cara redonda ¿Nos ponemos serios o qué?".
Ella gruño y aparto el pie que Bakugo había puesto, aunque sin recargarse, sobre su vientre en señal de victoria; el muy hijo de su madre, y sus delirios de grandeza.
-Muévete idiota, ¡vamos de nuevo!-No iba ser amable con él; porque de lo aprendido en dos meses de convivencia intensiva, tenia claro que aquellas formalidades a lado de Bakugo eran una pérdida de tiempo; mejor guardaba sus buenos modales para gente que los mereciera, como Iida y Deku. Katsuki sonrió complacido, y ella se levantó sola, no esperaba que la ayudara, aunque ¿por un segundo creyó que le estiro la mano para ayudarla a incorporarse?... no, no podía ser. Debía ser un espejismo.
Joder.
Por su parte el joven se deleitó, al menos por cinco segundos con la visión de una camisa levantaba que dejaba a la vista las abdominales de la joven.
Trago saliva, y aparto la mirada para que ella no notara su sonrojo.
Primer gran error, porque le llego un puñetazo directo a la cara, que lo tumbo en el suelo y estuvo cerca de noquearlo.
Ahora era ella quien tenía una mirada de superioridad y le dedicaba una sonrisa perversa. Si, Uraraka era el diablo vestido de ángel… y eso era jodidamente sexy.
-¡Oh, vamos Bakugo, no me lo hagas tan fácil!
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Actualmente.
Mei Hatsume era una artista.
Y a los artistas simplemente no se les puede apresurar, menos ante la idea propia de lo que uno cree que quiere. Porque uno al parecer no sabe lo que quiere, y el artista de todos modos hace lo que se da su regalada gana, alegando que nos da lo que necesitamos.
Por eso, cuando Bakugo Katsuki llego con sus improperios y aires de superioridad a su taller, no pidiendo, ni siquiera proponiendo, ¡no! El muy patán había llegado a exigirle a ella y a su profesor que construyeran una locura de proporciones monumentales en ¿un mes?
-Usted está loco.-Susurro ella al ver tremenda idea que le presentaban en un horrendo dibujo hecho con marcadores y lápiz. Pero, los artistas no son conocidos por ser cuerdos.-¡Definitivamente! ¡Lo haré!
Y es que también era una idea fantástica.
-Menos mal me consultaste a mí, de lo contrario hubieras hecho volar a tu novia.-Comento el profesor Power Loader, quien miraba las indicaciones a lápiz con la horrible letra del autodenominado "rey de las explosiones".
Bakugo frunció el ceño.
-Esa era parte de la idea.-respondió el rubio cruzándose de brazos.
Si los ojos de Power Loader pudieran verse, los hubiera rodado. Tal vez lo hizo, quien sabe cómo ve debajo de ese casco en forma de excavadora que le cubre la cara de todos modos.
-Hablaba de que la hubieras hecho explotar, idiota…
-¡¿A quién llamas idiota enano mecánico?!
-¡Vuelve a insultarme y haré que te suspendan!
Mei sonrió mientras dejaba que aquellos dos se gritaran, y se dispuso a elaborar un plano decente de la idea de Bakugo; y es que francamente hablando, lo haría gratis con tal de que la dejara presentar la misma idea a unos directivos en su examen final. Y ¿quién lo diría?, era algo tierno… aunque jodidamente peligroso si se hacía mal.
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Uraraka, Deku e Iida estaban disfrutando del almuerzo en la cafetería, o al menos lo hacían los dos jóvenes del sexo masculino; la pobre Uraraka no podía dejar de jugar con su comida; mientras que en su mente una serie de ideas tenebrosas se armaban respecto a la idea de "romántico" que tenía su novio. Quien el día anterior había cancelado su entrenamiento juntos para ir a "preparar la sorpresa con los profesionales".
¡¿Quien demonios eran los profesionales?!
¿Y por qué ella no paraba de pensar en el joven rubio sobre un volcán en llamas con una risa maniática mientras las explosiones de lava formaban corazones de ceniza?. Ochako se sonrojo ligeramente. ¿Por qué aquella imagen le parecía también muy dulce?... ¡¿Pero qué carajos estaba mal con ella!?
-¿Uraraka-san?-La volvió a llamar su amigo, el velocista.
-¿Eh?-La chica volvió a la realidad de un respingo y miro a sus amigos, estos parecían preocupados.
-¿Te encuentras bien?
La joven asintió rápidamente, tratando de negar su incomodidad con ambas manos.
-¡Oh! ¡Si! ¡Solo estaba pensando!
Deku sonrió de lado.
