Descargo de responsabilidad: Bleach ni sus personajes me pertenecen, son de Tite Kubo. El título de O mio babbino caro es un aria de la ópera Gianni Schicchi de Giacomo Puccini.
Advertencia: Los personajes contienen OoC.
Estaban a mediados de abril, en primavera, y el ponte Vecchio tenía una hermosa vista. El puente de piedra más antiguo de Europa, las construcciones que se adhieren a su estructuran una vez funcionaron como bodegas, talleres y ahora son atractivos puestos de comercio, lleno de tiendas con exuberantes joyas a lo largo del puente para la infinidad de turistas que pasan por el lugar, no obstante a las dos con treinta minutos de la madrugada se encontraban cerradas, y el puente casi vacío, a excepción de una mujer y un hombre que estaban en medio conversando.
—Bien, sólo tengo que planificar el lugar, y la hora. —miró a la mujer frente a él. —Te llamaré. Prometiste no decir nada, tenlo en cuenta. —le recordó.
—¿Yo? ¿Decir algo? ¡Por favor, soy la persona más discreta del mundo! —lo observó con rencor. —¿Ya no te acuerdas todas las veces que casi acabas con mi noviazgo?
—¡Hey, eso fue hace años!
—Mi matrimonio casi termina en tragedia y por culpa de tu boca que nunca se cierra. —achicó los enormes ojos violetas, recordando todas esas veces. —Gracias a eso, Byakuya no quiere oír tu nombre en la mansión.
—Ok, eso fue hace unos meses. Lo acepto, hablé de más, estaba nervioso.
—Por tu culpa tenemos que vernos a escondidas y muy lejos. Por cierto, ¿Diste una buena excusa para que Miyako no sospeche, verdad?
—No te preocupes por eso. Ella no va a despertar, no al menos en unas horas. —era extremo usar pastillas para dormir, pero engañar a su novia era difícil.
Bien ahora tenían que regresar, poner en marcha el... un momento esa que viene ahí ¿era Yoruichi? ¿Qué hacía en Florencia? Tenía que hacer algo o sospecharía. El timbre del móvil de Hisana lo sacó de sus pensamientos... excelente.
—¡Pobre Hisana, su celular ha caído al río Arno! —dijo Kaien con dramatización.
—¿De qué hablas? —Hisana cuestionó con confusión. Kaien cada día era más viejito, pobre, pensó Hisana. Cuando vio que era su hija, decidió contestar, pero Kaien le arrebató el móvil.
—De este celular. —respondió a la vez que lo arrojaba al río Arno.
La pequeña mujer miraba como en cámara lenta su "bebé" era arrojado a la muerte.
—¡Mi celular! ¡Era un último modelo! —ella volteó a verlo con odio. —¡Asesino! ¿Cómo pudiste? ¡Tú, eres... —ella se detuvo para pensar, ¿qué podía decir para dañarlo?
—¿Vas a insultarme? —preguntó el hombre frente a ella.
—¡Sí! —afirmó molesta.
—Adelante, te escucho. —él la desafió.
—¡Eres... eres un celular de los 90 y sin saldo! —lo insultó sin piedad.
—¡Oh, pero que dolor! ¡Me estás diciendo viejo, por lo tanto calvo y mísero! ¡Rompes mi corazón! —exclamó Kaien, poniendo una mano en su pecho, mostrando un falso dolor. Como extrañaba sus insultos.
—Sí, lo eres. De hecho, eres mantenido por Miyako desde que están conviviendo. —le recordó. Conste que decía la verdad.
—¡Sabes el labor de un amo de casa! ¡Yo sufro, todos los días limpio, cocino, lavo, plancho, y de noche, Miyako es la reencarnación de la lujuria. ¡Dios mío ten piedad de este hombre tratado como esclavo sexual! !Por Dios, soy ultrajado todos los días, mujer ten un poco de piedad, no tengo descanso. Es un milagro que siga en pie! —Kaien exclamó dramáticamente mientras se limpiaba las lágrimas con un pañuelo.
—Ni siquiera crees en Dios. Nunca debí dejar que le enseñes actuación a Rukia... —iba decir algo más, sin embargo escuchó a alguien acercarse.
Iba saludarla a la recién llegada, pero Kaien se adelantó.
—¡Yoruichi, hola! —saludó el amo de casa. —A Hisana se le resbaló el celular, pobre chica.
—¡Hola! Yo sólo pasaba por aquí. Fue una casualidad encontrarlos. Es un gusto, sin embargo me tengo que ir. Adiós. —se despidió abrazando un buen rato a Hisana.
