-¡Bella, Bella espérame por favor!- le supliqué mientras iba corriendo tras ella.
-Ehh, claro- se dió vuelta para sonreirme. Esta chica es perfecta.
Caminamos hasta llegar a la sala.
-Bella, te quieres sentar a mi lado hoy?- no quiero desperdiciar ninguna posibilidad de estar cerca de ella.
-Por supuesto, Mike.
Nos acercamos y nos sentamos silenciosamente ya que habíamos llegado tarde la primera clase del año. ¡Qué mal!
Sino hubiera sido porque me senté junto a Bella hoy toda la clase hubiera sido una basura totalmente.
Tocaron la campana y salimos con nuestros paraguas para evitar mojarnos por la lluvia que había comenzado hace poco.
-Bella, ahora tenemos recreo ¿qué clases te toca después?
-Uhhm, dejame fijarme...-revisó nuevamente ese papel que tenía en la mañana, el cual era para guiarse.-Ah, sí... me toca Educación Física, que asco, soy pésima para esto- colocó una cara de pena que amé.
-Qué lástima, no nos tocó juntos.- Hubiera seguido hablando sino me hubieran interrumpido todos los hombres que querían conocer a Bella, todos saludandola y dándole la bienvenida. ¡Hasta las chicas estaban alborotadas por conocerla!
Al fin y al cabo yo fui el primero en conocerla, yo soy su vecino, yo tengo mayores posibilidades con ella que cualquier otra persona. -sonreí-
Tuve mi clase de Lenguaje, en la cual me senté solo...pero, tampoco presté atención, solamente dormí y pensé en esa cara tan angelical de Bella.
Luego, en el recreo traté de buscarla, pero no la pude encontrar tampoco, qué raro.
Clases de Educación física me tocó después. Amo esta clase, siempre obtego la mejor calificación.
Después de hacer fútbol, bañarme y cambiarme de ropa tocaron el timbre para salir a la hora de almuerzo.
Fui directo al casino para no tener que hacer una fila tan larga. Pedí mi comida y me fui a la mesa que siempre usaba junto a mis amigos: Eric;un chico que me agrada lo suficiente para ser mi amigo, pero es demasiado creído, y éso me molesta bastante. Angela; es la única chica que me ayuda en los estudios, es buena persona y callada. Lauren; es mi ex novia, no tengo mucho que decir más que me agrada que terminamos como amigos y no como enemigos. Tyler; un chico que siempre gasta bromas aburridas, siempre acompaña a todas, pero no tiene una personalidad lo bastante única, siento que me copia en todo. Jessica; esta chica es muy bonita, pero es extraña ya que por cierto no me deja de ver, eso me coloca algo histérico y nervioso siempre.
En la mesa estaban sentados todos los nombrados. Estaban hablando de Bella.
-Hablando de la chica nueva, miren quien está caminando sola por ahí- Tyler apuntó a Bella y le hizo una seña para que se acercara a la mesa.
-¿Qué te ocurre Tyler, acaso estás loco?- preguntó muy alterada Lauren.
Tyler no alcanzó a responder, ya que Bella había llegado a la mesa con una bandeja de comida en la mano. Me paré para ayudarla como todo un caballero que soy y la invité a que se uniera con nosotros.
Estábamos comiendo mientras comentabamos todo lo sucedido en el día. Bella no hablaba mucho que digámos.
-¿Quienes son ellos?- Bella le preguntó a Jess que estaba sentada a su lado derecho.
-Ah, ellos- se rió un poco -Ellos son los Cullen, los hijos adoptados del matrimonio Cullen; Carlisle y su esposa Esme. Dos son sobrinos de Esme: Rosalie; la chica rubia, esa que es igualita a una Barbie -la apuntó y Bella asintió- y Jasper; el otro chico rubio con rizos que ocupado, pero él con Alice -Bella solamente asintió-. Los otros tres son adoptados: Emmett; el musculoso de pelo negro, pero que lamentablemente está ocupado con Rosalie -Jess hizo una mueca-, Alice; la de pelo negro y la más baja -Bella no dijo nada, solo la admiró por decir algo- y ése que va ahí es Edward; el cual por cierto, no tiene pareja como los demás, es muy lindo. Pero, lamentablemente ninguna es para él, o éso parece -Edward raramente se rió y Bella no dijo nada, solo lo miró con muchísima atención.-
-Bueno, igual no es mi tipo - dijo Bella.
Al termino de almorzar todos se despidieron ya que cada uno se iba a su propia casa.
Mike llegó a casa antes que Bella. Así que comenzó a hacer tiempo para ver a Bella llegar y luego poder seguir conversando tenía que aprovechar todas y cada una de oportunidades.
Al estar pensando en eso Bella llegó con su camioneta roja, ésa que le habían obsequiado cuando llegó. Mike sin pensarlo dos veces salió a recibirla.
-Qué tal Bella- la saludó con una amplia sonrisa.
-Hola, Mike.- avanzó hacia la puerta de su casa -mira, Mike. Podemos hablar en otra ocasión, sí? Tengo mucha tarea y tengo que hacerla, adiós.
Mike se despidió de la mano y se dirigió a su casa con la cabeza baja.
