+He aquí el segundo one-shot, espero que lo disfruten.

+Y gracias a Constelacion de salamandra por su comentario, y no, no era una referencia a grimmjow Kurosaki Drake, sino al Fic No es Robin , de Manzanita Roja. (siga participando...okno:( )


Serendipia

[Hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta]


Demasiado odio y demasiado tiempo. Tim lo siente así, como si hubieran pasado siglos y como si la rabia lo estuviera consumiendo por dentro. Se supone que él es un chico bueno, y también justo. Siempre trató de serlo. Y cuando las cosas se desequilibraron por un momento, él también lo hizo. Primero tratando de convencer a todos sobre la descabellada idea de que Bruce estaba vivo, nadie le creyó—pese a que tenía razón—. Luego cuando se vio tachado como loco se alejó de todos, los pocos amigos que aún estaban vivos. Después llego Ra's…

Entre tanto ajetreo él se vio siendo despedido, reemplazado por un asesino consumado, por su propio hermano. Entonces se sintió solo y abatido…y solo.

Reemplazo, fuiste reemplazado. Que gracioso—comentó Jason.

Cambio de traje por uno que se encontraba manchado, dispuesto a cruzar la línea. El ya no estaba dispuesto a enrollarse en juegos infantiles. Juegos infantiles le arrebataron las personas que quería.

Entonces nuevamente Ra's. Con un plan maquiavélico: apoderarse de las empresas Wayne y de paso matar a todas las personas que una vez Bruce amo. Tim ideo estrategias para desbaratar su plan. Llamó refuerzos para auxiliar a las víctimas, y se volvió accionista mayoritario de las empresas para proteger la fortuna de su difunto padre adoptivo. Entonces fue directamente a enfrentar a La Cabeza del Demonio.

Se plantó allí…frente a frente. Solo armadura de kevlar y bastón de esgrima. Con pensamientos difusos en la mente, sabiendo que quizás sería su última batalla; enfrentándose a alguien claramente superior y con más experiencia. Y sin buscar sobrevivir, solo un poquito de tiempo, para que los engranajes se acomoden, y él pudiera salvar todo lo que Bruce construyó. Eso hubiera sido una real y honorifica victoria.

Entonces Ra's lo arroja por la ventana, y Tim se prepara mentalmente para el golpe que estaba próximo a recibir. Y sonríe en plena caída. Estaba feliz, y pronto estaría muerto.

Entonces Batman…no ese Batman, aparece y lo atrapa. Lo salva.

Horas después, está vendado en la cueva, junto a Steph y a Alfred, la semilla del demonio está allí, también Dick:

— ¿Cómo lo sabias? ¿Cómo sabias que yo estaría allí para salvarte?—pregunta, y lo mira de manera seria y angustiada.

Tim se siente morir, porque Dick se veía tan angustiado y decirle simplemente que esperaba morir por la caída sería tan contraproducente, que decidió mentir, ser condescendiente y responder:

—Eres mi hermano, Dick. Siempre estás ahí si te necesito.

Esa vez le sonrió. Como si los rencores hubieran sido olvidados, cuando en realidad fueron enterrados en el fondo de su corazón. Siguió fingiendo que todo estaba bien, que nada le aquejaba, Bruce volvió, y Tim se alejó. Por un poco de soledad y de autoconocimiento. El ya no era parte del dúo dinámico y lo comprendía, incluso le parecía bien. Incluso que Damian fuera Robin. Todo estaba como debía estar.

Pero Dick se preguntaba porque su hermanito estaba tan distante.

Tim siguió alimentando ese odio. Porque sentía que ese odio era lo único que lo ataba a Dick, y él simplemente no quería cortar lazos con su hermano.

Hasta que un día, en medio de un patrullaje se encontró con unos nuevos narcotraficantes. Se veía como un trabajo sencillo, y realmente lo fue. Tardo solo minutos en derribar a todos los que lo rodeaban. Pero un tipo no estaba del todo inconsciente, saco un arma apuntó y disparó. Red Robin se enteró cual era la mercancía: armas cargadas con balas de teflón. Le pego en un punto blando del cráneo con el bastón y terminó por dejarlo realmente inconsciente, antes de darse cuenta que su impenetrable armadura de kevlar estaba hecha añicos a la altura de su estómago.

La sangre se derramaba de la herida abierta, el pánico de sus ojos azules. Y el odio acumulado en su interior se desató; fue un estallido parecido al de una bomba, que le dio una descarga de adrenalina y lo obligo a correr, a trepar por sobre los edificios dejando un rastro rojo.

Había escuchado que Nightwing estaba en la ciudad, y el lugar más factible para encontrarlo sería la mansión. No le importaba desangrase en la carrera, le era irrelevante comparado con las ganas de ver a Dick. Quizás para golpearlo, para gritarle cuanto lo odiaba a pesar del tiempo pasado.

Cuando entro en la cueva, y estando a punto de desfallecer, lo único que quería era recargarse sobre Dick y repetirle cuanto lo ama. Porque de verdad lo ama, porque es su hermano y nada cambiaría eso. Porque el odio fue derramado durante el camino junto a su sangre. Porque odiar ya le parecía un sinsentido.

Pero la cueva estaba vacía y a oscuras. La única fuente de luz era la brindada por la computadora. Tim cayó de rodillas. Con una baja repentina de su temperatura, temblando y tambaleándose.

Cerró los ojos cuando escucho pasos. Y sintió a alguien caer a su lado, tomarlo por los hombros para reclinarlo y acunarlo.

— ¿…D-Dick?...

—Lo siento enano remplazo, solo soy yo.

Tim abrió los ojos y su visión era borrosa. Pero la imagen de Jason, con sus ojos de un tono difuso entre el verde y el azul centellaba con un sentimiento desconocido.

Se removió bruscamente para que el miembro renegado de la familia lo soltara, pero no hubo efecto. Entonces los ojos se le humedecieron debajo del antifaz, porque de pronto Dick dejo de importarle porque Jason estaba allí. En un gesto conciliador que resultó ser un hallazgo afortunado e inesperado.

Jason no lo soltó. Ni lo soltaría nunca más.