—Es extraño, Yoruichi se fue muy rápido y no me escuchó. Y aclarando las cosas querida Hisana, yo sólo quería ser popular.
—No pude saludarla como es debido. ¿Qué estaría haciendo a esta hora? Debe estar muy ocupada con un asunto grave, ni siquiera preguntó sobre la tonta excusa que diste, quizás no haya de que preocuparse de Yoruichi. —lo ignoró la mujer de piel lechosa. —y No creas que me he olvidado de lo que hiciste.
—Ok. Ahí viene otro insulto.
Odiaba que se mofara de ella. Él se lo buscó.
—¡Pony! No lo niegues, yo lo sé y de primera fuente.
—¡¿Qué?! ¡Oye, no! ¡Eso no es cierto! —refutó con indignación, a la vez que se cubría entrepierna. Miyako era mala, contar algo tan privado... él sólo estaba cansado.
—No sólo es pequeño sino que también está muerto. —agregó con burla. —Adiós, viejo y pequeño pony. —se marchó, encaminándose a su residencia momentánea en Florencia.
—¡Te estás pasando! ¡Te denunciaré por difamación! —gritó Kaien, pero ella ya estaba lejos. Él no era un viejo y pequeño pony pensó mirándose. Lo demostraría y todos sabrían el semental que era.
—Kisuke, misión cumplida. Has que funcione. —comunicó Yoruichi.
Estaban espiando a Hisana, no lo negaría. Tenía sospechas sobre la fidelidad de esta, y todo comenzó hace unos meses cuando Byakuya-boy le dijo que Hisana se fue a visitar a una amiga, sin embargo Suì-Fēng le informó que la había visto almorzando con Shiba. Hisana estaba mintiendo, y Yoruichi iría al fondo de esto o Kisuke moriría en el intento. No importa si eso significaba seguirla a otro continente, Byakuya era como su hermano menor, el que nunca tuvo... Yūshirō no cuenta.
En ese momento recibía ayuda de sus amigos, Kisuke y Suì-Fēng. La segunda en este instante estaba instalando cámaras en el cuarto de Hisana, para tener pruebas. Ya que el esposo de esta, no iba a dudar de su mujer tan fácil.
A lo mejor se equivocaba, ellos no parecían cariñosos, al contrario parecían estar peleando. Sí, debió ser una confusión. Hisana no era capaz.
—Listo, escuchemos. —ordenó Urahara.
—¡Pony! No lo niegues, yo lo sé y de primera fuente.
—¡¿Qué?! ¡Oye, no! ¡Eso no es cierto!
—No sólo es pequeño sino que también está muerto... Adiós, viejo y pequeño pony.
—Mierda. —dijeron ambos al mismo tiempo. —¡Kaien es un pony! —gritaron los dos.
Que confusión, ni que carajos. Estaban peleando porque Kaien era un pony, y Hisana estaba disgustada. ¿Acaso no sabían que "No importa el tamaño de la varita sino la habilidad del mango"? —Byakuya-boy es un gran cornudo. —habló Yoruichi, para luego mirar a los ojos interrogantes de su amigo.
Tenían que conseguir la prueba de la infidelidad.
La primavera en Japón, era todo un espectáculo. Sobre todo la apoteosis de los cerezos en flor en los finales de marzo y comienzos de abril. Las colinas, campos y jardines se cubren con el, tomando un color rosa. Ahora estaban a mediados de abril y aún era hermoso.
En una ciudad muy lejana, al pie de las autopistas, vive nuestro amigo Ichigo, en una humilde morada. Se levantaba muy temprano para ayudar a su buena mamá, pero un día la adolescencia llegó a su corazón, su mamá tiene que partir, cruzando una esquina a otra esquina.
¿Ahora quién le haría su desayuno, su mami no estaba? Ya se las arreglaría, él no moriría sin su mami ¿o sí? Todo por levantarse treinta minutos para las diez, un poquito tarde.
Y no dejaba de sentir esa aura asesina que lo perseguía desde hace unos momentos. Mejor se distraería leyendo el periódico que le compró ayer a Hisagi, por recomendación de Renji, mientras tomaba su desayuno.
Ichigo se llevó la taza de café a sus labios, y leyó internamente uno de los titulares: "Cayó bomba en cementerio, amanecen todos muertos"
Casi escupe el café.
Lo estaban jodiendo, ¿verdad? No podía creer que gasto su dinero en esto.
