Hola ¡hola mis queridas seguidoras!espero todas estén bien, acá tienen ¡otro capi de la historia!.

Si, esto salió adorable y me gusta como va, muchas gracias por el apoyo, a pink y a tsuki ¡que fueron los primeros reviews!.

¡déjenme saber su parecer!¡con un excelente REVIEW!.

Sain seya, es propiedad de Masami Kurumada, yo solo, quiero que se diviertan y le pierdan miedo a máscara.

Los rostros.

Después de haber pasado el susto del cuarto y de decir a gritos que no quería cambiar mi habitación, me concentré en otras cosas, como tenía 5 años, aún podía andar con mi jack y eso hacía, era mi mejor amigo de todo el mundo, lo llevaba, era de la mitad de mi tamaño, e íbamos juntos a todos lados, pasé por los rostro, como cualquier otro día, sin mirarlos demasiado, viendo sus nombres grabados debajo de ellos en sangre, uno de ellos, suspiró.

-jacky ¿escuchaste eso?. Le pregunté a mi muñeco –hjoven aprendiz. Dijo el rostro, me puse del color de la leche.

-jacky ¿Qué fue eso?. Le pregunté, yo pensé que solo eran réplicas de los combatientes que venció mi padre.

-joven aprendiz, ayúdame, soy inocente. Dijo la cara del hombre sin un ojo, suspiré, estaba asustado, pero no quería gritar.

-tu padre se equivocó, me maljuzgó. Decía el hombre - ¿Por qué dices que te maljuzgó?. Pregunté.

-porque en realidad, yo no lo hice, ayúdame por favor. Pidió, lo miré, sus lágrimas.

- ¿Cómo te ayudo?. Pregunté –debes tocarme con tu cosmos, solo un miembro de la casa de cáncer puede ayudarme. Dijo, suspiré y encendí mi cosmos, solo quería tocarlo a el, pero los otros, abrieron los ojos y se liberaron, dejando la casa limpia, sin nada, los ví, eran tipos horrorosos, el que me habló sonreía con malicia.

-muchas dracias aprendiz. Dijo, tenía una armadura rara, como árabe, era verde y con un casco como un turbante, me agarró y sentí mucho miedo.

- ¡papi!. Exclamé horrorizado sintiendo como esas manos buscaban mi corazón o quizás, mi alma, no quería ser poseído, pero repentinamente, me encontré atado en un emboplas en mi cuerpo, no podía moverme.

-ahora si, vamos a arreglar cuentas. Dijo ese espíritu con mi boca,pero sin ser mi voz, caminó hacia fuera, vi a mi papi llegar desde géminis, estaba pálido.

- ¡papi ayúdame!¡ayúdame!. exclamé –no te puede oír. Me dijo a la mente.

-solo seremos el y yo. Vi a mi papi detenerse –Rashid, deja a mi hijo. Dijo con calma.

-no quiero Sombra, tu hijo ha servido muy bien. Lloraba dentro de mi, aunque por fuera,

se reía, mi papi lo miró.

¡despertar de las almas!. Exclamó, sentí un calor inmenso dentro de mi, el gritó, sentí como se aflojaba el emboplass.

- ¡fuera de mi cuerpo!. Exclamé, lo lancé fuera, el gritó, mi padre me tomó y se colocó en pose de defensa, yo, me aferré a su pierna muerto de miedo.

-hijo, cierra los ojos y no importa lo que oigas, no los abras. Asentí.

-papi, Jacky se quedó en el suelo de la casa. Dije –ya iremos por el. Dijo, cerré los ojos y escuché golpes raros, se escuchban como spliish y croshoooosh, no entendía porqué se escuchaban así, de repente, oí algo mas.

- ¡sello de las almas!. Lanzó mi papi, abrí los ojos, para ver una inmensa llama azul, rodeando todo el santuario y escuchar gritos, gritos y gritos de almas, miré a todas regresar a la casa, mi padre suspiró.

Bien, nececito una explicación. Me dijo, mis ojos, por fin iban a dejar caer las lágrimas.

-quiero a Jacky. Dije, cuando lo vi, tenía un cuchillo en la mano, mi padre lo tomó y me lo dio, lo abracé llorando, el me cargó y caminó hacia uno de los bosques.

Bien ¿Qué pasó?. Preguntó una vez me hube calmado.

-detallé en los rostros y uno me pidió ayuda, me dijo que te habías equivocado. El asintió.

Le creí y lo liberé, pero no conté con los otros, que tomaron de mi cosmos. Dije, el asintió.

Cada casa tiene manera de advertir a sus enemigos de lo que les puede pasar si no nos dejan en paz, si no se adieren a la bondad. Me explicó.

-la nuestra, la de cáncer son los rostros, esos malnacidos que hicieron mal y daño por placer, esos son nuestros prisioneros eternos, para impedirles reencarnar y que cuando sea necesario, deban ayudarnos a pelear, si la luz los toca y expían sus pecados, ellos solos, desaparecerán de la casa, yendo al mas allá. Asentí.

-papi. Dije por fin –tranquilo hijo, eso les pasa a todos, no tengas compasión de quien no la tuvo para alguien mas débil, mas bulnerable, mas indefenso. Asentí.

-papi ¿Por qué Jacky tenía un cuchillo?. El sonrió con calidés.

-porque le hicieron lo mismo que a ti. Temblé - ¿algún día podré resistirme?. Pregunté.

-claro hijo, todo es con el tiempo, cuando comiences a entrenar podrás hacerlo, confía en mi. Escuché una voz detrás de nosotros.

