Los personajes de Rurouni Kenshin le pertenecen a Nobuhiro Watsuki.
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Bajo la protección de Battousai
— Pero yo no tengo nada de valor para ofrecerle a cambio de mi venganza — dijo suavemente la mujer
— No son posesiones ni dinero lo que quiero, ese tipo de cosas no me interesa — respondió él
— ¿Entonces? — Una idea pasó por la cabeza de la chica haciéndola temblar, después de todo, era lo que los hombres de los que huía más habían buscado en ella — no sé si una mujer como yo tenga algún valor — dijo esquivando la mirada del pelirrojo — después de todo he sido abusada por varios hombres; ya no hay nada que pueda obtener de mi porque todo lo tomaron ellos
— Eso no es cierto — respondió — los que no tienen nada bueno que ofrecer son ellos, quizás yo tampoco lo tenga y estar bajo mi protección no sea beneficioso para ti, pero una mujer con una mirada tan transparente como la tuya de seguro tiene muchas cosas buenas que entregar — el pelirrojo acarició la mejilla de la mujer y mirándola intensamente a los ojos dijo — y yo las quiero todas — sintió a la mujer temblar, le sonrió nuevamente y prosiguió — pero a su debido tiempo. Ahora descansa.
El pelirrojo se puso de pie y se marchó de la habitación. Kaoru se sentía alterada, pero era una sensación completamente diferente a la que le provocaban sus antiguos captores, no era desagradable, al contrario; y le provocaba una especie de ansiedad y expectación ante lo que podía hacer ese hombre. No estaba segura a que se refería exactamente con sus palabras, pero ya no le importaba, sus deseos de venganza eran tan puros y fuertes que estaba dispuesta a entregar su alma al diablo con tal de obtenerla, y si ese hombre era capaz de concederle esa venganza estaba dispuesta a darle lo que él quisiera.
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El fuego consumía todo a su alrededor, los habitantes del pueblo gritaban con desesperación entre las llamas que ahora consumían el otrora bonito y pacífico lugar. Y quienes lograban escapar del infierno de las llamas morían atravesados por la espada. Sí, todo era producto de unos hombres despreciables que habían intentado adueñarse del pueblo, esclavizando a sus hombres y mujeres. Al no conseguirlo debido a la fuerte oposición de sus habitantes liderados por el respetado guerrero Koshihiro Kamiya, decidieron prender fuego al pequeño pueblo, lo hicieron de noche, mientras los habitantes dormían.
— ¡Miren a quien descubrí intentando escapar de las llamas! — dijo uno de los hombres lanzando a Kaoru a los pies del líder de los delincuentes
— ¡La pequeña hija de Kamiya! — rió con un aire siniestro el hombre — eres una niña hermosa ¿Lo sabías? — dijo sujetando su barbilla con fuerza — ahora serás nuestro juguete; espero que tu padre desde el otro mundo observe todas las cosas que te haremos para que se arrepienta de haberse enfrentado a nosotros por toda la eternidad
Kaoru temblaba, acababa de ver a su padre morir siendo aplastado por un viga de su dojo al intentar rescatarla de las llamas, y ahora, caía en las manos de aquellos miserables hombres que no querían más que utilizarla para saciar sus más bajos y mezquinos instintos.
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Kaoru despertó agitada, las pesadillas la atormentaban; parecía que ahora que había logrado huir del infierno por el que había transitado los últimos años, el infierno había decidido atormentarla mientras dormía.
Decidió levantarse de la cama, aún estaba algo dolorida, pero el reposo de lo últimos días le había sentado bien y podía movilizarse sin problemas. Salió de la habitación y recorrió un pasillo largo hasta que encontró la salida al jardín. La noche estaba fría y despejada, la luna llena hermosa y blanca opacaba el brillo de las estrellas y podía escuchar el sonido de los pequeños insectos nocturnos que se escondían en la oscuridad: se sintió tranquila por primera vez en mucho tiempo.
— Es una noche hermosa — dijo el pelirrojo acercándose desde atrás
— Lo es — respondió ella sonrojándose
— Veo que ya te encuentras mejor de tus heridas
— Sí, es todo gracias a usted, si no me hubiese encontrado no se que habría sido de mí
— Eres una mujer fuerte, esa es la principal razón por la que has llegado hasta aquí
— Mi nombre es Kaoru... han pasado varios días y aún no se lo había dicho, yo tampoco sé como llamarlo
— Kaoru, la mayoría de las personas me dice Battousai, pero tú puedes llamarme Kenshin, si lo prefieres
— Kenshin
— Sí, pero dime, ¿Aún deseas que obtenga la venganza por ti?
— Lo deseo
— Entonces ve a descansar, mañana me guiarás hasta el lugar donde ellos están
Kaoru se estremeció al oír eso, Battousai sonrió y dijo:
— No te preocupes, a mi lado ellos no podrán tocarte ni uno solo de tus cabellos
La seguridad que ponía en sus palabras la tranquilizó, no entendía por qué pero creía en sus palabras, a la vez que un extraño magnetismo la hacía desear seguir estando cerca de él.
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Mushisimas gracias por todos sus bellos comentarios. Ojalá que les guste este segundo capítulo y les prometo sangre para el próximo.
Les cuento:
1) Mañana me voy de viaje por dos semanas por lo que no actualizaré y probablemente me demore en responder sus comentarios, pero intentaré hacerlo.
2) Me han invitado a moderar un foro nuevo llamado Sakabatto, el link está en mi perfil. Les pido que pasen y participen, sólo así podremos lograr que sea un sitio agradable y entretenido.
:)
