Disclaimer: South Park y sus personajes no me pertenecen.
Kyle guardó sus cuadernos una vez hubo finalizado la última clase del día. Habían trascurrido varios días desde que su mejor amigo se había declarado homosexual y, desde entonces, no se había vuelto a hablar del asunto; todo seguía como si nada. O, al menos, eso quería pensar él.
―¡Vamos, dude! ―Stan lo apuraba―. Kenny ya nos está esperando fuera. Quedamos en ir todos a mi casa para echar unas partidas a los videojuegos, ¿lo recuerdas?
―¡Ya voy, Stan! ―Guardó su último cuaderno y salieron juntos.
Al parecer, todo seguía siendo como siempre.
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Encuentro (primera parte).
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Se encontraron con Kenny a la entrada del instituto y caminaron en dirección a la casa de Stan, quien aún vivía con sus padres.
―¡Oh, chicos!, ¡lo olvidé! ―dijo de pronto Kyle, angustiado.
―(¿Qué ocurre, Kyle?) ―preguntó Kenny. Apenas se le escuchaba con claridad al estar cubierto con la capucha del parka.
―Debo regresar. Olvidé algo importante que me pidió el profesor. ¡Sigan que ya les alcanzaré!
Y, dicho esto, Kyle salió corriendo de vuelta al instituto. ¿Cómo pudo haberse olvidado de algo tan importante? El profesor se lo había encargado a él ya que era el alumno más responsable de la clase y no podía fallarle si ya, para colmo, le estaba costando sacar su asignatura. Si todo iría como tenía previsto, podría subir algunos puntos gracias a su buena voluntad.
Ya en el instituto, Kyle se dirigió a una de las habitaciones de la última planta destinadas a servir como desvanes, en donde se guardaba todo aquello que no era utilizado por el centro; papeleo inútil, exámenes antiguos, informes de conducta de ex-alumnos, material escolar viejo como sillas, mesas, pizarras y demás mobiliario. Kyle se asomó a la oscura habitación cuya iluminación natural estaba impelida por espesos cortinajes cubriendo las ventanas. Sólo una ampolleta de muy bajo voltaje irradiaba su luz en el interior. Sorprendido, vio a un chico allí dentro, moviendo con cierta dificultad algunas cajas. Se asustó al verlo ya que no se esperaba encontrar a alguien allí. Se volvió para esconderse tras el marco de la puerta, y lo observó con curiosidad.
El chico levantaba en peso las cajas, ordenándolas en una repisa. Se notaba que llevaba un buen rato haciéndolo: llevaba una camiseta negra humedecida por el sudor, al igual que en la frente y en la sien. Con la débil luz irradiada en el lugar, Kyle no lograba reconocer al chico pero, por su complexión y estatura, parecía ser de su edad.
Según lo observaba con suma atención, se dio cuenta de un bulto que había en una esquina; un abrigo azul y un gorro del mismo color coronado por un pompón amarillo. "Tucker", reconoció Kyle y, en cuanto volvió la vista al joven, vio cómo éste se secaba el sudor de la frente con el dobladillo de la camiseta, dejando entrever un marcado abdomen. Kyle se ruborizó al verlo. "Vaya... No sabía que Tucker estuviera tan bueno", pensó mordiéndose el labio inconscientemente. "¡Pero qué digo!, ¡él es un chico! Debo dejar de pensar este tipo de cosas", dejó escapar un suspiro.
―¿Quién está ahí? ―Maldición, lo habían descubierto. Se armó de valor y se asomó. Después de todo, el profesor le había pedido que hiciera esa tarea por él y no estaba haciendo nada malo.
―Eh... Hola, Tucker. Vine por unos... papeles.
―Pues tómalos y déjame en paz. ―Craig levantó una caja particularmente pesada, haciendo que los músculos de sus brazos se marcaran―. ¿Acaso no sabes que es de mala educación espiar a la gente?
―¡Qué? ―se alteró Kyle, apartando la mirada de los brazos de Craig y llevarla a sus ojos con rencor―. ¿Por qué iba yo a espiarte?
―No lo sé... Tal vez te gusto. ―Craig dejó la caja en la repisa, sin demostrar ninguna reacción a sus palabras. Luego, se volvió para mirarle, esta vez con una leve aunque insólita sonrisa emergiendo de sus labios, que desencajó por completo a Kyle.
