Renuncia de derechos: Harry Potter y todo su universo son propiedad de J. K. Rowling, ¿entendido? Nada de reclamos que no vienen al caso…
Biblioteca.
No dejes que el tiempo arrugue las hojas… Del libro que te di…
(El libro, La Oreja de Van Gogh)
Recuerdo que siendo niña, mi madre ha hablado con gesto vanidoso de familias como la nuestra, que aún se pueden considerar "sangre limpia". En aquel entonces, con siete años, puede que fingiera escuchar sin quejarme, porque después de cada una de esas charlas me ha dado un caramelo por ser buena niña. Para mi madre, los muggles son una sociedad de relleno, un mal necesario, debido a que de ellos brotan, de vez en cuando, magos y brujas que valen la pena, aunque no abundan. Pero en este último verano la he visto nerviosa con tantas malas noticias, con días en que no se calmaba ni con la compañía de mi padre, como esperando la calamidad de un momento a otro. No lo acabo de comprender. Solo me he animado a preguntar una vez y ha balbuceado algo de Aquel–Que–No–Debe–Ser–Nombrado. Eso me ha dejado asustada, con la mente en blanco. Y después, no ha sacado de nuevo nada referente al origen de su alteración.
Me he acordado de ello por el ambiente que se respira en el castillo conforme los días avanzan. La gente está bastante apática, triste, esperando de un momento a otro que se les informe de una calamidad. Se murmura que Abbott se fue del colegio por un asunto familiar, pero fue hasta una semana después de su partida que Mandy, venciendo a años de timidez, se atrevió a preguntarle a Macmillan y se entera que la madre de Abbott ha sido asesinada. Curiosamente, eso hace que Mandy desista de querer conquistar a Macmillan, dice que por verlo devastado, como si la muerta fuera su propia madre, lo cual le parece una señal inequívoca de que no tiene oportunidad. Vaya, al fin lo comprende.
Para más asombro mío, al enterarse de aquello, Anthony no pierde el tiempo y le pide una cita a Mandy más rápido de lo que se tarda en conjurar un Patronus.
Extraño. Mucho, muy extraño.
En nuestra sala común parece que abundan los momentos en que la gente se siente aprisionada. Se llena continuamente, porque pocos quieren salir de la torre. No los culpo, nos sentimos seguros allí, aunque algunos nos tachen de cobardes. Somos prudentes, cosa que gran parte de los de Gryffindor deberían aprender. Aunque no todos los de esa casa son malos, o eso sostiene Padma, quizá porque su gemela está allí. He de reconocer que eso siempre me ha dado curiosidad, el ver a Padma llevarse bien con su hermana, siendo físicamente idénticas, pero estando en distintas casas. De hecho, por Parvati nos enteramos de casi todo lo que sucede en Gryffindor, aunque no es como si yo quiera saberlo. Lo comentan Padma y Su en el dormitorio, ellas son como "uña y mugre", según le oí una vez al chico de séptimo con el que sale Padma… ¿Walton? No, creo que era Walden. Ya me he de acordar.
Como sea, Padma y Su son fanáticas de la información. Creo que ellas, en ocasiones, demuestran el lado malo de ser "inteligentes" al acaparar cada dato llegado a sus oídos para luego repetirlo con cierta emoción que a mí me asquea. Escucho cuando conversan, sí, pero no me sumerjo en los chismorreos, pienso en ellos un momento y si no me afectan, los olvido.
Solo cuando la cháchara se vuelve inaguantable, dejo el dormitorio. Como hace unos días, que Parvati se ha tomado la molestia de describir a su gemela que Lavender Brown se ha lanzado de lleno por Weasley y se han besuqueado durante casi toda la fiesta celebrada en su sala común, por la derrota de Slytherin en el partido de quidditch. A ver, ¿a quién le interesa con quién salga el guardián de Gryffindor? A mí no, la verdad. Ese día he ido a la biblioteca, sabiendo que va a estar prácticamente vacía y voy a poder concentrarme en la redacción que nos ha mandado Slughorn.
Allí compruebo que "prácticamente" no es "totalmente". En el caso de la biblioteca, al menos. Yendo al estante donde sé que va a estar el libro necesario para mi redacción, me topo con Nott. Con aire taciturno, busca entre los ejemplares sin prisa, lo cual no me extraña tras unos segundos de pensarlo. La sala común de Slytherin debe estar llena de gente enfadada y deprimida por perder; es mejor el estar en cualquier otra parte, al menos para él.
