Hola… aquí estamos de nuevo, poniéndole empeño a esto, siendo por demás felices por ya estar comenzando un semestre más en la universidad y además por poder continuar por acá, esperemos les guste el capi y trataremos de continuar con la reedición lo más pronto posible, sin más que decir nos vemos abajo n.n

-"…-"arte escrito por nosotros

Pensamientos

(N/H) Notas de Hanna

(N/J) Notas de Joshua

Capítulo II

"Chibi-Camaradas"

-"Oye enana despierta"- murmuraba el shaman de fuego en la oscuridad de la noche desde su pequeña tienda de campaña a su inquieta acompañante.

-"Humm…"-gimoteó en silencio la menor de los Asakura

-"Despierta…"-insistía el shaman, incluso tomándose la molestia de moverla un poco.

-"Humm…"-eso fue lo único que salió de ella, claramente no iba a despertar.

-"Ni modo, no tengo de otra… Briel… los X-Laws vinieron por ti…"- murmuró Hao muy cerca de ella, empleando un tono de voz algo tétrico para darle más énfasis a lo que decía.

-"¡kyaaaaaaaaaaaa!"- gritó su acompañante despertando de golpe y sentándose en su futón mientras respiraba agitada-"Por favor no dejes que me lleven… Hao"- rogó débilmente y al borde de las lágrimas, si había algo en todo el mundo a lo que Gábrielle temiera, eso eran los X-Laws, claramente su sola mención no hacía más que llevarla de vuelta a su pasado, un pasado que luchaba por olvidar de algún modo.

-"¿Cómo crees que haría eso?"-interrogó con fastidio el shaman.

-"Pero… ellos están afuera ¿no?"- interrogó débilmente, mientras en su voz se escuchaba un profundo temor.

-"Claro que no… solo lo dije para que despertaras… de nuevo no me dejas dormir…"- contestó el Asakura mayor, aunque muy en su fuero interno sentía un poco de remordimiento al haber asustado así a la más pequeña.

-"Yo… lo siento mucho… pero es que…"-comenzaba a decir, más fue interrumpida.

-"Si, lo sé… desde hace un par de semanas que comenzaste a tener pesadillas de nuevo ¿no?"-cortó, no tenía caso darle más vueltas al asunto.

-"Ya… fue justo tres noches antes de visitar a Yoh Asakura…"-admitió entre triste e incómoda.

-"Ni lo menciones… ya estoy aburrido de su actitud y todas sus tonterías acerca de la amistad… bah, no me parece más que una basura sobrevaluada…"- dijo mientras en su voz se notaba aun más el fastidio, y es que tanto para él como para la más pequeña, eso de los amigos nunca había sido su tema favorito.

-"Opino lo mismo… pero tal vez es porque nunca hemos tenido un verdadero amigo… los demás siempre acaban temiéndonos y sin darnos cuenta de nuevo terminamos estando solos…"- dijo la shaman, la tristeza se reflejó en su voz mientras ella abrazaba sus piernas.

-"Tal vez el único amigo que tuve fue Matamune…"-recordó Hao en un pequeño susurro.

-"Pero ya no está aquí… a decir verdad me hubiese gustado mucho conocerlo…"-murmuró con un deje de tristeza

- "De seguro se hubiesen llevado muy bien…"-dijo sonriendo apenas tan solo al hacerse a la idea de que su hermana menor y su gatuno espíritu intercambiaran aunque sea un par de frases.

-"Supongo… por cierto… ¿adónde enviaste al trío de chifladas?"-dijo, le parecía bastante sospechoso el no haberlas visto en varias semanas.

-"Trío de la flor…"-corrigió -"Y las envié a una misión importante"-contestó mientras se acomodaba en su futón.

-"Umm… vaya, desde que se fueron las cosas han estado más tranquilas"-comentó con un deje de alegría en su voz, y es que según ella, esas tres a veces la volvían loca.

-"Lo dices porque son las únicas aparte de mí que se la pasan regañándote…"-le recordó el castaño, la escuchó bufar con fastidio y no pudo evitar sonreír divertido por ello.

-"Es que estoy harta de que se la pasen tratándome como una niña pequeña"-se quejó haciendo un mohín, sabía que en la oscuridad su hermano no podía verla así que aprovechó eso.

-"¡Pero si solo tienes 12 años!"-exclamó resaltando lo obvio.

-"¡Casi 13!"-le corrigió en tono ofendido.

-"No es cierto"-la contradijo, o tal vez si, tomando en cuenta que faltaban unos meses para ello, de hecho, revisando su calendario mental, calculó que para ese tiempo ya deberían estar en la aldea parche.

