2.Propuestas
James se despertó temprano y se dirigió hacia la residencia. Llamó y esperó a que lo atendieran mientras miraba detenidamente el aspecto de aquella casa. Verdaderamente estaba hecha un desastre. En cualquier momento podría desvanecerse. Volvió a llamar, puesto que nadie lo abría, y pensó que si aceptaban su proyecto tendría mucho trabajo… ojalá Lily lo ayudase.
Al cabo de poco, una señorita regordeta y baja asomó la cabeza por la puerta a toda prisa:
- Diga?
- Buenos días! Soy James Potter y me gustaría hablar con el responsable de la residencia.
La mujer, sorprendida, lo miró detenidamente y le abrió la puerta. Lo acompañó hasta una habitación pequeñita que parecía un salón antiguo, con apenas algún mueble y con trozos del papel de la pared por el suelo. Le señalo una butaca para que se sentara y ella hizo lo mismo en una silla que estaba al lado.
- Usted dirá – dijo la mujer con voz cansada y seca – no tengo mucho tiempo.
James se sorprendió al ver el recibimiento tan poco cálido de la señora.
- Bien, el otro día pasé por aquí y vi a un niño en el jardín. Me fijé en que la casa era una residencia y pené que a lo mejor podría ayudar a renovarla puesto que está muy vieja.
- Usted cree que sólo por ver una residencia vieja puede entrar y pedir que se renueve, como si nada?
- Bueno, primero me gustaría saber de la situación de los niños que viven aquí y poder hablar con tranquilidad con el director del centro, puesto que mi intención es sólo la de ayudar y hacer más cómoda y fácil la vida de los chicos.
- La directora soy yo, y también soy la cocinera, la maestra, la mujer de la limpieza… Esto es un orfanato, no hay muchos niños puesto que no hay muchas habitaciones habitables, pero he intentado ayudar a los pobres niños que se quedan tirados en la calle. Esta es la casa de mi familia y la mantengo gracias a la herencia que me dejaron. Por mala suerte no me queda mucho y no puedo trabajar fuera ya que dedico todo mi tiempo en tirar adelante la casa y los niños. Tengo mucho trabajo así que agradecería que me hiciera su propuesta y si es seria la analizaré.
- Bien. Me gustaría invertir en este orfanato. Le propongo que me deje renovar-lo. No me negará que si se hacen obras, la casa quedará mejor y tendrá más capacidad para que vivan más niños. Podríamos contratar a profesores y contactar con otras empresas privadas y asociaciones para que esto sea un orfanato en toda regla y pueda ayudar al máximo de niños posible.
La mujer se quedó pensativa
- Entonces, usted contrataría a un arquitecto y se encargaría de contactar con todo el mundo que hiciera falta para que esto sea un orfanato legal?
- Si usted me da permiso….
- Vaya, quien diría que un día vendría James Potter a mi humilde casa y me haría esta propuesta. Por supuesto que acepto. Podría quedarse a comer y por la tarde para acabar de hablarlo.
El tono de la mujer había cambiado radicalmente y James sonrió. El proyecto le quitaría muchas horas pero valía la pena.
…
- Lily? Estás en casa? – preguntó chillando Carol mientras abría la puerta del piso.
- Claro que estoy en casa – respondió Lily tranquilamente desde su escritorio – se puede saber porqué narices chillas tanto?
Levantó la cabeza de sus libros y como toda respuesta vio a Carol seguida de Sirius entrar en la habitación.
- He invitado a Sirius a comer. Quería ver mis dibujos y le he dicho que se quedara. No te importa verdad?
- No, no, claro… – respondió la pelirroja mientras saludaba al chico con la mano y este le devolvía el saludo.
- No te preocupes que nosotros cocinamos, Evans – dijo con una sonrisita Sirius – puedes seguir estudiando tranquilamente.
- Y tu puedes llamarme Lily.
- Carai que honor… - le contestó pícaramente.
- Bueno, supongo que es lo normal puesto que veo que te tendré que ver cada día – dijo la chica mirando a Carol.
Los chicos sonrieron y se dirigieron hacia la cocina. Durante la comida Lily se relajó un poco. No le hacía demasiada gracia que Sirius y Carol se vieran tan a menudo, pero tenía que reconocer que ahora el chico era mucho más agradable, hasta la hacía reír. Igualmente, las visitas del chico cada vez eran más frecuentes y no le gustaba porque le hacían recordar demasiado a Potter.
