Ni Fairy Tail, ni sus personajes me pertenecen, solo los uso para mi entretenimiento y echar volar mi imaginación con historias bizarras :) les recuerdo que este fic es para personas de mentalidad madura (que no se espanten o sean sensibles) ya que trata temas adultos como vocabulario inadecuado para menores y otros que se irán dando conforme avance la historia. Ahora sí, a leer.

Capitulo II

Un ave enjaulada

Esto tiene que ser un sueño... pensó la niña, habiendo atravesado el pequeño túnel que parecía ser un antiguo desagüe que nadie se preocupo en sellar, oculto entre matorrales y tapado con unas cuantas hojas y tierra... después de un arduo trabajo y uno que otro rasguño pudo atravesarlo... y cuando recibió un tímido rayo de luz en su fleco sonrío sabiendo que su trabajo había dado frutos y haciendo a un lado ramas secas y pastos verdes pudo salir sosteniendo un poco de su peso en su brazo lastimado, y ahora estaba fuera... y hasta entonces la pequeña no se había percatado de que su casa estaba en una pendiente... la entrada principal, la única que conocía, conducía a través de un largo camino al pueblo mas cercano que llamaban Magnolia, al cual contadas veces había ido y nunca había tenido oportunidad de conocer a nadie que no fueran abogados o doctores, por la parte trasera dónde ahora se encontraba Lucy, se veía todo el pueblo ella imaginaba que era Magnolia... aun que no estaba del todo segura...las coloridas casas navegaban entre la neblina que comenzaba a cernirse sobre aquel desconocido pueblo... Lucy no tuvo valor de ir más allá así que solo camino cerca de la orilla cortando pequeñas flores que desconocía pero que estaba segura alguna vez leyó sobre ellas en algún libro... blancas, amarillas y rosas... había muchos colores... no eran tan frescas y aromáticas como las de su jardín pero estas crecían con la libertad que ella más añoraba... nadie las podaba para ser perfectas... Lucy estaba maravillada de aquel panorama... en el cabestrillo iba poniendo una a una las flores que iba cortando, al menos de algo servia... pensaba sonriendo... cuando sus ojos se dirigieron a una rosa que era completamente distinta a las demás... de un blanco que parecía brillar... abierta y grande parecía que le hablaba... y la niña sin pensarlo se acerco... siendo ya una desventaja en ella no medir el peligro mientras su imaginación la hacia volar... resbalo por aquella pendiente sin poder detenerse... mientras caía recibía uno que otro rasguño de las ramas su vestido azul se rasgaba y se manchaba de tierra... Lucy dio un pequeño grito que nadie alcanzo a escuchar... su corazón estaba agitado e instintivamente evitaba lastimarse más su brazo, si eso fuera posible... apretaba sus dientes aguantando el dolor... quería gritar por ayuda... pero su orgullo la hacia aguantar... gran parte estaba cubierta de pasto y matorrales... lo cual impedía que pudiera detenerse... comenzaban a salir lagrimas de sus ojos al ver que no había final... hasta que su zapato se atoro en una rama haciéndola girar quedándose sin zapato... ahora no podía ver a donde iba y mirando su casa hacerse más y más pequeña... sintió un escalofrío y después un golpe seco que la hizo cerrar sus ojos...

–Hola...– Escucho como un eco... ¿Era la voz de un niño?... sintió una caricia en sus cabellos...

–¡Déjala!– Era la voz de alguien más... parecía de una niña... la caricia en sus cabellos ceso... entreabrió sus ojos poco a poco... queriendo saber quienes eran los dueños de esas voces...

–No le hago nada– rezongó la otra voz molesta, Lucy lo vio entre imágenes borrosas que se desintegraban... era un niño... con un cabello bastante peculiar... y sus ojos que la miraban inquietos y sorprendidos... café oscuro... su piel morena y tostada... la miraba muy cerca y ella con lo poco que distinguía de el intentaba armar una imagen de alguien a quien conociera para no hacer crecer el temor... ¿El la había salvado? Como en los libros y películas de amor... sonrío bobamente, su imagen fue borrada por la de una niña que lo quito molesta

–¿Estas bien?– pregunto inquieta, su cabello era lila... más blanco que lila y sus ojos eran azules y grandes...

