FernandaWarriorPrincesss: No te entusiasmes mucho. Acordáte que Hope muere a las 23:59 PM, y el primer prólogo está narrado desde las 20:32 PM. Hope no murió todavía, estos capítulos son sus últimas horas de vida…

Prólogo 2 "Introspección"

21: 14

El doctor salió de la habitación de Hope, como todo buen doctor su rostro era una página en blanco. No podrías saber si trae buenas o malas noticias si intentaras leerle la cara. Se acercó a todos los presentes.

"¿Quién es la familia?" Jason y Caylin se levantaron de un salto.

"Nosotros" Habló Jason "Pero…ellos pueden escuchar también"

Hal le agradeció con la mirada, por más que no se lleven entre ellos Jason sabe a la perfección que Hope se interesa tanto por los Linternas Verdes como lo hace por él y Caylin.

"De acuerdo" Dijo el doctor "Hope no está bien, sus heridas sanan demasiado lento, y por lo que me dijeron la gran mayoría son mortales. Está estable por el momento, pero sin saber qué fue lo que le inyectaron no puedo hacer mucho"

"Así que…¿Qué sigue?" Cuestionó Kilowog con pocas esperanzas.

"Esperar, el quirófano está preparado por si surge la necesidad de operarla. Pero eso es todo"

El doctor se dio la vuelta y comenzó a caminar, pero se detuvo un momento y luego miró sobe su hombro para decirles "Yo que ustedes arreglaría cualquier asunto que tuviera con ella" Luego siguió su camino.

Un silencio sepulcral se instaló en la sala. Nadie hablaba, nadie se movía, hasta parecía que no respiraban. Procesar una noticia…no es fácil, por no decir imposible. Nada que implique la muerte de una niña que no llegará a los 16 años es fácil.

Caylin fue la primera en reaccionar, se dejó caer contra la pared detrás de ella. Su brazo robótico, cortesía de Laboratorios STAR luego de que perdiera el verdadero en el accidente, se cerró en un puño, cerró los ojos con fuerza y apretó tanto los dientes que creyó que se romperían y con toda la fuerza que pudo golpeó la pared una, dos, tres, cuatro, seis veces. Hasta dejar un agujero en la pared del tamaño de la cabeza de Kilowog.

"¡Dios!" Exclamó "¡¿Por qué?! ¡¿Por qué ella?!"

Jason quiso consolarla y decirle que todo estaría bien, que Hope estaría bien. Pero sabía que tenía que sacarlo, tenía que sacar todo ese enojo. Porque cuando llegue el momento…y él sabía a la perfección que llegaría, ya no podría. No porque no quisiera sino porque no podría hacerlo.

En cuanto a los demás, no les molestó en lo más mínimo el arrebato de Caylin, es más, lo consideraban adecuado dadas las circunstancias. Cuando Caylin por fin se calmó un poco, Hal se acercó lentamente a ella y le preguntó:

"¿Quieres ir tú primero?"

Sin mirarlo, sacudió la cabeza.

"Necesito un momento para recuperarme, ella no puede verme así"

"Está bien, tómate tu tiempo ¿De acuerdo?" Le habló con suavidad "Le haré saber que irás después"

Hal los miró s todos, pidiendo el silencio si alguno querría entrar primero. Todos evitaron su mirada, no podía culparlos. ¿Cómo puedes entrar y simplemente despedirte de una niña de 16 años para siempre? Estaba a punto de averiguarlo.

Ella estaba dormida cuando entró, pero como si ella pudiera sentir su presencia, abrió los ojos lentamente. A causa de la mascarilla de oxígeno que le proporcionó el doctor no podría hablar a menos que se la quitara.

Su boca sonrió, pero el resto de su rostro no lo acompañó.

"El doctor dice que estarás bien"

Ella frunció el ceño y negó efusivamente con la cabeza. Sabía que le mentía. Hal no pudo evitar suspirar, resignado y hundiendo los hombros.