Al terminar la comida se sentaron a ver el telediario y Carol y Sirius no pararon de hacerse sonrisitas y bromitas tontas.
- ¿Qué pasa¿No podéis estar como personas normales sin decir gilipolleces? – preguntó la pelirroja que se estaba hartando del jueguecito de los dos chicos.
- Ay Lily! Como estás eh! – contestó su amiga que no entendía el mal humor de su compañera.
- Si es que no habéis parado en todo el rato desde que hemos terminado de comer. Si queréis decir tonterías os vais a otro sitio. Por si no os habéis dado cuenta estoy intentando escuchar lo que ha pasado en el mundo y vuestras risitas y comentarios no me lo ponen nada fácil.
- Bueno, bueno, ya me voy – dijo Sirius despidiéndose de Carol – no quiero que os peléis por mi.
- No hace falta que te vayas – siguió Carol haciendo sentar al moreno.
- No, no hace falta pero si te vas mejor.
- Oye Lily no sé porqué estas tan borde, pero si estas de mala leche no es nuestra culpa – dijo la chica levantándose mientras Sirius la seguía.
- Adiós Lilita – dijo el chico mientras se dirigía hacia la puerta.
Lily lo miró de mala manera mientras Carol despedía al chico y quedaban para otro día. Después se fue a su cuarto sin dirigirle la palabra a la pelirroja.
Al cabo de poco sonó el teléfono y lo cogió Carol quien salió de su habitación y se lo pasó a Lily.
- Diga? – dijo Lily mientras Carol se sentaba a su lado y la miraba.
- Hola – contestó una voz de chico un poco nerviosa – soy James.
Lily se quedó petrificada por unos segundos con el teléfono en la mano. No podía contestar de la sorpresa. James Potter estaba al otro lado del teléfono. La había llamado. Qué querría?
- Lily? Estás aquí? Puedo llamarte Lily verdad?
- Eh.. Qué? Sí, sí, claro.
- Bien… Bueno… Te he llamado porque quería proponerte algo. Crees que podríamos quedar para tomar algo y te lo cuento?
- No sé… De qué se trata?
- Bueno, te hago un resumen… He pensado invertir parte de mi dinero en rehabilitar un orfanato de niños. La residencia está fatal, en cualquier momento puede caerse y la mujer que la lleva no tiene mucho dinero. Además no está legalizado. Creo que podría ayudarlos y convertirlo en un verdadero orfelinato en buenas condiciones y donde quepan más niños. El problema es que esto trae mucho trabajo y necesitaría a alguin que me ayudase… y no sé… he pensado que a ti a lo mejor te interesaría puesto que siempre querías ayudar a todo el mundo y bueno… Qué opinas?
- Es una buena idea… pero no creo que yo pueda ayudarte. Tengo mucho trabajo, no tengo demasiado tiempo y seguro que ya encontrarás a alguien más adecuado.
- Ya… La más adecuada eres tú. No te lo quieres pensar?
- No. Gracias igualmente. Te dejo que tengo muchas cosas que hacer eh. Que vaya bien.
Lily colgó rápidamente sin esperar respuesta y se quedó con el teléfono en la mano. Carol no había dejado de mirarla.
- Estás bien? – le preguntó ya que veía que la pelirroja estaba casi blanca.
- Era Potter… Me ha pedido que lo ayudé en un proyecto que tiene… - dijo la chica levantando la cabeza y mirando a su amiga. El enfado de antes parecía haberse evaporado del todo.
- Y de qué se trata?
Lily le explicó a su amiga la propuesta de James.
- Y porqué le has dicho que no?
- Por favor Carol… Qué querías que le dijera… es James Potter, recuerdas? No podría estar tanto tiempo con él trabajando en algo… Dios mío… aún no puedo creer que me haya llamado.
- Lily… te pasa algo? No te enfades pero la verdad es que últimamente estas muy borde.
La pelirroja no dijo nada.
- Desde el día de la fiesta… No he dejado de pensar en James y esto me pone enferma. Hace años que terminamos Hogwarts y me sigue gustando igual que el primer día… Pensaba que lo tenía más o menos superado y estos días me he dado cuenta que no. Y ver a Sirius día sí, día también no me ayuda a quitármelo de la cabeza. No tengo nada en contra de él y no quería ser tan antipática hoy… No sé… Lo siento…
Carol sea cercó a su amiga y la abrazó.