-"¡Y además tu a mi edad ya tenías a muchos bajo tus ordenes!"-le recordó en tono indignado.

-"Claro… pero eso es por mis grandes poderes"-dijo en tono presuntuoso, o más bien solo para molestar un poquito a su hermana pequeña.

-"¿Insinúas que los míos son insignificantes?"- interrogó la chica con fingido enojo.

-"Yo nunca dije eso"- contestó en tono inocente el chaman de fuego.

-"Más te vale Nii-san"- masculló la chica de ojos esmeralda aun fingiendo enojo, después de todo nadie sabía mejor que su hermano mayor los alcances que tenían sus poderes, puesto que había sido él quien la había entrenado.

- "¿Más me vale?... y si no ¿Qué me vas a hacer?- quiso saber Hao.

-"No sé… tal vez…Fifí-chan y Flowly-kun podrían jugar un ratito juntos"- comentó inocentemente.

-"¿Acaso me estas amenazando, Gábrielle Asakura?"- interrogó divertido el castaño.

-"No sé…tal vez no… tal vez si…"- contestó con inocencia fingida.

-"Ah, ¿Con qué esas tenemos no?- interrogó con diversión el castaño.

-"Sip…"-chistó de un muy buen humor.

-"Bueno pues ahora verás en la que te has metido, conocerás al Gran Hao Asakura"-amenazó aun más divertido Hao, esbozando una muy retorcida sonrisa que su hermana menor no pudo ver debido a la oscuridad que reinaba.

Y claro que la pequeña sabía lo que sucedería ahora, el shaman del fuego la derribó sobre su futón y comenzó a hacerle cosquillas, ambos se divertían mucho de esa manera y pasaron gran parte la noche jugando.

A la mañana siguiente la ojiesmeralda se encontraba profundamente dormida y hecha bolita en un lado de su futón, dormía plácidamente, uno de esos ratos de sueño en que uno no quisiera despertar nunca y….

-"¡Despierta!"-gritó un muy animado chaman de fuego abriendo de golpe su camping; a lo que la menor de los Asakura tan sólo pudo pegar un muy asustado grito y dar una brusca vuelta sobre su futón antes de levantarse mirándolo con ojitos somnolientos y sorprendidos.

-"¿Qué pasa?"-logró articular antes de soltar un bostezo y mientras se tallaba un ojo en un vago intento de despertar del todo.

-"Pasa que es más de medio día y por la noche te tendré una sorpresa… así que ahora… ¿Qué me dices si ponemos a jugar un ratito a Fifí-chan y a Flowly-kun?- alegó esbozando una de esas sonrisas que hacían pensar a la menor que algo tramaba su querido hermano.

-"Acepto… pero el que pierda prepara la cena"-aun así accedió, igual y estaba un poco aburrida y ella no era de las que rechazaban un reto, menos si se trataba de su Nii-san.

-"Da igual… de todas maneras lo único que tenemos por ahora es comida enlatada"-recordó el chaman mientras se cruzaba de brazos y hacía una mueca de disgusto.

-"Nop, el que pierda tendrá que conseguir comida de verdad"-contradijo, con eso se ganó la completa atención del mayor además de otra de esas sonrisas torcidas que su hermano hacía cuando maquinaba algo extraño en su extraña mentecita de chaman de fuego.

-"Hecho"- contestó muy seguro y ampliando su sonrisa.

-"Pues entonces vamos a fuera y que gane el mejor chaman"-le retó sonriendo con orgullo.

-"O sea yo"-musitó pretenciosamente el Asakura mayor.

-"Ya lo veremos"-correspondió sonriéndole de igual modo.

Minutos más tarde, ambos chamanes se encontraban en pleno bosque, el shaman de fuego llevaba su vestimenta típica excepto por que esta vez en lugar de su capa llevaba una camisa de botones blanca de mangas tres cuartos con las puntas hacia atrás dejando ver su oráculo virtual rojo y unos guantes rojos con una estrella amarilla que dejaban ver sus dedos.

Mientras que su acompañante llevaba un pantalón y zapatos idénticos a los de él, en color negro y una blusa negra con una estrella amarilla que dejaba su ombligo al descubierto.

El silencio reinaba entre ellos, ambos, uno frente al otro se miraban fijamente hasta que…

-"¡Espíritu de Fuego!"-llamó al fin el chaman de fuego apareciendo al instante detrás de su amo la criatura mencionada, aquel gigantesco demonio rojo con extrañas inscripciones blancas.