"Lo siento, sé que odias que te mientan"

Con un ligero ademán para que se acercara por parte de Hope, Hal se sentó contra su cadera.

"Tienes razón, no dijo eso, pero tampoco dijo que no mejorarás. Estarás bien, Hope. Tienes que estarlo"

Su mano tembló al intentar sacarse la mascarilla de oxígeno, Hal quiso ayudarla pero ella no lo dejó. Al final desenganchó los elásticos de sus orejas se lo bajó hasta el cuello.

"¿Por qué estás tan asustado, entonces?" Susurró.

"Yo…yo no…" Inspiró hondo por la nariz antes de continuar "Vas a salir de esta, lo prometo. Siempre lo has hecho"

"La suerte…se acaba"

"Tu creas tu propia suerte ¿Recuerdas?" La garganta de Hal empezaba a dolerle del esfuerzo que hacía para contener el llanto "Mejorarás. Podrás ir a casa. Te encadenaremos a una cama dentro de una habitación con mi cuenta de Netflix y un kilo de helado para que te recuperes totalmente. Y luego podrás volver a patearles el trasero a los carteristas de Nueva Corona"

"Ese es el trabajo de…Taylor. Necesito que…le digas eso, por favor" Tomó aire y su respiración sonó como un silbido ahogado al hacerlo "Es su deber ahora, de ella…Silver y…de ese tal Iron Eagle. Por favor, diles que protejan mi hogar"

Hal desvió la mirada echando hacia atrás la cabeza unos segundos para evitar que salieran las lágrimas. No quiso hacerlo, pero debía. Era su deseo, porque a pesar de tener todas sus esperanzas puestas en que ella viviría, sabía cuál era la realidad. Acarició su rostro delicadamente, como si estuviera a punto de romperse.

"Lo prometo"

"Gracias"

/

"Tiene que haber una forma de salvarla" Espetó Hal por tercera vez "Por Dios, sólo es una niña"

"Estamos al tanto de la salud de la joven Hope Stefano" Dijo Appa "Pero tenemos al mejor personal médico de este lado de la galaxia, y ni siquiera ellos creen que mejorará"

Luego de hablar con Hope y haberle prometido que se aseguraría que su ciudad natal estaría a salvo, Hal fue directamente a la Ciudadela de los Guardianes a buscar ayuda por su parte. Después de todo, se supone que lo saben todo, de seguro deben saber cómo salvar la vida de una niña.

Desgraciadamente, se equivocó.

"Ella ha dado más por este Cuerpo que todos los Linternas Verdes juntos, y ni siquiera es un Linterna" Dijo, su desesperación estaba saliendo a flote "¿No creen que se le deben? Y si no es a ella entonces a Alice ¿Cómo creen que reaccionaría si supiera que están dejando morir a su propia hija?"

"Entendemos tu pena, Hal Jordan" Habló Sayd con pesar "Pero sea lo que Scar le inyectó, está impidiendo que su cuerpo sane adecuadamente, yo misma he ido a nuestra división de ciencias y les he ordenado que averigüen qué es. Desgraciadamente todavía no hay resultados"

"¿Así que eso es todo?" Extendió los brazos hacia los costados "¿No tienen nada, y yo ahora debo volver y ver cómo muere la jovencita que sostuve en brazos cuando nació?"

"Podremos ser unos de los seres más poderosos del Universo, Hal Jordan. Pero incluso la muerte, va más allá de nuestra capacidad y conocimiento"

"Hope mencionó algo que Scar le dijo. Tal vez eso ayude"

"¿Y qué es?" Pregunta Appa.

"La llamó DarkSoul"

Para sorpresa de Hal, al mencionar aquel nombre, parecía que en cualquier momento más de un Guardián iba a desmayarse. Appa incluido. Todos empezaron a murmurar entre sí cosas que Hal no alcanzaba a identificar, pero por sus caras de pánico este podía hacerse la idea. Appa miró a Sayd con miedo antes de dirigirse otra vez a Hal.