―¿Cómo se te ocurre pensar eso!; ¡soy un chico!
―Eso no es un inconveniente para mí ―respondió Craig, pasando por su lado. Kyle recordó la relación que éste había tenido con Tweek Tweak hacía ya unos meses―. Además... todos los de tu grupito son algo maricas.
―Pues que te quede claro que yo soy hetero. Si mis amigos tienen otros gustos yo los respeto tal y cómo son ―dijo sintiéndose muy molesto―. No vine aquí para estar discutiendo contigo. Vine porque el profesor me pidió que le llevara unos informes.
Kyle comenzó a buscar la caja en cuestión mientras que Craig seguía con lo suyo, fastidiado por su presencia. Para su desgracia, la condenada caja que necesitaba estaba en una repisa muy alta. Miró a Craig de reojo. No, no le pediría ayuda; su orgullo no se lo permitiría. Se encaramó en la base de la repisa y, poniéndose de puntillas, alzó la mano con intención de alcanzar la caja hasta lograr que se moviera un poco.
―¿Necesitas ayuda? ―le preguntó Craig. Lo miraba de brazos cruzados, apoyado contra una de las estanterías―. Soy unos diez centímetros más alto que tú y... notoriamente más fuerte. Podría hacerlo más rápido.
―¡Cállate, puedo hacerlo solo! ―le instó Kyle que seguía estirándose con el objetivo de mover la caja unos centímetros más.
―No seas terco. Acabarás cayéndote y lo desordenarás todo. Baja de ahí, vamos, deja que te ayude con eso.
Kyle se hizo a un lado, avergonzado. No necesitaba la ayuda de nadie para hacer esas coscas, y menos aún de una persona del talante de Craig. Seguro que sólo quería ponerle en ridículo a fin de molestarle después. Porque así era Tucker: el chico conflictivo de la clase. Siempre estaba discutiendo con el profesorado y con el resto de los alumnos. Era por eso por lo que lo castigaban la mayoría de las veces. Craig Tucker era una mala influencia y Kyle no quería tener nada que ver con alguien como él. Buscaría los documentos pedidos por su profesor y se largaría cuanto antes de allí. De pronto, sin hacerle caso, Craig había bajado la caja de la repisa con tal facilidad que hizo que Kyle se sintiera peor.
―Gracias ―dijo de mala gana, quitando a Craig de las manos la caja.
Buscó incansable los documentos que andaba buscando de entre todo el papeleo que ésta contenía. Entretanto, Craig siguió con lo suyo.
·
Ya en la casa de los Marsh, Stan y Kenny estaban tirados en el sofá jugando una partida a un videojuego.
―Quisiera pedirte un favor, Kenny.
―(Sí, claro. Lo que quieras, amigo) ―aceptó Kenny sin apartar la mirada de la pantalla.
―Verás..., es que me gusta un chico. Es alguien muy cercano y...
Stan se distrajo, haciéndolos perder la partida. Dejó el mando a un lado con intención de concentrarse en la conversación; Kenny hizo lo mismo.
―(Amigo, Kyle es hetero)―adivinó Kenny, concluyendo que la persona que se estaba refiriendo Stanley era Kyle ya que ambos habían tenido una relación de amistad muy cercana. Incluso, era habitual que uno pasara la noche en la casa del otro.
―Necesito que me aconsejes―le pidió Stan, ignorando por completo el comentario que Kenny―, necesito... que me ayudes a conquistarlo.
Kenny carcajeó divertido.
―¡Está bien!; ¡eso es fácil! Te diré cómo puedes hacerlo, Stan. Presta mucha atención.
"(Primero, hazle creer que no tienes ningún interés por él. Para eso basta con ser desagradable o ir en contra de sus ideas.)"
―¿Por qué no tomas esa caja y te largas a otro lado? ―soltó Craig con fastidio al chico judío de cabellos pelirrojos según colocaba un adhesivo a una caja y así etiquetarla como correspondía.
―Déjame en paz, Tucker. Estoy ocupado con lo mío.
―Eres un fastidio, ¿sabes? Quizá ésa sea la razón por la que nunca has tenido novia.