- Lily… Quieres que te diga lo que pienso?
- Dime… - dijo la chica con los ojos húmedos.
- Creo que deberías ayudar a Potter. No te lo vas a sacar de la cabeza así como así y si trabajas con él… A lo mejor descubres su lado oscuro y te deja de gustar, cosa poco probable… o luchas para conseguir lo que toda la vida has querido.
- Carol… Nunca en la vida voy a poder estar con Potter…
- Tu misma… pero las cosas no se consiguen quedándote sentada y llorando. Tienes que luchar por lo que verdaderamente te interesa – dijo con una voz melodramática.
Lily sonrió ante el tono de voz que había usado su amiga y la abrazó.
- Gracias Carol… No sé lo que haría sin ti…
…
El partido había sido un desastre. Habían perdido por su culpa. James dio un portazo al entrar al vestuario y se sentó apoyando la cabeza entre sus manos. Sus compañeros entraron y le dieron un golpecito en la espalda. Sabían que no era su día y no lo querían molestar. James permaneció todo el rato sentado y sin hablar mientras sus compañeros se duchaban y se iban yendo hacia casa, puesto que el entrenador les había dicho que hablarían del partido al entreno siguiente.
- Hay algo que me quieras contar? – preguntó el entrenador que aún permanecía en el vestuario, sentándose al lado de su buscador.
- No… no sé… lo siento Sr.Phill.
- No te preocupes James… Todo el mundo tiene malos días… claro que si tu mal día es causado por algo en concreto… Lo tendrás que arreglar…
- Ya…
- Si necesitas mi ayuda para arreglarlo… - dijo el entrenador mientras se levantaba.
- No, gracias… no creo que tenga arreglo – contestó mientras a su vez se levantaba y se dirigía hacia la ducha.
Guardó la sudada equipación y se vistió. Qué le pasaba? No podía ser… Podía ser que la culpable de su mal partido fuera la negativa de Lily en no querer ayudarle… No, era imposible… Esta chica nunca le había interesado tanto… o si? Se fue hacia casa pensando en la chica y se encontró a Sirius esperándolo en la puerta de su casa.
- Puedo pasar? – preguntó éste.
- Claro – dijo mientras abría la puerta y hacia pasar a su amigo – Supongo que habrás visto el partido…
- Nunca me pierdo ni uno, ya lo sabes – contestó Sirius mientras dejaba la chaqueta y se sentaba al lado de su amigo.
James se levantó al momento y se fue a la cocina.
- Quieres algo para comer?
- No gracias – contestó Sirius desde el salón.
- La semana que viene nos van a dar las notas de los exámenes verdad?
- Sí. Creo que las dan el martes.
- Está bien…. Seguro que no quieres nada?
- No, de verdad.
- Ni una cerveza?
- Bueno… Trae una cerveza.
James volvió con dos cervezas y le dio una a su amigo. Se sentó y se la empezó a beber poco a poco, en silencio y con la mirada perdida, mientras su amigo iba haciendo pequeños sorbos y lo miraba con preocupación.
- Creo que es por Lily.
- Lily? Lily Evans?
- Sí. La llamé y le pregunté si me ayudaría. No estuvo demasiado amable y me dijo que no. No sé porqué… pero no me ha gustado nada… en fin… espero que me pase…
- Le contaste el plan por teléfono y te dijo que no?
- Bueno, primero le dije que quedáramos y se lo contaría, pero le hice un resumen. No sé si es que no le gustó la idea o qué, pero pasó bastante de mí. Es más, me colgó el teléfono muy rápido.
- Que raro… Estaba seguro que te diría que sí. A ella siempre le han gustado estas cosas. Y siempre hacía el máximo para ayudar a todo el mundo. No te acuerdas como se indignaba cuando pasaban desgracias? Si hasta me acuerdo que un año hizo campaña para que ayudásemos a una ONG!
- Si, supongo que yo estaba muy seguro de que me diría que sí y me ha sorprendido que me dijera que no y que me hablase con aquellas pocas ganas. Sabes? Hasta estaba nervioso cuando la he llamado.