"¿DarkSoul? ¿Estás seguro?" Este cuestionó.

"Completamente" Hal se cruzó los brazos y entornó los ojos "Y por su reacción doy por sentado que saben quién es"

"Qué es, en realidad Hal Jordan" Corrigió Sayd.

"Sayd, no" La interrumpió Appa "No deben saberlo aún. Sólo los alterará más"

"¿Y cuándo entonces, Appa?" Cuestionó "¿Cuándo esa pobre niña muera?"

"Siento que me estoy perdiendo de algo importante" Habló Hal.

"Debemos discutir un asunto de suma importancia, 2814" Le dijo Appa "Espere afuera"

Muy a regañadientes, Hal obedeció la orden. Una vez que las puertas de la Ciudadela se cerraron detrás de él, Appa prosiguió.

"No se atrevería, Scar es tan consciente del daño que DarkSoul podría causar como nosotros"

"Tal vez por eso lo hace" Sugirió Sayd "Cuando desterramos a todos los Linternas Negros al Inframundo y encerramos a DarkSoul, le dimos a Scar El Libro Negro para que lo estudiara. Tal vez se obsesionó con su contenido"

"En ese caso sabría que eliminar a Hope Stefano, es eliminar a DarkSoul" Comentó otro de los Guardianes "No tiene sentido"

Todos se mantuvieron e silencio mientras trataban de pensar cómo encajaban las piezas de un rompecabezas del cuál desconocían cuál sería la imagen completa. Entonces, los ojos de Sayd se abrieron como platos.

"Trata de romper la barrera" Murmuró.

"¡Eso es imposible!" Espetó Appa, más por miedo que por enojo "Ella nos dijo que la barrera era infalible"

"Mientras siga viva" Citó Sayd "Esas fueron sus palabras. Mientras Hope siga viva la barrera funciona. Pero si ella muere y revive, entonces…"

"…DarkSoul tomará control de su cuerpo"

"Y despertará a Nekron"

/

"Hola, niña" Dijo Kilowog entrando a la habitación de Hope.

"Hola Sargento"

"¿Te tratan bien en esta pocilga?" Bromea al tiempo que se para a un lado de la camilla.

"Mucho mejor que la enfermería de Nanda Parbat, te lo aseguro" Se relamió los labios a pesar que tenía la lengua tan seca como su boca "Nunca pude preguntarte ¿Has vuelto a ver a Galia?"

La pregunta tomó por sorpresa al Bolovaxiano "Ehhh no, en realidad no ¿Por qué la pregunta?"

La chica se encogió ligeramente de hombros "Curiosidad, ella te gustaba mucho según recuerdo. Una vez que toda esta mierda de los Cazadores termine…podrías visitarla" Una fuerte tos la golpeó, tuvo que inclinarse hacia adelante y cubrirse la boca con la mano. Kilowog sostuvo su espalda con una expresión de preocupación.

Cuando la tos cesó, le preguntó "¿Estás bien?"

Antes de responder, Hope se miró la mano con la que tapó su boca. Estaba salpicada con sangre, cerró la mano y la metió rápidamente bajo las sábanas antes que Kilowog la viera "¿Qué te hace creer lo contrario?" Bromeó.

"Por favor no bromees con esto" Le pidió, ayudándola a recostarse de nuevo.

"Estoy bien, Sargento. Ahora, volviendo al tema de Galia"

"Sabes que no tienes que preocuparte por eso ahora"

"Kilowog´" Dijo muy seriamente "Podré estar con un pie en la tumba, pero aun así soy yo la que decide de qué preocuparse"

Con una sonrisa de lado, Kilowog alzó las manos en señal de rendición "De acuerdo, tú mandas, jefa"