―Eso no es problema tuyo, ¿vale? ¡Así que haz lo que tengas que hacer y pasa de mí de una maldita vez!―Kyle sintió sus mejillas arder, quizá era debido por la ira que estaba acumulando en su interior o tal vez tendría que ver el último comentario de Tucker; no lo sabía deducir con claridad. Trataba de encontrar lo antes posible el documento para salir de allí de inmediato―. Para tu información, no necesito estar con alguien para sentirme bien conmigo mismo. Prefiero estar solo que andar persiguiendo a alguien al que no le intereso lo más mínimo.
Eso había sido un golpe bajo.
"(Luego busca cualquier pretexto para excusarte por lo que has dicho o hecho. Busca su mirada, mírale directo a los ojos. Así empezarás con el juego de la seducción.)"
―Ey, no tienes por qué ponerte así, Broflovski.
Craig estaba terminando de colocar una última etiqueta y se acercó al escritorio donde Kyle seguía buscando el informe.
―Oye, yo ya acabé con lo mío y debo cerrar antes de irme. ¿Quieres que te ayude y así acabamos más rápido? ―le sugirió Craig, quien se había apoyado sobre el escritorio con los brazos cruzados y mirándolo fijamente a la cara.
―Por última vez, no ―respondió Kyle con enojo―. Y ni se te ocurra cerrar hasta que yo termine.
―No entiendo por qué estás siempre a la defensiva ―dejó caer Craig mientras lo observaba a un puñado de centímetros más allá de su rostro. De improviso, el mayor tomó su mentón y consiguió que dejara de evitarle la mirada.
―¡No me toques!
Kyle halló el informe y lo separó del resto. Levantó la vista y se encontró, como esperaba, con la hermética aunque seductora mirada propiedad de Craig Tucker. Se sintió ruborizado, así que le correspondió con un desvío de la suya.
―¿Por... por qué me miras así? ―balbuceó Kyle según cogía el informe. Su corazón comenzó a acelerarse sin consentimiento. ¿Qué le estaba pasando? Sólo era Tucker; sólo era un chico más; un alumno más de su clase. Aunque era guapo y contaba con una seductora mirada, unos brazos fuertes, un abdomen bien marcado... Para colmo de males, estaban solos en una habitación apenas iluminada.
Maldición, estaba perdido.
"(Luego te acercas a él, lo suficiente como para cruzar el límite del espacio personal.)"
―Estás sonrojado ―le dijo Craig, poniendo una mano sobre su cabeza―. Debes de estar acalorado. Este sitio no tiene demasiada ventilación.
Craig le quitó el gorro sin que lo esperara Kyle. Sus mechones rizados cayeron en torno a su rostro. Algunos que habían quedado descansando sobre sus ojos fueron llevados hacia atrás por la mano de Craig. Kyle observó cómo el otro chico no le apartaba la mirada, Craig persistía en contemplarlo en silencio. Tragó saliva con dificultad, estaba demasiado nervioso como para decir o hacer algo.
"(Y, por último, te alejas buscando cualquier excusa. Tienes que dejarlo confundido y pensando en ti.)"
Craig se le aproximó al oído de Kyle y éste le correspondió con un cerrar de ojos y un suspiro.
―Ya encontraste lo que querías, ¿no? ―le susurró hasta hacerlo estremecer de pies a cabeza―. ¿Podemos salir de aquí de una vez?
En el momento en que Craig hubo dicho esto, le dedicó una sonrisa para luego salir de la habitación y dejarle solo. Kyle tomó el documento y salió tras él mientras intentaba calmar los desenfrenados latidos de su corazón, sin pronunciar palabra.
Segundo capítulo terminado.
Gracias por sus reviews!. Me gusta responder a todos ellos pero hubieron dos que no pude y que responderé aquí.
Guest: Gracias por seguirme de nuevo *-*. Esta vez pretendo terminarla y estaré publicando más seguido (algo así como una vez por semana). Gracias por tu review! :)
Miss Caffeina: Jejejej yo también amo estas parejas *-* gracias por tu review y por leer. :)
También quería agradecer, nuevamente, a mi querida editora Silenciosa *-*, de verdad muchas gracias por ayudarme con esto ;u;
Saludos a todos ~
*Pepi.