-Entiendo si estas preocupada por Kacchan, sé que el suele extralimitarse a veces.-Deku se rasco la cabeza, y una gota de sudor frio recorrió la espalda de los tres jóvenes. Francamente es que por como hablaba Bakugo, todo el salón se había enterado de su "cita" del día blanco; pero solo sus amigos cercanos entendían la preocupación de la joven Ugravity.
-Uraraka-san no se preocupe, creo que Bakugo-kun no sería capaz de hacer algo que la pusiera en peligro o nada por el estilo…-Deku asintió no muy convencido, ambos tratando de darle ánimos a la joven. Pero Uraraka se quedó de piedra un segundo.
-Nada que me hiera a mí…-dijo casi en un hilo de voz. Porque aunque eso era seguro, nada le aseguraba que aquello no fuera a dañar a terceros, después de todo "en el amor y la guerra todo se vale" y a su tsundere rubio parecía gustarle MUCHO esa frase.
Su preocupación era tan palpable, que finalmente Deku término teniendo una muy buena idea para tranquilizar a su querida amiga, y ambos decidieron escaparse durante la tarde para ir a ver a Hatsume Mei, quien al parecer iba a ayudar a Bakugo en el proyecto.
Obviamente, Ochako le mintió a Katsuki respecto a la razón por la que no entrenarían juntos esa tarde; el rubio lo acepto, y decidió dedicarse a entrenar con Kirishima; sin embargo, cuando Izuku fue por Ochako a su cuarto, a esta le entro una especie de culpa por arruinar la sorpresa que él joven auto nombrado "rey de las explosiones asesinas" había estado preparando para ella.
Tal vez se estaba preocupando por nada.
Y ella estaba segura que si la situación fuera al revés, no le gustaría que Bakugo desconfiara de sus buenas intenciones.
¿Pero qué demonios estaba haciendo?
-Esto está mal, Deku-kun…-Hablo ella con un sabor amargo en la boca.
El joven heredero del One for all, se giro a verla sorprendido y dejo de caminar por el pasillo.
-Uraraka-san…-Susurro él con una pequeña sonrisa.
-Quiero mucho a Bakugo-kun y no puedo hacerle esto, es traicionar su confianza…-La joven de pronto se sentía como basura, y pequeñas lágrimas brotaron de sus ojos, deslizándose pesadas por sus mejillas.-Soy la peor…
Izuku se acercó para limpiar las lágrimas de su amiga, y abrazarla.
-Tranquila.-Le susurró al oído, el joven de ojos verdes. -Lo importante es que decidiste confiar en el en el momento clave.-La chica gimió dejando más lagrimas caer por sus mejillas.
Sin embargo, alguien de cabello picudo que caminaba por ahí, malinterpreto totalmente esta conversación; y solo veía con rencor como Midoriya llevaba a una llorosa Ochako de regreso a su cuarto. El joven que observaba la escena negó con la cabeza.
-Que poco varonil…
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Mina Ashido podía hacer muchas cosas, pero ninguna de ellas era quedarse callada cuando su cerebro formulaba palabras, y en vez de pasar por el filtro del sentido común que tenemos todos los humanos, ella solo las escupía en bruto sin sutileza.
Por ejemplo, decirle a su novio lo que opina de él en ese momento.
-Eres un idiota.
¿Ven? Sin censura.
Kirishima hizo un puchero, mientras observaba de reojo al pasillo por la puerta entre abierta de la chica.
-¡Te juro que lo vi!
Mina suspiro y jalo al joven del brazo para que la mirara a los ojos.
-¿Entonces porque no le dijiste nada a Bakugo?
El pelirrojo quiso apartar la mirada, pero Mina lo tomo de la barbilla y sus iris y pupilas se encontraron en un segundo.
-Tu no estabas ahí, fue…-Kirishima se rasco la nuca un poco confundido, hastiado mas bien. La chica trataba de entenderlo. El pelirrojo lanzo las palabras en un suspiro. -Creo que la ama…
Mina no pudo evitar llevar sus manos a su pecho en un mueca de ternura.
-¿Entonces?
Kirishima hablo despacio, como un niño que se tiene que aprender una lección de memoria para un examen.
-Si saco conclusiones tan apresuradas solo voy a lastimarlos.
Mina also un pulgar apoyando las palabras de su novio, y pensar que él llego a esa conclusión el sólito. ¡Estaba orgullosa!
Y es que, luego de haber sido compañeras por un año, sabía que Ochako no era la clase de chica que disfrutara estar de cama en cama; aunque estaba segura que la castaña aún era virgen, pero eso era harina de otro costal.
Por su parte el pelirrojo, en su dilema moral de chismear en la vida de la novia de su mejor amigo o dejar que las cosas paseen solas; solo podia recordar las palabras dichas por Katsuki esa tarde.