"Sabes qué le sucedió a mi familia" Afirmó la chica "Al igual que a ti, ellos murieron y yo sobreviví. Por mucho tiempo creí que esa era mi penitencia, traté de ocultar mi sufrimiento con dolor, batalla tras batalla. Misión tras misión. Nunca me detuve, nunca nos detenemos. Porque una vez que termina, debes volver a casa. Creí que ya no tenía un hogar, pero sí lo tengo. Ustedes, Cay, Jason. Tú todavía tienes un hogar, Kilowog. Todavía tienes una familia. Un lugar al cuál volver"

Las pequeñas orejas de Kilowog decayeron a mitad del discurso, pero seguía sonriéndole. Con su gran mano sacudió el cabello de la chica "Siempre fuiste la más sabia de nosotros"

"Prefiero el término experimentada"

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"¡Si es algo que puede ayudar a Hope deben decírnoslo!" Gritó Hal.

"Como ya te dijimos 2814. No estamos familiarizados con el término DarkSoul" Dijo Appa con una notable frialdad.

"¡Esas son puras patrañas y lo saben! ¡Hace una hora dijeron que sabían lo que era!"

"¡No tienes el derecho de faltarnos el respeto Hal Jordan! ¡Ahora retírate o de lo contrario-"

"¡¿O de lo contrario qué, Appa?!" Espetó Hal dando un paso al frente "¡Ya estoy siendo castigado porque la niña que Alice me confió está en su lecho de muerte y no puedo hacer nada para evitarlo!" Gritó apuntando hacia la puerta "¡Pueden quitarme mi anillo, expulsarme a La Zona Olvidada o lanzarme al agujero negro más cercano pero yo diré las cosas como son!" Paró un momento para tomar aire antes de lanzar un ultimátum. Dijo con una voz tan calamada y seria que le hubiera helado la sangre a cualquiera "Hope va a morir porque intentó detener a Scar, una Guardiana, y ustedes son los únicos que sáben cómo y por qué y aún así no harán nada. Luego de lo que sucedió con Aya, no me sorprende por tu parte Appa. Pero tú Sayd…" La Guardiana bajó la cabeza con vergüenza "…ni siquiera tengo palabras para describir la veguenza que me das"

Ni siquiera esperó una respuesta o represalia por parte de los Guardianes, simplemente se dio la vuelta y se fue.

"Hola Rojo" Dijo con la voz tan pastosa que parecía que la estuvieran estrangulando.

"Hola" Dijo él suavemente "¿Cómo te sientes?"

Hope arqueó una ceja "¿Quieres la verdad o que te repita lo mismo que a los demás?"

"No ser honesto cuando debes serlo causa problemas, créeme" Le dijo con algo de humor y las comisuras de los labios de Hope casi forman una sonrisa. Pero ese fantasma no duró mucho tiempo, Razer se sentó a su lado mientras ella lo miraba seriamente.

"No voy a salir de esta, Razer"

Un nudo ascendente de formó en la garganta del Linterna Roja. Hope nunca lo había visto tan vulnerable como ahora, él tomó su mano entre las suyas y dejó escapar un tembloroso suspiro.

"Claro que sí, eres Hope Stefano. Muy terca para morir ¿Recuerdas?"

"Razer" Pocas veces ella lo llamaba por su nombre de forma tan seria como esta "Voy a morir. Créeme, la idea me desagrada tanto como a los demás. Pero puedo llorar por lo inevitable o puedes escucharme y hacerme caso por una maldita vez ¿Cuál eliges?"

Luego de una larga pausa, el Linterna Roja asintió "Te escucho"

"Tienes que arreglar las cosas con Aya"

"¿Crees que no lo he intentado ya?"

"Sigue intentando, entonces" Habló con énfasis.

"¡Ella no quiere perdonarme!"

