-Despertad-
Capítulo 2
Eragon, junto con Saphira se encaminaron hacia la tienda de Nasuada seguidos por Bloodhgarm y los demás elfos, las personas al mirar a la imponente dragona se apartaban dando lugar, otros apresuraban el paso y no volteaban para disimular el pavor que le tenían, ella parecía disfrutarlo. Fuera de eso la quietud reinaba en el campamento que se había establecido dentro de las calles de Feinster, los hombres iban de lado a lado realizando sus tareas de forma tranquila, como si nada hubiera pasado. Al parecer el extraño suceso sólo fue percibido por un selecto grupo de personas, de cierta manera eso le tranquilizaba, la aceptación por parte de la gente de Feinster no fue más problema que el asedio y la lucha por la ciudad, ya que Nasuada dio a conocer sus intenciones al pueblo desde el primer momento. Habló con sinceridad y les hizo enfrentar una verdad que pocos tenían conocimiento, muchos aceptaron y se unieron a los Vardenos, otros que temían por su seguridad y la ira del Rey rechazaron completamente sus ideas.
Eragon parecía entenderlos ya que ellos habían llegado a cambiar radicalmente sus vidas, esas personas no conocían y aspiraban a nada más que una vida normal, vivían en su mundo, uno que no era completamente perfecto, pero eso les bastaba. Comenzó a entender una de las razones por las cuales Murtagh no quería destronar a Galbatorix, el sistema funcionaba para ellos. Aquel era otro problema, Murtagh, el solo pensar en el lo desanimaba. Todavía no podía encontrar una manera de liberar a su medio hermano de las cadenas que lo ataban, pero no era todo lo que le preocupaba, temía encontrarse con el de nuevo, ahora más que nunca. Una por que seguramente Galbatorix le hizo prestar mas juramentos, lo que reducía la voluntad de Murtagh, otra por que sabía que se podía manifestar a través de el y eso le parecía espeluznante. Realmente esperaba encontrar una manera de regresarle su libertad, de esa forma los dos podrían acabar con Galbatorix y el ya no se encontraría solo en su destino.
Se deshizo de esos pensamientos, delirar con malas ideas no era bueno en estos momentos, tenía que estar concentrado para lo que estaba por venir, sin darse cuenta ya habían llegado al centro de Feinster. Ahí se localizaban los puestos de los Vardenos, se le ofreció a Nasuada que ocuparan el castillo principal, pero si sus hombres iban a dormir afuera también lo haría ella, además de que representaban una mejor posición para controlar la ciudad y a los suyos. Visualizaron la tienda de la líder y caminaron mas aprisa. Tanto jinete como dragona iban preparados, sabían lo que tenían que decir, pero que hacer no. Al acercarse ambos reconocieron la voz de una persona.
- ¿Realmente crees que eso es posible?, tu imaginación no resulta nada útil- escuchó decir a Ángela con su familiar tono de voz.
Al entrar en la tienda junto con Bloodhgarm se encontró con la herbolaria, no era ninguna sorpresa puesto que ella siempre se encontraba donde estaba lo interesante, Trianna que obviamente era con quien se encontraba en disputa, Roran también se encontraba ahí lo cual le resulto extraño, todos estaban alrededor de una mesa cuadrada junto con Arya y Nasuada.
- Eragon- exclamó la elfa al ver al jinete entrar, segundos después la dragona asomo la cabeza por un agujero especialmente hecho para ella- Saphira-
- Bien por fin alguien que podría traer sensatez a este locura- dijo Angela mirando de reojo a Trianna- ¿Podrías decirle a esta que su idea de que Galbatorix planee atacarnos con magia desde Uru´baen es completamente ilógico-
- No pongas palabras en mi boca tu machacahierbas, eso no es a lo que me refería. Lo que quería decir es que podría estar haciendo algo con ella manipulándola de alguna manera. Si tu también lo sentiste, como afirmas que lo hiciste habrás notado que fue energía como la magia la que provoco ese choque de fuerzas-
- ¿Como saber si fue el que lo provoco?, no conozco nada de magia pero, ¿No cabe la posibilidad de que haya sido otra cosa lo que lo causo?- preguntó Roran con la intención de parar la pelea de ellas dos.
