Quiero estar junto a ti; alejarme de los gritos del desprecio hacia mi mera presencia del dolor que me causa estar entre los que se supone mi propia familia, pero mi madre ha muerto y he de guardar luto por ella; la mujer que me dio la vida, la mujer que se ponía en medio para ser golpeada en mi lugar, y ese hombre se atreve a venir a su funeral, cuando él la ha matado, la ha matado él, todos lo sabemos. Lo que nadie sabe, es que yo le matare a él; puede que no hoy, ni mañana, pero caerá en mis manos, vengare a mi madre, y sabrá que fui yo quien le arrebato la vida justo antes de soltar su último suspiro, me vera, vera mi sonrisa triunfante y superior a él.
Sin embargo ahora me asomo por la ventana de mi celda, esta celda que llaman mi cuarto. Veo la luna y me siento triste por no estar a tu lado; por no poder curar las heridas que te puedes llegar a hacer, amo esa luna que te trajo a mí y a la vez la odio porque te hace sufrir. Por eso estoy haciendo algo sólo para ti, ten paciencia, pronto volveremos a estar juntos, por favor no me dejes, si te pierdo a ti, me quedare solo, porque aunque me duela, aunque no lo diga en alto y no quiera reconocerlo siento que Lily cada vez está más lejos, como si se hubiese abierto una grieta entre nosotros y poco a poco se fuese haciendo tan grande que separa nuestros mundos. Únicamente puedo confiar en que sepas que si no estoy ahora, no es porque no quiera, si no porque no puedo, confío en que te hayas enterado de lo que todos suponen una pena muy grande, cuando yo creo que era algo inevitable, y no es más que un alivio, pues ella se ha librado ya de su verdugo.