"Bueno ¿Quién la culparía?" Dijo encogiéndose de hombros ligeramente "Le mentiste, la humillaste. Le rompiste el corazón que apenas descubrió que tenía. Pero todavía te ama, Razer. De no hacerlo no estaría tan dolida"

Razer suspiró "No quiere escuchar nada de lo que digo"

"Entonces deja de hablar y haz algo. Las acciones valen más que las palabras, Razer. Sé que crees que no la mereces por las cosas que hiciste en tu pasado, que no mereces ser feliz ni tampoco amar de nuevo" Razer abrió la boca para decir algo, seguramente para confirmar lo que Hope decía. Pero esta se le adelantó "Pero Razer, la verdad es que: las personas como nosotros, quienes hemos ido al infierno y regresado, quienes ya perdimos el significado de la vida…quienes simplemente estamos rotos por dentro…somos los que más merecemos una nueva oportunidad. Deja de tenerte lástima, la mayoría de las personas se consideran afortunadas por tener un gran amor de su vida. Tu encontraste dos"

Una lágrima solitaria recorrió la mejilla de Razer, con un esfuerzo sobrehumano, Hope alzó la mano y le limpió la cara con el dorso.

"Merecías algo mejor que esto" Murmuró Razer intentando contener los sollozos.

"Fuiste el hermano mayor que siempre quise tener" Susurró "Tal vez un poco más idiota de lo que hubiera preferido, pero bueno, es lo que hay"

Razer no pudo evitar reírse "Tú también fuiste como mi segunda hermana menor" Apartó unos mechones de pelo de su rostro.

Ambas cejas de Hope se arquearon "¿Segunda? Razer ¿Tu tenías una hermana?"

Bajó la cabeza un poco y la sacudió, luego la miró "Supongo que no tiene sentido mentirte a estas alturas ¿Verdad?"

"Diablos, no. Escúpelo"

/

La única persona que vió a Razer salir de la habitación de Hope fue Aya, el Linterna Roja se veía abatido. Y la verdad no era para menos. Le tomó unos segundos decidir a la IA seguirlo, después de todo, sólo porque esté enojada con él no quiere decir que no lo apoyará si se siente desanimado, sobretodo en un momento como este. Dobló en la esquina que él había tomado y ahí lo vió pasar por una puerta a mitad del pasillo.

Cuando ella abrió la puerta se dio cuenta que no era nada más que un almacén de suministros médicos ¿Por qué Razer entraría ahí? Y hablando de Razer ¿Dónde est-

"¿Buscabas a alguien?"

Aya se dio media vuelta enseguida, Razer estaba con la espalda contra la pared y cruzado de brazos. Su intensa y determinada mirada la hizo estremecer a la joven androide.

"Te ví salir de la habitación de Hope, sólo me preguntaba si estabas bien" Miró la puerta "Mejor me voy"

Antes de que siquiera se acerque a la salida, Razer presionó un botón en el panel a su lado y las puertas se cerraron en la cara de la chica. Abrió la boca para cuestionarlo, pero las palabras no salieron porque de pronto tenía tan cerca al joven Linterna Roja que podía sentir su cálido aliento en sus labios.

"¿De qué te arrepientes?"

"Yo- espera ¿Qué?"

Razer subió su mano para acariciar su mejilla con la yema de sus dedos. Aya puso ver el dolor en sus ojos, como si estuviera recordando algo.

"Cuando me salvaste del Anti-Monitor, el día que creí haberte perdido para siempre" La chica no pudo pasar por desapercibido como la voz se le rompió al final de la frase "Dijiste que ahora entendias el significado del arrepentimiento, pero no pudiste decirme porqué"

Aya le mantuvo la mirada por unos segundos, luego negó con la cabeza casi imperceptiblemente.

"¿Por qué me haces esto?" Susurró "¿Por qué no puedes dejarme en paz?"

"Sólo dímelo, Aya"

"¡Que tú y yo nunca pudiéramos estar juntos! ¿De acuerdo?" Soltó de golpe, pero Razer ni se inmutó. Bajó la cabeza un momento antes de volver a encararlo, los ojos le brillaban por las lágrimas no derramadas. El Linterna Roja acunó su rostro entre sus manos, como si fuera lo más delicado del mundo, el torbellino de emociones que pasaron por sus ojos fue tan intenso que la chica bajó la mirada.