- Bueno, siempre ha sido una chica especial. En Hogwarts te decía de todo y te dejaba verde, pero al mismo tiempo te defendía y no quería que tú lo supieras. Te acuerdas cuando aquellos Slytherin pretendían que te quedaras toda la noche en el bosque prohibido? Le pidió a Gregor que te contara su plan para que no te pasara nada, pero también le pidió que no te contara que lo sabía por ella.
- Sí… Es verdad… Siempre me dejaba por los suelos pero nos llego a salvar de alguna buena.
- No sé porqué no quería que supiéramos que nos ayudaba y defendía de escondidas.
- Ciertamente es extraño… Si no fuera porqué nos lo contaban en contra de lo que ella quería… Creo que no la hubiera soportado si no fuera porque sabía que en fondo siempre estaba de nuestro lado.
- Te das cuenta? Nunca le preguntamos porque se comportaba así. Jamás hablamos de ello con ella.
- Es verdad. Y ahora me gustaría saberlo.
- Bueno, pues se lo tendremos que preguntar.
- No. Lo mejor es que me olvide del todo de ella.
- Sí, a lo mejor sí. Creo que nunca un achica te había hecho estar así eh!
- Ya ves! No sé porqué me ha pasado… Total… Por una chica que no puedo ni decir que sea mi amiga. Le debo caer fatal… si hubieras escuchado lo seca que estaba…
- En fin… No pienses más en ello…
No muy lejos de allí, una apuesta pelirroja cogía el mando y apagaba el televisor. Era la primer vez desde hacía mucho tiempo que veía un partido de Quidditch, un deporte que siempre le había apasionado pero que hacía mucho que no disfrutaba. El equipo del cual había sido seguidora toda su vida y donde actualmente jugaba Potter, había perdido. Él había jugado bastante mal. Hacía mucho que no lo veía jugar, de hecho desde Hogwarts, y se extrañó de ver la forma cómo jugó. En Hogwarts observaba todas sus jugadas sin perder milímetro. Porqué había jugado tan mal? El comentarista había dicho que era el peor partido que había hecho en toda su carrera. Suponía que el hombre había exagerado… No debía ser para tanto.
Se quedó pensativa unos minutos y se fue a la cama.
….
Lily bajó del coche. Se acercó al campo despacio y se quedó mirando desde fuera. Allí estaba él. A punto de terminar de entrenar. Estaban todos reunidos alrededor del entrenador. Entró dentro del campo y se quedó esperando en un rincón. Los jugadores se dispersaron y se encaminaron hacia los vestuarios. James hablaba con Bob, uno de los bateadores. Estaba a punto de entrar en el vestuario cuando la vio. Se quedó quieto y vio que lo estaba mirando. Hizo un gesto a su compañero para indicarle que fuera tirando, que él ya venía y se dirigió hacia la pelirroja. Le aguantó la mirada todo el rato y se quedó a pocos metros de ella, en silencio, esperando que hablara. Lily hizo un pequeño suspiro y sacó fuerzas de dentro, aunque estaba como un flan por dentro, de lo nerviosa que estaba. Había ido a buscarle a entreno y en aquel momento no sabía si había hecho bien. Tragó saliva.
- James.
El chico siguió mirándola, no le dijo nada pero sus ojos le decían que la estaba escuchando.
- Me gustaría hablar contigo.
Fin del segundo chap!!!!
Son altas horas de la madrugada y mañana tengo uni, así que no me voy a enrollar. No veáis como engancha esto de escribir. Y esto no puede ser, que después no rindo en clase. Encima se me ha estropeado la moto y mañana tendré que llevarla al taller… ay, ay… en fin…
Espero que os haya gustado el chap! Decidme algo plis, plis, plis…. (estoy poniendo ojitos del gato de Shrek, a ver si os doy pena y me dejáis un review…)
…
Besitos a todo el mundo y gracias por aguantar a esta loca (sólo a veces eh! Que cuando quiero estoy cuerda… n os asustéis…)
Muchisimas garcias a Niz.Castella, Cafandra, monse evans, julipotter y a Chika Black por sus reviews!! Esto hace que quiera seguir!!!
Por cierto, tenía puesto de forma que no pudiera recibir reviws anónimos pero creo que ya esta cambiado! Asi que no os escapéis!!
Si no lo está decídmelo que soy un desastre! ;)
Hasta pronto!!!