- No creo que la magia sea capaz de manifestarse así por si sola- le señaló Trianna.
- Sea lo que sea habrá que encontrar una respuesta rápido. Si Galbatorix fue el responsable temo por su poder, pero si fue originada por otras causas también es preocupante, puesto que no sabemos si podría ser algo que nos beneficiara o todo lo contrario. Trianna quiero que Du Vrangr Gata se encargue de ello, Eragon te unirás a ellos ya que entre todos tu eres el que tiene mayor conocimientos- expuso Nasuada
- No creo que sea necesario- declaró el joven.
- ¿De que hablas Eragon?- preguntó Arya.
Por que nosotros tenemos la respuesta- les comunicó Saphira, todos los observaban a ambos, con incredulidad.
Así el muchacho empezó a contarles lo que había vivido en sus sueños, Saphira también dio a conocer su versión de la historia, de como aquellas misteriosas personas habían protegido y apoyado a ambos todo este tiempo. Eragon fue el que manifestó su preocupación de que podrían estar en peligro y el hecho de que los hubieran contactado era una forma de pedir ayuda tal y como lo hizo con Arya. Terminaron por decirles lo ultimo que soñaron, de como por fin lograron entrar en la puerta y que al encontrarlos fue cuando se ocasionó el evento, al acabar todos tenían una mirada reflexiva en el rostro.
- ¿A que se referían con que el momento ha llegado?-les preguntó Nasuada.
- No estamos seguros-
Durante lo sueños nunca nos dieron señales realmente claras. Hasta donde sabemos estaban encerrados, el donde también es un misterio.
- ¿Creen que estén en peligro?-volvió a preguntar la elfa.
- Si, eso creemos- afirmó con seguridad.
- ¿Que clase de personas, si es que lo son, para despedir un poder así?- intervino Trianna.
- Hay algo que no me gusta de todo esto- dudó Nasuada- Elva, ¿Has sido capaz de visualizar algo?-
Eragon no se había percatado de la presencia de la extraña niña, que se encontraba en una esquina acariciando a Solembum. Elva se levanto y se acerco a la mesa, Trianna pareció retroceder ante la imagen que daba., no había tenido oportuniddad de platicar con ella desde que logró aminorar la enorme carga que sobrellevaba la pequeña.
- No, aun no puedo ver nada, todo esta borroso, muy confuso - respondió Elva con una voz que no correspondia a su edad.
- Que raro eso es como si no existie...-
Eragon no pudo terminar su frase, todo ante sus ojos desapareció quedándose flotando en la nada. Cerró los ojos con fuerza y los abrió de nuevo pero la realidad no volvía., lo intento una vez mas pero no diferencio si tenia los ojos cerrados o no, ya no podía ver nada. En su mente, sin embargo se empezaron a formar imágenes de alguien que nunca había visto.
Ilyan.
Kellevandros.
Despierta mi niño, despierta...
Poco a poco su mente empezó a extender su conciencia, despidiendose de su letargo. Despertar se le hizo mas difícil de lo que habia pensado, abrir los ojos a un mundo que le había quitado todo, un mundo lleno de tristeza, temor y muerte. Los sueños habían sido hasta ahora su refugio, una realidad que se formaba según sus deseos, una bella mentira que le incitaba a seguir a durmiendo, pero ya se había cansado de vivir en ella.
Sé fuerte, yo estoy contigo.