"Yo también me arrepiento de eso, no sabes cuánto" Susurró él.

"Razer" Dijo Aya "Por favor déjame ir"

Enroscó un brazo alrededor de su cintura y con la otra levantó suavemente su barbilla, así lo veía directamente a los ojos.

"No pienso cometer el mismo error dos veces, mi amor…"

Sin decir otra palabra, se inclinó al mismo tiempo que levantaba más su mentón para poder besarla por fin. Fue suave y firme a la vez. El shock hizo que la IA abriera los ojos como platos, pero a medida que pasaban los segundos, fue sucumbiendo más y más a las emociones que recorrían su cuerpo. Parpadeo lentamente un par de veces mientras sus ojos rodaban hacia atrás, hasta que los cerró y se entregó por completo al beso.

Serpenteó sus brazos alrededor de su torso y no pudo evitar presionar con un poco de fuerza la yema de sus dedos en su espalda.

Algo explotó en el interior de ambos, algo que Aya nunca creyó que sentiría y algo que Razer nunca creyó que volvería a sentir.

Al sentir como le correspondía, ladeó la cabeza para profundizar el beso. Sus colmillos mordisquearon el labio inferior de la chica, quien no pudo evitar gemir ante el arrebato. Este aprovechó para explorar el interior de su boca con la lengua. Al tornarse más apasionado el beso, este hizo retroceder a la androide hasta que la aprisionó contra la pared, Aya enroscó sus brazos alrededor de su cuello cuando sintió cómo él la levantaba del suelo hasta que sus pies estuvieran colgando. No había ni un milímetro de espacio entre ellos.

Un gruñido por parte del Linterna Roja fue amortiguado por la boca de Aya al sentir como esta clavaba las uñas entre sus omóplatos y arañaba levemente a través de la tela del traje.

Un par de minutos después tuvieron que separarse, más que nada porque Razer necesitaba recobrar el aliento, volvió a dejar a la chica sobre sus propios pies, pero nunca aflojó el agarre de su cintura. Él fue el primero en abrir los ojos, Aya todavía los mantenía cerrados, como si siguiera en trance.

"¿Qué fue eso?" Susurró ella.

"Mi último intento de disculparme"

Cuando ella al fin abrió los ojos, parecían brillar aún más de lo usual. Una dulce sonrisa apareció en sus labios.

"Debió ser uno de los primeros, nos habríamos ahorrado mucho tiempo" Con su mano derecha ahuecó su mandíbula en una suave caricia, él le sujetó esa mano y se inclinó contra ella. Tal y como había sucedido la vez que ella se sacrificó por él. Sólo que esta vez el resultado sería diferente.

Muy diferente.

Se miraron mutuamente con tanto amor y añoranza que enternecería a cualquiera.

"Tenías razón" Habló Razer rompiendo el silencio. Esa afirmación sorprendió y confundió a la IA "Fui un cobarde, un egoísta y sufriste por culpa de mis propios temores. No te das una idea de cuanto lo siento, Aya. Te lastimé para que te alejaras de mí, cuando la verdad era que yo no podía alejarme de tí" Ella no dijo nada, así que el Linterna Roja lo interpretó como una señal para continuar "Tal vez no merezco una segunda oportunidad, tal vez no merezco estar contigo. Pero aprendí por las malas que esa decisión no es mía para tomarla, es tuya. Por eso tengo que preguntarte" Quitó la mano de Aya para entrelazar sus dedos, hizo lo mismo con la otra y la miró intensamente a los ojos "¿Te quedas conmigo?"

Al diablo las diferencias entre ellos. Al diablo el hecho de que él es un Linterna Roja y ella una Inteligencia Artificial hecha de energía verde. El amor que siente por ella no pudo intensificarse más cuando, sin vacilar, sin pensarlo un solo segundo. Ella dijo "Siempre"

/

"Seguiste mi consejo" No fue pregunta, fue una afirmación la que hizo Hope con media sonrisa socarrona cuando Razer volvió a la habitación, esta vez con Aya detrás de él.