-no solo tiene que confiar en ti muchacho, si no en si mismo. Dijo, me di la vuelta emocionado.

- ¡abuelito mano de oro!. Excamé, el bufó - ¿tu también le contaste esa historia?. Preguntó el tatarabuelo Manigoldo.

-desde luego, es una de las mas famosas. Dijo mi padre - ¿Por qué subiste?. Pregunté.

-porque tenía que hacerlo. Dijo el con calma –una batalla se acerca y el niño no puede quedarse solo en cáncer. Mi padre asintió.

-ya aprendí mi lección y no volveré a confiarme. Dije abrazando a Jacky.

-eso no lo dudo. Dijo el tatarabuelo Manigoldo –pero seguridad, mató a confianza, no quiero que te engañen, pues, aunque están atrapados, el mundo de los sueños, es libre. Asentí.

- ¿donde nos quedaremos mamá y yo?. Pregunté, ambos me miraron con el mismo gesto.

-en el templo de piscis. Dijeron a coro –recuerda chiquitín: a todo hay que tenerle respeto, no juegues con lo que no puedes controlar, los fantasmas, demonios y otros son poderosos de por si y si tu les das mas poder, puede ser mortal, recuerda dejar quieto a lo que está quieto. Asentí.

-lo recordaré abuelito Mani. Dije, el sonrió, me revolvió el cabello y desapareció, suspiré, cerré los ojos.

-bien, andando, hay que hacer las maletas. Dijo - ¿sabes papi?. Dije tímidamente.

- ¿si?. Preguntó –tube mucho miedo. El asintió –yo igual, tienes que saber que en todos lados hay bien y mal, procurar el bien y evitar el mal,es lo mejor que puedes hacer, tener un amigo como gasparín esposible, pero tienes que buscarlo bien, gracias a los dioses, a ti ningún espíritu maligno podrá engañarte como al común mortal, pero con todo ese poder, viene una gran responsabilidad. Asentí.

-si papi, lo tendré en cuenta. Dije, el sonrio y seguimos hacia casa.

Al día siguiente, tras instalarnos en piscis y el haberse ido junto al tío Mich y la tía Odi, nos quedamos en el santuario, yo, estaba con los chicos en el coliseo.

¿es verdad que te poseyeron?. Preguntó Saga, asentí –que miedo. dijo Kanon.

- ¿Cómo fue?. Preguntaron Shura y Aioros –como…como estar envuelto en emboplass. Dije, me rasqué la cabeza y abracé a Jacky.

Fue horrible, eres prisionero dentro de tu propio cuerpo, chocas contra tus propias paredes, ves, oyes, pero no te puedes mover ni hablar, eso lo hace otro ¡ni puedes llorar!. Shura se espantó.

-ostia, que miedo. dijo, fue cuando lo vi, un niño, semi transparente, me miraba, me pregunté quien sería, cuando vi, a una de las mujeres de los guardias llorar.

- ¿Qué le pasó?. Preguntó Dita –su hijo murió de apendicitis. Dijo Saga entristecido.

-no lo soportó. Agregó Kanon, parecía, que yo era el único capaz de ver al niño, ellos hablaron y yo, me acerqué a el.

- ¿puedes verme?. Me preguntó, a su alrededor, destellos de un aura blanca, asentí.

-te veo. Dije con calma - ¿quieres ser mi amigo?. Le pregunté.

-pero ¿Dónde voy a quedarme?. Preguntó, sonreí y alcé a jacky.

-el es jack y dice que te puedes quedar dentro de el, no le molesta. El niño sonrió.

- ¿de verdad puedo? No se a donde debo ir. Sonreí –quédate, tanto como necesites. Dije, el entró en jack, sus ojos brillaron de morado y volví con mis amigos, feliz por tener un secreto que nadie mas podía saber.

En la noche, dormía junto a Jacky, cuando lo escuché llorar, en sus ojos, vi los ojos del niño.

-Máscara, deja de llorar, tengo sueño. Dijo Dita.

-lo siento Dita. Dije mientras me paraba y salía con jack.

- ¿Por qué lloras?. Le pregunté en el pasillo.

-ellos me dan miedo. dijo - ¿Quiénes?. Pregunté.

-los que están abajo, me llaman y me dicen que me harán cosas horribles. Suspiré.

-no les hagas caso, son condenados. Dije con calma.

- ¡son fantasmas!. Exclamó el - ¿y tu eres una mariposa?. Pregunté con sequedda.

-no, soy un fantasma como ellos. Dijo –se les debe tener respeto, no les tengas nunca, jamás miedo. Dije con calma.

-pero ¿y si me atacan?. Preguntó –solo pueden ser liberados por un santo de cáncer y tu los puedes golpear de manera natrual, yo, debo hacerlo con cosmos. Dije, el no dijo ni si ni no, suspiré, fui al cuarto, busqué mi sábana y mi almohada.

- ¡que haces!. Exclamó –voy a demostrarte que estamos seguros y que no debes tener miedo. Dije con calma, bajé las tropecientas mil escaleras hasta mi casa, me acosté en un rincón, donde había un rostro especialmente grotesco.

-no tengo miedo. Dije –apreeendiiiz de cáncer, suéltame. Dijo el con su voz quejumbrosa.

-púdrete. Dije, abrió los ojos y estos brillaron para absorber mi cosmos, pero, no lo dejé, sin que supiera como, se encendió un fuego azul, que les lastimaba los ojos, abrí los míos y sonreí, supe que a partir de entonces, el miedo a los fantasmas, sería un pasado en mi vida, contento por eso, me dediqué a dormir con mi nuevo amigo, escondido en jack y a salvo de todo mal.