–He Lisanna, ¿Por que me has aventado?– rezongó molesto el chico sobándose las nalgas... Lucy lo miro nuevamente... y Lisanna lo ignoraba mirando a la rubia que no decía nada... –¿Es que estas muda?– le hablaba nuevamente, la chica quería hablar pero no podía, no le salían las palabras... por primera vez miro el lugar donde estaba, era oscuro... no había nada más que los niños, o al menos que pudiera distinguir... la cama donde estaba acostada y un pequeño cajón que usaban como mesa... en el había una pequeña lampara que a penas y alcanzaba a iluminar a sus acompañantes... el cabello de ese niño parecía fuego... pensaba mientras lo miraba... y sin darse cuenta sus ojos brillaban al verlo... el chico no llevaba camisa estaba flaco pero tenia un porte que lo hacia ver impotente... poco a poco las imágenes tomaban forma... llevaba una cinta en la cabeza que levantaba sus mechones como Rambo... tenia una mirada muy extraña... el chico también la miraba... comenzó a recordar todo y el miedo que amenazaba con salir finalmente afloró con todo su poder haciendo a la niña entrar en pánico... pero su cuerpo no respondía... sentía un cosquilleo en el brazo lastimado pero no lo podía mover... ¿Qué le había sucedido? pensaba comenzando a derramar lagrimas... notó como el chico se acerco a ella preocupado

–¿Te duele algo?– le pregunto tiernamente, Lucy quería hablar pero solo lograba balbucear... cosas incomprensibles...

–Natsu...Toby se acerca– dijo la niña moviendo al chico preocupada, ¿Natsu? pensó la rubia... el chico cambio su semblante y regalándole una caricia en el cabello salió pitando por la ventanita ayudando a la niña que se hacia llamar Lisanna a que saliera tan pronto como el... ¿A dónde van? pensaba la niña preocupada y sin parar de llorar... Natsu le regalo una mirada antes de desaparecer... se escucho la puerta abrir bruscamente y seguido de eso pasos... Lucy miro con miedo...

–Ya se despertó...– dijo un hombre delgado de cabello castaño claro y largo hasta los hombros... mientras se acercaba y sin cuidado la revisaba primero de sus pies y al final de la cara... hablaba con otra persona que estaba en el umbral de la puerta sin dejarse notar... –Debería estar mejor en unos días... así no puede trabajar decía apuntando su brazo, es un desastre...– finalizo alejándose un poco y murmurando cosas que no pudo escuchar...

–Duérmela– dijo la otra persona... y esas simples palabras pusieron alerta a la pequeña...

¿Dormirme? A que se refiere... pensó Lucy asustada y nuevamente intento moverse con todas las fuerzas que le permitía su menudo cuerpo... era inútil... vio como le tomaron su bracito y le inyectaron un liquido extraño que la hizo cerrar sus ojos... ayúdenme... ayúdenme... pensaba una y otra vez... nadie escucho su voz...

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– Ya pasó una semana...– decía una mujer de largos cabellos dorados mirando por la ventana...

–Si no hubieras sido mi nana.. si no te conociera de toda la vida ya no estarías aquí...– dijo intentando contener el dolor... aferrándose a un pedazo de vestido que habían encontrado al final del barranco lleno de sangre y lodo seco... La anciana mantenía su cabeza gacha como pidiendo perdón una y otra vez al viento... ya que Layla le daba la espalda... ambas estaban dentro del cuarto de niña... sus blancas paredes lucían grises por alguna extraña razón... quizá por el olvido..