"¿Cómo lo sábes?" Cuestionó el Linterna sentándose a su lado mientras Aya se quedaba de pie al lado de él.

"Están en la misma habitación, al mismo tiempo" La sonrisa socarrona se amplió "Y ella tiene los labios hinchados" Instantáneamente la IA se cubrió la boca con la mano y si tuviera la capacidad de ruborizarse, ahora estaría tan roja como el traje de Razer. Quien por otro lado no pudo evitar sonrojarse.

Hope no pudo evitar reírse, si no estuviera en aquel estado hubiera estallado en carcajadas.

"Dios sus caras no tuvieron precio. Tranquila, Aya, estoy bromeando. Casi" Le dijo. Aya se quitó la mano de la boca y sonrió, pero esa sonrisa no duró mucho.

"Gracias por ser mi amiga" Dijo Aya mirando a Hope a los ojos, mientras los suyos empezaban a brillar por las lágrimas no derramadas "Y por enseñarme a cómo ser una persona"

"A los dos" Agregó Razer, colocando una mano sobre su hombro.

Pero Hope sacudió la cabeza lo mejor que pudo "Yo te enseñé a vivir tu propia vida, bajo tus propias decisiones" Le decía a Aya "Tú sola te convertiste en una maravillosa persona, no tuve que ver en eso" Luego dejó caer su cara del lado de Razer "No hice nada por ti, fue ella. Yo sólo te golpeé hasta que te diste cuenta"

El Linterna Roja sonrió melancólicamente "Golpeas bastante duro"

"Eres demasiado cabeza dura" Se justificó encogiéndose de hombros.

"Desearía tener la oportunidad de agradecerte" Dijo Aya, aunque Hope y Razer supieron lo que en realidad quiso decir Desearía tener la oportunidad de salvarte.

"No te tortures con eso" Murmuró "No vale la pena"

No lo dijo, pero le estaba costando cada vez más respirar. Y un extraño cansancio quiso apoderarse de ella, pero no lo demostró, puso su mejor esfuerzo en eso. Todavía tenía cosas que aclarar con los vivos, antes de darle la bienvenida al mundo de los muertos.

"Pero si de verdad quieres pagarme" Continuó "Puedes prometerme algo"

"Lo que sea" Se apresuró Aya en decir.

Hope tomó la mano que Razer todavía tenía en su hombro y con la otra le pidió a Aya su propia mano en silencio. Al tendérsela, la chica juntó las manos de ambos, sus dedos se entrelazaron perfectamente como piezas de rompecabezas. Se miraron entre ellos un momento, no dijeron nada pero sus ojos expresaban todo lo que sus bocas callaban.

"Ten paciencia con él" Empezó a decir Hope, entonces los dos volvieron a mirarla "El desgraciado es un estúpido, pero el desgraciado te ama"

"¿Se supone que debo agradecerte?" Bufó el Linterna Roja.

"Chito, no interrumpas" Dijo rápidamente antes de volverse de nuevo a Aya "Sé que no entiendes del todo el amor, y quiero que sepas que está bien. Nadie lo entiende del todo, porque no todo tiene sentido y no todo debería. Te darás cuenta que en la vida son más las cosas que no tienen sentido que las que sí lo tienen, pero el punto de la vida es vivirla, no entenderla. Y eso es lo que siempre quise que supieras, Aya. Naciste y viviste en tiempos de guerra, pero todavía tienes una vida. Tienes un futuro. Tienes tiempo. Muchos no tienen esa oportunidad…yo no tengo esa oportunidad. Mataría por tener más tiempo con el hombre que amo, pero mi tiempo se acabó. El tuyo recién empieza"

Al contrario de los demás, Aya ni se molestó en esforzarse por no llorar frente a Hope.

"No es justo" Dijo ella.

"Lo sé" Murmuró ella con tristeza "Lo sé, amiga"