-"¡Espíritu de la Muerte!"-invocó la chaman de orbes color esmeralda, al instante apareció tras ella un enorme demonio negro con inscripciones blancas y de unos ojos azul profundo que denotaban tristeza, con unos enormes cuernos muy parecidos a los del demonio rojo, solo que estos tenían espinas y terminaban en punta.

-"Pues empecemos entonces… aunque de una vez te aviso que esta batalla la ganaré yo y tú tendrás que preparar un delicioso curry para cenar"- dijo divertido el castaño mientras esbozaba una gran sonrisa.

-"Eso si me dejo ganar y te aseguro que el hecho de que seas mi Nii-san no te da ventaja alguna"- contestó una sonriente Gábrielle mientras adoptaba una posición de defensa: con un puño a la altura del rostro y el otro a la altura del estomago, de perfil y con las rodillas dobladas.

Tres horas más tarde

- "No, Nii-san suéltame, suéltame jajajajajajaja-chillaba entre risas la chaman mientras pataleaba y agitaba los brazos en el suelo tratando de zafarse del súper ataque de las cosquillas de Hao Asakura.

-"Te dije que yo iba a ganar, y no, no te voy a soltar"-contestó sonriendo ampliamente mientras continuaba con su ataque.

-"Ya para Hao para jajajajajajaja"-reía la shaman aun tratando de zafarse y aun dando pataletas.

-"Señor Hao, hemos cumplido con la misión que nos encargo"-interrumpieron tres siluetas tras ambos chamanes, más no hubo respuesta, tan solo risas y más risas.

-"¿Señor Hao? ¡Señor Hao! ¿Qué rayos está haciendo?"-interrogó boquiabierta Kanna Bismark

-"¡Oh no!"-esa fue la exclamación obligatoria de ambos chamanes al verse descubiertos, uno deteniendo el ataque y la otra parando de reír, ambos quedaron tiesos al ser pillados en uno de sus muy interesantes momentos de juegos.

-"Mary no puede creer que el Sr. Hao haga ese tipo de cosas"-pensó la chaman de las coletas rubias.

-"¿El Sr. Hao jugando a las cosquillas?"-se preguntó mentalmente Matty, aun sin creerse del todo lo que había presenciado.

- "Creo que ya lo he visto todo"–pensó Kanna sin apartar la vista del espectáculo.

-"Ustedes no han visto nada"-dijo mientras se apresuraba a levantarse al tiempo que agitaba sus manos estilo los pingüinos de Madagascar.

-"Nosotras no, pero ellos si"- dijeron a coro señalando a varias personas que estaban tras ellas.

-"¿Qué? ¡Pero si son solo una bola de mocosos!"-masculló Hao señalando a un grupo de niñitos como de la edad de su querida hermana que se encontraban tras el trío de la flor.

-"Mary le asegura al Sr. Hao que son los chamanes más fuertes y hábiles que encontró"-se defendió la rubia chaman de Chuck.

-"Así es Sr. Hao, todos ellos poseen un poder espiritista mucho más alto que el que usted poseía hace dos años antes de que el torneo se interrumpiera"-agregó Matty mirando de reojo al grupito de niños.

-"Es cierto además parecen resistir mucho"- dijo Kanna sonriendo ampliamente mientras miraba al grupo de niñitos todos sucios que quien sabe que les habían hecho ese trío de chifladas (N/H ya se me pegó decirles así, jeje)

-"Por favor Sr. Hao, no nos vuelva a dejar con este trío de raras de nuevo se lo rogamos"-suplicaron los chamanes haciendo sus mejores caras de borreguitos yendo al matadero.

-"¿A quién le llaman raras?"-interrogaron las tres en tono amenazador.

-"¡Auxilio! ¡Sálvenos!- gritaron mientras corrían tratando de escapar de las tres mujeres

-"¡Basta, basta!"-gritó un muy enojado chaman de fuego.

-"Esta bien"-contestaron mientras frenaban su carrera bruscamente.

-"Bien, bien, preséntense"-masculló algo malhumorado Hao y después de decir esto hubo un gran silencio, tan grande que de la nada aparecieron unos grillitos que empezaron a chillar.

-"¡Ya!"-gritó el chaman y al gritar esto a los pobres niñitos hasta los pelitos se les erizaron.

- "Yo… yo… me llamo A- Aragón Von Rouge…y… y soy un chaman… que…que controla todo tipo de armas…y… tengo 13 años"- dijo un niño de cabellos rubios algo largos, de ojos color esmeralda y más alto que Gábrielle, iba vestido con una camisa azul rey de botones y detalles plateados y pantalón y zapatos blancos, ahora cafés por lo sucio.