Hasta la fecha, sigo sin saber por qué lo he saludado. Ha sido en voz baja y le pregunto si busca el libro para lo de Pociones. Ha asentido y señalado un volumen, un poco por encima de mi cabeza. Después de alcanzarlo con facilidad, en una especie de arranque, se lo he tendido, pidiendo que lo use primero. Nott me ha mirado por un momento, luego se ha fijado en el libro y al final ha sugerido que nos sentemos juntos para usarlo al mismo tiempo. Es una idea práctica, así que acepto.
Conforme pasan los días, me acostumbro a ver a Nott en la biblioteca. Hasta se ha convertido en rutina que, cada que devuelvo un volumen, lo vea solo, en una mesa apartada, concentrado en escribir y consultando, de tanto en tanto, un grueso libro. Es entonces cuando me acerco y a dos pasos de distancia saludo, preguntando si hace los deberes de Pociones. Después de oírme él se gira, me mira casi sin parpadear por lo que parece un largo minuto y después asiente, señalando las sillas libres con un gesto, invitándome en toda regla a compartir el libro de consulta, si quiero. Y casi sin razonarlo, me siento a su lado y preparo mis cosas para ponerme a trabajar.
La última vez, conforme he avanzado en la redacción en turno, comienzo a preguntarme la razón para sentarse junto a Nott como si nada. Bueno, es un alivio poder hacer deberes junto a alguien que no para cada dos minutos para quejarse, como Michael, o para decir cursilerías, como Terry y Lisa. Llego a la conclusión de que me gusta estar en la biblioteca en un cómodo silencio por primera vez en mucho tiempo y si es con Nott no importa, porque él apenas si habla o da muestras de que mi presencia lo incomode.
En ese momento, no se me ha pasado por la cabeza que su buena disposición a compartir mesa conmigo tenga relación con algo que no sea Pociones. Simplemente no le doy más vueltas al asunto. Ahora sé que quizá, he debido hacerlo.
–&–
Bienvenidos al segundo capítulo de este fic medio raro de mi parte, cuyas siglas son EPF, para que se acostumbren a leerlas (sobre todo si siguen a Bell en Twitter).
Descubrimos a una Mo que pasa seguido por la biblioteca. Aunque lo suyo no compite con lo de Hermione, que a veces se la vive allí. En esta ocasión, se acuerda de su madre contándole cosas sobre lo que ella considera importante siendo sangre limpia, aunque es algo extraña su actitud de los últimos tiempos. Mo también describe la situación vivida en la torre de Ravenclaw durante su sexto curso, que considero acertada tratándose de la casa de la gente inteligente, que a menudo también suele ser prudente. Al final, en la biblioteca es donde, por primera vez, Mo está a solas con Nott, sin dar señas de tenerle recelos debido a su apellido o a su padre. Y esos encuentros siguen dándose, cosa que a ella le extraña un poco, siendo sincera.
Ahora, algunas aclaraciones sobre ciertos personajes.
En el capítulo anterior se nombró a una Mandy "obsesionada" con Ernie. Es Mandy Brocklehurst (por fin Bell aprendió a escribir ese apellido de corrido), mencionada una sola vez, en HP1, cuando es seleccionada para Ravenclaw antes que Lavender Brown. El Anthony que la invita a salir sí, es Anthony Goldstein, amigo de Terry Boot y Michael Corner que acudió con ellos al ED en quinto (¿es Mandy la madre de Aramis Goldstein? Hagan sus apuestas). A Padma la conocemos bastante, pero no a Su: se trata de Su Li, chica que no es del canon oficial pero de quien sabemos, por los borradores de JK, que es del curso de Mo, fue a Ravenclaw y es mestiza. Padma y Su vienen a ser lo mismo que Parvati y Lavender en Gryffindor, solo que espero mostrarlas menos irritantes. Por cierto, se dice de pasada que Padma sale con un chico de séptimo, pero Mo nunca recuerda su apellido correctamente: ese chico es creación mía, así que pueden ir deduciendo si saldrá en la Saga HHP y claro, cuál es su apellido correcto.
Aparte, ¿queda o no la cita del capítulo? Nada se relaciona más con una biblioteca que los libros.
Cuídense mucho y nos leemos a la próxima.