No le importó que fuese domingo, o no haber tomado desayuno, él salió de casa y buscó al estafador y al cómplice, los cuales vivían juntos porque compartían el alquiler.
Iba a tocar, pero aquella acción fue interrumpida por unos gritos que provenían dentro de la puerta.
—Renji, no entra. El hueco es muy chico. —era la voz de Hisagi.
—Pues, chúpalo y vuelve a intentarlo. —ese sin dudas era Renji.
¿Qué mier... Ellos eran... ¿Y qué? Estaban en el 2016. Sí, pero tenían que ser escandalosos.
—¿Yo? No puedo, recuerda que ya tiene tu baba. —se excusó el periodista de la preparatoria.
—Está bien, yo lo haré. Eso sí, tú lo metes porque yo no sé hacerlo. —dijo el muchacho de cabello rojo.
Pensándolo mejor, era más saludable para él utilizar el móvil. No podía soportar escuchar más. Así que salió de ahí corriendo como si el mañana no existiese, quería a su mami.
Tan difícil era insertar el hilo en la aguja, siempre pensaron que era fácil y se equivocaron. Hubieran pedido ayuda a Ishida.
—Te dije que no hicieras Split, has roto el pantalón de vestir que compramos. —Hisagi se veía enojado, no era para menos todo su sueldo se fue en ese pantalón caro, que por cierto compartían. —Maldita música disco.
—¡Oye! Insulta todo menos la música disco, idiota. —Renji Abarai no iba a permitir tal osadía. —Ya no grites, el señor Kuchiki me dio el trabajo más fácil del mundo. Y tendrá muy buena remuneración, con eso compraré uno nuevo.
—Espero que te vaya bien espiando a Kur-
El timbre de su celular lo interrumpió, era Ichigo. Era conveniente contestar, Shuuhei tenía una idea.
—Tenemos que convencer a Kurosaki de unirse a nuestro club.
—¿De qué sirve tener a Ichigo en el club?
—Lo tendrás cerca. Podrás saber a dónde y con quién va después de clases, sí es que lo sigues adecuadamente. No tendrás que buscarlo por toda la preparatoria.
—Tienes razón, Hisagi.
—Estoy seguro tendremos dinero.
—Hola.
—Me estafaste con t-
—¿Necesitas dinero?
—... Sí.
—Yo también.
—Vete a la m-
—Hey, tranquilo. Te tengo una propuesta. ¿Quie-
No podía ser cierto, le estaba proponiendo que ellos tres... Ni siquiera podía pensarlo. Tenía que detenerlo.
—No quiero. Soy un macho pecho peludo que se respeta. —no aceptaría esa propuesta indecente, él jamás haría un trío.—Porque tengo novia, hermanas y una madre a quién respetar. Porque mi futuro linaje está en mí y no mis manos. Porque amo a mi novia. Porque mi mami es mi mami. Porqu-
—Tarado, tarado, tarado, tarado, tarado, tarado, tarado, tarado, tarado, ultra mega idiota. ¿Qué estupideces dices? Escucha a Hisagi. —dijo Renji con una vena sobresaliente en la sien. Se desesperó tanto que le había arrebatado el teléfono a Shuuhei.
—¿Tarado, yo? Piña idiota, yo no fui quien repitió 3 años consecutivos... No te ofendas Hisagi, lo decía por Renji.
—No te preocupes Kurosaki, lo oigo todo el tiempo. Bueno, retomando el tema ¿quieres unirte al club de periodismo? Necesitamos refuerzos y nosotros te ayudamos con tu chica, es hora de devolver el favor. ¿Qué dices? —dijo recuperando el móvil.
—Yo... esta bien. —era cierto, él tenía que devolver la ayuda.
—Excelente, sólo tienes que traer tu parte y nosotros hacemos el resto. Adiós, a partir del lunes seremos tres, tú, Renji y yo. —se despidió con una misteriosa alegría.
—A-adiós. —"tú, Renji y yo", eso había sonado tan escalofriante ¿En qué se había metido? ¿Por qué no dijo qué no? Estaba claro que ellos querían que él sea parte de "su club." Tenía que hacer algo para hacerles entender que él sólo estaba ahí por causas profesionales. ¿Por qué lo hicieron tan irresistible?
