Capítulo 2.- Estoy enamorado
Desde aquella tarde en la montaña con su hijo Goku se sentía extraño, el amor que siempre estuvo presente en su corazón y del que no se había percatado hasta ese día lo estaba atormentando.
Bulma- exclamo en un susurro apenas perceptible-
Si, durante esa pequeña plática Goku se había dado cuenta que aquello que su hijo había descrito como amor, encajaba perfectamente con lo que siempre había sentido por su amiga de toda la vida. Esas sensaciones que experimentaba al estar a su lado tenían ahora un nombre, muy diferente del término amistad que le había dado.
Siempre la admiró, no solo por su belleza, ella era simplemente brillante, sin poseer una fuerza física notable se enfrentaba a los peligros que surgían, era curiosa y tenía el carácter mas fuerte y la determinación mas grande que había visto en una mujer. Siempre se preocupaba por él, lo cuidaba y lo quería como a un hermano.
Y el siempre pensó que también la quería como a una hermana, pero ahora se daba cuenta que sus sentimientos por ella iban más allá de la fraternidad, de la amistad, ¿Por qué veía todo tan claro justo en este momento, en que nada podía hacerse?...
Mientras reflexionaba pensó, que siendo un niño ya la quería, pero aún no lograba encontrar el momento en que esa amistad se había transformado en otra cosa. Y entonces empezó a recordar…
Fue esa tarde cuando apareció Trunks, el día en que le confeso que era el hijo de Vegeta y Bulma, en ese momento Goku se sorprendió y se alegro por su amiga, incluso al marcharse para comenzar con su entrenamiento le deseo que tuviera un bebe sano. Pero después, cuando pensó en la relación que estaba por darse entre su amiga y el saiyayin comenzó a inquietarse.
En aquel entonces creyó que era lastima por el pobre Yamcha que se quedaría solo, hasta imaginó en decirle todo quizá el y Bulma lograrían seguir juntos, pero cuando se lo contó a Picolo el se negó y le recordó que de hacerlo, el muchacho de cabellos lilas no existiría jamás.
Goku seguía recordando los momentos compartidos con Bulma en especial cuando…
*flashback*
Después que Trunks se marchó volando del templo sagrado para buscar el radar del dragón y evitar que fuera destruido por el ataque de Majin Boo, Bulma se acercó a la puerta y observó el espacio donde su hijo había estado momentos antes.
Goku se acercó y colocándole una mano sobre el hombro le dijo- No te preocupes ya verás que Trunks llegará con bien, te lo prometo Bulma…
Pero –respondió la peliazul sin volverse-
El la miró y con una sonrisa no pudo más que decir –Ya verás que todo saldrá perfecto porque el tiene el privilegio de ser el hijo de Vegeta y tuyo… - ahí su amiga se volvió a mirarlo y dijo su nombre, al ver sus hermosos ojos azules sintió algo que lo estremeció por lo que se volvió inmediatamente hacia Picolo y goten.
*fin del flashback*
Si pensaba en esas palabras recordaba que al decirlas lo había echo sinceramente, pero en el fondo había algo de celos porque ese niño era hijo de Vegeta y no suyo.
Ya la amaba entonces, exclamó Goku, y en Namek, y también cuando apareció Raditz… quizá ya estaba enamorado de ella cuando me comprometí en el torneo, suspiró. Quizá hay promesas que no deberían cumplirse pensó en un arrebato de rabia por la oportunidad que el mismo se había negado.
¡Papá es hora de cenar! –clamó Goten felizmente-
Al ver a su hijo Goku se sintió avergonzado, de no haberse casado con Milk sus hijos no existirían y ellos eran su vida, acarició el cabello de su hijo menor, y se dirigió al comedor, ocupando su lugar de siempre a nadie le extraño que comiera en silencio, lo que si les pareció raro es la escasa cantidad de comida que consumió.
¿Te sientes enfermo Goku? –pregunto Milk una vez que la cena terminó-
Un poco –respondió tratando de sonreír-
Si estas cansado puedes recostarte en el sofá –exclamo su mujer-
Goku asintió y se tumbó en el sofá, mientras observaba a Milk levantar la mesa. ¿Qué sentía por ella que había sido su compañera la mayor parte de su vida?... echando el tiempo atrás recordó cuando se casaron y la falta de amor de su parte en ese entonces. Al nacer Gohan las cosas cambiaron, el estaba agradecido con ella por darle un hijo y fue ahí cuando empezó a tomarle cariño, pero nunca se enamoró. Al paso de los años y de las batallas la había abandonado en innumerables ocasiones para irse a entrenar, incluso cuando murió no le dolió dejarla, le apenaba aceptar que ni siquiera la había extrañado, ahora sabía que la apreciaba por la devoción que demostraba como madre, porque era una excelente esposa, cuidaba la casa cocinaba muy bien y rara vez le había reprochado su ausencia, ella simplemente aceptaba cuando se iba y lo recibía feliz cuando regresaba, las cosas que le había exigido alguna vez, como el aprender a conducir eran mínimas, nunca se había quejado del poco afecto recibido ni de la falta de comprensión de él.
Esa sumisión de Milk era quizá la razón por la que el jamás se había enamorado de ella, sus enfrentamientos eran escasos su carácter fuerte salía solo cuando estaba molesta, pero nada más, le faltaba esa pasión por la vida que el mismo tenía y que compartía con Bulma. Le dolía pensar esto de la mujer que tanto le había dado pero era la verdad, Milk era fría, estaba vacía puesto que había abandonado sus sueños como peleadora por formar una familia y aunque ella jamás lo reconocería abiertamente, el dejarse a un lado el jamás darse nada a ella misma creó en su interior una amargura que a veces la hacía envidiar la libertad que él si tenía y de ahí su afán por controlarlo todo.