Después de un largo silencio alguien irrumpió en la puerta

–Señora... la teniente la esta buscando...– Dijo el anciano con miedo en su voz... después de haber llamado anunciando su presencia, la gran mansión se había vuelto una locura desde la desaparición de Lucy, todos temían por la niña, temían a su padre y por su trabajo... si la niña no aparecía era probable que la mansión desapareciera en si... que fuese vendida o abandonada... la familia Heartfilia contaba con numerosas casas y departamentos en distintas partes del mundo... la mansión había sido construida especialmente para mantener a Lucy alejada de posibles presas de la ciudad... alejada de los paparazzis y periódicos que pudieran afectar su integridad y su futuro... posiblemente ahora estaban arrepentidos... que la niña decidiera irse era una locura que nadie alcanzaba a comprender...

–Buenos días Señora, soy la teniente Erza Scarlet– se presento la mujer vestida de verde y sus largos cabellos rojos atrapados en una coleta, quien la esperaba en la sala donde la habían hecho esperar, extendió la mano en señal de saludo, miró la cara de aquella hermosa mujer completamente destrozada...

–Buenos días teniente, me imagino que ya se entero de nuestra búsqueda fallida... la policía no encuentra a nuestra hija aun,– le dijo sin rodeos... –le agradezco que haya venido... mi esposo no se encuentra así que podremos hablar con calma... – comento para liberar la tensión... le hizo una señal de que se sentara, ¿Como puede hablar tan tranquila? pensaba la pelirroja

–Se que su esposo tiene muy buenos lazos con la policía estatal, que tiene toda su fe puesta en ellos– le respondió ya estando las dos en privado, la rubia suspiro y bajo la mirada –Pero se también que este asunto lo llevaron fuera del país...– la pelirroja mantenía su postura firme y la desaprobación en su voz era clara –No se por que intentan mantener esto en secreto señora pero déjeme decirle por experiencia que entre mas intente uno esconder las cosas siempre terminan peor, la gente del pueblo esta asustada, sus guardias han hecho un revuelo en Magnolia y esto no lo podemos pasar desapercibido... solo vengo a informarles que casos como el suyo se están presentando en varias partes del país, se nos ha pedido ayuda ya que la policía parece estar involucrada hasta cierto punto... – Le dijo con el dolor que eso significaría para la mujer...

–¿Qué está tratando de decirme?– le pregunto asustada y mirándola fijamente

–Lo que intento decirle señora es que su hija no es la única desaparecida– dijo firme

–Se que muchos niños se van de casa por falta de atención, quizá es el caso de Lucy, ya que ni su padre ni yo podemos estar con ella...– le decía convencida y con esperanza que quizá en el fondo sabia era inútil, Erza agarro aire

– Se han reportado casos de secuestro, y este que se consideraba una ciudad tranquila ya no lo es más...– miró como la mujer se llevaba las manos a la cara sobándose las cienes... Erza espero un momento antes de continuar

–No quiero que pierda la compostura, solo quiero que ponga cartas en el asunto... las redes del narcotráfico y prostitución se están expandiendo rápidamente.. y si tenemos que actuar tiene que ser cuanto antes... su hija no esta desaparecida, y lo sabe, en los casos dónde los niños se van de casa regresan por ayuda de extraños o por ellos mismos, este pueblo ya no es confiable señora Heartfilia– finalizo inclinándose hacia enfrente como si tuviera un peso sobre sus hombros... la rubia se agarro a llorar en silencio

–Haga lo que tenga que hacer...– le dijo entre sollozos

–Lo siento mucho...– sin recibir respuesta –Con su permiso– dijo antes de levantarse y seguir su camino, cuando se dirigía a la puerta giro la cabeza y le dio a la pobre mujer una ultima mirada cargada de pena –Todo estará bien– le dijo antes de salir por la enorme puerta que el mayordomo ya tenia abierta...