- "Yo… soy… León Romanov…y… soy… un chaman que controla el… el… fuego y…"- se presentó un niño de cabellos pelirrojos un poco más cortos que los del otro niño y con fleco que le cubría un poco sus ojos azules y un poco más bajo que el rubio, llevaba un pantalón y gris, una camisa de color negro, un gorro del mismo color en la cabeza y unos zapatos que seguro al igual que su ropa alguna vez estuvieron limpios

-"¿Fuego?"- interrogó intimidante el Asakura mientras enarcaba una de sus cejas.

- "Sí, pero no tan bien como usted, Sr."- se apresuró a decir el pelirrojo, seguramente temiendo por lo que pudiera pasarle a su persona si enojaba a su futuro jefe.

-"Bien, siguiente"-dijo al fin el Asakura, casi al instante el niño pelirrojo pareció soltar el aire que contenía en los pulmones sintiéndose salvado por un tiempo más.

- "Yo soy Corina Miyazawa, tengo 12 años y… puedo realizar una posesión de objetos desde que me acuerdo en este violín"-dijo una niña de cabellos verdes cortos y ojos del mismo color señalando un finísimo violín café rojizo con un tallado en forma de enredaderas, llevaba una blusa que alguna vez fue blanca y una falda de cuadros verde con amarillo.

-"¿Y qué tiene eso de interesante?"-quiso saber Hao, de nuevo enarcando una ceja, es que en realidad no le parecía muy grandioso algo como eso.

-"Al tocarlo, cuando lo posesiono puedo usar sus cuerdas para apresar y asfixiar a mi oponente"-explicó, en su rostro apareció pintada una sonrisa maliciosa que hizo saber a los demás cuanto disfrutaba de torturar a otros.

-"Perfecto"- contestó complacido el chaman, luego dirigió su mirada a otra de las niñas del grupo indicándole así que era su turno para presentarse.

-"Mizaki Arvain, tengo 12 años y puedo controlar al espíritu del viento"-dijo una niña cabellos violetas y ojos color ámbar que iba vestida con una falda negra y una blusa de mangas color rojo vino.

-"Soy Kayrol Catlán, y mi especialidad es controlar todo tipo de espadas y tengo 12 años"-se presentó un niño de cabello negro y ojos grises, iba vestido totalmente de negro, pantalón camisa, zapatos, un gorro y una gabardina hasta las rodillas de dicho oscuro color.

-"Hikari Wang, 12 años, y puedo manejar al espíritu de la Luz"- enunció una niña de cabellos castaños hasta los hombros y de ojos café ámbar; llevaba un traje chino solo que este alguna vez fue lila con los adornos morados.

-"Genial, ya tenemos a 4 esencias sagradas a nuestra disposición"-musitó el Asakura mayor mostrándose satisfecho.

-"Jess Hakala, puedo controlar todo tipo de arcos, soy al que los demás chamanes llaman "Flecha" y tengo 12 años"-dijo un niño de cabellos y ojos azul celeste, que llevaba una sudadera de mangas cortas y capucha verde y un pantalón gris oscuro; finalizando así las presentaciones

El chaman de fuego sonrió complacido, esta vez aunque alguien intentara detenerlo, fuese Yoh o fueran los X-Laws, estaría preparado, más que preparado, después de todo, se notaba que aunque pequeños aquellos niños poseían grandes poderes y de ser necesario, servirían de alimento para su espíritu.

-"¿Qué significa esto Nii-san?"-interrogó la Asakura menor, aunque ya tenía más o menos una idea de lo que la presencia de esos chicos significaba

-"Significa que de ahora en adelante tendremos nuevos camaradas y esta vez lograremos todo lo que ya nos habíamos propuesto"-contestó Hao, la sonrisa que se dibujó en su rostro fue suficiente como para hacerle entender a su hermana pequeña que lo que vendría de ahora en adelante cambiaría en mucho su forma de vivir –"Será mejor que se preparen, mañana partiremos rumbo a la aldea Parche"-advirtió antes de darse la vuelta y dejar tanto a Gábrielle como a los recién llegados totalmente perplejos.

Fin del capítulo II

Oh Kami, por fin lo hemos logrado, luego de meses de esfuerzo, de estudio, trasnochadas y del escape de la musa, hemos terminado, lamentando de nuevo la tardanza y esperando les haya parecido interesante nos despedimos para iniciar con el siguiente.

Gracias a: Hoshi-Wolfang-Hime .: :. Mitsuki Asakura.: :. KxE.:

Gracias por leer y esperamos sus reviews.

Atte. Hanna y Joshua Darko