Los personajes aquí nombrados no me perteneces son de Stephane Berry y Alfredo Castelli y el grupo Marathon, que sería de gran agrado que remasterizaran esta serie es muy buena.
Capitulo 2
Unas cuantas horas antes;
En Torrington, Diana por fin avía terminado todo un informe, que le daría puntuación extra en la materia de historia, ese mes avían tenido tantas misiones que se avía atrasado consideradamente en sus tareas, ese trabajo le daría un diez en lugar de un nueve, al ver lo tarde que era lo dejo en su escritorio y salió corriendo de su cuarto,
Mientras nuestro joven héroe, se encontraba dándose una ducha, todas las noches tenia pesadillas extrañas, y tras todo el cansancio de las misiones y las clases no se sentía de gran humor, aunque se irritara con facilidad ese día no abría nadie que lo pusiera de mal humor, todos se preparaban para las vacaciones de verano, eso en cierta forma también lo confortaba, se vistió con su tradicional ropa, salió de su cuarto a su primera clase, se avía perdido el desayuno, pero lo repondría en la primera hora libre, en el camino se encontró con su hermana revisando su mochila,
-¿Dónde, donde?- ella noto su presencia, y lo miro de reojo,
-¿Qué te pasa Di?- el chico le pregunto, pero ella no le hiso caso,
-debí dejarla en el cajón de mi escritorio- el se estraño, si no conociera a su hermanastra, pensaría que estaba loca.
-¿pero la clase empieza en diez?- Martin no entendía nada, al notar la mirada de la castaña algo energética, el dio un paso atrás,
-¿puedes ir por ella?- el ahora si no entendió,
-¿ir por qué?- le dijo confundido,
-mi calculadora, la deje en el cajón de mi escritorio, si llego tarde a la clase de matemáticas el maestro me quitara dos puntos- ella puso cara de afligida,
-espera pero si eres la mejor de la clase- le dijo extrañado,
-pero con todas las misiones que nos a asignado MOM, he faltado principalmente a esa clase, Por favor Martin- el hiso uno de sus pucheros, los dos avían tenido cambios de horarios en sus clases, teniendo una sola clase en conjunto, para Diana esto fue un alivio,
-¿y qué hay de mis clases? –
-por favor Martin- ella puso unos ojos de cachorrito,
-bien te la llevo en un rato- el rubio partió al cuarto de su hermanastra, ablando entre dientes, al llegar, se dirigió al escritorio y saco la calculadora, pero al ver la ventana abierta puso el aparato en escritorio completamente limpio, fue y la cerro,
-después de todo ella también es descuidada- salió de cuarto corrió al salón donde se impartía la clase de historia, el maestro lo vio con fastidio, pero Diana lo dispenso ya no tuvo problema.
Martin avía perdido su clase de Biología, así que se dispuso ir a la máquina de bebidas para tomar algo esperar la siguiente clase, la única que compartía con Diana, al de Historia.
Al salir de clases, Diana se fue a su cuarto, tenía quince minutos, antes de que la próxima empezara, dejo su libro en su cama volteo a ver el escritorio,
-no está- busco por todos lados, y simplemente llego a una conclusión,
-¡Martin¡- como no si el siempre le jugaba bromas, y la asía enojar,
-ya verás- salió de su cuarto como un toro,
Martin entraba al salón de clases, la única clase que disfrutaba era la de historia, avía una chica nueva, que tenía el cabello rojizo y sus ojos era azules, le fascinaba como trenzaba su cabello y como jugueteaba con sus gafas, su piel parecía de porcelana, el solo la miraba a pesar de ser Martin, él creía que sería mejor esperar el momento oportuno,
-Verónica- la saludo Jenny entrando, ella noto que el rubio la observaba y le sonrió, el se volteo a ver la ventana algo sonrojado, en eso Diana entro al salón asiendo un escándalo,
-¡bien Martin dámelo¡- le grito la castaña, a la mirada de todos los presentes,
-¿darte qué?- en la cuestiono, tratando de no subir la voz,
- tú sabes, lo que tomaste del escritorio- esta le dijo mientras cruzaba los brazos,
-yo no tome nada más que tu tonta calculadora y te la di o no- él se estaba exaltando, nunca le avía gritado tan fuerte a Diana, pero se sentía tentado,
-pues estaba en mi escritorio y ya no está y el único que entro fuiste tu-
-estas insinuando que soy un ladrón, yo no me lleve nada tuyo-
-eres un completo idiota Martin Mistery, ya dámelo- eso hiso que el rubio se alterara mas,
-¡no te voy a dar nada, porque yo no tome nada de tu maldito escritorio¡- avía levantado tanto la voz que los chicos que pasaban por el pasillo también lo escucharon, pero después comenzó a tranquilizarse, iba a pedirle a Diana un disculpa pero ella se adelanto,
-¡TE ODIO MARTIN MISTERY, ESPERO QUE UN DIA TE MUERAS¡- ella salió del salón, Martin se sintió helado, no sabía cómo racionar, ellos siempre peleaban, pero era la primera vez que ella le decía algo así, todos lo veían con incertidumbre, y con algo de lastima, el suspiro y salió también del salón, el maestro estaba entrando y solo lo vio salir, Jenny sintió algo de pena por el rubio y se quedo intercambiando miradas con Verónica,
Martin le avían dolido esas palabras, su expresión cambio a una muy seria, se escucho la llamada tradicional del reloj u.