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–¿Dónde estoy...?– murmuro una voz infantil... entrecerraba sus ojos y los abría con más fuerza como si de esa manera lo que observaba se hiciera mas nítido, era inútil, estaba drogada como de costumbre... el efecto estaba pasando lentamente... sintió una caricia en sus cabellos y sonrío –Na...tsu...– dijo con ternura

–Todo estará bien Lucy... tranquila...– la consolaba la misma voz que la visitaba todas las noches... era su guardián... así lo veía la niña, solo su voz podía hacerla sentir segura... y las caricias que le daba a su cabello por alguna razón desconocida... –Te ayudare a salir de aquí...– le decía con seguridad, Lucy sabia que quedaban pocas esperanzas, estos sujetos la estaban drogando por alguna extraña razón... y Natsu venia cada que podía a verla... lo mandaban a darle de comer, a ayudarle a ir al baño... casi tenia que cargarla agradecía que Natsu fuera más grande que ella, el tenia 13 años pero parecía ya de 15... era la persona más amable de ese lugar...

–Ven conmigo...– susurraba al niño que la miraba con ternura

–Sabes que no puedo...– le contestó triste –Lucy te prometo que saldrás de aquí...– le dijo muy seguro de sus palabras

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–Ya van dos días– bufaba un hombre molesto a más no poder –Dos días y estos imbéciles no pueden llegar a un acuerdo, de haber sabido nos hubiéramos ido enseguida que la encontramos– hablaba caminando de un lago a otro, desesperado... si no nos movemos rápido esto puede acabar mal...

–Esta niña cayo en nuestras manos por arte de magia, no podemos echarlo a perder, ¿Lo entiendes?– le decía un hombre a un lado suyo, tratando de mantener la compostura

–Podemos sacar tanto dinero que no puedo ni imaginarlo...– contesto otro hombre perdido en sus sueños de ambición...

–Si la niña se muere no vamos a obtener nada más que a un millonario exigiendo justicia...– murmuraba nervioso el hombre que no paraba de moverse de un lado a otro, como siendo perseguido por su propia maldad...

–Solo les digo que tenemos que movernos, llegando o no a un acuerdo, la niña esta con nosotros, tampoco les conviene a esos bastardos ser desenmascarados... aquí los que decidimos somos nosotros...

–Si las cosas salen mal no podremos volver aquí...– refunfuñaba uno de ellos

–Que importa este pueblo de mierda una vez con el dinero nos podemos ir tranquilamente a traficar a las grandes ciudades, como siempre hemos querido... –

–Sabes que eso no es sencillo...– le contesto otro haciendo hincapié en cada una de sus palabras

–Hemos "reclutado" niños con excelente condición y la mayoría ya cedió a trabajar con nosotros...

–A mi quien más me interesa es ese niño llamado Natsu... a su corta edad ya sabe manejar las armas mejor que muchos de nosotros... si lo sabemos manejar vamos a tener de nuestro lado un buen aliado...

–¿Desde cuando te interesa algún chico en especial?– preguntaba uno de ellos extrañado y antes de que el otro respondiera siguió –Al final todos acaban muertos, nos sirven bien, pero más vale no poner más esperanzas en uno que en otro...– le dijo exasperado y moviendo las manos desesperado

–Se lo que te digo, este niño no va a caer tan fácil, tenemos su voluntad y lealtad en nuestras manos... yo mismo me haré cargo de el...

–Les recuerdo que el tema de mayor importancia es la niña, tenemos que hacer algo rápido... o nos van a sacar de aquí con todo y las prostitutas que ya se estaban acomodando en la zona... saben que eso no es fácil, si las cosas salen mal tendremos mucha suerte si salimos vivos...

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-Lucy... ¿Dónde estas?...– hablaba una niña de cabellos azules... mirando una fotografía dónde se encontraban las dos abrazadas y las hojas de otoño caían a sus costados...

–Tranquila Juvia... Lucy estará bien... –le confortaba Polyushka quien lamentaba más que nadie la desaparición de la niña... –Es tarde... deberías dormir... – le susurraba mientras la ayudaba a entrar a la cama, –tus padres vendrán por ti mañana...– le susurro

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Esa noche hubiera sido perfecta para una cita de enamorados, la luna brillaba y las cigarras cantaban una desconocida melodía... el viento acariciaba las hojas de los arboles creando una atmósfera embelesadora... todo sería perfecto de no ser por que entre aquel bosque se encontraba el refugio de una banda de narcotraficantes quienes nunca pondrían atención a esos simples detalles que la naturaleza nos regalaba cada día... llenos de ambición, deseos y lujuria... simples banalidades... enfermedades del espíritu...