Abrió los ojos lentamente dejando que se acostumbraran a la luz, se imaginó que al hacerlo lo esperaría la bóveda celeste, con su hermoso color azul y nubes tan ligeras que podías guiar con tu aliento. Con lo primero que sus ojos se toparon fue con un techo de lozas grises, paredes de igual color, la inexistencia de ventanas y la luz tenue de las lámparas aumentaban la penumbra del lugar. Al parecer otra clase de bóveda lo encerraba, se sentó y observó que no había nadie y nada mas que el y la cama de piedra en la que se hallaba. Le preocupó que su compañero no estuviera con el, pero que pudiera sentir su esencia significaba que estaba cerca.
Tomó un momento para examinarse así mismo. Sus ropas seguían siendo las mismas, sucias y rotas de algunas partes, manches de sangre se distribuían por toda su camisa y el chaleco de cuero, notó que había finos cortes en su ropa hechos por el desliz de una espada. Sintió que parte de su espalda estaba desnuda, faltaba un gran pedazo de tela que parecía estar chamuscada, tanteó esa parte de su cuerpo pero su piel no parecía tener daño alguno, ni la mas mínima quemadura o cicatriz marcaba su cuerpo. Lo único que le faltaba era su espada Alraune, el y su arma estaban ligados por magia, así que si su espada estaba en el mismo lugar siempre podía invocarla.
No podía recordar mucho de lo ultimo que le había pasado, así que su estado actual representaba una gran interrogante, quería hacerlo pero lo único que podía visualizar eran imágenes borrosas, aunque una voz sonaba en su cabeza no podía identificar de quien era. Cayó en cuenta del tiempo que estaba desperdiciando pensando, tendría tiempo de pensar después, si es que había un después. Se colocó en el borde de la cama e intentó pararse, no tomó en cuenta que el tiempo que había pasado inerte le provocó un gran daño a sus piernas, así que se desplomó estrepitosamente al suelo. Apoyándose en la cama logró ponerse de pie, aplicó calor a sus piernas mediante un hechizo para que la sangre corriera con mayor eficacia, cuando pudo sostenerse por si mismo corto el efecto.
Con torpeza caminó hacia la puerta y se apoyo en ella, dio un respiro hondo y se preparó mentalmente para lo que estaba por ocurrir. Con dificultad empujó el pórtico provocando un rechinido metálico, se encontró con un gran pasillo, parecido a los de un castillo, y se preguntó si se hallaba en uno. Guiándose por la conexión que tenía con su camarada encontró su camino, de cierta manera parecía reconocer el lugar, puesto que al recorrer esos pasillos el sentimiento de nostalgia se hacia presente.
Por fin has despertado...
Aquella voz lo atrapó desprevenido, giró en redondo buscando la fuente pero no había nadie mas que el. No había sido Kellevandros, de eso estaba seguro.
- ¡Revélate!- exigió Ilyan
Veo que no me recuerdas, después de dormir todo es tiempo creo que lo entiendo- y era la verdad; no lo recordaba pero la voz le era familiar.
Ilyan siguió buscando a su compañero, caminando mas aprisa. Pronuncio el nombre de su espada y la presencia de la misma se hizo evidente, no se encontraba muy lejos así que podía invocarla en cualquier momento, el hacerlo requería mucha energía y tenia que estar preparado. Si tenia que pelear, el combate cuerpo a cuerpo no era la mejor idea puesto que aun no se encontraba en posición de entablar pelea, depender completamente de la magia tampoco era la respuesta, menos ahora que su poder era limitado. Su única esperanza era encontrar a Kellevandros para reforzar sus fuerzas y así poder tener una oportunidad, una oportunidad de enfrentarse a la eminencia que le acechaba.
¿Mi voz no evoca ninguna imagen para ti?
Continua Ilyan no te distraigas- le pidió Kellevandros.
Siguió caminando ignorando la voz, se encontró con el final de un pasillo y unas escaleras, subió hasta el ultimo escalón y se encontró con una gran puerta. Intentó abrirla, pero tenía seguros puestos.