La heredera Kuchiki, se encontraba recostada plácidamente, pensando en lo que había dicho su madre, la cual le explicó que su celular sufrió un accidente. Rukia ya le había relatado todo lo que sucedió esa mañana. Hisana regresaría a Japón, y le dijo que invitará a Ichigo a cenar a su casa para presentarlo como es debido. La idea era que Ichigo conquiste a su padre, este sería el primer paso, y luego vendría la pedida de mano.
Buscaría a su novio está tarde.
Después de todo no dijo lo que quería decir y se quedó con esa tonta revista. En fin ya no importaba, además pronto será parte de ellos, con respecto a la revista. Aunque seguía sonando escalofriante, daba a entender que él era parte de su club.
—...me muero. —dejó escapar. Oh Mierda, eso se escuchó tan raro.
Trabajaría con ellos, se trataba de un asunto serio. ¿Y si lo querían seducir? ¿Qué haría? Se defendería, se acabó el asunto. Si hablaran a espaldas de él, y en el peor de los casos si el rumor llegara a oídos de Rukia. Si ella comenzaba a dudar de su orientación sexual.
Tenía que buscar ayuda, ¿Pero quién? Y entonces la vio, era bellísima, la computadora rodeada por la luz, aquella que atravesaba la ventana.
Allí navegando en internet encontró la solución: Guía para el macho que se respeta. Con emoción se dispuso a leer. Dejaría en claro que él era un macho que se respeta para Japón y el mundo. Nadie dudaría de lo macho que era.
Tomó un cuaderno y lápiz para llevar consigo a todas partes las enseñanzas más importantes. El tiempo pasó, veinte minutos para las tres y seguía encerrado en su habitación, había almorzado velozmente para seguir con lo suyo. Una vez que terminó con los apuntes, planeó poner en práctica la primera regla. No llevó a cabo la acción ¿Por qué? Porque a alguien se le ocurrió llamar a la puerta de su casa, provocando que se distrajera.
—¡Ichigo! Mi cuarta hija está aquí. Te espera en la sala. —Isshin se expresó muy contento, después de abrir la puerta escandalosamente y sin consentimiento alguno.
Rukia estaba aquí, eso significaba que podía poner a prueba la guía para machos que se respetan.
—¿Viejo, cuántas veces voy a decirte que toques antes de entrar? —reclamó fastidiado.
—Pero, tu mamá entra y sale sin preguntar. —se defendió.
—Sí, porque es mi mami digo mamá. —respondió naturalmente.
—Hey, yo soy tu padre. —dijo un poco indignado.
—¿Quién dice? —siguió la conversación.
—¡Masaki! —gritó dolidamente mientras buscaba a su esposa para abrazar sus piernas y llorar, y llorar.
Se dirigió a la sala, no sin llevar con él dinero. Como supuso Isshin estaba colgado de Masaki, está lo ignoraba, y Rukia estaba mirando la escena divertida .
—Hey, Rukia. —llamó la atención de la muchacha. Bien era perfecto que ella este aquí. —vamos al cine.
—Está bien, ¿dónde es? —no irrumpía con sus planes, era adecuado para decírselo.
—mmm cerca.
—Ya, en qué lugar exactamente.
—Yo sé la dirección. No hay problema.
—De acuerdo. Yo elegiré la película, andando. —ordenó mientras se acercaba a la puerta.
—Ya regresamos. —avisó para luego cerrar la puerta.
Una vez fuera, caminaron y caminaron.
—Ichigo, ¿no vamos a tomar un taxi?
—¿Taxi? Estando tan cerca no seas floja.
—Pero caminamos como tres cuadras, ya estoy cansada.
—Falta poco, lo prometo.
—Bien. Con una condición.
—¿Cuál? —que inocente era.
Su novia sonrió maliciosamente.
... Media hora después.
—Te dije que fuéramos en taxi, ves ya estás cansado. Para colmo estamos perdidos. —suspiró con fastidio. Tendría que preguntar por ayuda. —consultaré la dirección a esa señora.
Macho que se respeta no pregunta por dirección.
—No. Yo sé dónde estoy. —no permitiría algo como eso.
—No conocemos este lugar, hay que preguntar o regresar.
—No. Llegaremos ya verás. No entiendo de qué te quejas, te he estado llevando en mi espalda un buen rato.
—Amargado. Sabes, ya me aburrí. Me devuelvo en taxi. Te espero en tu casa, veremos una película allí. —dijo bajándose de la espalda de Ichigo.
El único hijo Kurosaki vio como Rukia detuvo y subió a un taxi. No, él no regresaría hasta llegar a ese maldito cine y siguió caminando.
... Tres horas después.