–Parece que será otro día tranquilo...– murmuro un hombre recargado en una verja oxidada y vieja

–¡Mierda!– grito su compañero corriendo a la casa que estaba a unos metros de ahí... ya sin iluminación... corría guiándose por el camino de memoria o por la loza del pórtico que brillaba con la luz de la luna, su compañero no tardo en reaccionar... a lo lejos vio como se movían entre los arbustos sombras que solo un ojo entrenado podía reconocer... tiro el cigarro bruscamente y con un gesto desesperado siguió a su compañero... saco su radio sabiendo que podía ser rastreado y murmuro palabras en código mientras corría con toda las fuerzas que su cuerpo le permitía... se escucho un disparo y el hombre cayo dando un golpe seco, su compañero lo vio y apresuro el paso con mas desesperación... se escucho otro disparo y al igual que el otro hombre, solo dejo un eco al caer en la oscuridad

–Estos hijos de puta están muertos– decía desesperado un hombre mientras recogía dinero y la primera arma que pudo coger

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–Es hora...– le dijo Natsu, Lucy no entendía–Ellos ya vienen Lucy– le dijo mientras la cargaba en brazos y la depositaba a un lado de la cama, se apresuro y empujo con todas su fuerzas, cuando movió la cama lo suficiente para revelar una puerta que parecía dirigir a un sótano que a penas y se distinguía del piso... movió unas cuantas tablas de madera y corrió a un lado de Lucy la elevo como un superheroe en sus brazos y la llevo al pequeño hueco... todo fue muy rápido... Lucy no tuvo oportunidad de decir palabra más que murmurar y hacer gestos de dolor, Natsu la puso suavemente

–¿Qué... estas... haciendo?– le preguntó desconcertada, si es que fuera posible

–Te estoy dando la libertad, no vayas a hacer ruido– le murmuro con la sabiduría de un hombre grande

–¿Te... volveré... a ver?– le murmuro sabiendo que esa repuesta era una despedida, Natsu le sonrío... recargado en las tablas justo arriba de ella solo se acerco y le dio un beso inocente en su boca

–Te prometo que nos volveremos a ver...– le dijo acomodando el brazo lastimado de la niña antes de acomodar las tablas que la cubrirían, se escucho un balazo a lo lejos

–Natsu– dijo despacio, asustada... no recibió respuesta, aun estaba drogada lo cual incrementaba la desesperación que comenzó a sentir... cuando se dio cuenta de que estaba sola... le dijo a Natsu que no hablaría ni haría ruido... se escuchaba el revuelo que había fuera... pero a duras penas podía moverse... ¿Qué estaba pasando?... escucho alguien que se acercaba... las pisadas resonaban en su cabeza y conforme se acercaban su corazón latía más y más rápido...

–¡Ah!– grito alguien –Si serás perra maldita– la persona seguía maldiciendo, se acerco y escucho que se acercaron a dónde estaba enseguida la persona salió por la ventana y ya no se escucho nada más... paso una hora... pasaron dos... entonces cerro sus ojos y se durmió...

El ruido de madera crujiendo retumbo en su cabeza y la obligo a abrir los ojos... la habían descubierto... la sombra de una persona la envolvió la niña pudo notar que llevaba consigo un arma... y no estaba sola... la persona la cargo en sus brazos... y uno mechones rojos cogidos en una cebolla fue lo ultimo que vio antes de volver a caer inconsciente...

Continuara...

¿Qué les parece? Espero que les haya gustado, y si es así me espero y me lo hicieran saber, ¿Qué les gusta? ¿Qué no les gusta? Comenten, Gracias por llegar hasta aquí, hasta el próximo capitulo.