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Bakugo alzo una ceja bastante incrédulo ante lo que le decía Kirishima.
-¿A qué verga te refieres con cancelar mi trato con Mei?-Bakugo no estaba para las paranoias de su "mejor casi parecido a un amigo". Y siguió levantando pesas.
Kirishima suspiro, francamente no quería ir a decirle a su amigo lo que había visto hace un rato en los pasillos de las chicas. ¿Qué que hacia ahí? Bueno, tampoco era un secreto su relación con Ashido Mina; pero de todos modos, él no era una vieja de lavadero para andar esparciendo chismes.
-Solo digo que tal vez deberías hacer algo menos extravagante para Uraraka…-Kirishima golpeo su costal de box mientras veía la cara fastidiada de Bakugo. ¿Qué clase de cara era esa?
-No voy a darle algo mediocre.
-Esta bien, pero creo que has llevado esta competencia con Todoroki y Midoriya muy lejos...
-No…-Katsuki dudo un momento, su voz sonaba ácida, pero empezó a relajarse y bajo las pesas. Kirishima pudo notar como el flequillo rubio cubría su mirada, y usaba un tono de voz más serio de lo normal, pero se sentía como cuando llenas la habitación de gas, y si lo interrumpía, lo haría explotar.-No es solo respecto al súper brócoli y la bandera de Canadá.-Kirishima jamás había pensado en tales comparaciones para Shoto e Izuku, pero sabía que ahora no se lo podría sacar de la cabeza.-Es algo que quiero hacer por ella, joder…
Un rio de lágrimas corría por los ojos de Kirishima.
-¡Reconocer tus sentimientos por tu chica!-El pelirrojo levanto un pulgar.-¡Tan varonil!
Bakugo alzo la mirada perturbado por lo que acababa de decir.
-¡CIERRA LA PUTA BOCA!
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Kirishima suspiro y decidió salir de la habitación de su chica, ya era muy tarde y sabía que si lo volvían a encontrar ahí adentro la iba a meter en problemas. Ambos se besaron, y justo cuando ambos abrieron totalmente la puerta entre abierta, sus miradas se detuvieron de repente en la ventana que estaba frente al cuarto de la chica de piel rosa, y sintieron un sudor frió.
-Esto… cariño…-La voz de Mina sonaba nerviosa. -Dime ¿La puerta de mi cuarto estuvo abierta todo este rato?
Kirishima asintió lentamente, Mina apenas sentía como le salían las palabras con dificultad.
-¿O sea que es posible que tu teoría conspiranoica sobre Deku y Uraraka se hubiera escuchado en el pasillo?
Kirishima asintió de nuevo.
-Estamos muertos.-Y aquella era una afirmación obvia.
Eijirou y Ashido miraban con terror como "alguien" había congelado parte del pasillo con una emoción de enojo, muy obvia.
¡Olviden a Bakugo! ¡Todoroki los convertiría en paletas heroicas antes de siquiera poder graduarse!
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Cuando Uraraka Ochako se levantó al día siguiente, esperaba vestirse, desayunar, lavarse los dientes e ir a la primera clase del día.
Su primer clase, que era el entrenamiento de los poderes en batalla, dio un giro inesperado cuando, Shoto Todoriki, la invito a tener una batalla en el campo de entrenamiento.
Y acepto sin dudas. Estaba halagada, porque que alguien de la categoría de Todoroki la reconociera para tener un enfrentamiento, realmente la hacía sentir que algo estaba haciendo bien.
Hubiera disfrutado más aquello, si la mirada del joven mitad y mitad no fuera tan… ¿fria?, no… aquello era, como las llamas de una ira contenida.
Continuara…
Notas de la autora: Y al fin actualizo, digo, no pensaba hacer un fic muy largo pero calculo que todavía me faltan un par de capítulos. Y bueno, mientras se va revelando de poco a poco la sorpresa de Bakugo, también iremos conociendo algunos momentos clave en los inicios de su relación.
El día de hoy hay otra parejita en el salón, y es que luego de enterarme de la historia que tienen Kirishima y Mina en el manga, no puedo evitarlo y ahora los shippeo... no tengo remedio; creo que haré un fic a parte de su relación... ¿Les gutaria?
Pero volviendo a la historia, un poco de Todoriya/TodoDeku jamas le hizo daño a nadie, excepto a Uraraka, ¡Na! es broma... o no...
Muchas gracias por sus reviews, ¡me hacen tan feliz!: LisdelViento, Elsascarleth, conchito, zeensu30, thecat-laura, Kats-th31, Sasha Minari17, greshysway, y DaeikoSou.
Y sigan comentando, así mejoro, por que la verdad me encantan y me inspiran para continuar con esta historia.
¡Nos leemos luego!