Un chico apuesto de cabello naranja estaba apoyado en la pared, de una de las tantas casas.
—¡No sé dónde estoy! —gritó angustiado, abrazándose en posición fetal. —¡Quiero a mi mami —chilló.
Aun así era un maaaachoooo.
... Una hora después.
Llegó a su casa gracias a una buena anciana fantasma, que le dijo como regresar. Nunca lo admitiría ante Rukia, así que cambiaría de conversación cuando se acerquen al tema. Reunió valor y entró a su casa. No había nadie, sólo Rukia.
—Tus padres y hermanas salieron en familia, tu padre dijo que eras adoptado y que regresarían tarde. —explicó normalmente, ya estaba acostumbrada a esta familia un tanto extraña. —Elegí una película, ya la hemos visto pero igual quiero verla. —quería burlarse de él sobre el cine, sin embargo no era conveniente. Después se mofaría, sí o sí.
—¿Cuál? —felizmente ella no tocó el tema. Era raro pero bueno.
—Siempre a tu lado.
... Una hora y treinta minutos después.
Macho que se respeta no llora, sólo gotea por los ojos.
Ichigo estaba plácidamente sentado en el sofá al lado de su novia. Ella tenía el rostro con facciones tristes, e Ichigo tenía inclinada la cabeza con la cara endurecida, mientras todo su cuerpo estaba recto, gotas una por una, lentamente caían del borde de sus ojos. ¿Por qué Hachiko?
Aun así era maaaachoooo.
Rukia lo observó un buen rato. Ichigo se estaba comportando muy inusual. En primer lugar, se había negado a preguntar una dirección y luego estaba inclinado seriamente ante una película tan triste, recuerda claramente que la primera vez que vieron esto, él lloró tanto que tuvo que darle una patada para traerlo a la vida. Ahora, él estaba actuando tan... rudo. Ella trago saliva. Él era la imagen de todo un... macho. Sintió que el ambiente se hacía cada vez más caliente o era ella. Él se comportaba tan sensualmente.
—Ichigo... —pronunció lentamente.
Era su imaginación o la blusa de Rukia se había desabotonado.
—Rukia t-
—Ichigo no quieres terminar de quitármelo. —lo interrumpió. Ella gateaba hacia él con una sonrisa.
Ella se volvió loca.
—Rukia, que dices, ya no hay más botón, sólo eran tres. Tienes fiebre. —él era virgen.
—Ichigo, Ichigo, Ichigo... eres tan puro... —su voz grave pero sensual y ronca. —Vas a aprender mucho conmigo. —Rukia estaba encima de su novio.
—¡Rukia! ¿Q-qué haces? —ahora fue su turno de tragar saliva. No, no iba mirar. Su reputación estaba en juego, sí, pero le daba flojera levantar sus manos y apartarla.
—Voy a tomarte, y si te niegas tendré que hacerlo a la fuerza. —la sonrisa lobuna en su rostro decía todo lo que quería saber.
Bueno él ya había puesto resistencia, ella era más fuerte ¿Qué podía hacer? El destino.
—Ichigo, Rukia. Llegamos, ¿tienen hambre? —la voz de su madre.
Mierda... sus padres. Se estaban acercando. Si, el destino.
Se separaron inmediatamente.
Un joven de cabellos naranjas, sentado y sumido en sus pensamientos. Escribía lo que su corazón dictaba.
Hace unos momentos Rukia lo invitó a una cita sorpresa en tres días, él aceptó feliz. Se preguntaba a qué lugar irían.
Comenzó a leer su gran inspiración.
"Oh, Rukia, no sabes cuán feliz me halló, ya ni me duele el callo."
Era perfecto, era hermoso, necesitaba escribir más y así saciar su romanticismo.
Gracias por sus comentarios, he respondido a los que tienen cuenta.
Caro y Nigga, gracias por el apoyo, espero mejorar y hacer de esto un difrute para todos.
Simpre he pensado que en el IchiRuki, Rukia sería la dominante xD (en todo ;D). Tarde o temprano violará a Ichigo, no se salvará muajajaja. Ah, pienso hacer un trio YoruUraSoi xD mentira jaja un poco.
Me disculpo por los horrores ortográficos y de redacción. Escribí mal el nombre de Yūshirō, ya lo arregle ufff.
Espero que les gusten porque me hace feliz, y sino les gusta los azotes y tomates virtuales son bien recibidos xD.
Ojalá actualice pronto... Ojalá.
PD: Supuestamente estoy terminando el esquema de mi tesis xD.