-¡Jierda!-y el sistema interior de la puerta se rompió. Entró en lo que parecía una especie de cámara, hasta el otro lado de la misma podía sentir la entidad de Kellevandros. Por fin se dijo así mismo, una vez que estuvieran juntos todo estaría mejor, si eso fue lo que pensó. Cruzó la cámara hasta el otro lado y se halló de nuevo de nuevo con otra puerta, esta vez mucho más grande. Kellevandros se encontraba detrás, en seguida notó que había hechizos protegiéndola.
Voy a necesitar tu ayuda- le dijo Ilyan.
Te daré toda la energía que necesites.
Ilyan sintió como un poder ajeno al de el lo nutría, pero no fue necesario ningún gasto de energía, en el momento en el que empezó recitar los conjuros los de la puerta habían desaparecido. Se desconcertaron por un momento, pero no iban a desaprovechar una oportunidad.
Tendrás que abrirla tu, yo no seré capaz- señalo el joven.
Retrocede- le recomendó Kellevandros.
Con lentitud la puerta empezó a abrirse, a un ritmo que aumentaba el nerviosismo y la excitación del muchacho. La puerta se abrió completamente, dejando que aquellos dos se reunieran de nuevo. Las lágrimas acudieron a los ojos de Ilyan al ver de nuevo a su compañero, su mejor amigo, su dragón: Kellevandros. Corrió hacia el con la intención de abrazarlo y el enorme dragón agachó su cabeza a la altura de los brazos de Ilyan dejando fluir la muestra de afecto, ambos habían perdido tanto en el pasado, pero la esperanza de reunirse en el futuro mantuvo la llama con vida.
Ilyan, vamos. No disponemos de mucho tiempo hay que irnos.
Si lo comprendo, perdón.
Ahora que estaban juntos el corazón de Ilyan corría con mas lentitud. Estaba seguro de que las cosas podrían salir bien, pero no contaba con lo que el destino les tenia preparado. A la mitad de la cámara fueron detenidos por una sombra, de forma indefinida, flotaba en el aire en forma de vapor, de un color tan oscuro que no so podía ver tras ella. Lo único que se podía apreciar eran unos ojos penetrantes de color amarillo.
Kellevandros también has despertado, ustedes realmente están unidos, ¿Verdad?- aseveró de nuevo la voz, pero esta vez se manifestaba através de la sombra.
¡Es momento de que reveles tu identidad!- exigio.
¿También tu me has olvidado?, en todo caso permítanme presentarme. Mi nombre es Galbatorix, Rey de Alagaësia.
Idioma Antiguo
Jierda - Romper, quebrar
Hola, de nuevo yo. Por fin pude terminar de modificar el segundo capítulo, se que me he tardado mucho en subir pero se me presentaron algunos problemas que hacían imposible que la imaginación fluyera, pero prometo que intentare subir capítulo cada semana o cada semana y media.
Agradecimientos especiales a mis lectores que se toman una pequeña parte de su tiempo para leer mis invenciones. Gracias a mis amigos que leen esto, otro gracias a Elendoy, Arcano y DirtyDianaBJ, la cual tuve la oportunidad de conocer y descubrir una gran persona. Espero poder conocer a todos mis lectores. De nuevo se agradece de antemano a quienes dejen una Crítica/Review.
Sobre el capítulo, para que no se confundan en este y en el siguiente ambos momentos los de Eragon/Saphira y Ilyan/Kellevandros suceden casi en la misma línea de tiempo. Con una pequeña diferencia, Eragon y Saphira son capaces de tener visiones de lo que estan viviendo Ilyan y Kellevandros. Se que preguntas se alzaran, ¿Quién es este nuevo Jinete?, el porque del nuevo jinete, se encontró con Galbatorix ¿Que pasara?, ¿Se unira a el o peleara contra el?. Todas las preguntas tienen sus respuestas. Asi que esperen el próximo capítulo.