-lo que me faltaba- siempre sentía gran alegría al escuchar que tenía una próxima misión, pero en esta ocasión no estaba del todo bien, pero aúna si fue a buscar a Java, lo encontró limpiando los enormes cristales de la ventanales de las instalaciones, el volteo a verlo y noto algo extraño en el,
-¿Martín, estar bien?- el joven lo vio sin poder reaccionar de todo,
- sí, Java no te preocupes, solo puedes ir a buscar a Diana tenemos una misión, - el cavernícola asintió, y fue al cuarto de la chica, Martín busco la entrada del centro, por lo menos esta vez era una puerta, al ver venir a Diana y al cavernícola el cruzo sin dirigirle la mirada, Jaba sentía el gran enojo entre los dos adolecentes,
-Java, no entender- los dos no le respondieron, veían al otro extremo de la transportadora, solo se dirigieron una mirada significativa de enojo al poner sus manos en el escáner,
La maquina hiso lo suyo, y después Billy llego a recibirlos, noto en Martin lo que Java ya avía notado, una mirada perdida,
-¡hola Billy¡- Diana lo saludo, Diana disimulaba muy bien y parecía no tener nada, pero en cuanto Billy le iba a preguntar, Jaba por detrás le hiso una señal de "mejor no preguntar",
-Hola Billy- Martin lo saludo algo desganado, al llegar a la oficina de MOM, Martin hiso lo que nunca asía al llegar a ese lugar, fue y se sentó seriamente en la silla delante del escritorio, MOM lo noto en seguida, pero al ver a Diana la noto más alegre que de costumbre, "algo pasa entre esos dos" pensaba sin dejar de ver a ambos, Billy le hiso la señal de "no preguntar",
-bien agentes hoy les tengo una tarea para ustedes,- empezó a decir, pero por extraño que parezca, le distraía la mirada perdida del rubio,
-necesito que rastren, un ser dibimincional, que ha estado atormentando a la gente de un pueblo, cerca de Japón, - esto no inmuto al rubio, MOM ya se avía preparado para la energética respuesta del muchacho, ella se sintió en otra dimensión,
-este ser es un espécimen raro ya que solo es visto por unos cuantos les daré equipo especial- a pesar de que Martin siempre espero con ansias una misión de ese margen, no parecía prestar la menor de la atención,
-es importante que solo lo capturen, debemos analizarlo para conocer si hay más de uno igual,- a Martin lo hubiera vuelto loco si no estuviera sumergido en sus pensamientos,
-Billy entrégales el equipo- el marciano le entrego a Martin una mochila con su sonrisa característica, pero en la rechazo y no tubo remedio que entregársela a Diana,
-bien MOM, lo tendremos en cuenta- Diana se anticipo antes de interrumpir a Martin de sus pensamientos, Billy los guio al portal, pudo notar la forma de caminar del agente, esto hiso que en la líder del centro se prendiera su alarma de "presentimiento"
-Billy, llama al agente Marvin, esta situación no me agrada- el pequeño marciano obedeció,
Para MOM su mejor agente siempre le sacaba alguna cana verde, pero esta vez solio sin ni siquiera romper algo, o hacer un cementerio que la sacara de quicio, tal vez este hechizado otra vez, como la vez que creyó ser un pirata, o la ves que ese ser enfermizo entro en su cuerpo, sea lo que fuera no le iba a despejar el ojo de enzima.
